Auto 13164 de septiembre 12 de 2002 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Ref.: 25000232400019944901-01

Exp.: 13164

Consejero Ponente:

Germán Ayala Mantilla

Actor: Negocios Delta Ltda. y Otros

C./ Superintendencia de Valores. Recurso ordinario de súplica

Bogotá, D. C., doce de septiembre de dos mil dos

AUTO

Decide la Sala el recurso-ordinario de súplica interpuesto por la parte demandada contra el auto de junio 14 de 2002 mediante el cual se rechazó el de reposición contra la providencia del pasado 10 de mayo que admitió el de apelación de la sentencia de 27 de septiembre de 2001.

Antecedentes

La sociedad Negocios Delta Ltda. y otros, mediante apoderado. en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho, formula demanda contra la actuación administrativa de la Superintendencia Nacional de Valores mediante “la cual se toma posesión inmediata de los bienes, haberes y negocios de la sociedad comisionista de bolsa Acciones Bursátiles Delta S.A.”.

Surtido el trámite de primera instancia, el tribunal remite el expediente a esta corporación para conocer del recurso de apelación interpuesto contra el fallo de 27 de septiembre de 2001 que declaró no probada la excepción propuesta y denegó las súplicas de la demanda.

Recibido y repartido a la Sección Primera, el Consejero Ponente con auto de marzo 8 de 2002, lo remite a la Sección Cuarta por competencia. Este auto se notificó por estado del 13 siguiente (fl. 6 vto.).

Efectuado el reparto en la Sección Cuarta, el ponente con auto de abril 12 de 2002, ordena correr traslado a la parte apelante (actora) para que sustente el recurso interpuesto y notificar personalmente a la representante del Ministerio Público. Esta providencia se notificó por estado del 19 de abril (fl. 12 vto.) y el traslado comenzó a correr a partir del 22 siguiente por tres días, es decir vencía el 24.

El apoderado de la parte demandante presenta escrito el 30 de abril (fls. 11 a 15), en el cual solicita la nulidad de lo actuado desde el auto de 12 de abril de 2002 con fundamento en que con posterioridad a la providencia de 11 de marzo mediante la cual el Consejero Ponente de la Sección Primera ordenó remitir el expediente a la Sección Cuarta, en el libro radicador Nº. 39, folio 123, de la secretaria de aquélla, no aparece anotación que indique sobre la remisión por lo que se desconocía que el proceso se tramitaba en ésta. Aduce la violación del debido proceso (C.N., art. 29), por cuanto la falta de publicidad sobre el envío del expediente no permitió informarse sobre el trámite surtido en la Sección Cuarta, pues para las partes continuaba en la primera.

El 2 de mayo de 2002 el apoderado de la actora allega escrito en el que expresa argumentos para desvirtuar las consideraciones que tuvo en cuenta el tribunal para decidir y pide revocar la sentencia apelada y en consecuencia declarar la nulidad de las resoluciones impugnadas.

El consejero ponente, ante los aludidos escritos, con auto de mayo 10 de 2002 y al considerar que por causa del error cometido en la secretaría de la Sección Primera al no desanotar el envío del expediente a la Cuarta, se impidió conocer al apoderado de la parte actora sobre el término para sustentar el recurso que interpuso, decidió tener como presentado oportunamente para tales efectos, el memorial radicado el 2 de mayo y así dispuso la admisión del recurso de apelación contra el fallo de 27 de septiembre de 2001. Esta providencia se notificó por estado de 24 de mayo de 2002.

El apoderado de la Superintendencia Nacional de Valores (demandada), interpone recurso de reposición contra la anterior providencia por considerar que se trata de un auto de trámite y que no debió accederse a conocer de la alzada por cuanto lo que se presentó en el trámite del proceso en la segunda instancia fue una incuria de la parte actora para cumplir con las cargas procesales que le correspondían.

Durante el traslado previsto en el artículo 108 del Código de Procedimiento Civil, el apoderado de la parte actora se opone a la reposición interpuesta por la Superintendencia Nacional de Valores por cuanto el auto recurrido es interlocutorio proferido por el ponente susceptible de la súplica ordinaria y así aquélla es improcedente.

El consejero ponente, para decidir considera que el auto recurrido es interlocutorio y que contra él solo procede el recurso ordinario de súplica por lo que el formulado es improcedente y así lo rechaza con providencia de junio 14 de 2002, notificada el 5 de julio por estado.

Inconforme el apoderado de la parte demandada interpone recurso ordinario de súplica contra la anterior decisión. Luego de relacionar los hechos, con fundamento en doctrina distingue entre los autos interlocutorios y los de trámite para señalar que estos últimos permiten avanzar ordenadamente dentro de la actuación en cumplimiento del procedimiento establecido para ello. En el presente caso, el consejero ponente, no obstante estar vencido el término para sustentar el recurso sin que se haya cumplido oportunamente, dispone con auto de mayo 10 de 2002 admitir la apelación contra el fallo de primera instancia, parte que es la impugnada con la reposición que se rechazó, independientemente de las razones aducidas allí relativas al error de la secretaría de la Sección Primera, pues es el paso que corresponde sin que incida su motivación para que el auto deje de ser de trámite, ya que solo impulsa el proceso y por ende contra él procede el recurso de reposición.

El auto suplicado

El despacho sustanciador, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 183 del Código Contencioso Administrativo, razonó así:

“Se rechaza por improcedente el recurso de reposición interpuesto por el apoderado de la Superintendencia de Valores contra el auto del 10 de mayo de 2002, como quiera que es un auto interlocutorio y contra él solamente procede el recurso ordinario de súplica (C.C.A., art. 183)” (fl. 47).

Para resolver se considera

Debe pronunciarse la Sala sobre el recurso de súplica interpuesto contra el auto de junio 14 de 2002 por el cual el consejero ponente decidió rechazar el de reposición interpuesto frente a la providencia que admitió la apelación del fallo de primera instancia.

Se precisa en primer término que el recurso que se decide resulta procedente a pesar de interponerse contra la providencia que resolvió el de reposición por cuanto, de un lado, se trata del rechazo a una petición oportuna que en sentir de la Sala es viable como se explicará más adelante, lo que en el fondo implica que se trata de una providencia interlocutoria susceptible del recurso ordinario de súplica y de otro, porque los argumentos traídos con ocasión de éste tienden a demostrar la naturaleza del auto que admite el recurso de apelación. asunto que al definirse extiende sus efectos sobre la actuación posterior a él.

La ley procesal ha distinguido las providencias del juez entre los autos y las sentencias (C.P.C., art. 302). En relación con los primeros a su vez, los clasifica como de trámite e interlocutorios.

La última diferencia resulta de suma importancia por cuanto de depende el recurso susceptible. Tanto la doctrina como la jurisprudencia han señalado características de unos y otros de manera que tanto el juez como las partes tengan la certeza sobre su naturaleza. Es así como frente a los llamados de trámite se ha precisado que con ellos se busca dar impulso al proceso, vale decir constituyen pronunciamientos que permiten evacuar de manera ordenada y sistemática el procedimiento, según el caso. En relación con los interlocutorios se argumenta que con éstos se resuelven asuntos cuya importancia para las partes y el proceso ameritan una definición En el anterior orden de ideas, para la Sala es claro que cuando se dicta una providencia que simplemente lleva el proceso a su etapa subsiguiente, sin que en ella se tomen determinaciones que afecten el fondo o que se relacionen con él, serán de trámite, de lo contrario si por ejemplo, niegan o rechazan una petición, serán interlocutorias.

En el sub exámine, la Sala advierte que con el auto de mayo 10 de 2002, el consejero ponente decidió admitir el recurso de apelación y la motivación allí contenida se originó en el presunto error cometido en la secretaría de la Sección Primera al no desanotar el envío del expediente a la Sección Cuarta que obligaba a pronunciarse sobre éste para darle validez al escrito de sustentación allegado por fuera del término, circunstancia que no modifica la naturaleza del auto por cuanto con él se cumple lo previsto en el inciso 3º del artículo 212 del Código Contencioso Administrativo, con lo cual se avanza en el procedimiento previsto para la apelación de las sentencias según la norma citada. Así las cosas tal proveído comparte las características propias de un auto de trámite, vale decir de impulso y por ende susceptible del recurso de reposición, tal como lo entendió el apoderado de la parte demandada.

Sobre el particular resulta oportuno el pronunciamiento contenido en el auto de 13 de julio de 1995, C. P. Daniel Suárez Hernández, expediente 10442, en el cual sobre el recurso viable contra el auto que admite el recurso, se señaló que era el de reposición por cuanto el mismo ni por su naturaleza ni por su forma tiene características de interlocutorio.

Bastan las anteriores consideraciones para revocar el auto de junio 14 de 2002, por el cual el consejero sustanciador rechazó por improcedente el recurso de reposición contra el auto que admitió el recurso de apelación. En consecuencia, el despacho se pronunciará sobre la reposición interpuesta por el apoderado de la Superintendencia Nacional de Valores.

Por lo anterior, el Consejo de Estado por medio de la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo,

RESUELVE:

REVÓCASE el auto de junio 14 de 2002.

En firme esta providencia vuelva el expediente al despacho sustanciador para proveer.

Notifíquese y cúmplase.

La anterior providencia fue considerada y aprobada en la sesión de la fecha.

_______________________________