Auto 5360 de mayo 16 de 2000 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

MORA EN EL PAGO DE LA PRESTACIÓN ASEGURADA

EL INTERÉS MORATORIO TIENE POR LÍMITE EL DE USURA

Magistrado Ponente:

Dr. Nicolas Bechara Simancas.

Santafé de Bogotá, D.C., dieciséis (16) de mayo de dos mil (2000).

Ref: Expediente Nº 5360

De conformidad con los artículos 309 y 310 del Código de Procedimiento Civil, procede oficiosamente la Corte a aclarar y corregir su decisión contenida en el ordinal 5º de la parte resolutiva de la sentencia de 3 de mayo último (*) proferida en este proceso ordinario de Maritza Guerrero de Álvarez y Elvira Calderón contra Aseguradora Grancolombiana de Vida S.A.

(*) Sentencia publicada en J. y D., Nº 342, pág. 92 (N. del D.).

Antecedentes

1. Mediante la referida sentencia la Corte resolvió el recurso de casación interpuesto por la parte actora contra el fallo del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Armenia, casando este último para, en su lugar, revocar la decisión desestimatoria de primera instancia, confirmada por el ad quem, y acceder a las pretensiones de dicha parte, con los pronunciamientos consecuenciales pertinentes.

2. Con arreglo a lo anterior, la Sala determinó en su citada sentencia que las actoras tienen derecho al pago de la prestación asegurada a cargo de la compañía aseguradora demandada y a que éste se haga con los correspondientes intereses moratorios, disponiendo particularmente en el ordinal 5º de la parte resolutiva de la misma:

“Condénase a la compañía aseguradora Grancolombiana de Vida S.A., a pagar a las señoras Maritza Guerrero de Álvarez y Elvira Calderón, intereses moratorios sobre el monto del capital reconocido a cada una de ellas en los numerales 2º y 3º de la parte resolutiva de esta sentencia, así: del 5 de noviembre de 1986 al 18 de diciembre de 1990, a la tasa del 18% anual, que era la prevista en el artículo 1080 del Código de Comercio; del 19 de diciembre de 1990 al 3 de agosto de 1999, a la tasa máxima vigente para ese período, respetando las fluctuaciones que tuvieron lugar durante él (L. 45/90, art. 83); y desde el 4 de agosto de 1999 y hasta cuando se verifique el pago definitivo de la obligación, a la tasa del “bancario corriente...aumentado en la mitad” de conformidad con lo reglado en el parágrafo del artículo 111 de la precitada Ley 511 (sic) de 1999”.

Consideraciones

1. Sea lo primero indicar, de una parte, que el artículo 309 del Código de Procedimiento Civil permite, dentro del término de ejecutoria, de oficio o a petición de parte, aclarar, mediante auto complementario, los conceptos que ofrezcan motivos de duda y que estén contenidos en la parte resolutiva de la sentencia o que influyan en ella y, de otra parte, que el artículo 310 de la misma obra, en su inciso final, faculta para que en cualquier tiempo, también de oficio o por solicitud de interesado, se corrijan “los casos de error por omisión o cambio de palabras o alteración de éstas, siempre que estén contenidas en la parte resolutiva o influyan en ella”.

2. Con sujeción a los preceptos recién citados y estando dentro del término legal para hacerlo, la Corte oficiosamente ACLARARÁ el aludido ordinal de su sentencia, en el sentido de observar que los intereses moratorios a los cuales allí se hace referencia, tienen obviamente por límite el de la USURA establecido en el artículo 235 del Código Penal, pues como lo tiene dicho esta corporación “...Si el doble del interés bancario corriente resulta superior al interés que por los créditos ordinarios, incrementado en una mitad, cobran los establecimientos bancarios en sus operaciones ordinarias, este último tope es el llamado a prevalecer porque así imponen entenderlo criterios de simple lógica, acogidos por cierto por la Corte Constitucional al expresar que “...si concurren la corrección monetaria y los intereses de mora, la suma de los dos no puede superar el límite por encima del cual los intereses que cobran los particulares se consideran usurarios. Esto, por la sencilla razón de que el Estado no puede incurrir en la conducta que prohíbe y sanciona en los particulares...”(Sent. C-549 de 29 noviembre de 1993...)”. (Sent. de 30 de mayo de 1996, G.J. CCXL, Nº 2479, pág. 704).

3. Adicionalmente, como en la misma decisión (ord. 5º), por errar mecánico, se invocó en materia de interés moratorio el parágrafo del artículo 111 de la “Ley 511 de 1999”, procede la corrección pertinente en el sentido de señalar que el fundamento legal a que allí se hace referencia es al parágrafo del artículo 111 de la Ley 510 de 1999.

Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación Civil y Agraria, ACLARA y CORRIGE el punto quinto de la parte resolutiva de la sentencia de 3 de mayo del año en curso, proferida en el proceso ordinario identificado al inicio de este proveído, conforme se expuso en la parte motiva del mismo.

Cópiese y notifíquese.

Silvio Fernando Trejos Bueno—Manuel Ardila Velásquez—Nicolas Bechara Simancas—Jorge Antonio Castillo Rugeles—Carlos Ignacio Jaramillo Jaramillo—José Fernando Ramírez Gómez—Jorge Santos Ballesteros. 

__________________________________