Auto AL3614-2014 de junio 18 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 63009

AL3614-2014

Magistrada Ponente:

Dra. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Acta 21

Bogotá, D.C., dieciocho de junio de dos mil catorce.

Decide la Corte el recurso de reposición interpuesto por la apoderada del demandante recurrente Efraín Zapata Navarro, contra el auto proferido por esta Sala el 12 de marzo de 2014, dentro del proceso ordinario laboral que le sigue a Colpensiones.

Antecedentes

Mediante el auto impugnado, esta Sala declaró desierto el recurso extraordinario interpuesto por Efraín Zapata Navarro, contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, el 28 de febrero de 2013, toda vez que dentro del término de ley, no presentó la correspondiente demanda de casación.

Igualmente, en dicha providencia se impuso a la abogada del recurrente, doctora Nancy Sánchez Bermúdez, la multa de diez (10) salarios mínimos mensuales legales vigentes, de conformidad con lo establecido por la Ley 1395 de 2010, artículo 49.

Dentro de la oportunidad legal la mandataria de la parte actora interpone recurso de reposición contra dicho proveído, con el fin de que esta Sala “Reponga en su totalidad la providencia del 12 de marzo de 2014 proferida por la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia (...). Consecuencia de lo anterior, désele el curso normal y legal al recurso de casación interpuesto, córrase traslado a la parte opositora y tómense la decisión de fondo”.

Para el efecto, adujo que su cliente es una persona de la tercera edad que vive en Santa Marta, sin recursos que le permitan sufragar “un abogado en Bogotá o suministrarme pasajes aéreos”, que remitió la demanda de casación el día anterior a su vencimiento por el servicio especial “deprisa Avianca”, compañía que le ofreció una póliza que le aseguró que el documento enviado llegaría antes de la 9:00 a.m. del 28 de noviembre de 2013; que a pesar de esta garantía el documento no “llegó a la hora indicada ni el día pactado (...) llegó a la secretaría de la Sala Laboral el día 29 de noviembre de 2013 a las 8 y 36”.

Refiere que la explicación de Avianca ante el incumplimiento, se basó básicamente en que para la fecha la aerolínea se encontraba en paro, por lo que envió la demanda de casación vía fax el 28 de noviembre de 2013 a las 4 y 40 p.m., pero fue “infructuoso comunicarme con la secretaria de la sala de casación laboral de la Corte Suprema de justicia por problemas en la comunicación”, razón por la cual lo envió a la secretaría general de la Corte extensión 1209.

Afirma que su poderdante, es una persona con tres personas a cargo que sobreviven de su pensión y que al no contar con los recursos necesarios se vio “abocado a confiar en que la empresa de mensajería Deprisa remitiría el documento antes de la nueve de la mañana, por tal razón, solicito que se admita el recurso y no se declare desierto porque constituye un hecho notorio y caso fortuito o fuerza mayor el paro y mal tiempo de Avianca”.

Consideraciones

El argumento central de la apoderada del actor, radica en que remitió a la secretaría de esta Sala, la demanda de casación vía correo el día 27 de noviembre de 2013, en servicio especial que le garantizó la entrega del mismo al día siguiente que; sin embargo, dadas “las condiciones climáticas y el paro de la aerolínea”, la demanda fue entregada hasta el 29 de octubre, esto es, posterior a la fecha de vencimiento del término de traslado y que además la remitió vía fax el 28 del mismo mes y año, con resultados infructuosos.

Pues bien, sea lo primero señalar que esta Sala de la Corte viene aceptando la presentación de la demanda de casación vía fax, pero como cualquier actuación procesal de las partes y de los terceros intervinientes, debe cumplirse dentro de los términos legalmente establecidos para tal fin.

Sin embargo, al hacer uso de ese mecanismo, el interesado corre con el riesgo de las eventualidades que puedan presentarse en la transmisión del mismo. De ahí, que la actuación del profesional que opte por la utilización de tal medio, no puede verse reducida al simple envío del mismo, si no que adquiere la obligación de confirmar su recibo efectivo, so pena de asumir las consecuencias que se deriven de tal omisión, pues no solo basta que dentro del término legal se remita el acto procesal que se pretenda hacer valer, sino que este sea en tiempo recibido de manera correcta.

En este caso, aunque la apoderada del actor asevera haber remitido por fax la demanda de casación, lo cierto es que la misma no fue recibida en la secretaría de la Sala, tal como se evidencia del informe visto a folio 65, donde dicha dependencia deja expresa constancia de que “fue recibida sustentación del recurso de casación, el 29 de noviembre de 2013, fuera del término legal”. Adicionalmente no hay constancia alguna de que la demanda haya sido recibida por otra dependencia como la secretaría general, tal y como lo afirma.

Luego, al no haber sido allegado el texto de la demanda de casación, que alega la apoderada del recurrente haber remitido dentro del término de ley “vía fax”, no hay lugar a modificar el auto de fecha 12 de marzo de 2014, que declaró desierto el recurso.

Igualmente, manifiesta la impugnante que el escrito original del recurso lo envió por correo “Deprisa Avianca” el 27 de noviembre de 2013, esto es, el día anterior a la fecha de vencimiento de traslado al recurrente; no obstante, se observa que el mismo fue radicado en esta corporación hasta el 29 de noviembre, por lo que resulta a todas luces extemporáneo y de él no pueden provenir efectos jurídicos diferentes a los plasmados en el auto recurrido.

Lo anterior, tiene su fundamento, entre otras, en la necesidad de garantizarle seguridad, tanto a las partes como al juez, sobre el momento oportuno en que deben actuar y asegurar la cabal observancia de los principios que constituyen el debido proceso, por cuanto son las partes las que corren con las contingencias que puedan derivarse de enviar la sustentación del recurso vía fax o por correo certificado, pues las dificultades que se puedan presentar en el uso de aquel, no se le pueden endilgar a esta corporación.

Adicionalmente, se cuenta con un término legal de 20 días de traslado para que la parte sustente el recurso, lo que implica que dejar tal actuación para surtirla el último día genere este tipo de consecuencias.

De otra parte, refiere la impugnante que su poderdante no cuenta con los recursos necesarios para designar un abogado en la ciudad de Bogotá y que tiene a su cargo tres personas que dependen de su pensión.

Al respecto, cabe advertir, que lo que sanciona la norma mencionada es la extemporaneidad en la presentación de la demandada de casación; luego, tales sanciones se imponen de manera objetiva, sin abordar circunstancias personales que rodeen a la parte, o a su apoderado, pues ellas no son excluyentes entre sí; de ahí que la declaratoria de la dos consecuencias originadas en la no sustentación del recurso: (i) la procesal para la parte y, (ii) la pecuniaria para su apoderado, resultan procedentes.

Así pues, al ser incuestionable que la finalidad perseguida con la multa que contempla la mencionada Ley 1395 de 2010, artículo 49, es la de evitar el uso irracional del aparato judicial, sancionando para ello “...la abusiva o irresponsable utilización de los medios de defensa judiciales...” (CC, C-203/11), de suerte que se garantice el cumplimiento de los principios de celeridad y eficiencia en las actuaciones judiciales, no hay lugar a la revocatoria de la misma.

Por lo tanto, la petición de la apoderada del recurrente no resulta procedente y, en consecuencia, habrá de mantenerse la decisión contenida en el proveído del 12 de marzo de 2014.

Decisión

Por lo expuesto, la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia,

RESUELVE:

1. NO REPONER el auto proferido por esta Sala el 12 de marzo de 2014, dentro del proceso ordinario laboral adelantado por Efraín Zapata Navarro, contra Colpensiones.

2. REMÍTASE copia de esta decisión al Consejo Superior de la Judicatura, para su respectivo cobro.

Notifíquese y devuélvase al tribunal de origen.

Magistrados: Rigoberto Echeverri Bueno—Jorge Mauricio Burgos Ruiz—Elsy del Pilar Cuello Calderón—Clara Cecilia Dueñas Quevedo—Gustavo Hernando López Algarra—Luis Gabriel Miranda Buelvas—Carlos Ernesto Molina Monsalve.