Auto 10946 de septiembre 21 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

HÁBEAS CORPUS

EN SU TRÁMITE NO HAY IMPEDIMENTOS

EXTRACTOS: «Como primer punto se debe señalar que la acción de hábeas corpus por ser un mecanismo de control que tutela el derecho a la libertad ciudadana, se tramita y decide en los exiguos términos señalados por el legislador; lo que hace que cualquier incidente adicional y propio del proceso penal, sea ajeno a la naturaleza y finalidad que dicha acción persigue.

La forma de amparar ese derecho radica esencialmente en la celeridad con la que se debe tomar la decisión que protege la garantía vulnerada y por ello el instituto de los impedimentos y las recusaciones no tiene cabida en el desarrollo de esta acción.

Esta conclusión resulta congruente con la función que cumple el juez que resuelve el amparo, pues ella se reduce a establecer si efectivamente la privación de la libertad de un determinado ciudadano se produjo con violación de las garantías constitucionales o legales, o se prolongó ilícitamente.

En esas condiciones, se debe reiterar que un trámite tan breve y sumario no admite incidentes propios del proceso penal y que sólo vendrían a significar una dilación de los perentorios términos que el legislador ha señalado para la conclusión de esta acción especial.

Lo anterior no parte simplemente de una tesis doctrinal. Se trata de la interpretación sistemática de la normatividad procedimental penal. Es así como el artículo 111 del CPP revela claramente la prevalencia que el legislador le concede al derecho a la libertad frente al instituto de los impedimentos y recusaciones, cuando establece:

“Suspensión de la actuación procesal. Desde cuando se presente la recusación, o se manifieste el impedimento, hasta que se resuelve definitivamente, se suspenderá el proceso.

La definición de la situación jurídica o la libertad del imputado será resuelta por el funcionario que tenga la actuación en el momento en que se formule la solicitud (...)”.

Mientras que en el capítulo del hábeas corpus la ley (art. 434 CPP) concretamente descarta la posibilidad de que se recuse al juez que conoce de esa acción pública, lo cual lleva a concluir que tampoco operan los impedimentos.

Todo lo anterior, para concluir que la manifestación de impedimento proferida por una de las Salas penales de decisión del Tribunal Superior de Tunja no procedía dentro del desarrollo de la segunda instancia de la acción pública de hábeas corpus.

Los argumentos precedentes bastarían para decidir el incidente declarando infundado el impedimento. Sin embargo, también se advierte que en el caso que se encuentra a consideración de la Sala, la acción pública tuteladora de la libertad se instauró dentro del proceso en que supuestamente se conculcó ese derecho, desconociendo su naturaleza autónoma como mecanismo de control, externo a los objetivos del proceso, que se dirige contra el funcionario que ha conculcado las garantías constitucionales o legales al privar de libertad a un ciudadano.

En esas condiciones, instaurar la acción ante el servidor público que supuestamente es responsable del atropello, desnaturaliza totalmente su finalidad controladora en la medida en que sería absurdo que el autor de la infracción adoptara determinaciones, aún de trascendencia penal, contra sí mismo.

Lo anterior nos permite afirmar que existiendo al interior del proceso una serie de recursos y alternativas para corregir los errores y los desaciertos, es por lo menos inconveniente e innecesario que se interponga ante el propio autor de la conducta o decisión cuestionada.

Dentro de esos delineamientos, en este caso, la acción pública de hábeas corpus fue indebidamente incrustada en el proceso penal dentro del cual supuestamente se cometió la violación que se pretende remediar, sin que sea ni haga parte de él. Tanto es así, que si hubiera sido propuesta correctamente, conformaría otro expediente totalmente autónomo.

En este orden de ideas y desde el punto de vista jurídico, el recurso de apelación puesto a consideración de la Sala decisoria que se declaró impedida, es ajeno al proceso penal en el cual se pronunciaron sobre el otorgamiento de la libertad provisional de Fabio Hernán Bernal Alfonso y por ello no resulta exacto afirmar que ya habían participado en el proceso; lo que ya es intrascendente en vista de que ninguna causal de impedimento o recusación puede alegarse en desarrollo de la acción pública del hábeas corpus.

Así las cosas, se decidirá el incidente declarando infundado el impedimento manifestado en razón de su improcedencia dentro del trámite en el cual fue propuesto».

(Auto de septiembre 21 de 1995. Radicación 10.946. Magistrado Ponente: Dr. Édgar Saavedra Rojas).

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