Auto 7808 de septiembre 24 de 1999 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

DOMICILIO DE LA SOCIEDAD DE HECHO

ES DONDE ESTÁ EL EPICENTRO DE SUS ACTIVIDADES SOCIALES

EXTRACTOS: «2. La competencia, es decir, la distribución de la jurisdicción entre los diferentes órganos encargados de administrar justicia, se encuentra expresamente prevista por el legislador mediante el establecimiento de los llamados factores determinantes de la competencia, uno de los cuales es el territorial, para cuya definición la misma ley acude a los denominados fueros o foros, entre ellos el personal que atiende al lugar del domicilio o residencia de las partes.

Así, con respecto a sociedades, el artículo 23, numeral 6º del Código de Procedimiento Civil, establece que el juez competente para conocer de los procesos que “se susciten por controversias entre socios en razón de la sociedad”, es el del “domicilio principal de la sociedad”. Se trata de un fuero exclusivo, generador de competencia privativa, según el cual uno solo de los jueces ubicados en el territorio nacional, le corresponde conocer de esa especie de procesos, sin alternativa distinta, con el fin de facilitar, por la proximidad del lugar, el curso del proceso, especialmente en cuanto a la práctica de pruebas y demás elementos para la solución del conflicto.

3. Como se sabe, al lado de las sociedades regulares e irregulares, es decir, las que se constituyen y funcionan legalmente y las que no obstante la escritura pública no tienen permiso de funcionamiento, existen dos tipos de sociedades que se forman de hecho, unas conocidas como sociedades de hecho por derivación o degeneración y otras sociedades de hecho o por los hechos. Las primeras surgen cuando no obstante el consentimiento expresamente manifestado de asociación, los constituyentes han omitido una o varias de las solemnidades exigidas en la ley para su formación, mientras las segundas nacen sin que los socios se lo hayan propuesto, a partir de un consentimiento tácito o implícito.

Como la ley no distingue, es claro que en cualquier tipo de sociedades, el fuero exclusivo al que se hizo referencia, tratándose de controversias entre los socios en razón de la sociedad, indefectiblemente debe aplicarse, teniendo en cuenta para ello, como tiene dicho la Corte, en relación con las sociedades de hecho, que “el domicilio social ha de deducirse, conforme a su propia naturaleza, del lugar donde desarrolló la empresa social para lo cual estaba destinada, porque precisamente aquí, como para configurar su propia existencia, los hechos son los determinantes de una y otra connotación jurídica”(1).

(1) Auto Nº 287 de 11 de diciembre de 1998.

4. En el caso concreto, si bien una de las pretensiones se encamina a que se declare la existencia de la sociedad de hecho, no por esa circunstancia debe descartarse la aplicación del fuero exclusivo del domicilio principal de la sociedad para establecer la competencia territorial, porque no puede entenderse que el objeto del proceso tiene como mira conferir a la sociedad de hecho personalidad jurídica y, por ende, subsistencia legal, pues bien se sabe que no la tiene (C. Co., arts. 498 y 499), sino reconocer su existencia, pero en estado de disolución, como siempre ha estado.

Sobre el particular esta corporación ha dicho que la intervención judicial en tales eventos, lo es únicamente “para darle certeza jurídica a la existencia en estado de disolución que en el pasado tuvo una sociedad de hecho. Esta intervención judicial, pues, no es para disolverla, porque, se repite, por haberse formado de hecho, desde ese mismo momento, por no haber nacido a la vida jurídica como persona jurídica, la ley estima que ha estado siempre en disolución. Y si ello es así, esa intervención judicial mucho menos puede tener por finalidad darle continuidad o diferir una situación de hecho, que, por esencia, la ley siempre la ha considerado en disolución, y que, cuando medie solicitud de los interesados, debe procederse rápidamente a su liquidación”(2).

(2) G.J., tomo CCXXVIII, volumen II, página 1448, sentencia de 8 de junio de 1994.

5. Así las cosas, claramente se comprende que el competente para conocer del presente proceso es el Juzgado Primero Civil del Circuito de Manizales, porque el epicentro de la actividad de la sociedad de hecho aducida por la parte actora, se desarrolló en un municipio de su circuito judicial, como fue Neira, Caldas, según quedó consignado en el resumen de los hechos (num. 2º, capítulo de antecedentes), por lo que igualmente cabe presumir que en dicho lugar la mencionada sociedad tenía radicado su domicilio principal.

Además, no debe perderse de vista que la demanda fue rechazada no porque se haya discutido el domicilio principal de la alegada sociedad de hecho, sino por otras circunstancias, como que para determinar la competencia territorial debía acudirse a la regla general del domicilio del demandado, lo cual es equivocado frente al aludido fuero personal exclusivo».

(Auto de septiembre 24 de 1999. Expediente 7808. Magistrado Ponente: Dr. José Fernando Ramírez Gómez).

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