Auto AL495-2015/69715 de febrero 4 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 69715

Magistrado Ponente:

Dr. Jorge Mauricio Burgos Ruiz

Acta 2

Bogotá, D.C., cuatro de febrero de dos mil quince.

Decide la Corte el recurso de queja propuesto por la apoderada de las demandadas Yamil Sabbagh Solano, Construcciones Namus Ltda., y D&S Ltda., contra el auto del 18 de junio de 2014 dictado por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, mediante el cual decidió no conceder el recurso de casación interpuesto contra la sentencia del 30 de septiembre de 2013, proferida por el Tribunal Regional de Descongestión con sede en el Distrito Judicial de Santa Marta, dentro del proceso ordinario que contra Aguas de Cartagena S.A. ESP y las sociedades recurrentes, le siguieron Abel Antonio Pérez Arrieta, Elvia Pérez Martínez, Doris Esther Pérez Hurtado en representación del menor Maicol Antonio Pérez Pérez; Piedad, Edwin Alfonso, Martha Cecilia, Berseida De Los Ángeles Pérez Pérez; Mirelvis Morelo Tordecilla en nombre propio y en representación de la menor Elvía Rosa Morelo Tordecilla, Sidney Del Carmen Doria Doria en representación del menor Janier Alberto Pérez Doria, Abel Antonio Pérez Pérez Y Piedad Paola Pérez Pérez.

Antecedentes:

Dan cuenta las copias recibidas que ante el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Cartagena, los citados demandantes presentaron demanda ordinaria laboral en contra de Yamil Sabbagh Solano y las sociedades Construcciones Namus Ltda., D&S Ltda. y Aguas de Cartagena S.A. ESP, con el fin de que se declarara que el accidente de trabajo ocurrido el día 15 de agosto de 2005, donde fallecieron los hermanos Robinson y Donis Pérez Pérez, se produjo por culpa de los empleadores y en consecuencia, estos fueran condenados, junto con las otras demandadas de manera solidaria, al pago de los perjuicios materiales y morales para cada uno de los miembros del núcleo familiar demandante.

Mediante sentencia de 28 de febrero de 2013, el Juzgado Primero Laboral de Descongestión del Circuito de Cartagena, condenó al demandado Yamil Sabbagh Solano y las demandadas Construcciones Namus Ltda., y D&S Ltda., a pagar:

“(...) al joven Janier Alberto Pérez Doria a través de su representante legal señora Sidney del Carmen Doria Doria una indemnización total y ordinaria de perjuicios que comprende lo siguiente:

a) La suma de $ 30.479.386 por concepto de lucro cesante consolidado.

b) La suma de $ 14.126.704 por concepto de lucro cesante futuro.

c) La suma de $ 29.475.000 por concepto de perjuicios morales”.

Por el mismo concepto, “al joven Maicol Antonio Pérez Pérez a través de su representante legal señora Doris Esther Pérez Hurtado una indemnización total y ordinaria de perjuicios que comprende lo siguiente:

a) La suma de $ 30.479.386 por concepto de lucro cesante consolidado.

b) La suma de $ 11.744.797 por concepto de lucro cesante futuro.

c) La suma de $ 29.475.000 por concepto de perjuicios morales”.

Para Abel Antonio Pérez Arrieta y Elvia Pérez Martínez en su calidad de progenitores de los trabajadores fallecidos una suma igual de $ 47.160.000 por perjuicios morales y para los restantes demandantes “(...) la suma de $ 8.842.500 para cada uno de los señores Edwin Alfonso, Martha Cecilia, Berseida de los Ángeles, Abel Antonio y Piedad Paola Pérez Pérez, por concepto de perjuicios morales”.

Apelaron las partes demandante y demandadas. El Tribunal Regional de Descongestión con sede en el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, en sentencia de 30 de septiembre de 2013, modificó parcialmente la decisión del a quo y condenó a las citadas demandadas a pagar a los demandantes Abel Antonio Pérez Arrieta y Elvia Pérez Martínez, en forma individual y en su condición de padres de “Robinson y Donis Pérez Pérez (QEPD.), la suma de $ 80.000.000 de pesos por concepto de daños morales”. Y para cada uno de los restantes demandantes “Edwin Alfonso, Martha Cecilia, Berseida de los Ángeles, Abel Antonio y Piedad Paola Pérez Pérez en su calidad de hermanos de Robinson y Donis Pérez Pérez (QEPD), la suma de $ 40.000.000 de pesos por concepto de daños morales”. Y extendió los efectos de dicha decisión a la codemandada Aguas de Cartagena S.A. ESP a quien declaró solidariamente responsable de las condenas impuestas por los perjuicios causados.

Luego de notificado por el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Cartagena, la parte demandada inconforme con esta decisión formularon recurso de casación, el cual fue concedido por dicho Tribunal mediante providencia del 18 de junio de 2014, respecto de Sidney del Carmen Doria Doria, Maicol Pérez Pérez, Antonio Pérez Pérez y Elvía Pérez Martínez, y se negó en relación con el resto de los actores, pues consideró que para estos últimos no superaba la cuantía exigida por la norma para recurrir en casación.

Frente a esa negativa, los demandados Yamil Sabbagh Solano, Construcciones Namus Ltda., y D&S Ltda., promovieron recurso de reposición y en subsidio solicitaron la expedición de copias de las piezas procesales necesarias para surtir el recurso de queja.

Por auto del 9 de octubre de 2014, el Tribunal dispuso no reponer el auto por medio del cual no había concedido el recurso extraordinario de casación, por considerar que “no se repone el auto recurrido, sin que nada tenga que ver la condición de litisconsorte pues se debe analizar las condenas impuestas de manera independiente a cada uno de los demandantes, conforme lo ha adoctrinado la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia”.

Consideraciones de la Corte

El interés jurídico para recurrir en casación, consiste en el agravio que sufre el recurrente con la sentencia controvertida, el cual, en tratándose de la parte actora, está representado por el monto de las pretensiones que le fueron adversas, mientras que para la demandada, es el valor de las condenas impuestas en su contra.

La inconformidad de la parte recurrente, la hace consistir en que comparte el criterio de la determinación del interés jurídico para recurrir casación el cual debe determinarse de manera individual para cada demandante frente a un litisconsorcio facultativo “lo que cuestionan (...) es que la naturaleza de la obligación sustancial a la que apuntan las pretensiones en este evento, deriva en una excepción a tales parámetros, aunado a otras consideraciones conceptuales (…)”; agrega que “Tratándose del artículo 216 del CST un régimen de responsabilidad contractual, entonces, en la específica modalidad del incumplimiento de las obligaciones derivadas de tales negocios jurídicos, los deudos del contratante fallecido actúan como sucesores a título universal” (subrayas del texto), por tanto las condenas impuestas en su contra superan con creces el monto exigido por la ley para acceder al recurso extraordinario.

Esta Sala de la Corte ha adoctrinado, con reiteración, que en la hipótesis de acumulación de pretensiones de varios demandantes en una misma demanda, el interés para recurrir en casación deberá establecerse en relación con cada uno de ellos, de suerte que no procede la suma de los intereses de todos los actores. La citada doctrina viene fundada en que en tales eventos se está en presencia de un litis consorcio facultativo, por manera que cada demandante ha de ser considerado como un litigante independiente y separado.

Al margen de lo dicho, el presente asunto no se enmarca en lo descrito anteriormente, pues la pretensión fue una sola con un mismo interés (el reconocimiento de la indemnización por accidente de trabajo), respecto de cada uno de los trabajadores fallecidos, en este sentido, la Sala en providencia CSJ, AL 26 julio,2011, rad. 50815, frente a un caso de similares contornos, sostuvo:

Sin embargo hace claridad, que en este caso se trata de una situación diferente a la señalada con anterioridad, debido a que las demandadas fueron condenadas a pagar a las demandantes (compañera e hijas del causante) la indemnización de perjuicios materiales y morales, al declarar “la culpa patronal de las empresas Mecánicos Asociados S.A. y solidariamente Petrobras Colombia Combustibles S.A. por el fallecimiento del trabajador Gabriel Eduardo Mancera Pira, como consecuencia del accidente de trabajo acaecido el 16 de marzo de 2006”, situación que pone de presente que la causa sea única e inescindible en su origen, pues la pretensión es una sola.

Con fundamento en lo anterior, para efectos de la procedencia del recurso extraordinario de casación, se rectifica el criterio de la Sala, en el particular aspecto anotado, pues debe considerarse que el agravio que el fallo de segunda instancia le irrogó a la demandada recurrente, está representado por la condena que se fulminó en su contra frente a todas las demandantes debido a que la condena total (indemnización de perjuicios materiales y morales) devienen de la misma causa, que es indivisible, se reitera, la culpa del empleador en la ocurrencia del accidente trabajo, sin que sea viable considerar a cada una de las demandantes como litigantes por separado.

La anterior posición es aplicable al caso bajo estudio, teniendo en cuenta que las condenas efectuadas a favor de todos los demandantes, (progenitores, hermanos e hijos), en contra de las demandadas recurrentes, fueron ordenadas por los jueces de instancia por concepto de indemnización de perjuicios materiales y morales y devienen de la misma causa, que es indivisible, se reitera, la culpa del empleador en la ocurrencia del accidente trabajo en que fallecieron los trabajadores, sin que sea viable considerar a cada uno de los demandantes como litigantes por separado.

En estas circunstancias, las condenas impuestas a las demandadas respecto de Edwin Pérez Pérez, Alfonso Pérez Pérez, Martha Cecilia Pérez Pérez, Berseida Pérez Pérez, Abel Pérez Pérez y Piedad Paola Pérez, superan ampliamente el equivalente a 120 veces el salario mínimo legal mensual vigente para la fecha en que se profirió la sentencia de segunda instancia (30 de septiembre de 2013) en los términos del artículo 43 de la Ley 712 de 2001, por cada trabajador.

Así las cosas, se declarará mal denegado el recurso extraordinario de casación interpuesto por la apoderada judicial de las demandadas y, en su lugar, se concederá dicho recurso.

Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral,

RESUELVE:

1. DECLARAR mal denegado el recurso de casación interpuesto por la apoderada judicial de Yamil Sabbagh Solano, Construcciones Namus Ltda., y D&S Ltda., respecto de los demandantes Edwin Pérez Pérez, Alfonso Pérez Pérez, Martha Cecilia Pérez Pérez, Berseida Pérez Pérez, Abel Pérez Pérez y Piedad Paola Pérez, contra la sentencia del 30 de septiembre de 2013, proferida por el Tribunal Regional de Descongestión con sede en el Distrito Judicial de Santa Marta

En consecuencia, se CONCEDE el referido recurso extraordinario de casación.

2. Solicitar el expediente al Tribunal de origen para tramitar el recurso extraordinario.

Notifíquese y cúmplase.

Magistrados: Clara Cecilia Dueñas Quevedo—Jorge Mauricio Burgos Ruiz—Elsy Del Pilar Cuello Calderón—Rigoberto Echeverri Bueno—Gustavo Hernando López Algarra—Luis Gabriel Miranda Buelvas.