ACUERDO 2785 DE 2004 

(Diciembre 23)

“Por medio del cual se establece el protocolo de salas audiencias en el sistema penal acusatorio”.

La Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura,

en ejercicio de sus facultades constitucionales y legales, y en especial las señaladas en los artículos 85, numerales 12 y 13, de la Ley 270 de 1996 y 528 de la Ley 906 de 2004,

ACUERDA:

ART. 1º—Efectos vinculantes. El presente acuerdo es de obligatoria observancia para los funcionarios judiciales que celebran las audiencias públicas y reservadas, los asistentes, los intervinientes y las partes en las diligencias penales.

ART. 2º—Competencias. De conformidad con la ley, la dirección de la audiencia corresponde al juez que la preside. La seguridad en la sala de audiencias es responsabilidad de la Policía Nacional y la protección y vigilancia del acusado o condenado corre a cargo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, y/o los cuerpos armados de la Policía Nacional que tengan dicha responsabilidad.

ART. 3º—Uso de armas. Ninguna persona puede ingresar armada a las salas de audiencia. La Policía Nacional será responsable de dicho control.

En casos de alta peligrosidad, la policía de custodia, los guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario y los integrantes del grupo de operaciones especiales de la Policía Nacional, cuando se trata de garantizar la salvaguardia y vigilancia de personas detenidas de la libertad a su cargo, podrán ingresar armas a las salas de audiencia, bajo su cuidado y responsabilidad.

ART. 4º—Publicidad de las audiencias. A las audiencias, que por disposición de la ley no sean reservadas, podrán asistir todas las personas mayores de edad, pero el número de asistentes estará limitado por la capacidad de la sala.

Si el número de asistentes supera la capacidad del recinto, el juez coordinador determinará la prelación que considere pertinente, para lo cual podrá tener en cuenta el siguiente orden: las víctimas y sus familiares, los familiares del indiciado, imputado o procesado, los medios de comunicación y el público en general.

Si las circunstancias lo ameritan, el juez podrá disponer la realización de la audiencia en una sala más amplia, conforme a la disponibilidad de las mismas.

ART. 5º—Restricción de ingreso a las salas de audiencias. Las personas con signos evidentes de enfermedad contagiosa o mental, que pudieren perturbar el normal desarrollo de la audiencia pública, excepto que se trate del indiciado, imputado, acusado o condenado, no podrán ingresar o permanecer en la sala de audiencias.

No está permitido el ingreso a las salas de audiencias de personas en estado de alicoramiento, bajo el efecto de estupefacientes o que lleven atuendos o accesorios sugestivos que atenten contra el respeto, la dignidad humana y la solemnidad del acto.

ART. 6º—Comportamiento en las audiencias. Antes de iniciar las audiencias públicas y reservadas, el policía de custodia advertirá a los asistentes e intervinientes el debido decoro y respeto que deben conservar. Para el cabal desarrollo de la audiencia informará lo siguiente:

a) Los asistentes e intervinientes deberán obedecer las órdenes impartidas por el juez, ponerse de pie cuando este ingrese o se retire del recinto y permanecer en el lugar dispuesto para cada uno, salvo que deban desplazarse para intervenir en la audiencia.

b) Los intervinientes solo podrán hacer uso de la palabra o podrán retirarse de la sala antes de que la audiencia termine, cuando el juez que la dirige lo autorice.

c) El público deberá permanecer en silencio, no podrá realizar aspavientos, señas o manifestaciones verbales en la audiencia.

d) Durante el curso de las audiencias, los asistentes e intervinientes deberán mantener apagados los radios, teléfonos, celulares, beepers y cualquier otro aparato que distraiga la atención o interrumpa el curso de las mismas.

e) Está prohibido ingresar alimentos en la sala de audiencias.

f) Dentro de las salas de audiencias o en lugares aledaños no se podrá fumar, comer, dormir, hablar, leer o botar basuras en sitios inadecuados.

g) Sin perjuicio de la claridad y vehemencia debidos, los intervinientes deberán emplear en sus intervenciones lenguaje, tono de voz y actitud decorosos y respetuosos para con sus interlocutores, los asistentes, los demás intervinientes, el juez y otras personas que se encuentren en la sala de audiencia.

ART. 7º—Deber de reserva. En las audiencias que por disposición de la ley están sometidas a la reserva, la policía de custodia advertirá a los intervinientes que deben guardar la reserva sobre los asuntos relacionados con su función aun después de haber cesado en el ejercicio del cargo, tal y como lo dispone el artículo 138, numeral 4º, de la Ley 906 de 2004.

ART. 8º—Poderes disciplinarios del juez. Además de las anteriores, el juez realizará las advertencias que considere necesarias para el adecuado desarrollo de la audiencia y, en especial, advertirá a los asistentes y a los intervinientes al inicio de cada sesión, que para hacer respetar las reglas de comportamiento en la sala de audiencias puede ejercer los poderes disciplinarios y correccionales atribuidos por el Código de Procedimiento Penal y las demás normas aplicables.

Si los asistentes contravinieren las normas de disciplina en la audiencia, el juez tomará los correctivos necesarios valiéndose para ello del personal de seguridad.

ART. 9º—Medios de comunicación en las audiencias públicas. La presencia de los medios de comunicación en la sala de audiencias estará determinada, entre otros, por los siguientes criterios:

a) El medio de comunicación interesado en asistir a la audiencia pública solicitará al juez, por escrito, de manera previa a las diligencias sometidas a decisión del juez de control de garantías y con una antelación mínima de tres días en las audiencias celebradas por jueces de conocimiento, la autorización respectiva, indicando el equipo humano y material que utilizará.

b) El juez de control de garantías decidirá de inmediato y el juez de conocimiento resolverá la petición dentro de las 24 horas siguientes a la petición, teniendo en cuenta:

— La urgencia de la realización de la audiencia.

— Si se pone en peligro la seguridad nacional o el orden público.

— Si se trata de delitos donde la víctima es menor de edad o están involucrados agentes encubiertos o de la policía o de las Fuerzas Militares.

— Si se ventilan secretos industriales, comerciales o que, por su difusión, se puedan afectar intereses preponderantes dignos de tutela.

— Si se presentan razones que justifiquen, a su juicio, la oposición de los intervinientes.

— Si existiere limitación del espacio físico, se acogerá la solicitud que primero se haya radicado.

c) Si el juez acepta la petición, el secretario del centro de servicios judiciales, con anticipación a la celebración de la audiencia, expedirá la respectiva autorización.

d) Los representantes de los medios de comunicación deberán guardar el decoro, la discreción y la compostura, al igual que los demás asistentes; el juez, podrá disponer, que la primera fila destinada al público sea para la prensa.

e) La ausencia de los medios de comunicación no impedirá o aplazará la celebración de la audiencia pública.

ART. 10.—Asignación de salas de audiencia. El centro de servicios judiciales asignará las salas a los jueces a quienes los fiscales, la defensa o el Ministerio Público hubieren solicitado audiencia, según la capacidad de cada una, el número de intervinientes y la clase de audiencia.

El centro de servicios judiciales publicará la programación de audiencias a realizarse en la fecha, para lo cual utilizará la tecnología que se hubiere dispuesto para el efecto.

Suspendida o cancelada una audiencia, el secretario del juez a quien le correspondería celebrar la audiencia informará de inmediato al centro de servicios judiciales para que reasigne la sala.

ART. 11.—Iniciación de la audiencia. Al comenzar la audiencia pública, el juez o su secretario debe hacer una presentación del sistema de grabación, haciendo todas las observaciones relacionadas con las condiciones técnicas necesarias para un adecuado uso del equipo, especialmente la referencia a situaciones tales como:

— El señalamiento de objetos o personas en las cuales debe hacerse una explicación verbal.

— Intervenciones para que la persona que habla se desplace sin alejar su voz de cualquier micrófono.

— Hábitos o costumbres como mantener las manos delante de la boca mientras se está hablando.

— Ruidos producidos por el movimiento de expedientes, documentos o libros frente al micrófono.

En aquellos casos en donde no se utiliza correctamente el sistema de grabación, el juez debe ordenar que se repita la actuación para el registro y reproducción fidedigno de lo actuado.

ART. 12.—Registro de la audiencia. Para efectos del registro pormenorizado de todos los eventos esenciales de la actuación procesal y la referencia exacta de los lugares en donde estos eventos fueron grabados, el secretario del juez que preside la audiencia deberá:

a) Utilizar los formatos de acta de registro que le sean suministrados por el centro de servicios judiciales.

b) Realizar el registro utilizando el hardware y el software dispuesto para tal fin.

c) Obtener el nombre completo de cada interviniente y asegurarse que esté escrito en forma correcta.

d) Anotar los hechos relevantes y su ubicación numérica en el momento en que ocurren, tales como: exhibición y descripción de elementos, materiales probatorios y evidencia física.

e) Anotar cuidadosamente cualquier interrupción en el procedimiento debido a una orden del juez o a sucesos extraordinarios que imposibilitan la grabación.

f) Realizar los procedimientos técnicos necesarios para generar las actas, la identificación de los registros, las copias de seguridad y las decisiones que conduzcan a trámites posteriores.

ART. 13.—El presente acuerdo rige a partir de la fecha de su publicación en la Gaceta de la Judicatura.

Publíquese, comuníquese y cúmplase.

Dado en Bogotá, D.C., a 23 de diciembre de 2004.

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