Sentencia 1999-01651 de marzo 26 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Magistrada Ponente:

Dra. Ruth Marina Díaz Rueda

AC1424-2014

Rad: 11001-3103-040-1999-01651-01

(Aprobado en sesión de veintinueve de enero de dos mil catorce)

Bogotá D.C., veintiséis de marzo de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «II. Consideraciones

1. De conformidad con lo previsto en el artículo 309 del Código de Procedimiento Civil, la sentencia no es revocable ni reformable por el juez que la pronunció; no obstante permite que se aclaren aquellos conceptos o frases que ofrezcan verdadero motivo de duda, siempre que se consignen en la parte dispositiva de la providencia, o influyan en ella.

En relación con los alcances de la aludida disposición, esta corporación, en auto CSJ SC, 8 oct. 2013, Rad. 2008-00284-01 reiteró:

La aclaración de las providencias adoptadas por un funcionario judicial, (...), procede únicamente con el propósito de precisar su verdadero sentido en cuanto que ‘por su redacción ininteligible o por la vaguedad de su alcance puedan servir para interpretar confusamente la resolución’ (G.J., t. LXXXIII, pág. 599), desde luego, en la medida en que tales expresiones oscuras o confusas aparezcan en la parte resolutiva o influyan en ella’.

Igualmente en decisión CSJ SC, 6 abr. 2011, precisó:

Con base en tal precepto, la Sala, de antaño, tiene precisado que el derecho que de ella surge para las partes para solicitar la aclaración de una providencia judicial, exige las satisfacción de los siguientes requisitos: ‘a) Que se haya pronunciado una sentencia susceptible de aclaración...b) Que el motivo de duda de conceptos o frases utilizados por el sentenciador sea verdadero y no simplemente aparente...c) Que dicho motivo de duda sea apreciado como tal por el propio fallador, no por la parte, por cuanto 'es aquel y no ésta quien debe explicar el sentido de lo expuesto por el fallo...' (G.J., XVIII, pág. 5)...d) Que la aclaración tenga incidencia decisoria evidente, pues si lo que se persigue con ella son explicaciones meramente especulativas o provocar controversias semánticas, sin ningún influjo en la decisión, la solicitud no procede. Y...e) Que la aclaración no tenga por objeto renovar la discusión sobre la juridicidad de las cuestiones ya resueltas en el fallo, como tampoco buscar explicaciones tardías sobre el modo de cumplir’ las decisiones en él incorporadas (...).

Si como ha quedado visto, la figura de que se viene hablando, en principio procede únicamente respecto de conceptos o frases contenidos en su parte resolutiva que carecen de comprensión, con miras a precisar su verdadera orientación, debido a que por su redacción ininteligible o por la vaguedad de su alcance puedan servir para interpretar equivocadamente lo resuelto, circunstancia que excluye la posibilidad de replantear aspectos que ya fueron objeto de debate, es del caso señalar que en el presente asunto, la “sentencia sustitutiva” no muestra ninguna confusión que haga viable la aplicación del precitado remedio procesal.

En efecto, el fallo es diáfano al señalar las razones por las cuales fueron adoptadas cada una de las determinaciones que la integran y en lo atinente al reconocimiento y pago de los frutos que hubieren podido causarse, en el punto 14 de las motivaciones se expusieron los fundamentos que impedían su reconocimiento, lo que condujo a que en consonancia con tales explicaciones y de manera concreta, se emitiera el pronunciamiento recogido en el numeral quinto de su “parte resolutiva”, esto es, “declarar[ndo] improcedente el reconocimiento de frutos a favor de la sociedad demandante (...)”.

Lo anterior pone de presente que, si en la sentencia de reemplazo proferida por la Corte no hay ideas o locuciones generadoras de confusión, la aclaración pretendida no puede prosperar, menos cuando dicho instituto sólo faculta al juzgador para moverse dentro de parámetros que le permitan explicar lo que parece oscuro respecto de oraciones o razonamiento ininteligibles contenidos en la parte decisiva del fallo, más nunca para exponer nuevos puntos de vista que comporten una revisión total o parcial de los aspectos que fueron planteados en la providencia, que es lo que se aprecia de los interrogantes formulados por el peticionario.

4. En conclusión, como en este caso no se estructuran los supuestos que el mecanismo de la aclaración de providencias judiciales reclama, la negación del pedimento que concita a la Sala, debe ser la consecuencia.

III. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,

RESUELVE:

Negar la “aclaración” solicitada por la recurrente respecto de la sentencia proferida el 13 de diciembre de 2013 (fls. 1254 y ss.).

Notifíquese».