Auditoría de operaciones del régimen cambiario: planeación, ejecución e informes

Revista Nº 72 Oct. - Dic. 2017

Beiky Hasley Cardozo Vargas* 

Luis Antonio Silva Agudelo** 

(Colombia) 

*Contadora Universidad Central. Certificación ICAEW NIIF plenas, aspirante a Magister en Educación Universidad de los Andes.

**Major en Finanzas Stetson University. Especialista en Desarrollo Gerencial University of San Francisco

Resumen

A partir del régimen cambiario en Colombia, entes de control y operaciones canalizables, se realiza la contextualización de un trabajo de auditoría, en el que seguramente se requerirá la intervención de un experto auditor en operaciones del régimen cambiario.

Partiendo de un proceso de planeación, que incluye la ejecución de una auditoría de OPERC, se inicia con la descripción de cada una de estas, junto con sus respectivos programas y posibles hallazgos. Finalmente se da un breve vistazo a la nueva normativa de estas operaciones.

Palabras clave:

Auditoría; Cuentas de compensación; Inversión extranjera; Operación de comercio exterior; Régimen cambiario.

Contenido

Introducción

1. Contexto normativo del régimen cambiario en Colombia

2. Conceptos clave del régimen cambiario

2.1. Abreviaturas utilizadas en este documento

2.2. Conceptos clave

2.3. Entes de control de las operaciones del régimen cambiario

2.4. Operaciones canalizables: obligatorias y no obligatorias

3. Contratación y planeación de auditoría con el requerimiento de un experto auditor

3.1. Contratación de un encargo de auditoría

3.2. Planeación de auditoría con el requerimiento de un experto auditor

4. Auditoría de inversión extranjera

4.1. Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría

4.2. Programa de auditoría

4.3. Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos

5. Auditoría a las operaciones de comercio exterior

5.1. Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría

5.2. Programa de auditoría

5.3. Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos

6. Cuentas de compensación

6.1. Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría

6.2. Programa de auditoría

6.3. Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos

7. Informe de auditoría de operaciones del régimen cambiario

8. mpactos del Decreto 390 del 2016 en el régimen cambiario en logística y gestión de riesgo

Conclusiones

Bibliografía

Introducción

De acuerdo con el comunicado de prensa del 14 de agosto del 2017 del DANE: “Durante los seis primeros meses del 2017 las compras externas del país llegaron a US$ 22.839,7 millones de dólares CIF, lo que representó una variación de 6,0%. En los seis primeros meses del 2016 las importaciones fueron US$ 21.547,5 millones de dólares CIF y registraron una variación de -20,9%”. Esta situación representa la necesidad de las empresas, en las que aplique, de prestar atención al adecuado manejo de sus operaciones relacionadas con el régimen cambiario.

Así mismo, representa un punto de atención para los procesos de auditoría en este tipo de empresas, los cuáles requieren de, en primer lugar, ser integrales a las transacciones materiales (importantes) y recurrentes como estas, y, en segundo lugar, para su adecuado desarrollo, es necesario la inclusión al equipo auditor de expertos en temáticas cambiarias, con el fin de lograr el desarrollo de procedimientos adecuados para la pertinente evaluación de estos asuntos tan especializados.

El proceso de auditoría debe verse como un apoyo a las necesidades de los empresarios, debido al cumplimiento de orden regulatorio que tienen sus compañías en el régimen cambiario. La ejecución de este tipo de procesos requiere también del debido acompañamiento del empresario, para que, en la emisión de informes y presentación de hallazgos, estos entiendan la necesidad de asesorarse de expertos para el adecuado desarrollo de estos procesos, y así, evitar riesgos que podrían ocasionar gastos y problemáticas innecesarias.

Esta temática se entiende como una necesidad creciente en muchas empresas colombianas, pues según las estadísticas, las operaciones de importación son de gran importancia para el cumplimiento de sus objetivos, así mismo, las operaciones de exportación con la creciente apertura de nuevos mercados internacionales.

1. Contexto normativo del régimen cambiario en Colombia

Colombia, en su normativa monetaria y cambiaria ha evolucionado constantemente, propendiendo por una modernización del sistema cambiario de cara a los cambios en el comportamiento de los factores macroeconómicos.

Esta evolución se enmarca claramente en tres etapas: la primera, durante la década de los 60, que se caracterizó por ser un sistema de tipo cambiario fijo regulado por un mecanismo de devaluación gota a gota. Posteriormente, con la reforma en los 90 se pasa a un sistema de flotación con bandas cambiarias, el cual corresponde a un mecanismo de mínimos o máximos (piso-techo) dentro de los cuales fluctúa la tasa de cambio, que con los años, según experiencias a nivel mundial, resultó ser poco sostenible frente a los embates especulativos.

Finalmente, cerrando la década de los 90, se abandona el esquema de bandas y se adopta el modelo que hoy conocemos basado en la oferta y demanda de divisas. Este sistema ha tenido modificaciones en cuanto a los mecanismos de intervención del Banco de la República, por ejemplo, el Decreto 119 del 2017 expedido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público plantea unos indicios de simplificación de procesos y eliminación de algunas sanciones en materia de registro de inversión, con el fin de aumentar la competitividad del país.

Así mismo, es de anotar que el mercado cambiario o mercado de divisas está estrictamente regulado con sus operaciones canalizables, a través de los Intermediarios del Mercado Cambiario (IMC) o cuentas de compensación con sus debidos mecanismos de control y reporte. Esto aplica a todas las operaciones de importación y exportación, así como a las de inversión extranjera y de endeudamiento externo, tanto activas como pasivas, y también a las de derivados. Vale la pena mencionar, que las operaciones cambiarias internacionales por servicios no tienen la obligatoriedad de ser canalizables a través del denominado mercado regulado.

Como conclusión se cuenta con un régimen abierto, altamente regulado desde su base constitucional originada en el Congreso y también en el ejecutivo y la Junta Directiva del Banco de la República, que con sus facultades y alcances específicos son los actuales reguladores en materia cambiaria en el país.

2. Conceptos clave del régimen cambiario

2.1.Abreviaturas utilizadas en este documento 

A continuación se presentan las abreviaturas que se utilizan a lo largo del presente artículo y que son de uso regular dentro de la jerga del régimen cambiario en Colombia

tabla 1 pag. 63
 

2.2.Conceptos clave 

Es fundamental para un auditor de operaciones del régimen cambiario conocer los conceptos básicos del área, los cuales se enuncian a continuación:

• Calificación como inversionista nacional: trámite que se adelanta ante el Banco de la República, mediante el cual un inversionista con calificación de no residente declara haber perdido esta condición y en consecuencia, de forma voluntaria, solicita su calificación como inversionista nacional para efectos cambiarios y de cancelación de registros de deuda extranjera.

• Canalización: negociación o transferencia de divisas a través del IMC o de cuentas de compensación.

• Cancelación de inversión: trámite de registro ante el Banco de la República para informar cambios de finalización en una inversión previamente registrada.

• Cuentas de compensación: cuentas en entidades bancarias del exterior, en moneda extranjera, constituidas por residentes para transferir o recibir divisas derivadas de operaciones de cambio de obligatoria canalización. Estas cuentas y sus movimientos deben ser registradas ante el BR bajo el mecanismo de compensación.

• Declaración de cambio: documento que respalda las operaciones de divisas canalizadas a través de los IMC o cuentas de compensación y que con los datos mínimos de la operación deben ser incorporados al sistema del BR.

• Flujo de inversión: detalle histórico de las operaciones de inversiones internacionales realizadas por un residente o no residente y que han sido registradas ante el Banco de la República por intermedio de los procedimientos de registro establecidos.

• Intermediario del mercado cambiario (IMC): Bancos comerciales, hipotecarios, corporaciones financieras, compañías de financiamiento, cooperativas financieras, Bancoldex, comisionistas de bolsa, sociedades de intermediación cambiaria y de servicios especiales, sociedades especializadas en depósitos y pagos electrónicos, que realizan operaciones autorizadas de conformidad con el artículo 59 de la Resolución Externa 8 del 5 de mayo del 2000, expedida por la Junta Directiva del Banco de la República.

• Mercado cambiario: lo constituye la totalidad de las divisas que son transferidas o negociadas a través de los IMC o de las cuentas de compensación, también hacen parte de este, las divisas que a pesar de estar exentas de su canalización obligatoria a través de los IMC, se canalizan a través de estos.

• Monetización: venta de divisas por pesos colombianos efectuada con los IMC. Esta venta puede ser producto del pago por una importación de bienes o de una inversión extranjera.

• No residente: personas naturales que no habitan dentro del territorio nacional, personas jurídicas incluidas las entidades sin ánimo de lucro que no tengan domicilio dentro del territorio nacional. También se consideran no residentes los extranjeros cuya permanencia en el territorio nacional no exceda de 183 días continuos o discontinuos durante un periodo de 365 días calendario consecutivos.

• Registro automático: inversión realizada con divisas que se entiende registrada ante el Banco de la República con el suministro por parte del inversionista de la información de los datos mínimos exigidos para estas operaciones (declaración de cambio). Corresponde a la canalización de divisas a través de los IMC o los titulares de cuenta de compensación, su presentación y aceptación por el BR y que genera derechos, obligaciones y registro previstos en las normas cambiarias.

• Registro documental: trámite surtido ante el Banco de la República para formalizar una inversión inicial, una inversión adicional sea extranjera en Colombia, colombiana en el exterior en una modalidad distinta a divisas y que genera derechos, obligaciones y de registros previstos en las normas cambiarias.

• Reintegro: transferencia de recursos que ocasiona la entrada de divisas al mercado cambiario, bien sea mediante su venta a los IMC o por ingreso a cuentas de compensación. Por lo general se presentan en operaciones de exportación de bienes.

• Retorno de inversión: devolución al país de origen de las sumas correspondientes a una inversión internacional en Colombia.

• Sucursal del régimen especial: sucursal de una sociedad extranjera establecida en Colombia que tiene por objeto desarrollar actividades de exploración y explotación de petróleo, gas natural, carbón ferroníquel, uranio o que se dedica exclusivamente a prestar servicios inherentes al sector hidrocarburos.

• Sucursal del régimen general: sucursal de una sociedad extranjera establecida en Colombia que tiene por objeto desarrollar toda clase de actividades autorizadas y diferentes a las señaladas para las sucursales del régimen especial.

• Sustitución de inversión: corresponde, bien sea al cambio de los titulares de la inversión por otros inversionistas no residentes, o al cambio en la destinación o en la empresa receptora de la inversión. Para el caso de inversión colombiana en el exterior es el cambio de los titulares de la inversión por otros inversionistas colombianos (residentes) y de la empresa receptora de la inversión. Estos cambios deben ser informados al BR.

Fuente: Cartillas Banco de la República: Régimen de inversiones internacionales, preguntas frecuentes y casos prácticos y régimen cambiario de las operaciones de comercio exterior. Segunda Edición 2017.

2.3.Entes de control de las operaciones del régimen cambiario 

Es importante la referencia a los entes de control en materia de régimen cambiario en Colombia. Si bien el Banco de la República, como banco central, es la entidad por naturaleza rectora de las políticas y el control cambiario, existen otras autoridades encargadas de vigilar el cumplimiento de las normas y de sancionar el no cumplimiento de estas como son: la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) como ente de control para las operaciones asociadas a actividades de comercio exterior y la Superintendencia de Sociedades en cuanto al control de régimen societario y de inversión extranjera.

En relación con la gestión de riesgo cabe mencionar a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), enfocada en el análisis de las operaciones de cambios internacionales, en eventos de omisión de información o por la inadecuada aplicación de las operaciones dentro del contexto normativo.

La UIAF fue creada con un fin único: la lucha contra el lavado de activos. Dentro de este contexto puede solicitar, consolidar y analizar información de diversas fuentes, tanto públicas como privadas para el perfilamiento de riesgo. Así las cosas, hoy en día las operaciones financieras están a expensas de la vigilancia de esta entidad, por tanto los controles corporativos deben responder a los requerimientos que se puedan derivar de una omisión u error involuntario en materia cambiaria, que puedan traer consigo una acción de inspección.

figura 1 pag 67
 

2.4.Operaciones canalizables: obligatorias y no obligatorias 

Las operaciones de obligatoria canalización corresponden a la entrada y salida de divisas por compra o pago de importaciones o exportaciones a través de los IMC definidos en el artículo 58 de la Resolución Externa 8 del 2000, ya mencionada, o las cuentas de compensación de que trata el artículo 56 de la misma disposición.

Debe tenerse presente que estas operaciones requieren de la presentación de la declaración de cambio que resulte aplicable, según el tipo de operación (véanse el artículo 1º de la Resolución Externa 8 del 2000 y el capítulo 1º de la Circular Reglamentaria Externa DCIN-83).

tabla 2 pag- 68
 

Las operaciones distintas a las anteriores no son las consideradas de obligatoria canalización, a saber: pagos por transferencias y servicios, fletes asociados a las operaciones de comercio internacional, entre otras.

3. Contratación y planeación de auditoría con el requerimiento de un experto auditor

3.1.Contratación de un encargo de auditoría 

Antes de entrar en la etapa de planeación, es fundamental tener en cuenta la etapa de contratación, esto implica el desarrollo de actividades preliminares para conocer las necesidades del cliente y especialmente, el caso de requerir un auditor experto (NIA 620). Lo anterior es de vital importancia para la construcción apropiada del presupuesto de horas y costos del encargo de auditoría.

La etapa de contratación está enmarcada en el grupo 200 de las NIA, las cuales hacen énfasis en las actividades previas al desarrollo de un trabajo de auditoría. Durante el desarrollo de estas actividades se determina el alcance y objetivo del encargo (NIA 200), se hace un acuerdo frente a los términos del mismo y se socializan las condiciones de la auditoría con la dirección (NIA 210). Finalmente, se evalúan los efectos de disposiciones legales que rigen a la compañía (NIA 250).

Al hacer estos primeros análisis con el cliente, puede surgir la necesidad de realizar un proceso de auditoría de operaciones del régimen cambiario debido a lo recurrente que estas pueden ser dentro del desarrollo del negocio de la entidad auditada. Es decir, es posible que existan empresas que requieran de este tipo de auditoría y otras que no.

La auditoría de procesos cambiarios puede realizarse en el primer año del encargo, también el auditor (o firma auditoría) podría presentar dentro de su plan de trabajo de años posteriores, la posibilidad de contratar un experto para desarrollar esta actividad, lo cual sería un valor agregado y un elemento diferenciador del trabajo de la auditoría año tras año.

3.2.Planeación de auditoría con el requerimiento de un experto auditor 

La etapa de planeación de un trabajo de auditoría (grupo 300 de las NIA) es fundamental durante todo el ejercicio del encargo. Sin su desarrollo se corre el riesgo de no efectuar los procedimientos adecuados con el debido alcance y por lo tanto, de emitir un informe equivocado o que no presente los hallazgos relevantes a la dirección.

En primera instancia, se resalta que el objetivo de la planeación de auditoría es determinar un modo eficaz y eficiente para obtener la evidencia necesaria que conlleve a expresar una opinión sobre la razonabilidad de los estados financieros de la entidad. En esta etapa del proceso auditor, se desarrolla una estrategia para determinar el alcance y la forma de ejecución del trabajo.

La naturaleza, alcance y oportunidad de la planeación varía con el tamaño y la complejidad de la entidad sujeta a examen, así como con la experiencia con esta y el conocimiento que el equipo auditor tenga del negocio del cliente. Desde esta primera etapa, en caso de requerirse, se debe contar con la intervención de un auditor experto en operaciones del régimen cambiario (NIA 620). Esto es importante para conocer su metodología, alcance, cronograma y objetivos específicos, con el fin de comunicarlos de forma asertiva al cliente y evaluar la disponibilidad de las áreas involucradas.

El auditor experto puede plantear algunos aspectos iniciales a incluir en el formulario de conocimiento del cliente que permitan conocer cuáles operaciones del régimen cambiario lleva a cabo la entidad y que, además, le faciliten conocer al cliente, su ambiente de control para dichas operaciones y diseñar matrices de riesgos que posibiliten una adecuada planeación y alcance de la auditoría de este tipo de operaciones.

Involucrar al experto auditor en la planeación de auditoría puede contribuir con los siguientes objetivos:

1. Identificar y valorar los riesgos materiales que tiene la entidad, fruto del desarrollo de operaciones cambiarias.

2. Aplicar el concepto de importancia relativa en la planeación y ejecución de auditoría, frente a las operaciones relacionadas con el régimen cambiario de la entidad.

3. Buscar controles o respuestas a los riesgos identificados por el auditor experto.

4. Evaluar si la entidad cuenta con asesores u outsourcing de consultoría cambiaria (NIA 402).

5. Comunicar adecuadamente las deficiencias de control interno en las operaciones del régimen cambiario (NIA 265).

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante tener presente que la documentación e información producto de la etapa de planeación de auditoría puede indicar que el riesgo inherente de este tipo de operaciones sea representativo, tanto si las transacciones canalizables constituyen un volumen relativamente alto, si reflejan saldos materiales en los estados financieros, o una combinación de ambas situaciones.

A continuación, se presenta un modelo sugerido de preguntas de indagación al cliente frente a sus operaciones del régimen cambiario, este podría utilizarse en la etapa de planeación de auditoría:

FIGURA 2.jpg 72
 

En síntesis, el proceso de auditoría de operaciones cambiarias puede requerir el concurso de un auditor experto en el equipo que está realizando el examen. Se considera de gran importancia, de ser necesario, que el experto acompañe al equipo desde la planeación del trabajo, esto con el fin de asegurar un mejor desempeño en la etapa de ejecución de auditoría, etapa a la que se dedicarán los siguientes apartados, teniendo en cuenta los tipos de operaciones cambiarias que se pueden presentar. En ese sentido, se describirá cada una de las operaciones y se propondrá un programa de auditoría para la revisión de estas.

4. Auditoría de inversión extranjera

La inversión extranjera corresponde a las operaciones en las que se destinan recursos provenientes del exterior para el desarrollo de empresas locales, o capital local para el desarrollo de empresas del exterior. Tienen permanencia en el tiempo, es decir, el dinero va a estar en determinado negocio a mediano o largo plazo para obtener una rentabilidad planeada por los socios. Esto se realiza a través de la compra de acciones.

4.1.Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría 

Para el entendimiento de las operaciones de inversión extranjera, aspectos como el tipo de inversión, modo del aporte realizado, precisión de la condición de residente y no residente, y el tipo de negocios en los que no es posible invertir en Colombia, son cuestiones que deben tenerse en cuenta. A continuación se presenta una síntesis de cada uno de estos conceptos.

4.1.1. Tipo de inversión: directa o de portafolio

La modalidad de inversión puede ser directa o de portafolio y hace referencia al destino de los recursos y en especial su ánimo de permanencia en el país. La inversión directa la hacen personas naturales o jurídicas no residentes y puede hacerse mediante la compra de acciones o participaciones en una sociedad constituida localmente y que principalmente tenga ánimo de permanencia en el país. Esta inversión también puede ser a través de “contratos” de cooperación, de uso de marca o concesión de servicios o de asistencia técnica entre los inversionistas y la empresa receptora de la inversión; también puede darse mediante la adquisición de bienes inmuebles en el país destino.

Usualmente, la inversión de portafolio se hace a través de compra de títulos valores por medio de intermediarios financieros.

Para la inversión directa se requiere un inversionista o apoderado local, además debe existir un vehículo receptor de la inversión, es decir una empresa, sociedad o sucursal de compañía extranjera.

tabla 3 pag 74
 

4.1.2. Modo de aporte de la inversión

El modo de aporte de la inversión directa puede hacerse en divisas canalizables a través de los IMC o en especie mediante la importación no reembolsable de bienes, o intangibles como tecnologías y patentes. En todo caso, existe la obligación de hacer el registro de la inversión ante el BR, mientras que para la inversión de portafolio el tipo de aporte necesariamente es en divisas.

tabla 4 pag 75
 

4.1.3. Residente y no residente

Para efectos del régimen cambiario, se consideran residentes todas las personas naturales que habitan en el territorio nacional o las extranjeras que permanezcan continua o discontinuamente en el país por más de ciento ochenta y tres (183) días calendario, incluyendo los días de entrada y de salida del país, durante un periodo de trescientos sesenta y cinco (365) días calendario consecutivos. Asimismo, se consideran residentes las entidades de derecho público, las personas jurídicas, incluidas las entidades sin ánimo de lucro que tengan domicilio en Colombia, y las sucursales de sociedades extranjeras establecidas en el país (DUR 1068/2015, art. 2.17.1.2).

Por su parte, se consideran no residentes las personas naturales nacionales o extranjeras que no cumplan con el requisito de permanencia descrita en el párrafo anterior, las personas jurídicas, incluidas las entidades sin ánimo de lucro que no tengan domicilio dentro del territorio nacional y otras entidades que no tengan personería jurídica ni domicilio dentro del territorio nacional (DUR 1068/2015, art. 2.17.1.2).

Dependiendo de la definición de residencia para efectos cambiarios, se podrán establecer obligaciones de diversa índole para la entidad auditada, que podrán ser verificadas por el experto en el encargo de auditoría. De allí, la importancia de su conocimiento.

4.1.4. ¿En qué tipo de negocios no puede existir inversión extranjera en Colombia?

Existe la prohibición de hacer inversión extranjera en los sectores de defensa, seguridad privada y en actividades de manejo de desechos tóxicos o radioactivos no producidos en el país (DUR 1068/2015, art. 2.17.2.2.2.1).

El conocimiento de esta información es de vital importancia, en especial en la fase de conocimiento del cliente, pues en caso de que desarrolle estas actividades, estas no podrán estar relacionadas con inversiones extranjeras.

4.2.Programa de auditoría 

Teniendo en cuenta la información anterior, es posible desarrollar un programa de auditoría que permita efectuar la validación de los movimientos de inversión extranjera, su recomposición accionaria, corroborando el adecuado registro y actualización ante el Banco de la República, la tenencia y la disposición de los documentos y formularios que soportan dichas operaciones, así como la determinación del cumplimiento o no de la normativa descrita, en cuanto a la realización de las mencionadas inversiones.

tabla 5 pag 77
 

tabla 5-1 pag 78
 

4.3.Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos 

Dentro de la ejecución de este programa de auditoría es común que se presenten varias de las siguientes situaciones:

• Dispersión o no disponibilidad de los documentos que respaldan las operaciones de inversión: es de recordar que el inversionista está obligado a conservar y disponer, para cuando sea requerido, la documentación inherente a la operación cambiaria por un período igual al de la caducidad o prescripción de la acción sancionatoria por infracciones al régimen cambiario.

• Registros: tanto de la inversión como de sus cambios posteriores tanto en inversionistas como en montos. Es importante solicitar ante el BR un estado de cuenta de inversión y conciliarlo con las cifras patrimoniales.

• No declarar adecuadamente en formulario 4 cuando se trata de inversiones a plazos.

• Es usual que en la casilla 25 del formulario 5 (declaración de cambio por servicios, transferencias y otros conceptos) se presente error en la aplicación del tipo de cambio de moneda diferente a dólar. Para su conversión a dólares pueden existir errores, particularmente en liquidaciones de Euro a Dólar y de Libra Esterlina a Dólar. Se debe expresar en unidades de moneda (Divisa) por Dólar. Así, para la conversión a moneda extrajera primero se debe expresar en dólares y posteriormente en la moneda de negociación.

• Perder la trazabilidad de permanencia del inversionista en el país y su cambio de condición de no residente a residente con las implicaciones que derivan en el régimen.

5. Auditoría a las operaciones de comercio exterior

Las operaciones de comercio exterior (OPEX) están reglamentadas en el Decreto 390 del 2016, en sus títulos: I Disposiciones Generales, IV Destino Aduanero, VII Exportación de mercancías del territorio aduanero nacional.

En su totalidad este tipo de operaciones, especialmente las exportaciones, generan reintegro y/o monetización de divisas, o reembolso y pago para las operaciones de importación, las divisas por OPEX son de obligatoria canalización a través de un IMC, lo que hace que requieran de un proceso de auditoría como el que se refiere a continuación.

5.1.Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría 

5.1.1. Importación y exportación

Importación: es la introducción de mercancías de procedencia extranjera al territorio aduanero nacional, cumpliendo las formalidades aduaneras previstas en el Decreto 390 del 2016. También se considera importación, la introducción de mercancías procedentes de un depósito franco al resto del territorio aduanero nacional en las condiciones previstas en la mencionada norma.

Exportación: es la salida de mercancías del territorio aduanero nacional cumpliendo las formalidades aduaneras previstas en el Decreto 390 del 2016. También se denomina exportación, las salidas de mercancía a depósitos francos en las condiciones descritas en el citado decreto.

5.1.2. Principios de independencia y de coincidencia

Principio de independencia: los ingresos y egresos de divisas deben conservar su independencia. Por tanto, no es debido compensar obligaciones de importación / exportación con cuentas por cobrar o cuentas por pagar.

Principio de coincidencia: Las divisas deben ser canalizadas por quien figure en documentos aduaneros.

En este sentido, y con respecto de este segundo principio, es necesario tener en cuenta que se presenta una excepción al mismo cuando se trata de:

• Importaciones a nombre y cuenta de patrimonios autónomos o encargos fiduciarios.

• Consorcios y uniones temporales.

• Unidades administrativas del sector de la defensa nacional.

• Ministerios del Gobierno Nacional (Ministerio de Hacienda).

• Fondos de desarrollo local del distrito capital (SHD / DDT).

Tanto para los patrimonios autónomos, como para las uniones temporales, el principio de coincidencia se valida con la participación del declarante de la OPEX en la unión temporal o en el patrimonio autónomo. Es decir, para que sea válido este principio, el declarante debe ser partícipe y figurar en el contrato, patrimonio o consorcio.

En el sector gobierno y defensa, los ministerios de Defensa o de Hacienda y Crédito Público pueden efectuar la transacción de divisas; mientras que las unidades militares, de armada o policía u otros ministerios del Gobierno nacional figurar como OPEX, esto para el caso administrativo nacional. En el área distrital, los fondos pueden ser a favor o por pagar, por parte de la Secretaría de Hacienda Distrital o de la Dirección Distrital de Tesorería, y la OPEX puede estar en cabeza de uno de los fondos de desarrollo distrital.

5.1.3. Triangulación de operaciones

La triangulación corresponde a la operación transaccional entre dos residentes para efectuar compraventa de bienes ubicados en el exterior, el primero actúa como vendedor, comisionista, representante comercial o distribuidor comercial.

El segundo, que en condición de residente en el territorio nacional, actúa como comprador e importador de los bienes que a su vez son despachados por un fabricante o comercializador ubicado en el exterior, pero en el tema de pago de los bienes es el agente comercial que se encarga de la operación cambiaria.

En este tipo de operación el flujo de bienes se da entre el exportador (en el exterior) y el comprador local, este último, a su vez, es quien paga al representante del exportador en Colombia los valores correspondientes y además debe suministrar la información y soportes aduaneros de la importación para su formalización cambiaria. El representante comercial formaliza la operación cambiaria con formulario 5 numeral cambiario 2904. En este tipo de operación no opera el principio de coincidencia.

figu 3 pag 82
 

5.1.4. Principio de exactitud

En OPEX no todas las operaciones son exactas, ¿qué pasa cuando se presentan diferencias? ¿Hay un principio de exactitud?

El principio de exactitud es aduanero en cuanto a lo realmente presentado y documentado (declarado) ante la autoridad aduanera y en consecuencia, debe coincidir con el valor cobrado o pagado, bien sea al exportador o al importador.

Cambiariamente pueden existir diferencias de valor entre la factura y la transacción monetaria, por ejemplo, en el caso de sobrantes o faltantes de mercancías, pero estas deben ser de conocimiento de la autoridad aduanera en el momento de la declaración y la discrepancia de valor sería entonces entre documento factura y transacción monetaria, más no entre declaración de importación o el documento de exportación o SAE.

Eventualmente, se pueden presentar reclamaciones posteriores por calidad, por ejemplo, por deficiencias en lotes o cantidad de producto detectadas con posterioridad a la presentación ante la autoridad aduanera. En estos casos, solo con la debida documentación y justificación se podría aceptar una diferencia de valor en materia cambiaria.

5.2.Programa de auditoría 

El objeto de este programa es validar el cumplimiento de la normativa cambiaria referente a las OPEX y que está relacionada con la canalización de las divisas, reembolso o reintegro, según corresponda, a través del mercado regulado y la utilización de un intermediario, mediante la validación de la existencia y debido diligenciamiento de los formularios correspondientes.

Es fundamental revisar la concordancia de operaciones y los documentos con los principios de coincidencia e independencia. También se debe tener en cuenta que dentro del giro normal de las operaciones se pueden presentar diferencias entre el valor facturado y el realmente pagado. Estas diferencias deben estar debidamente justificadas y documentadas.

Dentro de la auditoría se deben considerar los esquemas de archivística de la entidad, procedimientos establecidos para corroborar la adecuada y oportuna disposición de los formularios, tanto para la auditoría, como para un requerimiento ordinario por parte del ente de control, pues la no disponibilidad de estos documentos es causal de sanción. Sucede en la práctica que la documentación puede estar dispersa en los departamentos de tesorería, operaciones o contabilidad.

A continuación se presentan las actividades de auditoría para las OPEX:

tabla 6 pag 84
 

tabla 6-1 pag 85
 

tabla 6-2 pag 86
 

5.3.Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos 

A continuación algunos casos puntuales que pueden presentarse en la auditoría de este tipo de operaciones:

• Dispersión o no disponibilidad de los documentos que respaldan las operaciones cambiarias.

• Insuficiencia en la documentación y justificación de diferencias entre valores facturados, declarados y pagados en estas operaciones.

• Compensación o cruce de cuentas entre cuentas por pagar y por cobrar al proveedor del exterior. Normativamente las obligaciones de pagos por importación / exportación son de obligatoria canalización a través de los IMC, por tanto, los ingresos y egresos de divisas deben conservar el principio de independencia, según lo definido en el capítulo 3 de la DCIN 83 - Importación de bienes.

• Indebido tratamiento cambiario para las operaciones con tarjetas de crédito corporativas, cuando realizan pagos por conceptos de importaciones.

• Utilización o diligenciamiento de formularios y numerales para el pago de gastos previos al INCOTERM FOB, cuando la negociación se ha fijado bajo el INCOTERM EXWORK. Para este caso, se debe presentar el formulario 5 numeral cambiario 2016 gastos de importación no incluidos en la factura comercial.

6. Cuentas de compensación

6.1.Conceptos relevantes para el desarrollo de la auditoría 

6.1.1. Registro cuenta de compensación

Son cuentas en entidades bancarias del exterior, constituidas en moneda extranjera por residentes, para transferir o recibir divisas derivadas de operaciones de cambio de obligatoria canalización. Sus movimientos deben ser registrados y reportados de forma periódica ante el BR bajo el mecanismo de compensación.

Estas cuentas deberán registrarse directamente por el residente cuando se trate de patrimonios autónomos o carteras colectivas. La cuenta debe registrarse por parte de la sociedad administradora del patrimonio autónomo o de la cartera colectiva, y para estos casos, el formulario de registro se deberá indicar el NIT y el nombre del patrimonio autónomo o cartera colectiva seguido de la razón social de la sociedad administradora.

A través de estas cuentas solo se pueden canalizar los ingresos o los egresos de las operaciones de cambio propias del titular. Estas operaciones pueden ser de ingreso, las cuales pueden provenir del pago de obligaciones derivadas de operaciones de cambio, que deban o no canalizarse a través de IMC o divisas adquiridas a residentes o mediante compra a otros titulares de cuenta de compensación.

A las cuentas de compensación pueden debitarse divisas para el pago de obligaciones correspondientes a operaciones de cambio, de importaciones o para la venta de divisas. Es importante aclarar que a otros titulares de cuenta de compensación con los recursos depositados en este tipo de cuentas no se les podrán realizar traslados a cuentas del exterior del mercado no regulado, así estas cuentas pertenezcan al mismo titular, a menos que se trate de una cuenta de compensación.

6.1.2. Reportes periódicos

En cuanto a obligaciones de reporte, los titulares de las cuentas de compensación deben informar al BR, en el mes calendario siguiente todas las operaciones que se registren en el mes anterior. Es importante tener presente que ocasionalmente, durante un determinado período, la cuenta puede no presentar movimientos transaccionales, pero en algunos casos tienen unos movimientos propios, por ejemplo, costos administrativos o los rendimientos financieros sobre sus saldos. Esto en sí constituye un movimiento asociado a la cuenta que debe ser reportado. El reporte se realiza mediante la presentación electrónica del formulario 10, Registro, informe de movimientos y/o cancelación cuenta de compensación marcando una X en la casilla sin movimiento.

6.1.3. Cancelación

En cuanto al cierre de las cuentas de compensación, es importante aclarar que, así como hay un mecanismo de registro de apertura, también es necesario, al momento de su finalización o de cancelación, efectuar el respectivo registro ante el Banco de la República. Esta obligación está a cargo del titular de la cuenta o su representante legal y se realiza cuando el titular decide no utilizar la cuenta como mecanismo de compensación o cuando se cancele en la entidad financiera del exterior.

La cancelación se hace mediante la transmisión del formulario número 10 ya mencionado. Para ello se debe marcar la casilla cancelación del registro (Casilla 2, del numeral I). Únicamente podrá efectuarse la cancelación del registro cuando se hayan transmitido la totalidad de los formularios número 10 correspondientes a todos los períodos que anteceden la fecha de cancelación. El plazo contemplado para la cancelación de este tipo de cuentas es al mes calendario siguiente, esto es, al mes en que el titular decida cancelarla o dejar de utilizarla como mecanismo de compensación o se cancele la cuenta en la entidad financiera del exterior.

También puede presentarse la cancelación de oficio de la cuenta de compensación por parte del BR cuando no se haya efectuado la transmisión del formulario número 10 durante 12 meses continuos o no se tengan movimientos durante 12 meses continuos.

6.2.Programa de auditoría 

Como se vio, las cuentas de compensación se utilizan cuando la entidad recibe dineros, hace pagos al exterior y ha optado por la apertura y registro de este medio con el fin de mitigar las pérdidas por riesgo cambiario de manera que pueda agilizar la operatividad en la transacción con divisas.

El objeto de la auditoría de elemento de las operaciones cambiarias es efectuar la revisión y conciliación de las operaciones a través de dichas cuentas, para ello, debe validarse el adecuado registro de saldos bancarios y movimientos durante el período y su concordancia con las cuentas contables de la entidad.

tabla 7 pag 90
 

6.3.Recomendaciones en la ejecución de la auditoría y posibles hallazgos 

A continuación algunos casos puntuales que pueden presentarse en la auditoría de este rubro:

• No presentar el formulario 10 cuando la cuenta de compensación no ha tenido movimientos en el período correspondiente. Sin excepción y aun cuando la cuenta de compensación no presente movimientos en el período se debe presentar el mencionado formulario.

• No registrar la cuenta de compensación dentro de los términos establecidos en el artículo 56 de la Resolución Externa 8 del 2000, es decir, a más tardar dentro del mes siguiente a la fecha de la realización de una operación que deba canalizarse a través del mercado cambiario.

• No conciliar los saldos de tesorería con las cuentas contables y saldos en extractos de cuenta de compensación al corte de cada período.

• Plazo para informar: para los períodos anteriores al registro de la cuenta, dentro del mes calendario siguiente al registro, y para los períodos siguientes, dentro del mes calendario siguiente a cada uno de estos.

7. Informe de auditoría de operaciones del régimen cambiario

Usualmente, la ejecución de un encargo de auditoría se lleva a cabo en cinco etapas: contratación, planeación, auditoría intermedia, auditoría de cierre e informes.

La auditoría de operaciones del régimen cambiario se puede llevar a cabo tanto en la etapa intermedia como en la de cierre. La decisión de su ejecución dependerá de la calificación del riesgo de dichas operaciones dentro de la operación de la entidad.

Considerando que se realizó dicha auditoría dentro de la fase intermedia, se recomienda que los hallazgos de su ejecución queden plasmados en el informe conjunto de la auditoría intermedia, con los demás procesos ejecutados, siendo este un acápite del informe.

En el caso de que la firma de auditoría o profesional sea solamente contratado para la ejecución de este proceso, será entregado un informe único e independiente.

Estructura del informe de auditoría de operaciones del régimen cambiario (OPERC)

Esta estructura dependerá del tipo de informe que se presente. Por ejemplo, será diferente si se incluyen los hallazgos del encargo como parte del informe de la auditoría intermedia, o si corresponde a un informe único. A continuación, se explica en detalle lo enunciado.

A. Como parte del informe de hallazgos de la auditoría intermedia o de cierre

Se presenta una sugerencia sobre la posible presentación de los hallazgos y del tema, esto por cuanto su estructura particular depende del profesional a cargo.

1. Descripción de las operaciones cambiarias de la entidad

Un acápite importante para el informe corresponde a una síntesis de la información recolectada durante la etapa de planeación, donde se presentan de forma global las operaciones del régimen cambiario que tiene la entidad.

2. Presentación de hallazgos o puntos de interés

Los hallazgos corresponden a todas las situaciones, en las cuales puede haber un riesgo cambiario o documental para la entidad. Estas se deben enumerar una a una y se pueden sustentar de la siguiente forma:

a. Contexto normativo o legal. Se enuncia la normatividad que enmarca una obligación dentro del régimen cambiario.

b. Evidencia de auditoría. Dentro del informe se muestran los documentos y transacciones revisadas, las comparaciones de información realizada, y otros procedimientos que evidencien el riesgo de no cumplimiento del contexto normativo o legal.

c. Recomendaciones. Desde el punto de vista de auditoría, se plantean las actividades que debe realizar la compañía para subsanar los hallazgos. En este sentido, para una temática especializada como esta, una de las recomendaciones es acudir a un especialista en la materia.

B. Como informe independiente

En el informe es fundamental aclarar que los hallazgos realizados pueden tener origen en explicaciones que no se aclaran con los documentos revisados, por tanto una vez analizado el informe, se podrán realizar los ajustes que correspondan a las explicaciones que justifiquen el hallazgo.

Adicionalmente, se podrán actualizar algunos acápites con información recibida con posterioridad. Por tanto, como se puede ver, se emite un informe preliminar y un informe definitivo.

A continuación se presenta una estructura sugerida de este tipo de informe:

1. Contexto de las operaciones auditadas

Se recomienda iniciar con una contextualización de las operaciones del régimen cambiario de la entidad. Esta contextualización puede hacerse con base en el estado de cuenta solicitado al BR sobre las operaciones de la entidad.

2. Análisis de cada una de las operaciones

En cada capítulo se deben presentar documentos revisados (relación de la muestra auditada), hallazgos, normas cambiarias violadas, contingencias (riesgos, derivados) y acciones a seguir.

a. Capítulo de inversiones

(…).

b. Capítulo de OPEX

(…).

c. Capítulo de transferencia de pagos y servicios

(…).

d. Capítulo de cuentas de compensación

3. Conclusiones y recomendaciones generales a la auditoría

Las recomendaciones deben estar dirigidas a los procesos documentales de la entidad, relacionados con las operaciones cambiarias del giro ordinario del negocio.

También se deben mencionar las actividades específicas que deben realizarse para lograr el cumplimiento de las normas cambiarias, así como las acciones tempranas que puede realizar la entidad para reducir o evitar sanciones.

Se presentan todas las acciones que lleven a subsanar el hallazgo definitivamente, también se mencionan las actividades a desarrollar para evitar su recurrencia en operaciones a futuro. Esto se resume en acciones preventivas y correctivas.

4. Comunicación y entrega del informe

Antes de emitir el informe se debe revisar el borrador del mismo con los funcionarios apropiados del cliente y con la gerencia. Esto minimiza el potencial de confrontaciones y ayuda a comprobar que se han considerado, comprendido e interpretado correctamente todos los hechos relevantes, controles mitigantes, perspectivas y alternativas posibles, con el fin de persuadir a la gerencia acerca del valor de los comentarios y recomendaciones.

También ayuda a conocer operaciones futuras y los planes de la gerencia respecto de acciones correctivas o mejoras.

8. Impactos del Decreto 390 del 2016 en el régimen cambiario en logística y gestión de riesgo

En este punto, en el Decreto 390 del 2016 se recomienda a las empresas sujetas al cumplimiento de implementación y administración de sistemas SARLAFT / SIPLAFT y empresas —que participen en actividades de comercio exterior que deban implementar sistemas de gestión de riesgo como se establece— revisar e incluir en las matrices los riesgos asociados a la actividad cambiaria, y que dentro de la metodología de calificación y tratamiento se contemplen los aspectos de prevención para mantener un riesgo residual bajo y controlado. Para esto, uno de los elementos de control para la mitigación del riesgo es el conocimiento y fortalecimiento de competencias técnicas.

La necesidad de modernizar el marco normativo aduanero y las actividades conexas en las operaciones de comercio exterior para adecuar la regulación aduanera al contexto internacional. Lo anterior, con el fin de dar cumplimiento a los compromisos adquiridos por el país en los acuerdos comerciales internacionales, especialmente la Decisión 618 del 2005 de la Comunidad Andina de Naciones, que dispone para sus países miembros la necesidad de armonizar su normativa a los principios y recomendaciones del convenio de Kyoto revisado, el cual, en su anexo, conviene la simplificación y armonización de los Regímenes Aduaneros junto con la necesidad de estar más acorde con las tecnologías y necesidades y tiempos logísticos.

Todo esto ha llevado a la reorganización del contexto normativo aduanero. Inicialmente se operaba dentro del marco del Decreto 2685 de 1999 y su resolución reglamentaria 4240 del 2000. No obstante, con la promulgación del Decreto 390 del 2016 y su gradual implementación reglamentaria, se ha venido dando un giro de modernidad al comercio exterior colombiano. Hoy se tienen operaciones 7/24. Los intermediarios de actividades de comercio internacional en tanto agentes de carga internacional (ACI) y los intermediarios aduaneros que conocíamos en sus actividades laborales dentro de un contexto y horarios de trabajo administrativo han dado un paso a la modernización de sus tareas.

Hoy algunos ya han migrado a labores de trabajo de 24 horas, el mundo moderno exige más velocidad, dentro del contexto globalizado los eventos son globales y casi simultáneos. El teléfono inteligente de última generación que hoy sale al mercado debe estar “hoy mismo” en las tiendas locales. Esto es un gran reto para todos, no es un tema particular y exclusivo al aspecto logístico. Actualmente la cadena de abastecimiento es más amplia, y debe contar con menores tiempos para su realización, por lo que por simple lógica el riesgo de las operaciones de la entidad aumenta.

De este modo, el nuevo marco normativo incluye entre sus razones misionales facilitar la realización de las operaciones de comercio exterior, trata de ser un marco menos intrusivo, sin querer esto decir que se eliminan o disminuyen los controles, ya se dijo mayor velocidad, mayor riesgo, luego entonces mayores controles, pero ¿cómo equilibro el mayor control, siendo menos intrusivo?

La respuesta la tiene la misma norma. Esta, en su considerando indica: “se requiere fortalecer los criterios de gestión de riesgo en el ejercicio del control aduanero, en orden a neutralizar las conductas de contrabando y lavado de activos, prevenir el riesgo ambiental y la violación de los derechos de propiedad intelectual, defender la salud, garantizar la seguridad en fronteras y, en general, la seguridad de la cadena logística”. Posteriormente su artículo 2º, principios generales, literal e): Principio de seguridad y facilitación en la cadena logística de las operaciones de comercio exterior, enuncia: “Las actuaciones administrativas relativas al control se cumplirán en el marco de un sistema de gestión del riesgo, para promover la seguridad de la cadena logística y facilitar el comercio internacional”.

Así los asuntos; se hace imperativo que las actividades tanto operativas como de control de gestión y de auditoría profundicen en el enfoque a la validación del cumplimiento de las normas cambiarias, sus registros y demás obligaciones derivadas.

En este contexto, ¿qué tareas se requieren a nivel corporativo?

Control de gestión y control del riesgo: son dos elementos importantes en las actividades estratégicas de las compañías, los cuales deben aportar a las organizaciones para que en sus sistemas y matrices de gestión del riesgo general y de gestión de riesgo normativo evidencien los mecanismos de control que permitan mantener un riesgo residual aceptable o controlado para la organización. Por esta razón, durante el desarrollo del presente artículo se tienen en cuenta las actividades de control de gestión y de auditoría de aquellos ítems que, en la experiencia propia, presentan un descriptor de riesgo alto indicando algunos puntos de control para su gestión.

En este punto también es importante mencionar la necesidad de la implementación de la matriz legal corporativa y el desarrollo de “normogramas” que, al igual que en gestión de riesgo, permitan a las organizaciones tener un mecanismo y un responsable del cumplimiento de este tipo de requisitos.

Una pregunta final podría ser ¿para qué este cambio? La respuesta es: “Costo-eficiencia”. La materialización de un riesgo por lo general, además de otras implicaciones, tiene un componente económico que afecta directamente el contexto desde el punto de vista preventivo, esto es, en materia cambiaria, societaria, de canalización de divisas, de reportes oportunos y documentos disponibles, así como elementos para el fortalecimiento de nuestro perfil. Todo lo anterior, determinará finalmente, si tenemos operaciones de comercio exterior, por ejemplo, menor probabilidad de inspecciones físicas, lo cual, en última, equivale a mejores tiempos y menores costos en la cadena.

De esta manera, la adopción de un sistema de gestión y seguridad en la cadena de abastecimiento por ejemplo, o la calificación como operador económico autorizado (OEA), con toda seguridad debe significar un impacto positivo, tanto operativo como económico, y para esta calificación debe tenerse en cuenta el artículo 6º del Decreto 3568 del 2011 modificado por el artículo 5º del Decreto 1894 del 2015, que fija las condiciones para solicitar y mantener la autorización como OEA. Por su parte, el artículo 494 del Decreto 390 del 2016, en sus numerales 2º y 3º también hace referencia a temas cambiarios dentro de los elementos de gestión de riesgo.

Si desea profundizar en los conceptos y requisitos para calificación como OEA, se sugiere consultar además los artículos 34 y 35 del Decreto 390 del 2016 y el Decreto 3568 del 2011, modificado por el Decreto 1894 del 2015.

Conclusiones

El líder en un proceso de auditoría o revisoría fiscal, debe estar atento a los principales riesgos del cliente, para incluir dentro de su planeación de auditoría, a un experto en temáticas altamente especializadas y de riesgo considerable.

Uno de los principales aspectos en donde las empresas requieren de expertos auditores, corresponde a las OPERC, ya que este tipo de transacciones son de gran importancia para compañías comercializadoras y manufactureras, que tienen negocios con el exterior y que por el volumen de sus operaciones pueden estar expuestas a riesgos significativos, por no contar con los debidos controles operativos.

Un adecuado proceso de auditoría de OPERC, debe contar con la rigurosidad de la aplicación de las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), así como con un adecuado proceso de planeación, ejecución de programas documentados en papeles de trabajo adecuados y la preparación y presentación de informes puntuales y pertinentes a la gerencia de la entidad sujeta a examen. Así mismo es recomendable que, siempre que sea posible, contar con la participación de un experto en temas cambiarios, debido a la alta especialización que estos presentan.

Los hallazgos de un proceso de auditoría de este tipo de operaciones, deben estar documentados de forma coherente, iniciando con la normativa aplicable y relevante, evidencia y recomendaciones para su mejora. Los hallazgos deben documentarse de forma pertinente y ser comunicados a la administración de manera asertiva.

La nueva normativa cambiaria, ha evolucionado de acuerdo con las necesidades de un mundo que opera como una red en continua comunicación y con intercambios cada vez más rápidos y complejos, por tanto su comprensión y puesta en marcha debe ser rápida y evolutiva.

Bibliografía

KPMG. (2015) “El valor de la auditoría”. En entrevistas a líderes de KPMG en el mundo, que exponen con sinceridad y realismo los retos que afronta la auditoría. Disponible en https://assets.kpmg.com/content/dam/kpmg/pdf/2015/06/el-valor-de-la-auditoria.pdf

MATEUS TRASLAVIÑA, I. (2015) “Aproximación a un cambio de enfoque de la auditoría tradicional hacia la auditoría holística: una mini revisión de literatura”, Identidad Contable Revista Anual, (6) 6 43-56.

QUIROZ, P. R. (2000) “La auditoría integral y la globalización. Anales Científicos”, UNALM, (42) 159-179.

VILORIA, NORKA. (2004) “Una aproximación a un enfoque holístico en auditoría”, Actualidad Contable Faces 7 (julio-diciembre). Recuperado de <http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=25700909> ISSN 1316-8533

Normatividad 

BANCO DE LA REPÚBLICA. Circular Reglamentaria DCIN-83, Procedimientos y numerales cambiarios aplicables a las operaciones de cambio.

BANCO DE LA REPÚBLICA. Resolución Externa 8 del 2000. Compendio de cambios internacionales.

CONGRESO DE COLOMBIA. Estatuto Cambiario Inversiones de Capital. Ley 9ª de 1991. DO: CXXVII. N. 39634

CONGRESO DE COLOMBIA. Ley 31 de 1992. Marco regulatorio de las normas a las cuales se debe basar el Banco de la República para el desarrollo de sus funciones. DO: CXXVIII N. 40707.

MINISTERIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. Decreto 390 del 2016. Decreto marco de las actividades de comercio exterior.

MINISTERIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. Decreto 3568 del 2011. Establece el Operador Económico Autorizado (OEA), modificado en lo pertinente por el Decreto 1894 del 2015.

MINISTERIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. Decreto Único Reglamentario 1068 del 2015. Compilación normativa de naturaleza reglamentaria del Sector Hacienda, diferente a los tributos. Modificado en lo pertinente por el decreto 119 del 2017, por el cual se modifica el régimen general de inversión extranjera en Colombia y de capital colombiano en el exterior.