Auto 9047 de marzo 10 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

CASACIÓN PENAL

CAUSALES TERCERA Y PRIMERA

EXTRACTOS: «El recurso extraordinario de casación no es una instancia, y en consecuencia está sujeto a una serie de reglas que deben ser respetadas.

a) Procede por causales taxativamente señaladas en la ley.

b) Cada causal debe estar debidamente sustentada, con indicación clara de los fundamentos y de las normas que se estimen infringidas, acompañada de una petición concordante con la misma.

c) Dentro de ellas se podrán exponer varios cargos los que deberán ser presentados en capítulos separados e ir acompañados de su propio sustento con capacidad propia para anular el fallo de instancia, por lo que no resulta válido remitirse a argumentos alegados en cargos anteriores.

d) Si se formulan cargos excluyentes, deberán plantearse en forma separada y de manera subsidiaria.

De conformidad con lo anterior, si dentro de una demanda se invoca la causal tercera de casación se deben seguir las siguientes reglas:

a) Se deberá formular en forma principal, acorde con el principio de prioridad, toda vez que en caso de prosperar sus efectos son más amplios que los que producen las otras dos causales. Esta causal conlleva un vicio que afecta la estructura del proceso, al punto que de no ser subsanado imposibilitaría la construcción de una sentencia de mérito dentro del proceso.

b) El recurrente tiene la obligación de especificar la clase de nulidad invocada, señalando los fundamentos de ella y las normas que estime infringidas.

Si alega falta de competencia, deberá indicar las razones por las cuales considera que el funcionario que conoce del proceso no lo es, determinando en consecuencia quién es el que la tiene. Se hace necesario tener en cuenta si dentro del proceso se han dirimido conflictos de esta naturaleza.

Si se invoca la violación del debido proceso, se debe establecer la existencia de una irregularidad de carácter sustancial.

En la violación del derecho de defensa, se exige que especifique la actuación procesal que es lesiva al acusado, así como la incidencia de ella en el resultado final del diligenciamiento.

c) Cada cargo deberá ir acompañado de una petición en la que se deberá especificar desde qué instancia se debe anular el proceso, así como el funcionario judicial al cual se le deberá remitir.

4. Invoca en un último cargo la causal primera de casación, para lo cual se remite a los argumentos presentados al alegar las nulidades, olvidando la naturaleza propia de cada una de ellas. Mientras en la causal primera nos encontramos ante errores in iudicando, en la tercera estamos en presencia de yerros in procedendo.

Los in iudicando, son errores de juicio, de lógica jurídica, de razonamiento por parte del juez. Se producen en el acto de juzgar, es decir en la sentencia. Si el yerro recae sobre la norma sustancial se aplica el inciso primero del artículo 220 y se denomina violación directa; si el error es sobre las pruebas y a través de él se viola la norma sustancial, se acude al inciso segundo que regula la violación indirecta.

Los in procedendo, son errores de actividad en los que se puede incurrir durante el proceso y en la sentencia. La ley procesal establece el orden y la coordinación que debe existir entre los diferentes actos, así como las formalidades a los que están sometidos cada uno de ellos. Su incumplimiento afecta la unidad del proceso o las garantías y el ejercicio de los derechos de las partes que intervienen en él.

Cuando los errores in procedendo rompen la unidad del proceso se denominan de estructura. Dicha unidad se puede afectar en su aspecto formal o en su contenido conceptual. En el aspecto formal cuando no se observa el orden o secuencia para la realización de los actos procesales; y en el conceptual cuando el contenido del acto subsiguiente, estando determinado por uno antecedente se desentiende de él.

Si los errores in procedendo inciden sobre los derechos procesales de las partes se les denomina de garantía. Es posible que un mismo error afecte la estructura del proceso y las garantías de las partes como ocurriría si, por ejemplo, se dicta la sentencia sin haberse realizado la audiencia pública, también puede suceder que sólo se afecte una garantía, como por ejemplo el derecho de defensa.

La libelista se dedica a hacer afirmaciones de carácter general, que no guardan relación con la causal seleccionada ni con las normas que en su concepto fueron vulneradas convirtiendo la demanda en un escrito carente de contenido y estructura jurídica, que no tendría vocación de prosperidad ni a nivel de las instancias.

Por otra parte, se debe recordar que no es necesario que en el libelo se incluyan fotocopias de las sentencias como ocurrió en este caso, ya que para eso se remite todo el proceso a la Corte.

No se respetó en la demanda la exigencia de acompañar la causal aducida con la indicación clara y precisa de los fundamentos de ella como lo ordena el numeral 3º del artículo 225 del Código de Procedimiento Penal, razón por la cual se concluye que no reúne los requisitos de ley, por lo tanto se rechazará in limine declarando a su vez desierto el recurso».

(Auto de marzo 10 de 1994. Radicación 9047. Magistrado Ponente: Dr. Ricardo Calvete Rangel).

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