Auto 2014-00116 de octubre 16 de 2014

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN QUINTA

Consejero ponente:

Dr. Alberto Yepes Barreiro (E)

Radicación número: 11001-03-28-000-2014-00116-00

Actor: José Leonardo Bueno Ramírez

Demandado: Senador de la República

Bogotá, dieciséis de octubre de dos mil catorce

EXTRACTOS: «II. Consideraciones

2.1. Competencia y oportunidad

El artículo 246 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, prevé:

“El recurso de súplica procede contra los autos que por su naturaleza serían apelables, dictados por el magistrado ponente en el curso de la segunda o única instancia o durante el trámite de la apelación de un auto. También procede contra el auto que rechaza o declara desierta la apelación o el recurso extraordinario.

Este recurso deberá interponerse dentro de los tres (3) días siguientes a la notificación del auto, en escrito dirigido a la Sala de que forma parte el ponente, con expresión de las razones en que se funda.

El escrito se agregará al expediente y se mantendrá en la secretaría por dos (2) días a disposición de la parte contraria; vencido el traslado, el secretario pasará el expediente al despacho del magistrado que sigue en turno al que dictó la providencia, quien será el ponente para resolverlo ante la Sala, sección o subsección. Contra lo decidido no procederá recurso alguno”.

En el caso en análisis, el auto recurrido es un interlocutorio dictado por la consejera ponente, luego, es pasible del recurso ordinario de súplica y corresponde resolverlo a la Sala de que forma parte el Ponente, con su exclusión.

El auto suplicado fue notificado por estado del 25 de septiembre de 2014 y el escrito de impugnación fue presentado el 30 de septiembre de 2014, es decir, fue oportunamente propuesto.

2.2. Planteamiento del asunto que copará la atención de la Sala.

En el caso de la referencia corresponde a esta Sala determinar si, como lo expresó el actor, se cumplió con lo ordenado en el auto que inadmitió la demanda en el sentido de:

i. Individualizar, identificar y aportar el acto acusado, por cuanto en la demanda aludió al formulario electoral E-26 SE, pero el acto que contiene la elección del demandado no es este; y,

ii. Desarrollar en debida forma el concepto de violación, puesto que esto no se hizo con suficiencia;

2.3. Consideraciones de la Sala

De una revisión juiciosa del expediente se evidencia con meridiana claridad que el accionante no cumplió con la carga impuesta en el auto que inadmitió la demanda, pues en efecto: (i) no demandó la Resolución 3006 de 17 de julio de 2014 “Por medio de la cual se declara la elección de Senado de la República para el período 2014-2018 y se ordena la expedición de las credenciales”, sino que por el contrario insistió en acusar la legalidad del formulario E-26 SE, acto que no contiene la declaratoria como Senador de Álvaro Uribe Vélez.

Advierte la Sala que el momento procesal para corregir la demanda correspondía al término otorgado en el auto que inadmitió la demanda y no así, como lo pretende ahora el actor, al presentar el recurso de súplica en el que alude tener como demandada la Resolución 3006 de 17 de julio de 2014. Y aunque, como en efecto lo concluye el auto objeto de recurso, pudiera interpretarse por el juez que el acto demandado es otro, lo cierto es que, en cualquier caso, tampoco cumplió el demandante con los demás requerimientos efectuados en el auto inadmisorio.

En efecto, (ii) reiteró el accionante los argumentos planteados en la demanda en los que fundamentó el concepto de violación, tales como vulneración a la Ley 5 de 1992, por cometer el demandado “delito de interceptaciones ilegales de las comunicaciones”, por vulneración de los derechos e intereses colectivos a la moralidad administrativa y a la protección del patrimonio público, entre otras.

Así pues, se tiene que el artículo 162 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo es muy claro al indicar los requisitos que se exigen al momento de admitirse la demanda:

“ART. 162.—Contenido de la demanda.Toda demanda deberá dirigirse a quien sea competente y contendrá:

1. La designación de las partes y de sus representantes.

2. Lo que se pretenda, expresado con precisión y claridad. Las varias pretensiones se formularán por separado, con observancia de lo dispuesto en este mismo código para la acumulación de pretensiones.

3. Los hechos y omisiones que sirvan de fundamento a las pretensiones, debidamente determinados, clasificados y numerados.

4. Los fundamentos de derecho de las pretensiones. Cuando se trate de la impugnación de un acto administrativo deberán indicarse las normas violadas y explicarse el concepto de su violación.

5. La petición de las pruebas que el demandante pretende hacer valer. En todo caso, este deberá aportar todas las documentales que se encuentren en su poder.

6. La estimación razonada de la cuantía, cuando sea necesaria para determinar la competencia.

7. El lugar y dirección donde las partes y el apoderado de quien demanda recibirán las notificaciones personales. Para tal efecto, podrán indicar también su dirección electrónica”.

Pues bien, se tiene que examinado el concepto de violación indicado en la demanda, el accionante no formuló un cargo jurídico de nulidad concreto contra el acto administrativo demandado.

Ello es así, porque no alegó, de manera específica respecto del acto enjuiciado defectos en la forma cómo el demandado incurrió en inhabilidades o no cumple con las calidades que exige la norma para ser Senador de la República, sino que se limitó a realizar afirmaciones vagas e imprecisas sobre la conducta desplegada por el demandado y que a su juicio constituyen razones para declarar la nulidad del acto que lo eligió como senador.

En efecto, el señor José Leonardo Bueno Ramírez se limitó a señalar que el acto acusado vulnera el numeral 5º del artículo 275 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, de conformidad con el cual se debe anular el acto de elección cuando:

“5. Se elijan candidatos o se nombren personas que no reúnan las calidades y requisitos constitucionales o legales de elegibilidad o que se hallen incursas en causales de inhabilidad”.

Dicho en otras palabras NO hizo el demandante una acusación concreta contra el acto acusado considerando las particularidades de su expedición, con lo que incumplió la carga aludida en la jurisprudencia de la Sala según la cual:

“[E]s deber de la parte demandante señalar las normas violadas y explicar el concepto de su violación, pero esta carga procesal no se satisface con una somera y generalizada explicación sobre las posibles causas de la nulidad del acto, sino que requiere de gran esmero en su planteamiento, en el que se le otorguen al juez argumentos suficientes y contundentes que permitan desvirtuar la presunción de legalidad que ampara las decisiones administrativas…”(1).

En suma, a pesar de que el demandante formuló pretensiones de anulación contra el acto demandado, no presentó cargos jurídicos de violación con apoyo en las causales de nulidad del artículo 137 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, y porque la demanda no presenta un concepto de violación frente al acto impugnado, con lo cual queda desvirtuado el argumento del demandante según el cual no se deben explicar de manera exhaustiva los fundamentos de derecho de las pretensiones, sino que basta con citar las normas que soportan la demanda.

De conformidad con lo expuesto la Sala confirmará el auto suplicado.

RESUELVE:

1. CONFIRMAR el auto de 22 de septiembre de 2014 que rechazó la demanda de la referencia.

2. En firme esta providencia, REMÍTASE el proceso al despacho de la honorable consejera sustanciadora para lo de su cargo.

Notifiquese y cúmplase».

(1) Consejo de Estado – Sala de lo Contencioso Administrativo – Sección Quinta. Sentencia de 29 de agosto de 2012. Expedientes acumulados: 11001032800000050-00 y 11001032800000051-00. Actor: José Antonio Quintero Jaimes y otros. Demandados: Representantes a la Cámara por Norte de Santander. C.P. Mauricio Torres Cuervo.