Auto 3772 de enero 29 de 1992 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

PROCESO DE DIVORCIO

NO SE APLICA TODAVÍA A MATRIMONIOS CATÓLICOS

Magistrado Ponente:

Dr. Pedro Lafont Pianetta

Exp. 3772

Santafé de Bogotá, D.C., enero veintinueve de mil novecientos noventa y dos.

Se decide por la Corte el recurso de queja interpuesto por la parte demandante contra el auto de 8 de noviembre de 1991, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, en el proceso de divorcio iniciado por Diana Dasucky de Charanek contra Alfredo Charanek Dasucky.

I. Antecedentes

1. El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, mediante sentencia proferida el 18 de octubre de 1991, desató el recurso de apelación que contra el fallo dictado por el Juzgado Promiscuo de Familia en el proceso de divorcio iniciado por Diana Dasucky de Charanek contra Alfredo Charanek Dasucky interpuso la parte demandada.

2. Contra la sentencia del Tribunal, interpuso entonces el apoderado de la actora el recurso extraordinario de casación, cuya concesión se denegó por el fallador de segundo grado, en auto visible a folios 13 y 14 de este cuaderno, en copias, por considerar que conforme a lo dispuesto por los artículos 366 del Código Procedimiento Civil y 9º del Decreto 2272 de 1989, es improcedente el recurso de casación contra la sentencia impugnada.

3. En memorial visible a folios 15 y 16 de este cuaderno en copias, la parte recurrente interpuso reposición contra el auto de 8 de noviembre ya aludido, con solicitud de que, en caso de no prosperar la reposición de esa providencia se le expidieran copias para ocurrir en queja ante esta Corporación.

4. El Tribunal, en auto de 26 de noviembre de 1991 (fls. 17 a 19 en copias), denegó la reposición contra el auto impugnado y ordenó compulsar las copias necesarias para la tramitación del recurso de queja, que ahora se decide por la Corte.

II. Consideraciones

1. Conforme a lo dispuesto por el artículo 377 del Código Procedimiento Civil, el auto que deniegue la concesión del recurso extraordinario de casación, es susceptible de recurrir en queja y, de acuerdo con la competencia funcional atribuida por el artículo 25 del Código Procedimiento Civil, de este recurso conoce la Corte Suprema de Justicia, lo que significa que esta corporación en el caso de autos es competente para decidir el recurso de queja a que se hace mención en los antecedentes de esta providencia.

2. Mediante las normas contenidas en la Ley 1ª de 1976, reguladora del divorcio vincular en el Estado colombiano, se consagró en su artículo 27 el proceso de divorcio, sólo para los matrimonios civiles, como un proceso abreviado, transformado a proceso verbal con las modificaciones que le fueron introducidas por el Decreto 2282 de 1989. Normas éstas de orden público sustancial y procesal que, aún bajo la vigencia de la Constitución de 1991, son las básicas para regular con sentido restrictivo y mientras no sean modificadas, entre otras, la naturaleza del matrimonio objeto de divorcio civil, las causas, la acción, la Jurisdicción, la competencia, los procedimientos, los recursos, etc., en materia de divorcio de matrimonios, no aplicables por tanto a los matrimonios católicos mientras el legislador no desarrolle la norma programática constitucional contenida en el artículo 42 de la Constitución Nacional, pues conforme a los antecedentes jurídicos y al exacto alcance de su contenido, la calidad normativa de este programa institucional (recogido en la Carta Política) no le atribuye la aptitud para operar por sí sola, de manera inmediata, sino por el contrario, mediante su desarrollo legislativo.

3. Ahora bien, dada la naturaleza de extraordinario que tiene el recurso de casación, las normas sobre su procedencia, son de interpretación estricta, por lo que no resulta conforme a derecho acertado ampliarlas a sentencias respecto de las cuales la ley no ha autorizado específicamente este recurso. Ello quiere decir, entonces, que conforme al numeral 4º del artículo 366 del Código Procedimiento Civil, sólo son susceptibles de impugnación mediante este recurso extraordinario las sentencias sobre el estado civil de las personas cuando han sido proferidas en procesos ordinarios, es decir que si se trata de sentencias que se refieren al estado civil pero que hubieren sido dictadas en procesos diferentes al ordinario, por ministerio de la ley no son susceptibles de recurrir en casación.

4. Así las cosas si conforme al artículo 427 del Código Procedimiento Civil el proceso de divorcio de matrimonio civil se tramita como verbal, es evidente que la sentencia que en él fuere dictada en segunda instancia no puede ser recurrida en casación y por ello asiste la razón al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, en cuanto denegó la concesión de ese recurso extraordinario en el auto de 8 de noviembre de 1991 (fls. 12 y 14 de este cuaderno en copias).

III. Decisión

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia—Sala de Casación Civil—,

RESUELVE:

Declárase conforme a derecho el auto de noviembre 8 de 1991, proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta en el proceso de divorcio iniciado por Diana Dasucky de Charanek contra Alfredo Charanek Dasucky mediante el cual se denegó la concesión del recurso extraordinario de casación interpuesto por la parte demandante contra la sentencia de segunda instancia dictada en este proceso el 18 de octubre de 1991.

Cópiese y notifíquese. Devuélvase al Tribunal de origen.

Carlos Esteban Jaramillo Schloss—Eduardo García Sarmiento—Pedro Lafont Pianetta—Héctor Marín Naranjo—Alberto Ospina Botero—Rafael Romero Sierra. 

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