¿Cómo quedó la retención en la fuente sobre pagos laborales con la reforma tributaria?

Revista Nº 175 Ene.-Feb. 2013

Carlos Giovanni Rodríguez Vásquez 

Gerente de impuestos y servicios legales Crowe Horwath 

La reforma tributaria introduce algunos cambios importantes en materia de retención en la fuente sobre pagos laborales, que se deben aplicar desde el 1º de enero del 2013.

Primer cambio: se establecen tres grupos a los que se aplica esta tarifa de retención, así: i) Los pagos originados en la relación laboral o legal y reglamentaria; ii) los pagos o abonos en cuenta efectuados a las personas naturales pertenecientes a la categoría de empleados, y iii) los pagos recibidos por concepto de pensiones de jubilación, invalidez, vejez, de sobrevivientes y sobre riesgos laborales de conformidad con lo establecido en el artículo 206 del estatuto tributario.

De la lectura de la nueva norma pareciera que se cambia la regla general que establecía que esta tarifa de retención en principio se aplicaba al momento del pago (a excepción de lo previsto para los pagos a profesionales independientes); sin embargo, con la modificación al artículo 383 se continúa con el principio según el cual la retención sobre los ingresos originados en la relación laboral, o legal y reglamentaria se hacen en el momento del pago. Lo que hace la norma es establecer que los pagos se hagan a las personas naturales que tengan la calidad de empleados (grupo ii). La retención se hará en el momento del pago o abono en cuenta, disposición que estaba regulada por la Ley 1527 del 2012 para quienes tenían la calidad de trabajadores independientes, categoría que se cambia con la nueva ley.

Con la nueva disposición tendrán la calidad de empleados, todas las personas naturales residentes en el país cuyos ingresos provengan, en una proporción igual o superior a un ochenta por ciento (80%) de la prestación de servicios de manera personal o de la realización de una actividad económica por cuenta y riesgo del empleador o contratante, mediante una vinculación laboral o legal y reglamentaria o de cualquier otra naturaleza, independientemente de su denominación. También serán considerados empleados los trabajadores que presten servicios personales mediante el ejercicio de profesiones liberales o que presten servicios técnicos que no requieran de la utilización de materiales o insumos especializados o de maquinaria o equipo especializado, siempre que sus ingresos correspondan en un porcentaje igual o superior al ochenta por ciento (80%) al ejercicio de dichas actividades. La Ley 1607 del 2012 deroga lo establecido en la Ley 1527 del 2012 concerniente a la retención para trabajadores independientes, toda vez que la reforma define el concepto de trabajador independiente equiparándolo a empleado.

Sin embargo, una vez expedido el Decreto 99 del 2013 para el caso de trabajadores independientes, no se aclaró la forma como el pagador debe establecer la categoría de empleados, lo que conduce a pensar que bastará con la manifestación del trabajador hecha bajo la gravedad del juramento de que tiene tal categoría para aplicar la tabla del artículo 383 del estatuto tributario, de lo contario se aplicarán las tarifas generales de honorarios, comisiones y servicios. Para el caso de los pagos que provengan de una relación laboral o legal y reglamentaria siempre estarán sometidos a la retención en la fuente por salarios independientemente que tengan o no la calidad de empleados.

Segundo cambio: se crea a partir del 1º de abril una tarifa mínima de retención en la fuente para empleados obligados a declarar, que establece que la retención se hará en el momento de los pagos o abonos en cuenta mensuales o mensualizados. Esta retención es la mínima que resulta de aplicar la tabla, a la base de retención en la fuente determinada al restar los aportes al sistema general de seguridad social a cargo del empleado del total del pago mensual o abono en cuenta, tabla que inicia con 128,96 UVT (año 2013: 3.461.000). Para estos efectos el término mensualizado hace referencia a aquellos ingresos que se obtienen en virtud de un contrato donde la base de retención se halla de manera mensual dividiendo el total del contrato en el número de meses de vigencia del contrato.

De la redacción de la norma se puede concluir que una vez entre a operar la tarifa mínima de retención en la fuente para empleados obligados a declarar, se deberán hacer dos cálculos de retención: i) por el sistema ordinario del artículo 383 del estatuto tributario y, ii) el sistema especial del artículo 384 ibídem; si la retención por el sistema ordinario es menor, se deberá practicar la tarifa mínima de retención establecida en el artículo 384 del E.T.

Tercer cambio: en cuanto a las deducciones que se pueden detraer de la base de retención se elimina la limitación que se tenía de optar entre la deducción por intereses y la de salud y educación. Ahora no se tiene que escoger entre una u otra, pero se establecen nuevos límites y se elimina la posibilidad de solicitar como deducción lo pagado por educación. Las deducciones procedentes son:

• Deducción por intereses o corrección monetaria en virtud de préstamos para adquisición de vivienda, con el límite existente.

• Los pagos por salud, siempre que el valor a disminuir mensualmente no supere dieciséis (16) UVT mensuales, y una deducción mensual de hasta el 10% del total de los ingresos brutos provenientes de la relación laboral o legal y reglamentaria del respectivo mes por concepto de dependientes, hasta un máximo de treinta y dos (32) UVT mensuales. La norma también establece los criterios para determinar la calidad de dependiente.

Igualmente, se elimina la limitación para los asalariados que tuvieran unos ingresos laborales superiores a 4.600 UVT en el año anterior.

Cuarto cambio: se modifica la forma como se determinará el valor del 25% que se lleva como renta exenta, cuyo cálculo ahora se efectuará una vez se detraiga del valor total de los pagos laborales recibidos por el trabajador, los ingresos no constitutivos de renta, los ingresos que no incrementan el patrimonio del trabajador, las deducciones y las demás rentas exentas, con lo que se disminuye el valor de la renta exenta.

Quinto cambio: se establece que el monto obligatorio de los aportes que haga el trabajador, el empleador o el partícipe independiente, al fondo de pensiones de jubilación o invalidez, no hará parte de la base para aplicar la retención en la fuente por salarios y será considerado como una renta exenta; antes eran considerados ingresos no constitutivos de renta. El mismo tratamiento tendrán los aportes voluntarios que haga el trabajador, el empleador, o los aportes del partícipe independiente a los seguros privados de pensiones, a los fondos de pensiones voluntarias y obligatorias, administrados por las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia y las sumas que los trabajadores depositen en las cuentas de ahorro denominadas “ahorro para el fomento a la construcción AFC”. Adicionalmente, al límite del 30% del ingreso laboral o ingreso tributario del año, se le incluye un límite adicional de 3.800 UVT por año.

 

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