Auto 12156 de junio 13 de 1997 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

SILENCIO ADMINISTRATIVO NEGATIVO

RESOLUCIÓN DEL RECURSO LUEGO DE OCURRIDO EL SILENCIO

EXTRACTOS: «Se transcriben, en primer término, las citadas normas:

“ART. 60.—Silencio administrativo. Transcurrido un plazo de dos (2) meses, contados a partir de la interposición de los recursos de reposición o apelación sin que se haya notificado decisión expresa sobre ellos, se entenderá que la decisión es negativa.

El plazo mencionado se interrumpirá mientras dure la práctica de pruebas.

La ocurrencia del silencio administrativo negativo previsto en el inciso 1º no exime a la autoridad de responsabilidad; ni le impide resolver mientras no se haya acudido ante la jurisdicción en lo contencioso administrativo”.

“ART. 71.—Oportunidad. La revocación podrá cumplirse en cualquier tiempo, inclusive en relación con actos en firme o aun cuando se haya acudido a los tribunales contencioso administrativos, siempre que en este último caso no se haya dictado auto admisorio de la demanda”.

Quiere decir lo anterior que la ocurrencia del silencio administrativo negativo no le hace perder a la administración la competencia para decidir los recursos gubernativos propuestos, porque esa competencia no la perderá por el sólo transcurso del tiempo, sino únicamente, en principio cuando el juez administrativo le haya notificado a la administración el auto admisorio de la demanda instaurada contra dicho acto.

Es consciente la sala de la aparente desarmonía que existe entre los dos textos transcritos, porque el primero le hace perder la competencia decisoria de los recursos a la administración tan pronto el afectado acuda a la jurisdicción administrativa, mientras que en el segundo esa pérdida de competencia sólo se producirá cuando se dicte el acto admisorio de la demanda.

Para esta sala, esa discrepancia no podrá entenderse desde una perspectiva meramente formal, no sólo por la desarmonía existente entre los dos textos, sino porque en estricto derecho esa competencia parece no perderse en las hipótesis enunciadas, sino sólo cuando el juez administrativo notifique el auto admisorio de la demanda de impugnación del acto administrativo en cuestión; o sea, cuando la administración tenga plena certeza sobre la ocurrencia de esa situación.

Se entiende esta afirmación de primer intento y para los efectos de suspensión provisional, ya a ella deberá volverse en la sentencia que le ponga fin a este proceso. Baste decir que la locución “mientras no se haya acudido ante la jurisdicción” no sólo es tan vaga e imprecisa como la que dispone “siempre que en este último caso no se haya dictado auto admisorio de la demanda”, sino que las dos corresponden a fenómenos per se procesalmente inoponibles a la administración que debe resolver los recursos gubernativos pendientes.

Se entiende lo precedente porque el sólo hecho de acudir a la jurisdicción por parte del administrado no tiene por qué saberlo la administración para inhibirse a decidir los recursos, como tampoco podrá saber que ya el juez administrativo expidió el auto admisorio sin que éste le haya notificado personalmente su decisión.

En suma, podrá afirmarse, de primer intento, que la administración no perderá la competencia para decidir los recursos luego de la ocurrencia del silencio, sino cuando de manera cierta e inequívoca la jurisdicción haya avocado el conocimiento de la acción interpuesta contra el acto administrativo; fenómeno del cual sólo podrá hablarse a partir de la notificación del auto que admita la demanda correspondiente.

Refleja lo anterior las dudas que se presentan en este punto; razón que le quita a la violación su carácter ostensible o manifiesto. Por lo cual, dada la transcendencia del fenómeno propuesto, que toca con la competencia administrativa, en la sentencia deberá volverse sobre el sentido y alcance de los dos artículos citados atrás.

Se insiste en esto porque la administración tenía dos meses para resolver el recurso de reposición interpuesto contra la Resolución 8-0017 de 5 de enero de 1996, interpuesto el 15 de febrero siguiente. Recurso que se resolvió mediante Resolución 8-0811 de 6 de mayo siguiente, notificada por edicto fijado por el término de 5 días el 23 de ese mismo mes y desfijado el 29 siguiente.

Pero resulta que la demanda formulada por la Sociedad Carlos Alberto Mejía Mejía, y Cía S.C.A. y otros contra la Resolución 8-0017 de 5 de enero de 1996, concretamente contra su artículo 3º, se presentó ante esta sala ese mismo 6 de mayo siguiente, y fue admitida el 22 de mayo de los mismos mes y año.

En estas condiciones y para los efectos de este auto de suspensión no resulta evidente que por el sólo hecho de haberse presentado la demanda ese 6 de mayo, ese mismo día no podía resolver la administración el recurso de reposición que se le había interpuesto desde el 15 de febrero anterior. La administración no tenía por qué saber de la solo presentación de la demanda y, por tal razón, no podía declararse inhibida para resolver el recurso propuesto. Además y es otro motivo de duda, habría que definir, en último extremo a qué hora de ese día se presentó la demanda y a qué hora se expidió el acto administrativo».

(Auto de junio 13 de 1997. Expediente 12.156. Consejero Ponente: Dr. Carlos Betancur Jaramillo).

_______________________________________