Auto 2003-00220 de enero 15 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ref.: 13001-3103-007-2003-00220-02

Magistrado Ponente:

Dr. Jesús Vall De Rutén Ruiz

Discutido y aprobada en sesión de treinta (30) de octubre de dos mil trece (2013).

Bogotá, D. C., quince de enero de dos mil catorce.

La Corte decide lo pertinente respecto del escrito que obra a folio 9 del cuaderno de la Corte, mediante el cual el doctor Jorge Luis Torres Castro manifiesta renunciar al poder judicial especial que hubo de conferirle el demandante recurrente en casación, así como sobre la legalidad del auto mediante el cual se admitió a trámite la referida impugnación extraordinaria.

Antecedentes

1. A folio 138 del cuaderno del tribunal obra memorial mediante el cual Arturo Rafael Frieri Gallo, en su condición de apoderado general de Salvador Vicente Frieri Gallo, demandante, otorga poder al abogado Antonio Carlos Torres Castro, cuya personería le es reconocida por parte del tribunal (fl. 136), en la audiencia de alegaciones llevada a cabo el 17 de enero de 2012.

2. Posteriormente, mediante memorial notarialmente reconocido (fl. 154), el mismo apoderado general del demandante confiere poder especial, esta vez al profesional del derecho Jorge Luis Torres Castro. Aparece en dicho escrito su aceptación, sin nota alguna de presentación personal por parte de este, ni consta su actuación posterior en parte alguna del expediente, ni, en fin, existe constancia de que el tribunal le haya reconocido personería para actuar. Muy por el contrario, el anterior apoderado, el abogado Antonio Carlos Torres Castro, fue quien interpuso recurso de casación (fl. 177), así como solicitud de aclaración y adición de la sentencia (fl. 179), escritos a los que el tribunal les dio trámite, y fue así como llegó el expediente a la Corte, corporación que admitió el recurso.

3. Estando en curso el traslado concedido a la parte impugnante para presentar la demanda de casación, el doctor Jorge Luis Torres Castro presentó renuncia del poder especial conferido, respecto de lo cual, la Corte se pronunciará, previas las siguientes,

Consideraciones

1. Con miras a adoptar la decisión correspondiente a la renuncia presentada por el referido profesional del derecho, la Corte hubo de reexaminar la actuación, y en particular la adelantada por el apoderado que interpuso el recurso, de la cual concluye, con fundamento en el artículo 69 del Código de Procedimiento Civil, que el poder otorgado al abogado Antonio Carlos Torres Castro —apoderado que formuló el recurso extraordinario— había terminado con la presentación en la Secretaría de la Sala de Decisión del Tribunal, del escrito con el cual el demandante designó nuevo apoderado —Dr. Jorge Luis Torres Castro—.

2. De lo anterior se sigue que habiendo sido formulado el recurso por abogado que no representaba al demandante, el tribunal no debió concederlo ni la Corte admitirlo, en vista de la carencia de facultades, por la inexorable terminación del poder, al acaecer el evento previsto en el referido precepto 69 ídem, y en aplicación de lo dispuesto en el artículo 63 ibídem.

Es de destacar que en el caso que nos ocupa el poder conferido al Dr. Jorge Luis Torres Castro, no fue seguido del condigno reconocimiento de personería conforme al artículo 67 del Código de Procedimiento Civil, formalidad que si bien no es constitutiva ni requisito sine qua non para actuar, imprime si orden para que no se presenten dudas o confusiones, de las que es claro ejemplo el presente caso, en el que un abogado que ya no era apoderado del demandante, formuló el recurso de casación, cuando ya había sido presentado el poder que el demandante confirió a un nuevo abogado, actuación con la cual terminaba el apoderamiento del primero y podía comenzar —con la exhibición de la tarjeta profesional— la actuación del segundo, cosa que, por lo demás nunca se dio.

3. En suma, por cuanto la formulación del recurso de casación la hizo en nombre del demandante un abogado que carecía de poder para actuar a nombre de aquel, tal memorial no debió ser atendido, por lo que, en lo que hace a esta Corte, la providencia del 6 de junio de 2013, mediante la cual se admitió la impugnación extraordinaria, debe ser subsanada en sus efectos ante la ilegalidad advertida.

Y en lo tocante con la renuncia del poder presentada por el abogado Jorge Luis Torres Castro, si bien es cierto que nunca le fue reconocida personería para actuar con base en el poder presentado, según lo dicho, la sola renuncia ratifica que hubo aceptación de su parte y como quiera que en el memorial de renuncia que se examina consta la presentación notarial de su tarjeta profesional de abogado, la Corte la acepta.

Decisión

En mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, RESUELVE:

1. INADMITIR, por la razones expuestas, el recurso de casación interpuesto por Salvador Vicente Frieri Gallo contra la sentencia proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena de 19 de septiembre de 2012, la que fuera adicionada y corregida el 26 de noviembre del mismo año.

2. Ordenar devolver el expediente a la oficina de origen.

3. ACEPTAR la renuncia que del poder que le ha conferido el demandante, hace el abogado Jorge Luis Torres Castro. En los términos del artículo 69 del Código de Procedimiento Civil, hágasele saber de esta renuncia al poderdante.

Notifíquese y cúmplase.

Magistrados: Margarita Cabello Blanco—Ruth Marina Díaz Rueda—Fernando Giraldo Gutiérrez—Ariel Salazar Ramírez—Luis Armando Tolosa Villabona—Jesús Vall De Rutén Ruiz.