Auto 6568 de marzo 21 de 1997 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

PROCESOS DIVISORIOS

PROCEDENCIA DEL RECURSO DE CASACIÓN

EXTRACTOS: «1. Como es suficientemente conocido, para hacer efectivo el derecho de los comuneros a no permanecer en la indivisión de la cosa común, el Código de Procedimiento Civil regula, de manera específica lo atinente a los proceso divisorios en el título XXVI, (arts. 467 a 487), en tres capítulos destinados, en su orden a fijar las reglas atinentes a la división material y venta de la cosa común, el primero, (arts. 467 a 474), la división de grandes comunidades el segundo (arts. 475 a 483), y las normas comunes a los dos capítulos anteriores, que establecen los artículos 484 a 487 del código citado.

2. Tal cual se desprende de la regulación legal acabada de mencionar, en el proceso divisorio de una cosa común, cualquiera de los comuneros se encuentra legitimado para impetrar que se decrete su partición material, o, de no ser esto posible, su división ad valorem, como expresamente se consagra en el artículo 467 del Código de Procedimiento Civil, proceso este en el cual, habrán de ser demandados los demás comuneros, quienes tienen la calidad de litisconsortes necesarios.

3. Por expreso mandato del artículo 471 del Código de Procedimiento Civil, al proceso divisorio son aplicables, en lo pertinente, las disposiciones contenidas en el artículo 611 del mismo código, lo que significa que durante el término del traslado del trabajo partitivo, cualquiera de los interesados podrá formularle objeciones si así lo estima conveniente, las cuales se tramitarán como un incidente. En tal caso, la providencia que le ponga fin a éste, puede acoger o desestimar las objeciones propuestas, si lo primero, ello quiere decir que habrá de rehacerse la partición, por lo que la decisión que para el efecto se adopte, tendrá la naturaleza jurídica de auto interlocutorio, sí, por el contrario, las objeciones no prosperan, la partición habrá de aprobarse, hipótesis esta en la cual la providencia tendrá la naturaleza jurídica de una sentencia, todo conforme a lo preceptuado por el artículo 611, numerales 4º, 5º, 6º y 7º del Código de Procedimiento Civil.

4. De acuerdo con lo expuesto en el numeral precedente, queda claro entonces que:

4.1. Contra la providencia que declara fundadas las objeciones al trabajo partitivo, no es procedente el recurso de casación, pues, de acuerdo con lo preceptuado por el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, este recurso extraordinario sólo es procedente contra las sentencias que se profieran en los procesos allí mencionados.

4.2. Si el trabajo de partición no tiene reparo alguno por los interesados, es decir, si no es objetado por nadie, el juzgador, si lo encuentra conforme a derecho, le impartirá aprobación, mediante sentencia. En este evento, como salta a la vista, no existe controversia, no se presenta ninguna contención y, en consecuencia, ninguno de los comuneros tendrá legitimación para recurrir en casación, pues, si todos aceptan la partición, por sustracción de materia a nadie se irroga un perjuicio y, entonces, el recurso extraordinario de casación carece de objeto.

4.3. Si el trabajo partitivo es objetado por cualquiera de los interesados y la objeción no prospera, la sentencia aprobatoria de tal partición, es entonces susceptible de recurrir en casación si la cuantía del interés para recurrir lo permite, pues, en esta hipótesis, existe controversia, se presenta una contención puesta de manifiesto entre el contenido del trabajo de partición aprobado judicialmente y las objeciones oportunamente formuladas contra él.

4.4. Si el objetante del trabajo partitivo que no tuvo éxito en sus objeciones, apela la sentencia aprobatoria de la partición, y ésta es confirmada por el superior, tendrá entonces legitimación para recurrirla en casación tanto en materia civil como en procesos agrarios de esta índole, siempre y cuando se alcance la cuantía del interés para recurrir, todo conforme a los dispuesto por los artículos 366, numeral 2º, 369, inciso final del Código de Procedimiento Civil y 50 numeral 2º del Decreto 2303 de 1989.

4.5. Cuando la sentencia del juez de primer grado fue aprobatoria de la partición y la del ad quem la revoca, ésta última no tiene recurso de casación pues, como surge de bulto, esa providencia del superior no es sentencia sino auto».

(Auto de marzo 21 de 1997. Expediente 6568. Magistrado Ponente: Dr. Pedro Lafont Pianetta).

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