Auto 10491 de marzo 7 de 1995 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

PERENCIÓN

NOTIFICACIÓN DEL AUTO ADMISORIO DE LA DEMANDA AL DEMANDANTE

Consejero Ponente:

Dr. Diego Younes Moreno

Ref.: Expediente 10491

Santafé de Bogotá, D.C., marzo siete de mil novecientos noventa y cinco

Decide la Sala el recurso de apelación interpuesto mediante apoderado judicial por la parte actora, contra el auto de 30 de junio de 1994, proferido por el Tribunal Administrativo del Tolima.

Antecedentes

1. En ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho de carácter laboral, el señor Danilo Rodríguez Arevalo, acudió ante el Tribunal Administrativo del Tolima, con el fin de instaurar demanda contra la Caja Nacional de Previsión, en la cual solicitó:

“... La declaratoria de nulidad del acto ficto supuesto por el fenómeno del silencio administrativo el cual me negó la pensión gracia establecida en la Ley 114 de 1913, así como la nulidad del artículo 2º de la Resolución Nº 2156 del 18 de mayo de 1993, originaria de la Dirección General de la Caja Nacional de Previsión, mediante la cual se confirmó el acto ficto producto del silencio administrativo negativo”.

2. El Tribunal Administrativo del Tolima, mediante auto de 3 de noviembre de 1993, admitió la demanda, dispuso la notificación personal al director general de la entidad demandada, al procurador judicial y señaló la suma que debía depositar el actor por concepto de gastos ordinarios del proceso.

3. El Ministerio Público se notificó de la admisión de la demanda el 4 de noviembre de 1993 y el interesado no acudió a sufragar las expensas para gastos ordinarios del proceso.

4. El 30 de junio de 1994 el Tribunal Administrativo del Tolima decretó la perención del proceso, en esencia, por lo siguiente:

“El 4 de noviembre de 1993 se le notificó el auto admisorio de la demanda al Ministerio Público y desde entonces ha transcurrido un término superior a los seis meses sin que el accionante haya hecho diligencia alguna con el fin de atender la carga impuesta.

Esto constituye una muestra de su desinterés que es precisamente lo que castiga la ley con la aplicación del fenómeno de la perención como forma anticipada de extinguir el proceso”.

Fundamento de la apelación

El apelante hace consistir su inconformidad con la decisión del Tribunal básicamente en que el impulso del proceso no corresponde al demandante, puesto que el auto admisorio de la demanda no le ha sido notificado y en consecuencia, no se puede predicar la ejecutoria y obligatoriedad para las partes.

Para resolver,

Se considera

Previo el examen del objeto del presente recurso de apelación, la Sala estima indispensable hacer las siguientes precisiones que como más adelante se verá adquieren relevancia para resolver la alzada.

a) Las providencias judiciales se hacen saber a las partes y demás interesados, a través de las notificaciones, en los términos prescritos en la ley, y el desacato a tal formalidad conlleva el que ninguna providencia produce efectos, salvo los casos expresamente exceptuados.

b) En materia contencioso administrativa, en lo concerniente a la notificación del auto admisorio de la demanda, el artículo 207 del CCA ordena que esta se hará en forma personal al demandado y al Agente del Ministerio Público. Igualmente indica cómo debe procederse a su notificación en caso de que, según la demanda o el acto acusado, aparezca alguna persona o personas que puedan tener interés directo en el resultado del proceso.

No señaló la disposición que se comenta la manera como se debería dar a conocer el auto admisorio de la demanda al demandante. Es por ello, que se debe acudir a lo regulado en esa materia, en el Código de Procedimiento Civil, por disponerlo así el estatuto contencioso administrativo, en su artículo 267.

c) El artículo 320 del estatuto procesal civil dispone que la notificación de los autos que no deba hacerse personalmente se cumplirá por medio de anotación en estados, y el artículo 322 ibídem, prevé:

“Notificaciones mixtas. Cuando una providencia haya de notificarse personalmente a una parte y por estado a otra, la notificación personal se hará en primer término, salvo la del auto admisorio de la demanda y la del mandamiento ejecutivo”. (Subraya la Sala).

d) Según las disposiciones antes mencionadas, con claridad se aprecia que en materia contencioso administrativa la providencia por medio de la cual se admite la demanda se hace saber al demandante por notificación que debe cumplirse por anotación en estados y antes de surtirse las notificaciones personales, y no produce ningún efecto en relación con el demandante mientras no se cumpla tal formalidad.

e) El razonamiento anterior tiene por finalidad garantizar al demandante el ejercicio de los medios de impugnación contra las providencias judiciales, para que estas se revoquen o reformen antes de surtirse las notificaciones personales y evitar dilaciones procesales.

f) Lo anterior guarda perfecta armonía con el artículo 148 del CCA, en cuanto dispuso que el término para la perención se contará desde la notificación del último auto o desde el día de la práctica de la última diligencia o desde la notificación del auto admisorio de la demanda al Ministerio Público en su caso, puesto que para esa fecha el demandante ya se ha enterado formalmente del contenido de la providencia y ha tenido oportunidad de ejercitar los medios de impugnación.

g) En el caso presente, el auto admisorio de la demanda no fue notificado al demandante por anotación en estado, y al parecer sólo vino a enterarse de su contenido con ocasión de la notificación por edicto de la providencia que decretó la perención, y como inicialmente se advirtió, aquel no produce ningún efecto en relación con el demandante mientras no se cumpla la notificación en legal forma. En otras palabras, el impulso al proceso mediante notificación por estado no correspondía al demandante.

Por las razones que anteceden, se revocará la providencia apelada. No obstante, como la parte demandante ya se notificó por conducta concluyente del auto admisorio de la demanda, no es del caso ordenar la notificación por anotación en estados. En consecuencia, se ordenará proseguir el trámite del proceso.

En mérito de lo expuesto, la Sección Segunda del Consejo de Estado,

RESUELVE:

REVÓCASE el auto de 30 de junio de 1994. En su lugar se ordena que el Tribunal Administrativo del Tolima imprima el trámite subsiguiente al proceso, de conformidad con lo expuesto en la parte considerativa de esta providencia.

Cópiese, notifíquese y, una vez ejecutoriada, devuélvase al Tribunal.

La anterior providencia fue discutida y aprobada por la Sala en sesión celebrada el día 23 de febrero de 1995.

Carlos A. Orjuela Góngora—Joaquín Barreto Ruiz—Álvaro Lecompte Luna—Dolly Pedraza de Arenas—Diego Younes Moreno. 

Myriam Viracachá Sandoval, Secretaria (E.).

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