Auto 41598 de julio 4 de 2013

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

Aprobado acta 211

Magistrado Ponente:

Dr. Fernando Alberto Castro Caballero

Bogotá, D.C., cuatro de julio de dos mil trece.

EXTRACTOS: «Consideraciones

1. La Corte es competente para conocer el recurso de queja, en la medida en que ha sido interpuesto contra una decisión proferida por un Tribunal Superior (L. 906/2004, art. 32, num. 3º y 179 A y ss. adicionados por la L. 1395/2010).

2. Preceptúa el artículo 179-C de la Ley 906, que cuando ha sido negado el recurso de apelación, el interesado solicitará copia de la providencia impugnada y de las demás piezas pertinentes, las cuales se compulsarán dentro del improrrogable término de un (1) día y se enviarán inmediatamente al superior.

A su vez, el artículo 179-D, dispone que: “Dentro de los tres (3) días siguientes al recibo de las copias deberá sustentarse el recurso, con la expresión de los fundamentos. (…) Si el recurso no se sustenta dentro del término indicado, se desechará”.

3. Examinado el escrito presentado como sustentatorio(8) del recurso de queja, mal puede entenderse que del mismo pueda colegirse así fuese de manera primaria una verdadera sustentación, conforme se pasa a examinar. La estructura del escrito se ocupa en primer lugar de una reseña de la actuación procesal, que culmina con la alusión a la audiencia de lectura de la decisión de preclusión, valga decir, el 12 de junio de 2013.

En segundo lugar, en el acápite denominado “De la providencia recurrida”, el recurrente hace referencia a una audiencia llevada a cabo en el Juzgado Segundo Penal del Circuito con funciones de control de garantías, en segunda instancia, para resolver la solicitud de restablecimiento del derecho, aparentemente llevada a cabo el 3 de abril de 2013. Indica el impugnante que allí se habría hecho referencia a la configuración del delito de falsedad en documento público en la conducta desplegada por el Juez Noveno Civil Municipal de Barranquilla.

Finalmente, el escrito se concentra en transcribir varias citas jurisprudenciales sobre el derecho a la verdad que tienen las víctimas de los hechos punibles.

Conforme ya se anotó, fácil es advertir que el recurso de queja no ha sido adecuadamente sustentado, en tanto, es claro que más allá de las erráticas referencias a otra actuación judicial, desligada de la que nos ocupa, el recurrente no ha cumplido con la carga que le impone la ley, de exponer los argumentos, fácticos y jurídicos, por los cuales su petición debe ser atendida(9). Más concretamente, en relación con el recurso de queja, debe indicarse que el impugnante ha omitido el deber de exteriorizar las razones por las cuales considera que procede la queja, y en esa misma línea argumentativa, indicar por qué considera que la denegación del recurso de apelación no se ajusta a derecho, de manera que debe accederse a la concesión del recurso de alzada, cual es en suma, la finalidad del recurso de queja. El propósito de la sustentación de la queja se centra en demostrar la apelabilidad(10) de la decisión recurrida, es decir, demostrar que la decisión oportunamente impugnada es susceptible de ser revisada por el superior jerárquico.

En ese orden de ideas, dado que el recurso de queja no fue ni siquiera suficientemente sustentado, lo que equivale a no sustentarlo, se impone desecharlo, como en efecto se hará.

4. Llama la atención el caótico manejo que el tribunal le da a la impugnación presentada contra la decisión que avala la preclusión. Por una parte, el tribunal, desconociendo elementales principios lógicos, accede a que el recurrente, esto es la víctima, proceda a escindir la argumentación para sustentar la reposición y la apelación, como si se tratara de dos cargas argumentativas distintas, lo que, se insiste, rompe la lógica que rige la impugnación de las decisiones que son susceptibles de los dos recursos. El momento procesal para sustentar el recurso de reposición y el subsidiario de apelación es uno sólo. No existen dos momentos, dado que el recurrente tiene la obligación legal, lógica y ética de exponer todos los argumentos en pro de que el funcionario de primer grado revoque su decisión, de manera que no puede reservarse argumentos cuyo destinatario sea el superior.

Sobrada razón le asistió al fiscal del caso, cuando previno clamorosamente al tribunal sobre el errático manejo de la situación, primero, cuando se omite dar traslado a las partes de los recursos interpuestos, luego al señalar la improcedencia de escindir la sustentación de los dos recursos, y finalmente, al advertir sobre la improcedencia de la queja, en la medida en que, tal como lo señala la ley(11), el recurrente no había impugnado en reposición la decisión mediante la cual se le declara desierto el recurso, lo cual es soslayado por el tribunal bajo el argumento de que no se estaba declarando desierto el recurso, sino que se estaba denegando.

En efecto, procede la declaración de desierto, cuando el recurso de apelación no es sustentado oportunamente o se sustenta de manera deficiente, valga decir, sin argumentación suficiente para respaldar el disenso.

Si lo que realmente sucedió en el presente caso, fue que el impugnante víctima, no motivó suficientemente la impugnación, en ninguno de los dos momentos que se le concedieron para ello, lo procedente era declarar desierto el recurso.

La denegación se predica de la repulsa a conceder la alzada por cuanto no fue interpuesta oportunamente o por cuanto se considera que la decisión no es susceptible de tal medio de impugnación. Obsérvese entonces que no era esto lo que estaba en discusión en el sub lite, sino la adecuada sustentación.

Así las cosas, dado que el recurrente no controvirtió la decisión que le niega la apelación, presupuesto de la queja, y, dado que, a pesar de la improcedente tramitación de la queja, el impugnante no cumplió con la carga de sustentar adecuadamente el recurso, se desechará.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,

RESUELVE:

DESECHAR el recurso de queja interpuesto por el doctor Julián Caballero Núñez, quien actúa en nombre propio como víctima.

Contra la presente decisión no procede recurso alguno.

Cúmplase y devuélvase al tribunal de origen.»

(8) Folios 1 a 5, C. de la Corte.

(9) Auto de 6 de diciembre de 2001, radicación 18468.

(10) Radicación 40758 (10-04-2013).

(11) ART. 179-A.—Cuando no se sustente el recurso de apelación se declarará desierto, mediante providencia contra la cual procede el recurso de reposición.