Auto 270 de mayo 6 de 2004 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

INTERÉS PARA RECURRIR EN CASACIÓN

EN UN PROCESO DE DECLARATORIA DE EXISTENCIA DE SOCIEDAD DE HECHO

EXTRACTOS: «1. El artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, establece que el recurso extraordinario de casación procede contra las sentencias proferidas en segunda instancia “cuando el valor actual de la resolución desfavorable al recurrente sea o exceda de 425 salarios mínimos legales mensuales vigentes” (L.592/2000), que, liquidados para la fecha de expedición de la sentencia de segundo grado que ocupa la atención de la Sala [27 de marzo de 2003] era de $ 141.100.000.

2. Como es sabido, cuando la cuantía del interés del recurrente extraordinario no aparece acreditada en autos o esta no resulta clara, es deber del juzgador de segunda instancia, decretar un dictamen pericial con el fin de determinar su justiprecio, instrumento, que en el sub lite fue necesario utilizar, de cuyo resultado surgió la diversa postura, respecto de la determinación del interés, como quiera que, según el tribunal, la cifra determinada como utilidades, debía dividirse entre los dos potenciales socios, mientras el quejoso considera que debía tenerse en cuenta era el valor del bien previa deducción de la inversión o su valor real.

3. Como antes se memoró, en la demanda formulada, cuya copia obra a folios 1 a 5 del presente cuaderno, el actor solicitó se declarara la existencia de una sociedad de hecho en relación con la construcción, diseño y decoración de dos obras en el Lago Calima, Parcelación “Parcelago”, en el municipio de Restrepo, departamento del Valle del Cauca, se ordenara su liquidación y que le correspondía el 50% de las utilidades sociales que estimó, en ese entonces, en la suma de 300 millones de pesos, pretensión que fue acogida respecto de la denominada “Obra Calima”, y denegada en cuanto tiene que ver con la “Obra Pirámide”.

4. En casos como el que hoy ocupa la atención de la Corte, vale decir, declaratoria de la existencia de una sociedad de hecho, la jurisprudencia de la Sala ha señalado que el interés para recurrir en casación debe establecerse con base en el valor del patrimonio del ente social.

Así por ejemplo, en auto de fecha 23 de octubre de 1995, la Sala precisó que “... cuando en aquel proceso ordinario la resolución desfavorable versa sobre todo el objeto del proceso, cual es el de la declaratoria de existencia y disolución de una sociedad patrimonial, será el valor total actual de ese patrimonio social el que se tenga en cuenta para determinar si se reúne o no el requisito de la cuantía para la procedencia del recurso extraordinario de casación...” (CCXXXVII, Vol. II, 1193, reiterado en auto de jul. 28/98, exp. 7231), principio que vertido al caso sub judice, permite concluir que es la denegación de la pretensión —principal— sobre la existencia de la sociedad de hecho, la que precisa y concreta, la cuantía del agravio irrogado con la sentencia y no el valor que a título de utilidad pudiere eventualmente corresponderle a los socios, que deberá ser determinado en otro proceso judicial, previsto en los artículos 627 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, como acertadamente lo resolvió el a quo en el segundo literal de la parte resolutiva de la sentencia por él dictada en este juicio.

5. Síguese de lo dicho que como la sentencia aquí impugnada resolvió desfavorablemente las pretensiones de la demanda, incluyendo aquella en que se pide la declaración de existencia de una sociedad de hecho respecto de la obra denominada “La Pirámide” cuyo valor fue establecido pericialmente en julio de 2000, en la suma de $ 474.900.629, monto que el perito designado por el tribunal prohijó por estimar que “... no se ha incrementado de manera considerable”, es incuestionable que dicha decisión ocasionó al recurrente un agravio que supera la suma mínima exigida para tener derecho a la concesión del recurso extraordinario de casación.

En consecuencia, se concederá este».

(Auto de 6 de mayo de 2004. Radicación. 11001-02-03-000-2003-00270-01. Magistrado Ponente: Dr. Carlos Ignacio Jaramillo Jaramillo).

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