Auto 23148 de enero 23 de 2003 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

Rad.: 88001233100020010011 01

Exp.: 23148

Magistrado Ponente:

Dr. Alier Hernández Enríquez

Actor: Rama judicial y otro.

Demandado: Banco de Bogotá.

Bogotá, D.C., veintitrés de enero de dos mil tres.

EXTRACTOS: «Decide la Sala el recurso de queja interpuesto contra el auto proferido por el Tribunal Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina de 21 de marzo de 2002, adicionado mediante auto de 25 de abril del mismo año que negó el recurso de apelación.

(...).

Consideraciones

Tal como lo ha advertido la Sala en otras oportunidades (1) , en materia contencioso administrativo, por regla general, los recursos son excluyentes, por lo que no es procedente la subsidiaridad entre unos y otros.

(1) Ver, entre otros, auto de 7 de febrero de 2002, expediente 19.377.

Sin embargo, ha precisado igualmente que la prevalencia del derecho sustancial sobre el procesal, principio consagrado en el artículo 228 de la Constitución Política, permite que se obvie la irregularidad consistente en proponer el recurso de apelación de manera subsidiario y no directa, pues así se garantiza el derecho a acceder o la administración de justicia. El alcance de tal principio, ha sido definido por esta corporación en los siguientes términos:

“El principio de prevalencia del derecho sustancial debe entenderse en su verdadero sentido, esto es, las formas y el contenido deben ser inseparables para la efectividad del derecho material. Por lo tanto, la interpretación adecuada de los procedimientos legales, adquiere su sentido pleno en la prevalencia de los derechos de las personas” (2) .

(2) Corte Constitucional, Sentencia C-664 de 2000.

Cuando el artículo 228 de la Constitución Política establece la prevalencia del derecho sustancial, está reconociendo que el fin de la actividad estatal en general, y del procedimiento administrativo en particular, es la realización de los derechos consagrados en abstracto por el derecho objetivo. En esa medida, dicha prevalencia del derecho sustancial significa que el proceso es un medio y que, por lo mismo, las normas procesales deben aplicarse con un fin, consistente en la realización de los derechos reconocidos en la ley sustancial. Además, es preciso destacar que lo formal y lo sustancial no son materias excluyentes, como ocurre en el caso de las normas que se revisan; antes por el contrario, ciertas formalidades, como la de la publicación (en el diario o boletín oficial), o la notificación, según el caso, garantizan la efectividad del derecho sustancial” (3) .

(3) Corte Constitucional, Sentencia C-957 de 1999.

De acuerdo con ese criterio, la Sala ha entendido que debe establecerse, en cada caso, cuándo lo norma procesal aplicable prevé una formalidad con cuyo cumplimiento se garantizan derechos sustanciales y cuando no.

De allí que, en casos como el sub judice, se haya dicho que uno interpretación exegética del artículo 181 del Código Contencioso Administrativo y su aplicación sin excepciones, supondrían el desconocimiento del derecho al acceso efectivo o la administración de justicia.

La solución por la que ha optado esta corporación puede resumirse, entonces, en los siguientes términos:

“La interpretación adecuada de la norma deberá atender al principio de prevalencia del derecho sustancial sobre las formalidades, y entender que su intención es establecer, en contra de los autos mencionados, únicamente el recurso de apelación. Así lo ha entendido esta corporación, en reiteradas oportunidades (4) .

(4) Consejo de Estado, Sección Quinta, expediente 0402, auto de 2 de agosto de 1990. Consejo de Estado, Sección Quinta, expediente 0489, auto de 6 de diciembre de 1990. Consejo de Estado, Sección Cuarta, expediente 7787, auto de 31 de mayo de 1996.

“De otra parte, en los casos del artículo 181 del Código Contencioso Administrativo, en los que se presente el recurso de apelación de manera subsidiaria del de reposición, no podrá entenderse que existe subsidiariedad, pues, un recurso no puede ser subsidiario de otro improcedente. Lo subsidiario, implica la existencia de una decisión de fondo sobre lo principal, que por no ser favorable a la petición elevada, deberá proceder el estudio de la propuesta presentada como subsidiaria. En el caso de un recurso improcedente no existe decisión de fondo, así que, en últimas, el recurso que fuere procedente, así sea interpuesto como subsidiario deberá tenerse como principal” (5) .

(5) Auto del 30 de agosto de 2001, expediente 19.824.

En consecuencia, siguiendo las pautas de interpretación de la norma aplicable al caso y, teniendo en cuenta que los hechos relevantes coinciden con aquellos que motivaron las decisiones que han sido comentadas, la Sala estima que fue mal denegado el recurso de apelación intentado contra la providencia de 24 de enero de 2002 proferida por el Tribunal Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera,

RESUELVE:

1. ESTÍMASE mal denegado el recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra el auto proferido por el Tribunal Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina de 21 de marzo de 2002, adicionado mediante auto de 25 de abril del mismo año que negó el recurso de apelación.

En consecuencia, REVÓCASE el auto de 25 de abril de 2002, y, en su lugar, CONCÉDESE el recurso de apelación.

Por secretaría ofíciese al tribunal de origen para que envíe el expediente original, y se dé trámite al recurso de apelación.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

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