Auto 6422 de julio 18 de 1991 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

DELITO DE HURTO

COMPETENCIA POR EL FACTOR TERRITORIAL

Magistrado Ponente:

Dr. Édgar Saavedra Rojas

Rad. 6422. Colisión de competencias. Aprobado Acta No. 049 de julio 17 de 1991.

Santa Fe de Bogotá, D. C., dieciocho de julio de mil novecientos noventa y uno.

Vistos

Entre los Juzgados de Instrucción Criminal, Cuarto (4o) y Tercero (3o) de los Distritos Judiciales de Cúcuta y Pamplona respectivamente, se ha suscitado colisión de competencias negativa dentro del presente caso, adelantado contra varios procesados por el delito de hurto.

Por tratarse de juzgados pertenecientes a distintos Distritos Judiciales, la competencia para dirimirla le corresponde a la Corte, de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 68-5 del Código de Procedimiento Penal.

Antecedentes

En la noche del día martes treinta de abril de la anualidad que avanza, frente al Gimnasio ubicado en la Calle 13 entre Avenidas Cero y Primera de la ciudad de Cúcuta, varios sujetos de los cuales algunos portaban arma de fuego, interceptaron al señor Ricardo León Moreno Lizarazo cuando éste se disponía a abordar el vehículo de su propiedad, marca Toyota, color rojo de placas XGD-650 de Venezuela. Obligando a permanecer agachado a su dueño en el asiento delantero, uno de los asaltantes condujo el automotor inicialmente hasta el municipio de Los Patios, luego por la vía hacia Pamplona y finalmente en dirección a Chinácota en cercanía de cuya población (aproximadamente 3 kms) abandonaron al propietario del vehículo, quien recogido después por Juan Quintero Acevedo dio aviso a la autoridad de Chinácota, lográndose el rescate del rodante y la captura de sus ocupantes por el operativo que montó la policía de la Sub-estación de Toledo.

Presentada la denuncia penal y adelantadas algunas diligencias por la Policía Judicial de Norte de Santander con sede en Cúcuta, el Juzgado Cuarto de Instrucción Criminal radicado en esta ciudad, inició la correspondiente investigación.

Diligenciada la ampliación de la denuncia y recepcionadas las indagatorias de los procesados, por auto de sustanciación motivado ordena remitir las diligencias en forma inmediata a la Dirección Seccional de Instrucción Criminal, para que designe un Juez de Instrucción de Pamplona que avoque el conocimiento de la investigación, planteando a la vez colisión negativa de competencias en el supuesto de que se discrepe de sus apreciaciones jurídicas. En sustento de lo dispuesto sostiene que:

“... las acciones encaminadas al apoderamiento del automotor se inician en la calle 13 con avenida cero de Cúcuta, el despojo del vehículo se produce cuando antes de llegar al municipio de Chinácota, jurisdicción del Distrito Judicial de Pamplona se procede por parte de los delincuentes a bajar del automotor a su propietario y poseedor dejándolo en la vía. Entonces, es allí donde se consuma la conducta de hurto y por ende se considera que el lugar de su ocurrencia lo es en la jurisdicción del Distrito Judicial de Pamplona, correspondiéndole el conocimiento de la investigación a los jueces de instrucción criminal de ese Distritó''.

Cita en su apoyo la decisión de la Corte Suprema de Justicia de fecha cuatro de mayo de mil novecientos noventa, con ponencia del Magistrado Dídimo Páez Velandia(*), mediante la cual afirma se resolvió un conflicto de competencias surgido en un caso similar.

(*) Providencia publicada en J. y D., tomo XIX, página 517. (N. del. D.).

El Juzgado Tercero de Instrucción Criminal de Pamplona, a quien se le asignó el conocimiento del proceso por parte de la Dirección Seccional, por su lado, no acepta los planteamientos de su homólogo que provoca la colisión de competencias, argumentando que:

“Es justamente para el Despacho, esta circunstancia de violencia que se ejerció sobre la víctima en la Calle 13 con Avenida 0 de Cúcuta, la que se tiene para dar por consumado en dicho lugar el delito, por cuanto esa actitud fue la que venció la libertad de disposición y la resistencia del atacadó''.

Agrega, que a su juicio:

“... el dejar a la víctima en otro lugar distinto al inicial, es secundario al hecho ya consumado ...''''.

Consideraciones de la Sala

De conformidad con lo dispuesto por el artículo 74 del Código de Procedimiento Penal, por razón del lugar donde debe tramitarse el proceso es competente el juez del territorio donde se realizó el hecho punible. Para determinar entonces la competencia por factor territorial; es decir, siempre que se trate de saber en qué territorio se realizó el delito se deba tomar en cuenta el momento de su consumación.

En el caso sub-examine los funcionarios que se traban en conflicto no discuten los hechos; discrepan sí, del momento y el lugar de la consumación del delito de hurto investigado. Para el Juez de Pamplona que rechaza el conocimiento del proceso, la amenaza con arma de fuego ejercida sobre el propietario del automotor y el despojo de la conducción perfeccionaron en la ciudad de Cúcuta el delito contra el patrimonio económico investigado, pues a partir de ese instante fue privado el sujeto pasivo de la disposición y custodia del bien, mientras que para el funcionario que provoca la colisión, el momento y sitio de la consumación lo fueron el abandono de la víctima en territorio de Chinácota, jurisdicción del Distrito Judicial de Pamplona, puesto que sólo allí lo despojaron realmente del vehículo y demás prendas.

Para la Sala, la razón le asiste al Juzgado Tercero de Instrucción Criminal de Pamplona, en cuanto no aceptó la competencia que le propuso su homólogo de Cúcuta.

Con suficiencia acredita el expediente que inmediatamente fue amenazado con arma de fuego Ricardo León Moreno Lizarazo, se le despojó de la conducción y control del Toyota, luego si bien los asaltantes lo obligaron a permanecer dentro del mismo, fuera de toda reflexión lógica está la de considerar que mantenía la posesión o mejor la custodia y disposición del automotor.

El delito de hurto es de aquellos considerados instantáneo, que se consuma o perfecciona en el momento y en el lugar en que se realiza la desposesión del propietario, con el correlativo apoderamiento por parte del sujeto agente, sin que importe para su estructuración el sitio donde se lleve el objeto material.

En la providencia originaria de esta Corte a la cual hace alusión el Juez de Instrucción Criminal que provoca el conflicto de competencias, claramente se dice que en tratándose del delito de hurto, el lugar de su realización no puede ser sino aquel donde se produjo el apoderamiento del bien, es decir, el sitio del despojo de su control y custodia, de donde salta a la vista lo mal traído de la cita, pues el presente caso no se ajusta exactamente al evento examinado en aquella oportunidad.

La desposesión en realidad se llevó a término en las mismas calles de la ciudad de Cúcuta; allí se consumó el delito de hurto, pues en ese lugar se despojó de la conducción y del vehículo a la víctima que perdió todo control sobre el mismo y por ello es el juez de esa demarcación el señalado por la ley para conocer del asunto, dando aplicación a la norma que fija la competencia por el factor territorial.

Por razón y mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, administrando justicia en nombre de la república y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

DIRIMIR la presente colisión de competencias, en el sentido de adscribir el conocimiento de este asunto al Juez Cuarto de Instrucción Criminal de Cúcuta.

Comuníquese esta decisión al juez de la misma categoría de Pamplona.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.

Dídimo Páez Velandia—Ricardo Calvete Rangel—Jorge Carreño Luengas—Guillermo Duque Ruiz—Gustavo Gómez Velásquez—Édgar Saavedra Rojas—Juan Manuel Torres Fresneda—Jorge Enrique Valencia M. 

Rafael Cortés Garnica, Secretario.

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