INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA 33 DE 2003 

(Diciembre 29)

Asunto: Acto de prevención a registradores de la medida de toma de posesión para liquidar una entidad financiera. Alcance y efectos.

Esta superintendencia ha tenido conocimiento de que en algunas oficinas de registro se están devolviendo, sin registrar, actos escriturarios de cancelaciones de gravámenes o ventas de los inmuebles que pertenecen a entidades que se encuentran en procesos de liquidación forzosa. Estas son autorizadas por el agente especial de que habla la Ley 510 de 1999. Para la negativa de registro se argumenta no haber cancelado, la Superintendencia Bancaria, la anotación de prevención.

La Superintendencia Bancaria, en Oficio 8201 de 2003 respondió a la consulta presentada por un usuario sobre este tema y dijo:

“(...) es preciso anotar en primer término que esta agencia gubernamental no cuenta con atribuciones para ordenar la cancelación de anotaciones propias del registro inmobiliario o de tradición que al efecto llevan las oficinas de registro de instrumentos públicos, más aún cuando en este caso la entidad financiera ha sido objeto de una medida administrativa como acaece con la toma de posesión para liquidar”.

“(...) En ese sentido, dada la naturaleza preventiva y publicitaria de dicha medida, se considera que si la persona autorizada por la ley enajena los bienes objeto de la misma, los entrega en pago o realiza cualquier acto de disposición, sobre aquellos, no es necesario cancelar la advertencia realizada por la Superintendencia Bancaria toda vez que esta no constituye gravamen ni limitación sobre el dominio del bien ni tiene la virtud de condicionar un negocio jurídico efectuado en debida forma (...)”.

“(...) Finalmente, no sobra mencionar que la inscripción de los actos de disposición de los haberes de la intervenida, efectuados por la persona mencionada, no requiere para su validez de la previa cancelación de las medidas cautelares ordenadas por la Superintendencia Bancaria, puesto que como antes se anotó el objetivo de estas últimas no riñe con el alcance de aquellos”.

La persona encargada de la posesión es el agente especial, quien ejerce funciones públicas transitorias. Esto no obsta para que se le apliquen, cuando sea del caso, las reglas del derecho privado a los actos que ejecute en nombre de la entidad objeto de la toma de posesión. Igualmente, podrán cancelarse gravámenes sobre bienes de la entidad, sin perjuicio del privilegio del acreedor sobre el valor correspondiente (L. 510/99, art. 24, num. 9º).

Es claro que la legislación reconoce al funcionario designado para adelantar el proceso concursal la independencia, autonomía y discrecionalidad en la realización de los actos inherentes a sus funciones. Entre ellos se encuentran los relacionados con la tradición de los inmuebles de propiedad de la entidad intervenida.

Por otra parte, el artículo 1º del Decreto 2148 de 1999 estableció que se dispondrán una serie de medidas preventivas en el acto administrativo que ordene la toma de posesión de los bienes, haberes y negocios de una institución vigilada por la Superintendencia Bancaria, dentro de las cuales se encuentra la señalada en el literal g): “La prevención a los registradores para que se abstengan de cancelar los gravámenes constituidos a favor de la intervenida sobre cualquier bien cuya mutación esté sujeta a registro, salvo expresa autorización del agente especial. Así mismo, deberán abstenerse de registrar cualquier acto que afecte el dominio de bienes de propiedad de la intervenida a menos que dicho acto haya sido realizado por la persona mencionada”.

A esta medida preventiva no se le puede dar un alcance diferente al que el mismo legislador le dio, pues de los términos de la norma aquí transcrita se colige que sí es viable inscribir tanto las cancelaciones de los gravámenes que recaigan sobre los bienes inmuebles de las entidades intervenidas cuando están autorizados por el agente especial como aquellos actos de transferencia de dominio si en ellos interviene el mencionado agente y no se impone como condición la cancelación de la medida preventiva, pues al inscribirse las escrituras de cancelación de gravámenes o de actos de transferencia autorizadas por el agente se está dejando per se registralmente sin efecto la medida preventiva para el futuro. Resulta obvio que al cumplir el registrador con lo ordenado por la ley, el nuevo propietario del inmueble queda en libertad de ejercer sus derechos como señor y dueño.

Para no imponerle a nuestros usuarios unos requisitos que la ley no contempla, les recuerdo que cuando se presente para su correspondiente inscripción la cancelación de gravámenes autorizados por el agente especial o actos de transferencia de dominio en los que intervenga el mismo, deben inscribirse. Lo anterior sin requerir que la Superintendencia Bancaria haya cancelado, con anterioridad, la medida preventiva contenida en la resolución de toma de posesión dictada por esa entidad.

N. del D.: Esta instrucción administrativa va dirigida a registradores de instrumentos públicos.

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