Auto 2012-02438 de abril 30 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ref.: 11001-0203-000-2012-02438-00

Magistrado Ponente:

Dr. Arturo Solarte Portilla

Bogotá, D.C., treinta de abril de dos mil trece.

Se decide el recurso de queja formulado por la sociedad demandante, Médicos Asociados S.A., respecto de la providencia proferida el 27 de agosto de 2012 por la Sala Civil de Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, que negó la concesión del recurso extraordinario de casación interpuesto por la aquí recurrente en queja contra la sentencia proferida por esa corporación el 13 de julio del mismo año, dentro del proceso ejecutivo al que dicho impugnante convocó a la Corporación de Servicios Médicos Internacionales THEM y Cía. Limitada, Cosmitet Ltda.

Antecedentes

1. La parte actora, quien propone el recurso de queja que en esta providencia se resuelve, manifiesta en el escrito con el que formula dicha impugnación, que para el proceso ejecutivo en que fue interpuesto el recurso extraordinario de casación que le fue denegado, este resulta procedente porque “al presentarse excepciones dentro de un proceso ejecutivo, el trámite muta inmediatamente al procedimiento verbal, previsto para los litigios declarativos” (fl. 9).

Invocó en su favor, además, el auto de ponente de 18 de agosto de 2011 dictado en el asunto radicado bajo el número 2010-02180-00, de esta Sala, según el cual a pesar de que el recurso de casación no se encuentra establecido para los procesos de ejecución, su procedencia se abre paso con base en lo dispuesto en la Ley 1285 de 2009 que facultó a la Corte Suprema de Justicia para seleccionar las sentencias que ofrecen interés casacional.

2. En contra de la providencia que denegó la concesión del recurso extraordinario, el actor presentó recurso de reposición y subsidiariamente solicitó la expedición de copias para surtir el de queja que ahora se decide.

3. Vencido el término correspondiente, la parte ejecutada solicitó que se despache negativamente la petición.

Consideraciones

1. De entrada resulta oportuno recordar que “el recurso de casación solo es procedente para impugnar ciertas y determinadas sentencias, en atención a la naturaleza del proceso en el que ellas hayan sido proferidas, al juez que las emitió, y al valor de la resolución desfavorable al recurrente salvo que se trate de providencias adoptadas en procesos ordinarios que versen sobre el estado civil de las personas” (auto de dic. 7/2012, Exp. 2012-01876-00).

Tales providencias, conforme lo señala el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, son las que se profieren en procesos de conocimiento o que asuman tal carácter, las propias de los procesos de liquidación, las dictadas en procesos de nulidad de sociedades, las que versen sobre el estado civil de las personas y las que se profieran en procesos de responsabilidad de los jueces. Del anterior listado se colige que los procesos ejecutivos no fueron considerados por el legislador para ser pasibles del recurso extraordinario de casación.

2. En relación con la expresión “o que asuman ese carácter”, contenida en el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, la Corte ha señalado que tal enunciado no propicia que el recurso extraordinario de casación se surta para cualquier clase de litigio.

En particular, esta Sala ha precisado que incluso cuando las excepciones de fondo abren paso a una fase especial de cognición en los procesos de ejecución “no es posible predicar la procedencia del recurso de casación contra el fallo que las desate, pues, como se sabe, tratándose de un medio extraordinario de impugnación, cuyas particularidades lo diferencian con claridad de los otros recursos, se encuentra reservado expresamente por la ley para opugnar ‘(...) únicamente ciertas y determinadas sentencias; las dictadas en procesos que, bien sea por la naturaleza de la cuestión controvertida, o por la cuantía del asunto, revisten mayor entidad y trascendencia’, (las indicadas en el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil), entre las cuales no se menciona la que resuelve sobre las excepciones de mérito propuestas dentro de un proceso ejecutivo” (auto de abr. 30/2002, Exp. 00061-01, citado en auto de feb. 23/2012, Exp. 2012-00166-00).

3. Si bien las líneas precedentes serían suficientes para declarar bien denegado el recurso de casación, el asunto que motiva el presente pronunciamiento reclama una consideración adicional en punto de la facultad que el artículo 7º de la Ley 1285 de 2009 le otorgó a las salas de casación que integran la Corte Suprema de Justicia, norma según la cual dichas salas especializadas pueden “seleccionar las sentencias objeto de su pronunciamiento, para los fines de unificación de la jurisprudencia, protección de los derechos constitucionales y control de legalidad de los fallos”.

Sobre tal previsión normativa la Corte fijó su posición en auto de Sala (se resalta), de 12 de mayo de 2009, Exp. 2001-00922-01, providencia en la que precisó que se trata de una selección negativa. No otra puede ser la conclusión luego de la lectura detenida de ese pronunciamiento, según el cual, “en la actualidad, el libelo incoativo, además de contener los requisitos y exigencias formales y técnicas memoradas, su admisión está supeditada a que la Sala, a partir de la facultad conferida por la mentada ley, decida someterlo a su estudio; por consiguiente, aunque haya cumplido cabalmente las formalidades que antaño se establecieron para su valoración en el fondo, eventualmente, en los términos que la normatividad ha dispuesto, puede resultar inane el ensayo impugnativo, por el hecho de no ser seleccionado para tales fines; por supuesto que, como adelante se precisará, ese acto de escogencia no es estrictamente discrecional ni antojadizo, pues deberá esta corporación motivar su determinación”.

Agregó la Corte en esa ocasión, que “el proceso de selección del recurso, en cuanto tal, resulta procedente solo y en la medida en que el recurrente ha expuesto el objeto de sus reproches, es decir, cuando ha señalado en qué consisten las acusaciones que ha enfilado en contra de la sentencia censurada; en otras palabras, cuando ha aducido dentro de los términos previstos y con las formalidades que le corresponden, la demanda casacional pertinente”.

Y acto seguido se esbozaron algunos criterios para la procedencia de la escogencia oficiosa:

“En consecuencia, un primer criterio o pauta para proceder a dicha escogencia, tiene que ver con el propósito de unificar la jurisprudencia; y, en esa línea, de suyo emerge que si el tema vinculado a la inconformidad exteriorizada ha sido suficientemente consolidado por la jurisprudencia, ha habido un criterio constante e inmodificable sobre el particular e, igualmente, advierte la Sala que no se evidencian razones que conduzcan a su modificación, podrá abstenerse de seleccionar el asunto, exponiendo, desde luego, escuetamente, esa circunstancia.

Agrégase que tal determinación, también surge procedente, cuando el error que se le enrostra al sentenciador resulta irrelevante o no es manifiesto o, lisa y llanamente, no pone en entredicho los derechos constitucionales de las partes, ni la legalidad de la decisión, hipótesis que habilitará a la Corte para abstenerse de seleccionar la demanda. Bastará que así lo diga en la motivación pertinente.

Otro de los eventos que habrá de considerar la Corte, (canalizado por la vía indirecta de la causal primera), alude a que si la demanda, aunque formalmente idónea, contiene hechos novedosos y por ende inadmisibles en casación, tampoco será seleccionada para su examen de fondo. Inclusive, cualquier otra deficiencia de carácter técnico, podrá ser concebida por la Corte como suficiente para excluir de revisión la demanda.

Y con respecto a los posibles yerros procesales devendrían, así mismo, susceptibles de exclusión, ya porque están saneados, ora porque la irregularidad no se configuró o, a pesar de haberse estructurado, no violenta las garantías de las partes ni trasgrede manifiestamente la legalidad”.

4. De manera que la posición de la Corte, relativa al sentido y al alcance de la modificación incorporada al ordenamiento jurídico mediante el artículo 7º de la Ley 1285 de 2009, apunta a concluir que luego de superados los filtros establecidos en el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, es decisión discrecional de la Sala, conforme los criterios expuestos en el citado auto de 12 de mayo de 2009, abstenerse de resolver en sentencia de casación, algún asunto en concreto que se encuentre sometido a su consideración.

Esa posición de la Sala sigue vigente, ha sido refrendada en los autos de 12 de mayo de 2011, Exp. 2011-00890-00 y de 17 de mayo de 2012, Exp. 2012-00887-00, y en esta ocasión se ratifica.

5. Ahora bien, como el quejoso ha presentado en sustento principal de su recurso de queja lo expresado en el auto proferido el 18 de agosto de 2011 (Exp. 2010-02180-00) por el Magistrado Sustanciador de ese asunto, es preciso destacar que lo allí consignado constituye un pronunciamiento insular que no refleja la posición de esta Sala.

6. Con apoyo en lo expuesto en precedencia, resulta del caso concluir, entonces, que se encuentra ajustada al ordenamiento jurídico la decisión censurada, esto es, que se declarará bien denegado el recurso de casación, puesto que no ha sido ampliado el repertorio de casos sobre los que puede versar el recurso extraordinario de casación, y que en consecuencia permanece inalterada la tendencia tradicional que reafirma la condición de numerus clausus que caracteriza al recurso extraordinario de casación, incluso acentuada con los lineamientos trazados por la Sala en el citado auto de 12 de abril de 2009. No se condenará en costas por no aparecer causadas.

Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil,

RESUELVE:

DECLARAR bien denegado el recurso de casación formulado contra la sentencia dictada el 13 de julio de 2012 por la Sala Civil de Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, dentro del proceso ejecutivo que la sociedad Médicos Asociados S.A. promovió contra la Corporación de Servicios Médicos Internacionales THEM y Cía. Limitada, Cosmitet Ltda.

Sin condena en costas. Cumplido lo anterior, devuélvase la actuación al Tribunal de origen.

Notifíquese y cúmplase.

Magistrado: Arturo Solarte Rodríguez.