Auto 17872 de agosto 30 de 2001 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

RECHAZO DE LA DEMANDA

CASOS EN QUE PROCEDE

EXTRACTOS: «I. Afirma el apoderado de la parte demandante que de conformidad con el artículo 143 del Código Contencioso Administrativo, la demanda sólo puede ser rechazada cuando no se subsanen los vicios que hayan sido señalados por el juez para su inadmisión.

Es cierto que la desafortunada redacción del artículo 143 citado, que no fue corregida por el artículo 45 de la Ley 446 de 1998 que lo modificó, en apariencia sugiere que la demanda puede ser rechazada únicamente cuando no se corrigen los defectos simplemente formales señalados por el ponente. No obstante, una adecuada interpretación de la norma permite deducir que el rechazo de la demanda, procede cuando ésta no reúne los requisitos y formalidades establecidos en los artículos 135 y siguientes del mismo código; se ha producido la caducidad de la acción o hay falta de jurisdicción o competencia. Cuando la demanda adolece de vicios simplemente formales, se debe conceder al demandante un plazo para que los corrija. De no hacerlo, se procederá igualmente a su rechazo.

Ahora bien, la indebida escogencia de la acción no es un defecto de carácter formal sino de orden sustancial pues tiene que ver con el objeto de la acción. Por lo tanto, cuando el demandante no acierta al elegir la acción, no hay lugar a concederle un término para que corrija la demanda sino que deberá procederse a su rechazo.

No debe perderse de vista que la procedencia de la acción de acuerdo con las pretensiones que se formulen, no es un asunto dejado al arbitrio de la demandante sino que ha sido establecido expresamente en la ley (CCA, arts. 84-88).

Cuando exista duda sobre la procedencia de la acción interpuesta, deberá admitirse la demanda para garantizar al actor su derecho de acceso a la administración de justicia (C.P., art. 229) contrariu sensu cuando no exista duda, deberá rechazarse la demanda, para evitar el trámite de un proceso que desde un principio está llamado a fracasar.

Adicionalmente, se precisa que la decisión sobre la improcedencia de la acción no constituye un pronunciamiento sobre el fondo de la pretensión sino la verificación previa del cumplimiento de los requisitos sustanciales de la demanda, tal como lo ordena la ley.

En consecuencia, en el auto recurrido no se decidió de fondo la demanda, pues no se estableció si el demandante tenía o no derecho a obtener el pago reclamado; sólo se afirmó que la acción de reparación directa no es la vía procesal conducente para tal reclamación».

(Auto de agosto 30 de 2001. Expediente 17.872. Consejero Ponente: Dr. Ricardo Hoyos Duque).

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