Auto 1234 de noviembre 21 de 1991 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

PROCESO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO

SUSTITUCIÓN Y RETIRO DE LA DEMANDA

EXTRACTOS: «1. Según la ley procesal civil, que en esa materia de la demanda no es enteramente aplicable al procedimiento contencioso-administrativo pues lo que se denomina en aquélla “reforma de la demandá” y su reglamentación no tiene operancia en los procesos o juicios de conocimiento de esta jurisdicción, en razón de la existencia de los artículos 208 y 230 del CCA que expresamente reglamentan la facultad de aclaración o corrección de la demanda que se le reconoce al demandante, en términos diferentes, en los procesos civiles de conocimiento de la jurisdicción ordinaria cabe distinguir entre: a) sustitución de la demanda, o sea, cambiar la original por otra; b) retiro de la demanda, con el objeto de presentar posteriormente una nueva o no hacerlo por consideraciones diferentes; y c) reforma de la demanda con el objeto de producir una alteración de la partes en el proceso, o de las pretensiones o de los hechos en que ellas se fundamentan, así como también cuando, en aquélla, se piden nuevas pruebas (CPC, arts. 88 y 89).

2. El retiro de la demanda, a diferencia de la sustitución de la misma, resta todo efecto procesal a su presentación y eventual admisión no notificada, y ella fue seguramente la razón que indujo a consagrar la figura de la sustitución, que no implica retiro, ni tiene las consecuencias procesales de éste.

3. Para la Sala es claro que, en razón de la remisión que hace el artículo 267 del CCA, tienen aplicación en el proceso contencioso administrativo las figuras de la sustitución y de retiro de la demanda; no así, como se dijo, en su totalidad lo dispuesto en el artículo 89 del CPC sobre “reforma de la demandá”, específicamente las reglas contenidas en el numeral 1º de dicha norma.

4. Dicho lo anterior, cree la Sala que le asiste la razón al recurrente cuando sostiene que para que proceda la sustitución o el retiro de la demanda, es menester que “el auto que admite la demanda no se haya notificado a ninguno de los demandados” y que, además, “no se hubiera practicado medidas cautelares”, y no, como se sostiene en la providencia recurrida, que haya auto admisorio de la demanda no notificado a ninguno de los demandados. En otras palabras, la sustitución de la demanda o el retiro de ésta —que son cosas diferentes, se repite— procede: a) cuando se ha dictado auto que la admita pero que no se ha notificado a ninguno de los demandados; b) cuando no se haya dictado esa misma providencia, pues lo que el legislador ha señalado es una oportunidad hasta la cual se puede hacer uso de esas facultades (hasta nates de notificar el auto admisorio y trabarse la relación procesal), y no ha dicho expresamente que esas mismas facultades no se puedan utilizar antes de que se produzca el auto admisorio, es decir, estando el proceso para decidir sobre la admisión de la demanda, o como, en el caso del proceso contencioso administrativo, para decidir sobre la petición previa de que se solicite la expedición, con destino al juicio, de copia autenticada del acto acusado o de la diligencia de notificación, etc., por ejemplo, como paso anterior a la etapa procesal de consideración y admisión, rechazo o inadmisión de la demanda».

(Auto de noviembre 21 de 1991. Expediente 1234. Consejero Ponente: Dr. Miguel González Rodríguez).

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