Aplicación de los descuentos a pie de factura en la determinación de la base gravable del impuesto sobre las ventas

Revista Nº 188 Mar.-Abr. 2015

Juan Paulo Rodríguez 

Abogado tributarista 

El pasado 13 de noviembre del año 2014, mediante fallo de acción de nulidad y restablecimiento del derecho con número de radicado 250002327000-2006-00958-01 (17836), el Consejo de Estado, Sección Cuarta, consejero ponente Jorge Octavio Ramírez Ramírez, decidió un caso en materia del impuesto sobre las ventas y el tratamiento de los descuentos a pie de factura, entre otros aspectos, realizando importantes aportes y aclaraciones frente a su procedencia y su validez para efectos de la causación o no del impuesto cuando nos encontramos frente a su aplicación.

Tal como menciona esta sentencia, de conformidad con el artículo 447 del estatuto tributario, y tratándose de la venta y prestación de servicios, la base gravable del impuesto comprende el valor total de la operación, sea que esta se realice de contado o a crédito, incluyendo los gastos directos de financiación ordinaria, extraordinaria o moratoria, accesorios, acarreos, instalaciones, seguros, comisiones, garantías y demás erogaciones complementarias, aunque se facturen o convengan por separado y aunque, considerados independientemente, no se encuentren sometidos a imposición. El artículo 454 ibídem prevé que no forman parte de la base gravable de este impuesto, los descuentos efectivos “que consten en la factura o documento equivalente, siempre y cuando no estén sujetos a ninguna condición y resulten normales según la costumbre comercial.

La jurisprudencia destaca que para que un descuento tenga incidencia fiscal en su detracción de la base gravable del impuesto deben cumplirse estos requisitos:

— Que el descuento sea efectivo, es decir, real y verdadero y no nominal, por lo cual será un menor ingreso por venta para quien enajena y una disminución del costo para quien adquiere el bien o el servicio.

— Que conste en la factura o documento equivalente el descuento a pie de factura, dado que no está condicionado a un acontecimiento futuro e incierto yes otorgado en el mismo momento en el que se realiza la operación.

— Que resulte normal según la costumbre comercial, esto es, generalizada y de ocurrencia común en la actividad.

La sentencia reiteró la posición del alto tribunal que ha precisado frente a estos descuentos que económicamente representan un menor valor del precio de venta y no constituyen ingreso, pues no implican un flujo de entrada de recursos que generen incremento en el patrimonio de quien los concede, por lo cual incluso es factible, de acuerdo con el fallo, que quien los otorgue los contabilice (bajo la normativa prevista en el Decreto 2649 de 1993) para fines de control, registrando tanto el valor de venta como el descuento en la cuenta del estado de resultados 4 ingresos, el primero en el crédito y el segundo en el débito, obteniendo un efecto neutro.

Reiteró que, a su vez, es un descuento condicionado y depende de un hecho futuro o condición y que se otorga generalmente antes de que venza el plazo acordado entre las partes para saldar la deuda, por lo que el valor total de la factura se contabiliza en el ingreso de quien concede el descuento al momento en que esta se expide y, cuando se cumple la condición, se registra el descuento como un gasto financiero en la cuenta 530535 - “Descuentos comerciales condicionados”, de acuerdo con el artículo 103 del Decreto 2649 de 1993.

En la operación que fue fiscalizada por la administración tributaria, las partes intervinientes acordaron dentro de la negociación un pago de intereses incluido dentro de un contrato de suministro, el cual se puso en las facturas en las que se aplica el descuento a pie de factura, lo cual, precisó la sentencia, resulta válido entre las partes en el sentido de que comercialmente no resulta ajeno a la normativa vigente y es acorde con la realidad económica: buscar mantener actualizada las cifras acordadas en el contrato y sobre las cuales proceden los descuentos señalados.

De lo anterior, el Consejo de Estado determinó que la para el caso de la inclusión de dichos intereses en la factura de venta en cumplimiento de un contrato de suministro no significaba financiación para el pago de un contrato diferente como es el de compraventa y, por lo tanto, tampoco afectaba la aplicación del descuento a pie de factura que se hacía por parte de quien lo otorgaba comercialmente, por lo que se cumplía con todos los requisitos expuestos para efectos de no tenerse en cuenta en la base gravable del impuesto sobre las ventas; sin perjuicio de señalar que el otorgamiento en sí de estos descuentos, según la realidad económica de la operación que se trataba, cumplían correctamente en el caso particular con lo previsto en la normativa vigente para su aplicación.