Auto 1997-09465 de enero 15 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ref.: 11001-3103-028-1997-09465-01

Bogotá, D.C., quince de enero de dos mil catorce.

Se decide la reposición propuesta por Ecopetrol, frente a la decisión proferida el 4 de julio de 2013 en el asunto de la referencia.

ANTECEDENTES

1. Por auto de 9 de julio de 2012, este Despacho admitió los recursos de casación interpuestos por la sociedad Arrendadora Financiera Internacional Bolivariana —Afib S.A.— y Fernando Londoño Hoyos contra la sentencia de 11 de enero de 2011, adicionada el 11 de febrero siguiente, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, D.C., en el proceso ordinario instaurado por la Empresa Colombiana de Petróleos —Ecopetrol S.A.—, South American Gulf Oil Company —en liquidación— y Explotaciones Cóndor S.A. contra Corredor y Albán S.A. Comisionista de Bolsa —hoy Davivalores S.A.—, Inversiones de Gases de Colombia S.A. —Invercolsa— y los recurrentes (fl. 26).

2. Surtidos los traslados individuales y sucesivos para la presentación de los libelos, los impugnantes formularon las respectivas demandas extraordinarias (fls. 40 a 116 y 119 a 196).

3. En providencia de 4 de julio de 2013, se admitió a trámite la demanda de Arrendadora Financiera Internacional Bolivariana —Afib S.A. — y se ordenó correr traslado de aquella a cada uno de los opositores en el siguiente orden: Ecopetrol, South American Gulf Oil Company —en liquidación—, Explotaciones Cóndor S.A., Fernando Londoño Hoyos, Corredor y Albán S.A. —hoy Davivalores S.A.— e Invercolsa (fl. 213).

4. Inconforme con la anterior decisión, la Empresa Colombiana de Petróleos –Ecopetrol S.A.- presentó reposición, argumentando que no resultaba acertado considerar opositores de la demanda de casación a Corredor y Albán S.A., Invercolsa y Fernando Londoño Hoyos.

Sustenta la impugnación en que los dos inicialmente mencionados fueron absueltos en la primera instancia, decisión que adquirió firmeza al ser confirmada por el ad quem y no censurada en casación; y con respecto al tercero señala que el libelo del que se corre traslado fue presentado por un litisconsorte cuasinecesario de aquel, por lo cual no puede considerársele opositor toda vez que su interés converge con el del también demandante en casación en torno al quiebre del fallo del tribunal.

En subsidio, de no accederse a excluir a Fernando Londoño Hoyos del listado de replicantes, solicita que se altere el orden del traslado para que Ecopetrol S.A. responda la demanda en último lugar (fls. 242 y 243).

5. Fernando Londoño Hoyos se opuso en tiempo a la reposición argumentando que la prosperidad de los cargos de Afib S.A. podría afectarlo directamente, y que el orden del traslado se ajusta a la ley (fls. 250 y 251).

6. La apoderada de Davivalores S.A. interpuso recurso de súplica contra la misma decisión, solicitando que su representada no sea tenida como opositora en esta sede extraordinaria (fls. 245 a 248).

CONSIDERACIONES

De acuerdo con el artículo 348 del Código de Procedimiento Civil, vigente al momento de la interposición, el recurso de reposición procede, entre otros eventos, contra el auto del magistrado sustanciador no susceptible de súplica, por lo que el medio de impugnación que se decide, desde este punto de vista, es procedente.

En él solicita Ecopetrol que se excluyan de los traslados de la demanda de casación admitida, a Corredor y Albán S.A. Comisionistas de Bolsa y a Invercolsa S.A., demandadas en el proceso; y asimismo a Fernando Londoño Hoyos por cuanto la casacionista AFIB es su litisconsorte cuasinecesaria. Pide en subsidio que la dejen en último lugar en la réplica de la demanda admitida.

Tales cuestionamientos al proveído recurrido imponen, en primer lugar, indagar si con dichos traslados se genera algún perjuicio, que legitime a Ecopetrol para impugnarlo. Porque es sabido que como sin interés no hay recurso, las disquisiciones que sobre la calidad de opositor tengan estas personas, son aspectos que solo admiten ser abordados en tanto quien las formule tenga un interés serio, objetivo y legítimo en procura de corregir un error de la providencia que le causa agravio.

Para el despacho no se evidencia ni remotamente qué perjuicio puede irrogarle a Ecopetrol que, en una amplia consideración por el derecho de defensa y contradicción, y por ello con criterio garantista, se extienda el concepto de “parte opositora” para comprender no solo la situación del demandante frente al demandado y viceversa, sentido obvio pero no exclusivo, sino también la de aquellas otras personas que, desde un mismo extremo de la litis pueden, además de interés comunes, llegar a tener otros contrapuestos, aspectos todos que en este momento procesal, no es dable indagar a la Corte; máxime cuando la oportunidad que deriva de los traslados censurados tiene por sentido natural permitir al destinatario “aducir razonamientos, consideraciones o argumentos de valor dialectivo - intelectual, tendientes a debilitar los que con fin contrario esgrime el recurrente(1).

No está por demás resaltar que el celo y previsión que inspiraran la providencia recurrida, a más de no causar agravio alguno, evitan coyunturas que después resulten susceptibles de implicar trabas o dilaciones en la definición del recurso y en últimas, del proceso.

De otra parte, no existe fundamento legal que imponga como necesario modificar el orden en que se dispuso efectuar los traslados a los opositores, ni se aprecia que el dispuesto lesione de manera efectiva el derecho de defensa de la sociedad que interpuso el recurso de reposición.

En mérito de lo expuesto, se

RESUELVE:

1. NO REPONER el auto de 4 de julio de 2013.

2. RECONOCER personería al doctor Héctor Marín Naranjo como apoderado de la Empresa Colombiana de Petróleos —Ecopetrol S.A.—, en los términos del poder a él conferido —obrante a folio 215 del cuaderno de la Corte—.

3. Por secretaría dese el trámite que corresponda al escrito presentado por Davivalores S.A.

Notifíquese y cúmplase.

Magistrado: Jesús Vall de Rutén Ruiz.

1 Humberto Murcia Ballén, Recurso de Casación Civil, Ediciones Jurídicas Ibáñez, sexta edición, 2005, pág. 663.