•Auto 13686 de noviembre 19 de 1998

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

PROCESO EJECUTIVO EN LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

LA SENTENCIA NO TIENE RECURSO EXTRAORDINARIO DE SÚPLICA

EXTRACTOS: «Se decide el recurso de reposición presentado por la parte demandada, contra la providencia del 10 de septiembre de 1998 proferida por esta Sala, mediante la cual se negó a conceder el recurso extraordinario de súplica contra la sentencia de julio 9 de 1998.

Antecedentes procesales.

1. El apoderado de la parte demandada presentó recurso extraordinario de súplica en contra de la providencia de julio 9 del año en curso, a través de la cual se confirmó el fallo de primera instancia.

2. Mediante la providencia recurrida esta Sala se negó a conceder el recurso al considerar que: “...el trámite del proceso ejecutivo, regulado en su integridad por el Código de Procedimiento Civil, es ajeno a las figuras procesales que como el recurso extraordinario de suplica están consagradas en el Código Contencioso Administrativo”.

La decisión recurrida se fundó también en varias providencias de la Sala Plena del Consejo de Estado(1), en las cuales se ha manifestado que si bien el artículo 75 de la Ley 80 de 1993, cuando habló de los procesos de ejecución o cumplimiento no dijo nada sobre el trámite, por la forma de interpretación integral de las diferentes legislaciones, y habida cuenta de la existencia de normas que remiten a él, como el artículo 267 del Código Contencioso Administrativo, es necesario concluir que se aplica el Código de Procedimiento Civil, estatuto que no prevé el recurso extraordinario de súplica para esta clase de materias, y por esta razón resulta improcedente.

(1) Se citaron al efecto: sentencia del 29 de noviembre de 1994, expediente S-414; actor Rigoberto Arenas Olmos; con ponencia del doctor Guillermo Chahín Lizcano. Sentencia de 29 de enero de 1998, expediente S-815, actor sociedad Almacén D. 8 Caterpillar Ltda., con ponencia del doctor Luis Eduardo Jaramillo. Providencia de marzo 17 de 1993, expediente S-097, con ponencia del doctor Carlos Orjuela Góngora; actor departamento administrativo de valorización.

Se citó además en el auto recurrido, la providencia de diciembre de 1996 de la Sección Tercera, expediente 12.398, Estruco S.A. contra el Banco Central Hipotecario, con ponencia de quien ahora proyecta ésta, en la cual se dijo:

“Dada la naturaleza especial del proceso ejecutivo y sus ostensibles diferencias frente a los procesos de conocimiento, se impone así mismo brindarle a aquél un tratamiento procesal diferente, dentro del cual, precisamente se encuentra la posibilidad de recurrir en súplica extraordinaria las providencias que en tales actuaciones coercitivas se produzcan.

En tales condiciones resulta manifiesto que no puede manejarse con idéntico criterio el recurso extraordinario de súplica en tratándose de autos interlocutorios y sentencias proferidas en procesos de conocimiento, que los dictados en procesos ejecutivos, cuando es en aquellos donde se determina la validez del interés jurídico reclamado, donde las partes controvierten y aducen razones en favor de sus derechos, en tanto que en el ejecutivo ya tal controversia ha desaparecido y la disputa resulta de la negativa a cumplir por parte de la obligada.

Aparte de lo anterior, la inconveniencia para surtir el recurso extraordinario de súplica en los procedimientos ejecutivos adelantados ante esta jurisdicción es manifiesta por cuanto se atenta contra la economía procesal y se abriría camino para que mediante este recurso se haga más difícil el cumplimiento coercitivo de las obligaciones respectivas.

Observa igualmente la Sala que por su propio rango de extraordinario, el recurso de súplica debe ser ajeno a las providencias de ejecución. como sucede con el recurso extraordinario de casación, el cual, conforme al artículo 36 del CPC, sólo procede respecto de las sentencias dictadas en procesos ordinarios o de similar carácter, de las aprobatorias de partición, de las dictadas en procesos sobre nulidad de sociedades civiles o comerciales y de las de segundo grado que versan sobre el estado civil, así como de las proferidas en única instancia en procesos sobre responsabilidad civil de los jueces. Como puede observarse, contra las providencias dictadas en los procesos ejecutivos no procede el recurso extraordinario de casación.

Agréguese a lo anterior que el proceso ejecutivo procesalmente se orienta por las normas del Código de Procedimiento Civil y para tales casos, al hacer referencia a procesos de jurisdicción coactiva, la Sala Plena ha sentado el criterio de que el recurso extraordinario de súplica no es procedente en los procesos que se tramiten de conformidad con los procedimientos establecidos en el Código de Procedimiento Civil, como es el caso de la actuación ejecutiva examinada”.

3. Mediante escrito presentado ante la secretaría de esta sección el 18 de septiembre de 1998, el apoderado de la parte demandada solicitó reponer el auto que negó el recurso de súplica para que en su lugar sea concedido. En subsidio pidió la expedición de copias de la providencia recurrida —10 de septiembre de 1998—, del fallo de segunda instancia —julio 9 de 1998— del recurso extraordinario de súplica, del escrito de reposición y de las demás piezas procesales conducentes del proceso.

Expuso como fundamentos de su inconformidad que el recurso extraordinario de súplica procede sin excepción alguna contra las sentencias ejecutoriadas de las secciones o subsecciones del H. Consejo de Estado porque el actual artículo 194 del Código Contencioso Administrativo., reformado por la Ley 446 de 1998, no hace distinciones. Sostiene que esta ley le es aplicable por cuanto presentó el recurso extraordinario el 2 de septiembre de 1998, esto es, en vigencia de la citada disposición; y porque las leyes en materia procesal son de efecto general inmediato y prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que entran a regir.

Considera desafortunadas e impertinentes las citas jurisprudenciales hechas en la providencia recurrida, toda vez que las providencias, afirma: “son anteriores a la Ley 446 de 1998, lo que por obvia sustracción de materia lleva a la elemental conclusión de que la jurisprudencia adoptada en ellas no se puede referir al recurso que no existía para cuando se sentó esa misma jurispruencia”. (CP, fl. 462).

Argumenta igualmente que la Ley 446 de 1998 reformó de manera directa distintas disposiciones del CCA, entre las cuales y en materia de competencia hizo expresa referencia al proceso ejecutivo administrativo.

Anota que está desvirtuado el argumento expuesto en la providencia recurrida, según el cual el derogado recurso extraordinario de súplica era improcedente porque, afirma: “...aceptarlo atentaría contra la economía procesal ...Ocurre que la ejecutoria de las sentencias conlleva la terminación del proceso de que se trate, además de que el indicado recurso no tiene la virtud de suspender el proceso que se encuentra terminado... De modo que no hay que temer conceder ahora el recurso de súplica consagrado en el actual artículo 194 del CCA, pues el proceder así no desmiente la economía procesal que en un antes se esgrimía como argumento para rechazar el recurso que en tiempos pretéritos llevaba el mismo, pero que estaba consagrado en el artículo 130”. (C.P., fl. 465).

La Sala considera

El auto recurrido será confirmado por las razones que pasan a exponerse:

El apelante aduce que el auto mediante el cual esta Sala negó la admisión del recurso extraordinario de súplica contra una sentencia proferida en un proceso ejecutivo, desconoció las nuevas disposiciones de la Ley 446 de 1998, aplicables al presente caso, pese a que el recurso fue interpuesto dentro de su vigencia.

Argumenta que la jurisprudencia que cita la Sala no es aplicable, porque la Ley 446 no hace excepciones en tratándose del recurso de súplica.

Conviene entonces hacer las siguientes precisiones:

La Sala sí tuvo suficiente cuidado en observar que la súplica impetrada lo fue en vigencia de la Ley 446 de 1998. No obstante, encuentra que las providencias consideradas en el auto recurrido, mantienen su vigencia.

En efecto, la Ley 446 estableció que el trámite propio de los procesos ejecutivos de que conoce esta jurisdicción, es el que corresponde a los procesos ejecutivos singulares de mayor cuantía. Lo cual significa que esta ley, en relación con los procesos ejecutivos, simplemente determinó de manera expresa el trámite correspondiente.

El artículo 87 del CCA, reformado por el artículo 32 de la Ley 446, establece en su último inciso que: “En los procesos ejecutivos derivados de condenas impuestas por la jurisdicción contencioso administrativa se aplicará la regulación del proceso ejecutivo singular de mayor cuantía contenida en el Código de Procedimiento Civil”. No dispone esta norma, ni tampoco alguna otra de la Ley 446 de 1998, la procedencia del recurso extraordinario de súplica respecto de las sentencias proferidas en los procesos ejecutivos.

De la norma transcrita se desprende que al proceso ejecutivo administrativo se le aplica la regulación del proceso ejecutivo singular de mayor cuantía del C. de P.C., lo cual permite preguntarnos si en esta regulación, se encuentra la procedencia del recurso extraordinario de casación, propio de la jurisdicción ordinaria.

En efecto, del análisis de lo dispuesto en el artículo 32 de la Ley 446 de 1998, esto es, la aplicación a los procesos ejecutivos de que conoce esta jurisdicción, de la regulación propia del proceso ejecutivo de mayor cuantía de que conoce la jurisdicción ordinaria, cabe preguntarse si contra las sentencias de segunda instancia proferidas por los Tribunales Superiores de Distrito Judicial dentro de los procesos ejecutivos singulares de mayor cuantía, cabe el recurso extraordinario de casación.

La respuesta, de conformidad con la normatividad vigente(2) es negativa, “dada la naturaleza de extraordinario que tiene el recurso de casación, las normas sobre su procedencia, son de interpretación estricta, por lo que no resulta conforme a derecho acertado ampliarlas a sentencias respecto de las cuales la ley no ha autorizado específicamente este recurso” (CSJ Sala de Cas. Civil. sent. ene. 29/92. M.P. Pedro Lafont Pianetta).

(2) Artículos 366 y ss. del C. de P. Civil.

Estas son razones de más que permiten a la Sala reiterar lo afirmado en el auto recurrido, toda vez que tampoco la regulación del Código de Procedimiento Civil respecto de los procesos ejecutivos —aplicable al proceso ejecutivo de que conoce esta jurisdicción, por remisión expresa de la Ley 446 de 1998—, prevé el recurso extraordinario de casación.

La jurisprudencia que se invocó en la providencia impugnada, mantiene su vigencia, pues cabe recordar que la soIa circunstancia de que haya cambio de legislación no implica una derogatoria general de la jurisprudencia que le antecede. La jurisprudencia, a las luces del artículo 230 de la Constitución Política, sirve de criterio auxiliar de la actividad judicial; en la cual el juez se orienta, auxilia y apoya sin desconocer —claro está—, que la ley es la fuente formal por excelencia.

En síntesis, ni antes ni después de la vigencia de la Ley 446 de 1998 cabe el recurso extraordinario de súplica contra las sentencias dictadas por esta corporación en los procesos ejecutivos. La Ley 446 no cambió la naturaleza de los proceso ejecutivos, solo determinó la vía procesal correspondiente para su trámite.

Por las consideraciones precedentes se confirmará el auto recurrido».

(Auto de noviembre 19 de 1998. Expediente 13.686. Consejero Ponente: Dr. Daniel Suárez Hernández).

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