Auto 10214 de enero 20 de 1998 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

LIBERTAD CONDICIONAL

LA LEY 415 NO BENEFICIA AL CONDENADO POR HOMICIDIO AGRAVADO

EXTRACTOS: «Frente a la creencia del procesado de hacerse acreedor a la libertad provisional con fundamento en el numeral 2 del artículo 55 de la Ley 81 de 1993, por estar presentes los requisitos del artículo 1º de la Ley 415 de 1997 (art. 72A del Código Penal), basta con precisarle que dicha preceptiva si bien es cierto introdujo algunas modificaciones al régimen del instituto de la “libertad condicional”, también lo es que expresamente excepcionó su aplicación a quienes hubiesen incurrido en conductas como “homicidio agravado”, los “cuales continuarán bajo el régimen del artículo 72 del Código Penal”.

Pudiera pensarse que “las causales 2, 4, 5 y 8 del artículo 30 de la Ley 40 de 1993” que trae la Ley 415 de 1997 como excepción se refieren tanto al homicidio agravado como a las lesiones personales agravadas, mas no es así por las siguientes breves razones:

a) La ‘o’ que utiliza el nuevo artículo 72A del Código Penal es disyuntiva y no copulativa, por cuanto el sentido de la expresión no es establecer una opción o alternativa, sino la de señalar un listado de hechos punibles según el bien jurídico tutelado, en este caso, el de la vida e integridad personal;

b) La evolución del proyecto presentado permite arribar a similar conclusión. En efecto: la iniciativa contemplaba el subrogado con las 2/3 partes de la pena para todos los delitos sin excepción alguna; ya en el Congreso el ponente elevó a las 3/5 partes el requisito objetivo, conservando la ausencia de excepción, lo que despertó gran resistencia por el beneficio que ello reportaba para los procesados por narcotráfico y enriquecimiento ilícito, delitos que, en consecuencia, aparecen como excepcionados en el pliego de modificaciones introducido al proyecto; como el debate continuará en la necesidad de excepcionar otro tipo de delincuencia, se propuso entonces los tipos penales contenidos en leyes especiales en un artículo, el 5º, del proyecto bajo el epígrafe de “ámbito de aplicación”: “los delitos mencionados en la Ley 30 de 1986, Decreto-Ley 2266 de 1991, Ley 40 de 1993, Ley 190 de 1995, Ley 360 de 1997 y Ley 365 de 1997 cometidos antes o después de su expedición”, lo cual radicalizó el debate, para terminar en un preacuerdo sobre la base del siguiente contenido: “artículo 72A. Con excepción de los delitos de: enriquecimiento ilícito; homicidio o lesiones personales agravadas por virtud de las causales 2, 4, 5 y 8 del artículo 30 de la Ley 40 de 1993”; un sector importante del Congreso no prohijó el proyecto porque consideró que “el homicidio simplemente voluntario” y otras modalidades menores del mismo, debieran ser susceptibles del beneficio propuesto. Fue cuando se incluyó como excepción “el homicidio agravado”, conservándose la propuesta de incluir las lesiones personales agravadas únicamente por las causales mencionadas en la Ley 40, artículo 30, a las cuales remite el artículo 339 del Código Penal.

c) Indudablemente que un mejor manejo gramatical en la técnica legislativa aconsejaba usar la conjunción “y” en vez de la “o”, pero el no haberlo hecho en nada impide la correcta interpretación de la norma, la que, por lo demás, si hubiere estado en mente del legislador incluir dichas causales para el homicidio, hubiese dicho, por ejemplo: “homicidio o lesiones personales agravados por...”, con lo cual indiscutiblemente quedaba involucrado el homicidio sólo en las causales mencionadas y no como quedó finalmente, respecto de todas sus causales”.

Se negará entonces al peticionario la libertad provisional demandada».

(Auto de enero 20 de 1998. Radicación 10.214. Magistrado Ponente: Dr. Dídimo Páez Velandia).

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