Capital intelectual en el ámbito de la contabilidad financiera

Revisión del caso chileno

Revista Nº 7 Jul.-Sep. 2001

Guillermo Flores Mujica 

Contador Público, Auditor y Licenciado en Auditoría. 

Universidad de Talca, Chile 

1. Introducción

En los últimos tiempos han cobrado especial importancia los aspectos más intangibles que intervienen en la gestión, y se ha tratado de encontrar en ellos la fuente de tales ventajas competitivas. De esta forma, las personas, su capacidad de aprendizaje y sus conocimientos han llamado la atención de los estudiosos como medio para mejorar la competitividad en la nueva economía.

También hay que destacar el esfuerzo que están llevando a cabo distintas organizaciones, e investigadores, con la finalidad de definir un Estado que representa el capital intelectual de la empresa y que sea conocido externamente, como una forma de mejorar la calidad de información hacia los accionistas y para aquellos agentes económicos interesados en la gestión y resultados de dicha empresa.

2. El capital intelectual

La nueva era de la información, está impulsando a que las empresas de la era industrial adopten “un nuevo modelo de negocios que anime y recompense la creatividad, el servicio de alta calidad y el trabajo que añade valor y coloque el conocimiento en el centro de su planificación estratégica”, según lo menciona el autor Kotter, John(1).

El capital intelectual se concibe como el “conjunto de elementos de naturaleza inmaterial que son imprescindibles para que la empresa pueda llevar a cabo su actividad en un entorno basado en una economía del conocimiento”(2).

“La habilidad de una empresa para movilizar y explotar sus activos intangibles o invisibles, se ha convertido en algo mucho más decisivo que invertir y gestionar sus activos tangibles y físicos”, según lo señala el autor Itamilos, H.(3) .

3. Activos intangibles

Hoy en día, muchas empresas se enfrentan a decisiones estratégicas de características muy distintas. ¿Qué uso hace de la tecnología de la información en la relación con los clientes?, ¿Está alentando a los empleados a trabajar más en la preparación de ofertas?, ¿Cuánta información los empleados reúnen y ponen a disposición de los demás?, ¿Cuántos días de trabajo deberían dedicar los empleados a aprender el uso de Intranet?

Cabe señalar, que una empresa de información, no solo adquiere ventaja competitiva, con el hecho de disponer de una potente base de datos, equipos, programas informáticos, entre otros factores, sino que necesita además, hacer un uso inteligente de esa masa de datos, y para ello necesita inversión en el intangible “capital humano” (conocimientos, inventiva, intuición, cultura de la organización, entre otros factores) capaz de implementar la gestión estratégica.

Identificar los activos intangibles para su gestión, es fundamental para una empresa, y éstos se pueden localizar dentro de tres categorías(4), según se aprecia en la figura Nº 1:

2001-7-capital1.JPG
 

A modo de ejemplo, los activos intangibles más valiosos de McDonald´s son, probablemente, su marca y su red de franquicias (dos componentes externos), Coca-Cola, por ejemplo, se supone que sus activos intangibles son principalmente sus marcas (componente externo), su política de funcionamiento (componente interno), y sus secretos de fabricación (componente interno), Arthur Andersen, como empresa de consultoría, sus activos intangibles residen principalmente en la competencia de sus empleados (componente interno), y en la calidad de las relaciones con sus clientes (componente externo).

4. Capital intelectual y la contabilidad financiera

El capital intelectual es “activos que en la actualidad están valorados en cero en el balance general”, según Davidow, W.(5).

El capital intelectual “se esconde dentro de ese concepto contable tradicional y misterioso llamado good will. La diferencia, es que tradicionalmente el good will recalcaba activos poco usuales pero reales, tales como las marcas de fábrica. En comparación, el capital intelectual busca activos todavía menos tangibles, tales como la capacidad de una empresa para aprender y adaptarse”, Jonson, Thomas(6).

Para definir el carácter básico del capital intelectual, se consideran tres conceptos fundamentales(7):

1. El capital intelectual es información complementaria de la financiera, información no subordinada.

2. El capital intelectual es capital no financiero y representa el salto escondido entre valor de mercado y valor en libros.

3. El capital intelectual es una partida del pasivo, no del activo.

El tercer concepto es de importancia particular, puesto que significa que el capital intelectual es una cuestión de deuda que se debe tratar de la misma manera que el capital accionarial, y que se toma prestado de los interesados, esto es, los clientes, los empleados y demás.

El contrapeso de esta deuda, de acuerdo con las reglas de la contabilidad tradicional, es el good will. Pero según esas mismas reglas, el good will se debe amortizar lo más pronto posible. Esto a su vez reduce el valor del balance de situación, la antítesis de la idea de que el valor de la empresa debe aumentar con el correr del tiempo.

En la figura Nº 2 se aprecia un balance de capital intelectual(8).

 

La medida tradicional del good will convenció al equipo de Skandia AFS de la importancia de sacar a la superficie los valores ocultos de la empresa, para posteriormente desarrollar una definición preliminar de capital intelectual. “Capital intelectual es la posesión de conocimientos, experiencia aplicada, tecnología organizacional, relaciones con clientes y destrezas profesionales que dan a Skandia una ventaja competitiva en el mercado”. Se seguía de ahí que el valor del capital intelectual era el grado en que estos activos intangibles se pudieran convertir en rendimientos financieros para la empresa.

La contabilidad y la presentación de reportes sobre el capital intelectual plantea tres cambios principales(9):

1. La necesidad de mejores herramientas para administrar la inversión en gente con habilidades, bases de información, y capacidades tecnológicas.

2. La necesidad de alguna forma de medición contable que pueda diferenciar entre empresas en las cuales se aprecia el capital intelectual versus empresas en las cuales se desprecia.

3. La necesidad de ser capaz de medir, en el largo plazo, el retorno sobre la inversión en gente con habilidades, bases de información y las capacidades tecnológicas de la organización.

5. El capital intelectual y el profesional contable

Un nuevo papel deberán desempeñar los contadores en la “aplicación de sus habilidades para la creación e integración del conocimiento dentro de sus organizaciones; para dirigir y controlar el proceso de transformación del conocimiento; y para evaluar, presentar reportes, y auditar los resultados de esos procesos y esas funciones dependerán críticamente de la habilidad para:”(10): primero, clasificar los activos basados en conocimiento; segundo, identificar cómo forman el capital intelectual y por consiguiente, cómo están vinculados con los objetivos estratégicos generales de la organización y tercero, evaluar cómo contribuyen al capital intelectual de la empresa y compararlo con el capital intelectual de otras organizaciones.

6. Capital intelectual y la bolsa de valores

“La importancia de los activos intangibles en las empresas se comprueba por la diferencia cada vez mayor entre el valor de una acción en los libros de contabilidad y el valor de la misma en los mercados financieros, diferencia que da origen al concepto de capital intelectual» Sveiby, K. (1996)(11).

Desde la perspectiva del mercado de valores, es la capacidad de futuros beneficios de una empresa, que tiene una importancia esencial. Por lo tanto, desde el punto de vista de la dirección, es fundamental centrar la atención en las actividades presentes y también en las futuras, así como en las pasadas.

Si se revisa la Bolsa de Nueva York, las cinco organizaciones con mayor cotización tienen un valor que, de media, es 13 veces superior a su valor contable. Las más destacadas son Microsoft y Coca-Cola, que se están valorando, respectivamente, en 21 y 26 veces más que su valor contable. Esto se llama también la Q de Tobin o coeficiente de capital intelectual(12). Muestra y cuantifica las capacidades intangibles ocultas de una organización, que no suelen estar incluidas en el valor contable tradicionalmente registrado.

El valor de un negocio no yace en el patrimonio físico y financiero, que se reflejan en los libros de contabilidad, sino que en los intangibles: marcas, patentes, franquicias, programas computacionales, investigación, ideas, y experiencias.

Pocas firmas tratan de medir los retornos que generan estos activos, pese a que a menudo determinan el éxito de una empresa. “Nuestros recursos principales, los programas computacionales y las habilidades de nuestro equipo gestor de ideas, no se reflejan completamente en la hoja de balance”. “Probablemente, se debe a que desde el punto de vista contable no es tan deslumbrante”(13).

Basta con observar la diferencia existente entre una empresa que simboliza la era industrial, General Motors, y una empresa que simboliza la era de la información, Microsoft.

l La capitalización de mercado de GM, que posee una destacable cantidad de activos tradicionales, es aproximadamente de 40.000 millones de dólares.

l Microsoft, que posee una escasa cantidad de activos de este tipo, salvo los que se encuentran en los edificios de su sede central en Saettle, tiene una capitalización de mercado de unos 70.000 millones de dólares. Si de pronto los 50 principales programadores abandonaran Microsoft, es muy probable que el precio de las acciones descendieran de forma espectacular.

Por lo tanto, no es raro que la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos haya indicado recientemente que va a exigir que en los informes anuales de las empresas exista un suplemento de capital intelectual(14).

7. Valoración del capital intelectual

Tal vez la diferencia creciente entre el valor de mercado y el que se registra en libros sea el reflejo de que no existen métodos eficientes para valorar todas las variedades de patrimonio.

Se podría pensar que esta situación crea un problema para los inversionistas, quienes no tienen una buena forma de saber si la capitalización de mercado de una firma en particular es coherente con sus resultados.

Un estudio(15), descubrió que el “precio de las acciones de las multinacionales estadounidenses que gastan fuertemente en investigación y desarrollo aumenta cuando hacen adquisiciones en el exterior, pero cae en el caso de las firmas que anuncian compras internacionales y destinan una baja proporción al gasto en investigación”.

Una distinción más sutil de esta disparidad de valor queda descrita en el esquema de valor de Skandia(16), figura Nº 3:

 

La figura Nº 3 muestra los principales elementos del capital intelectual, que según investigaciones llevadas a cabo por Skandia, empresa sueca de seguros y servicios financieros, son básicamente de dos clases(17):

Capital humano. Combinación de conocimientos, habilidades, inventiva y capacidad de los empleados individuales de la empresa para llevar a cabo la tarea que tienen entre manos. Incluye igualmente los valores de la empresa, su cultura y su filosofía. La empresa no puede ser propietaria del capital humano.

Capital estructural. Los equipos, pro-gramas, bases de datos, estructura organizacional, patentes, marcas de fábrica y todo lo que forma parte de la capacidad organizacional que sostiene la productividad de sus empleados, en una palabra, todo lo que se queda en la oficina cuando los empleados se van a su casa.

El capital estructural incluye igualmente capital clientela, las relaciones desarrolladas con los clientes clave; el autor Saint-Onge(18), en un modelo de capital intelectual, establece que capital clientela se considera como una categoría separada, equivalente a capital estructural y humano. Esta relación es de importancia central para el valor de la empresa. Más aún sostiene que “las relaciones del banco con sus clientes tienen un valor que cualquier comprador del banco tendría que pagar”.

8. Gestión del capital intelectual

La gestión del capital intelectual es más que el simple manejo de propiedad intelectual. Es, en efecto, la multiplicación del poder del capital humano y el capital estructural combinados, Edvinsson, L. y Sullivan, P. (1996)(19).

 

La gestión eficiente del capital intelectual es el resultado de un proceso de cuatro pasos:

1. Entender aquellas actividades de la empresa que muestran la capacidad de creación y extracción de valor.

2. Multiplicar este valor por interacción y fertilización cruzada de las capacidades ociosas.

3. Concentrarse en el flujo e intercambio, la “transparencia”, de las competencias de la organización creando un bufé de conocimientos, del cual los interesados puedan escoger lo que necesiten para ser más productivos.

Referente a este punto, señala que la limitante para que los empleados compartan conocimiento, radica en el factor cultural, por lo tanto para lograr una gestión eficiente: “Cada usuario debe transformarse en productor y tener la voluntad de ingresar los nuevos conocimientos que haya adquirido”(20).

4. Capitalizar este proceso liberando, codificando, reciclando e intercambiando sus componentes.

9. Plataforma de valor del capital intelectual

Entre los muchos y muy importantes aportes de Hubert Saint-Onge y Charles Armstrong(21) a la teoría de capital intelectual, está la idea de la plataforma de valor, señalando que no basta con tener los tres factores (humano, estructural y de clientela) separados como fuentes independientes de capital intelectual, sino que tienen que concertarse para que se complementen los unos a los otros.

En la intersección de los tres factores está la plataforma de valor, la fuente de creación de todo valor para la organización, como se aprecia en la figura Nº 5, siguiente(22):

 

Dos mensajes importantes se desprenden inmediatamente de este modelo:

— El primero es que el valor de la empresa no proviene directamente de ninguno de los factores de capital intelectual sino de la interacción entre todos ellos.

— El segundo, y no menos importante, es que por fuerte que sea una organización en uno o dos de esos factores, si en el tercero es débil, o peor aún, está mal orientada, la organización no tiene potencial para convertir su capital intelectual en valor corporativo.

La función de los tres tipos de capital, junto con la gestión de conocimiento, produce el resultado deseado: una organización tan bien concertada y balanceada que rinda el mejor capital financiero posible (valor).

10. Medición del capital intelectual: modelo de Ley

En Dinamarca, el Ministro de Comercio solicitó a veinte compañías que produzcan informes sobre capital intelectual durante tres años en un intento de crear un modelo que pueda ser utilizado por el resto del mercado.

Una de estas firmas, una pequeña compañía de programas computacional llamada Systematic, publica datos como satisfacción del cliente, nivel educacional y edad de su equipo e inversión para la innovación. Pero aún en este caso, los balances sobre capital intelectual deben ir en paralelo a los estados financieros, dado que no existe una forma de que ambas fuentes de información se combinen en una sola planilla.

Y en todo el mundo, las entidades encargadas de establecer los estándares de contabilidad son reacias a permitir que los bienes intangibles se incorporen a los estados financieros.

En un esfuerzo innovador, CFO —una publicación hermana de The Economitc— estimó el “capital de conocimiento” de 27 industrias químicas y de 20 farmacéuticas.

La técnica utilizada para estimar el capital de conocimiento, fue desarrollada por el académico Baruch Lev, y consiste en:

Primero, calcula el ingreso esperado de la firma procedente de su patrimonio tangible y financiero y les resta las estimaciones pasadas y futuras de ganancias. La operación arroja el ítem denominado “ganancias del conocimiento”.

Segundo, al resultado obtenido se le aplica una tasa de descuento, que se calcula del retorno promedio después de impuestos de tres industrias que usan intensivamente las habilidades intelectuales (software, biotecnología y farmacéuticas), lo que permite conocer el valor del “capital del conocimiento” de una firma.

Por el momento, estos cálculos solo sirven para satisfacer la curiosidad y generar preguntas. Por ejemplo, el patrimonio intangible es menos homogéneo que los bienes físicos. Aunque algunos son altamente comercializables (como por ejemplo, la venta por US$ 1.100 millones de marcas de Cadbury - Schweppesa Coca - Cola), otros son efímeros.

Algunos de estos datos(23) se muestran en la figura Nº 6.

 

Lo más común es que el patrimonio intangible de las empresas esté ubicado en el cerebro de la gente que se puede ir. Así tenemos ejecutivos bancarios que son tentados por instituciones financieras de la competencia, para liderar nuevos equipos de trabajo, en las universidades pasa algo similar, académicos de gran trayectoria se incorporan en instituciones de educación superior recientemente creadas, profesionales del área de informática, que han desarrollado programas de alta tecnología rápidamente cambian de empresa.

Es conocido el caso de empresas industriales, en la cual sus profesionales son muy cuidados para que no abandonen la empresa, dado que manejan un conocimiento difícil de reemplazar en el corto plazo. En todos estos casos se deja de manifiesto la búsqueda del conocimiento que poseen las personas en determinadas áreas de actividad.

Las empresas necesitan comenzar a pensar en el valor de sus recursos. Por el momento, las estadísticas que muchas de ellas preparan describen con mucha precisión la parte más pequeña del engranaje que genera ganancias.

11. Medición del capital intelectual: modelo de Edvinsson y Malone

Los autores citados presentan el siguiente modelo(25):

 

Siendo “C” el valor monetario del capital intelectual. Para obtener este valor recurre a un total de 21 indicadores que podrían ser agrupados en cincos grandes grupos:

1. Desarrollo de los nuevos negocios

2. Inversión en tecnología de la información

3. Desarrollo de la clientela

4. Relación con otras sociedades

5. Marcas y propiedad intelectual

Por su parte “i” es un índice que mide la eficiencia de la organización en el uso de su capital intelectual. Este índice es el resultado de promediar los siguientes valores:

 

Básicamente el cuadro precedente, se refiere a “indicadores no financieros siendo éstos muy relevantes para las decisiones de los inversores”. Low, J. y Siesfeid, T., (1998)(26) la mayoría de ellos obtenidos de análisis externos a la propia empresa, “favoreciéndose por tanto una mayor objetividad”(27).

12. Medición del capital intelectual: modelo Intelect

El Instituto Universitario Euroforum Escorial comenzó su investigación y análisis del capital intelectual en 1997. Lo hizo desarrollando un modelo de medición y gestión denominado modelo Intelect.

Según el modelo intelect, el capital intelectual se divide en tres componentes, según se aprecia en la figura Nº 7, siguiente(28):

 

1. Capital humano, se refiere al conocimiento (tanto explícito como tácito) útil para la empresa y poseído por las personas y equipos de la misma, así como su capacidad para regenerarlo.

2. Capital estructural, se refiere a todos aquellos conocimientos estructurados de los que depende la eficacia y eficiencia interna de la empresa. Según los autores Bueno, E. y Morcillo, P. (1997), puede clasificarse también en capital organizativo y capital tecnológico.

3. Capital relacional, se refiere al valor que tiene para una empresa el conjunto de relaciones que mantienen con el exterior. La calidad y fidelidad de la base de clientes de una empresa y su potencialidad para generar nuevos clientes, alianzas estratégicas, interrelaciones con proveedores, son algunos elementos que forman parte del capital relacional.

En la figura Nº 8, se aprecian los elementos de capital intelectual(29):

 

Posteriormente corresponde cuantificar los activos intangibles o elementos que forman parte de cada capital, y para ello es necesario asociar a cada uno una serie de indicadores. El conjunto de indicadores, que dependerán de la estrategia de la empresa y de sus sistemas de información, constituyen el denominado mapa de indicadores.

“El mapa de indicadores, constituye una herramienta de gestión que permite estructurar la medición de los valores ocultos que generan valor en la empresa”, Cabello, E. (1999)(30).

13. Informe de capital intelectual

El informe de capital intelectual contiene una lista con 111 índices principales de medida, clasificado en cinco enfoques, que debe captar el informe estándar de capital intelectual(31), siendo necesario para ello que la empresa disponga de sistemas electrónicos de información:

—Enfoque financiero

1. Activos totales ($)

2. Activos totales / empleado ($)

3. Ingresos / activos totales ($)

4. Beneficios / activos totales ($)

5. Ingresos provenientes de nuevos negocios ($)

6. Beneficios provenientes de nuevos negocios ($)

7. Ingresos / empleado ($)

8. Tiempo del cliente / atención del empleado (%)

9. Beneficios / empleado ($)

10. Ingresos comerciales perdidos comparados con promedio del mercado (%)

11. Ingreso proveniente de nuevos clientes / ingreso total (%)

12. Valor de mercado ($)

13. Rendimiento sobre valor neto de activos (%)

14. Rendimiento sobre activos netos resultante de operación ($)

15. Valor añadido / empleado ($)

16. Valor añadido / informática - empleados ($)

17. Inversiones en informática ($)

18. Valor añadido /cliente ($)

—Enfoque al cliente

1. Participación de mercado (%)

2. Número de cliente (#)

3. Ventas anuales / cliente ($)

4. Clientes perdidos (#)

5. Duración media de relación con el cliente (#)

6. Tamaño medio clientes ($)

7. Calificación clientes (%)

8. Visitas del cliente a la empresa (#)

9. Días dedicados a visitar a los clientes (#)

10. Clientes / empleados ($)

11. Personal generador de ingresos (#)

12. Tiempo medio entre contacto con cliente y venta (#)

13. Proporción de contactos para vender respecto de ventas cerradas (%)

14. Índice de satisfacción de clientes (%)

15. Inversión en TI / vendedor ($)

16. Inversión en TI / empleado de servicio y apoyo

17. Competencia de clientes en informática (%)

18. Gasto de apoyo / cliente ($)

19. Gasto en servicio / cliente / año ($)

20. Gasto en servicio / cliente / contacto ($)

— Enfoque de proceso

1. Gasto administrativo / ingresos totales (%)

2. Coste por error administrativo / ingresos administrativos (%)

3. Tiempo de procesamiento, desembolsos (#)

4. Contratos registrados sin errores (#)

5. Puntos de función /empleado - mes (#)

6. Ordenadores personales y portátiles / empleado (#)

7. Capacidad de la red / empleado (#)

8. Gasto administrativo / empleado ($)

9. Gasto en TI / empleado ($)

10. Gasto en TI / gasto administrativo (%)

11. Gasto administrativo / total primas (%)

12. Capacidad de memoria de los ordenadores (#)

13. Variación en inventario de TI ($)

14. Rendimiento de calidad empresarial (v. gr.: ISO 9000) (#)

15. Rendimiento empresarial / meta de calidad (%)

16. Inventario de TI ininterrumpido / inventario de TI (%)

17. Inventario de TI huérfano / Inventario de TI (%)

18. Capacidad de TI / empleado (#)

19. Rendimiento de TI / empleado (#)

— Enfoque de renovación y desarrollo

1. Gasto en desarrollo de competencia / empleado ($)

2. Índice de empleados satisfechos (#)

3. Inversión en relaciones / cliente ($)

4. Participación en horas de formación (%)

5. Participación en horas de desarrollo (%)

6. Participación en oportunidades (%)

7. Gasto en I + D / gasto administrativo (%)

8. Gasto en formación / empleado ($)

9. Gasto en formación / gasto administrativo (%)

10. Gasto de desarrollo de negocio / gasto administrativo (%)

11. Proporción de empleados menores de 40 años (%)

12. Gasto en desarrollo de TI / gasto en TI (%)

13. Gasto en TI para formación / gasto en TI (%)

14. Recursos de I + D / recursos totales (%)

15. Oportunidad de base de clientes captada (#)

16. Promedio de edad de clientes (#); educación (#); ingresos (#)

17. Promedio de duración del cliente con la empresa, meses (#)

18. Inversión en educación / cliente ($)

19. Comunicaciones directas con clientes / año ($)

20. Gasto no relacionado con producto / cliente / año ($)

21. Inversión en desarrollo de nuevos mercados ($)

22. Inversión en desarrollo de capital estructural ($)

23. Valor del sistema IED (intercambio electrónico de datos) ($)

24. Actualización del sistema IED ($)

25. Capacidad del sistema IED (#)

26. Proporción de nuevos productos (de menos de dos años) respecto de la familia total de productos de la empresa (%)

27. I + D invertida en investigación básica (%)

28. I + D invertida en diseño de productos (%)

29. I + D invertida en aplicaciones (%)

30. Inversión en apoyo y capacitación para nuevos productos ($)

31. Promedio de edad de patentes de la empresa (#)

32. Patentes pendientes (#)

— Enfoque humano

1. Índice de dirección (%)

2. Índice de motivación (%)

3. Índice de empleados facultados (#)

4. Número de empleados (#)

5. Rotación de empleados (%)

6. Promedio de años de servicio en la empresa (#)

7. Número de directivos (#)

8. Número de mujeres directivas (#)

9. Promedio de edad de los empleados (#)

10. Tiempo de formación (días / año) (#)

11. Competencia del personal en TI (#)

12. Número de empleados de tiempo completo / empleados permanentes (#)

13. Promedio de edad de empleados de tiempo completo / empleados permanentes (#)

14. Promedio de años con la empresa, de empleados permanentes de tiempo completo (#)

15. Rotación anual de empleados permanentes de tiempo completo (#)

16. Coste anual per cápita, de programas de capacitación, comunicación y apoyo para empleados permanentes de tiempo completo ($)

 

17. Empleados permanentes de tiempo completo que pasan menos del 50 por ciento de las horas de trabajo en una instalación de la empresa; porcentaje de empleados permanentes de tiempo completo; coste anual per cápita de programas de capacitación, comunicación y apoyo.

18. Número de empleados temporales de tiempo completo; promedio de años con la empresa, de empleados temporales de tiempo completo.

19. Coste anual per cápita, de programas de capacitación y apoyo para empleados temporales de tiempo completo ($)

20. Número de empleados de tiempo parcial / contratistas no de tiempo completo (#)

21. Promedio de duración de contrato (#)

22. Porcentaje de directivos que tienen grado superior:

—En ciencias empresariales (%)

—En ciencias e ingeniería (%)

—En artes liberales (%)

14. Administración de capital intelectual

Conocer la información de capital intelectual, puede ser una contribución importante para la profesión contable, además que su apropiado uso constituye un factor importante para administrar con éxito las organizaciones. A continuación se presentan en la figura Nº 9, algunas empresas y su práctica gerencial de administración de capital intelectual(32).

 

15. Informe de activos intangibles: Empresa Celemi(33)

El balance invisible de Celemi contiene activos intangibles que se pueden clasificar dentro de los tres grupos siguientes:

— Nuestros clientes son un componente externo de la empresa constituidos por las relaciones con los clientes y los proveedores, así como por los nombres de nuestras marcas, y nuestra reputación. Este componente está en constante creación por parte de los empleados de Celemi.

— Nuestra organización es un componente interno de la empresa constituido por sus patentes, sus ideas, sus contratos comerciales, sus modelos y sus sistemas informáticos y de logística, incluidos aquellos que se utilizan para servir a los objetivos generales de gestión y de administración. Este componente interno también es una creación de los empleados de Celemi, y los elementos que lo constituyen generalmente son propiedad de la empresa.

— Nuestro personal representa la competencia combinada de los trabajadores de Celemi, incluida su capacidad para saber responder ante una gran variedad de situaciones. El valor del personal depende de los únicos agentes reales de la actividad; los activos y las estructuras, sean visibles o invisibles, son resultado de la acción humana, y su permanencia depende de la competencia y la energía de los trabajadores.

16. Información de capital intelectual de empresas en Chile

 

Conocer la información de capital intelectual de la empresa y su gestión constituye una ventaja competitiva. A través de un estudio de las memorias de las empresas que trabajan en Chile, (figura Nº 10) publicadas al 31 de diciembre de 1999, y utilizando el modelo Intelec, se pretenden conseguir los siguientes objetivos:

1. Determinar qué tipo de información de capital intelectual presentan las empresas, ver figura Nº 11.

2. Determinar si las empresas que pertenecen a distintos grupos económicos, presentan diferencias significativas de información de capital intelectual. Para ello la muestra recoge empresas de grupos económicos de España, y empresas que pertenecen a otros grupos económicos.

 

 

 

 

17. Una bolsa de capital intelectual

Albert y Bradley (1999)(34), han planteado la posibilidad de la bolsa de capital intelectual y han señalado algunas características de tal mercado:

1. El capital intelectual es deuda, es decir, es una inversión en el futuro, cuyo rendimiento final se determinará más adelante.

2. Cualquier bolsa de capital intelectual tendrá que ser un mercado de futuros, donde se especule sobre la naturaleza de ese rendimiento de la inversión.

3. Este mercado no es solo para los intermediarios sino que tiene que estar abierto a terceras personas que especulen sobre el valor de los rendimientos que se esperan.

4. La naturaleza estructural del mercado, por ejemplo la velocidad de las transacciones, tiene que reflejar la naturaleza del capital intelectual mismo.

18. Protección del capital intelectual

La protección del capital intelectual está relacionada con la salvaguardia de los activos de propiedad intelectual, de mercado, de infraestructura y los centrados en el individuo. Cada tipo de capital intelectual requiere distintas clases de protección(35):

— Protección de los activos de mercado, se protegen mediante los derechos de la propiedad intelectual.

— Protección de los activos de propiedad intelectual, se protegen a través del registro de patentes, marcas de fábrica, derechos de diseño y, en algunos países, el copyright. Los secretos de fabricación se guardan por medio de pactos o acuerdos de confidencialidad.

— Protección de los activos centrados en el individuo, se salvaguardan mediante el desarrollo de oportunidades de trabajo interesantes y bien recompensadas, que hacen que el empleado se sienta satisfecho en el desempeño de sus funciones y que tome conciencia de que su actividad constituye una valiosa aportación a la empresa.

— Protección de los activos de infraestructura, se protegen, en parte, por la dirección de la empresa, que determina la filosofía y diseña los procesos de gestión que, a su vez, crean la cultura corporativa. Otros activos se salvaguardan mediante medidas que garantizan la seguridad de los sistemas de TI.

19. Conclusiones

— En nuestra era de la información, el factor estratégico de la empresa está en su capital intelectual, en los activos intangibles que posea o controle y en especial en los llamados activos de propiedad intelectual: marcas, patentes, dibujos y diseños industriales, denominaciones de origen, know how, y derechos de autor entre otros.

— La globalización y segmentación de mercados refuerza la necesidad de las empresas de diferenciarse, especialmente las de servicios, y esta diferenciación viene dada por la gestión de activos intangibles.

— El capital intelectual no solo incluye el conocimiento y las aptitudes, sino también la infraestructura, las relaciones con los clientes o la motivación de los empleados.

— Las nuevas formas de representar el valor de las organizaciones deben ir acompañadas de nuevos sistemas contables y de gestión de las mismas, que concedan relevancia a activos intangibles que hasta ahora estaban siendo gestionados de forma intuitiva.

— Las empresas necesitan comenzar a pensar en el valor de sus recursos intangibles, no solo cuantificarlos, sino también gestionarlos. Hasta el momento el balance general, muestra la cuenta de intangibles referido especialmente a derecho de llave y marcas comerciales, no se hace mención al valor del conocimiento del personal de la empresa, capacidad de innovación, valor de la relación con los clientes, creatividad y otros.

— Lo más frecuente es que el patrimonio intangible más importante de las empresas esté ubicado en el cerebro del personal de la empresa, en consecuencia debe existir un mecanismo que permita medir este valor y que la contabilidad financiera los exprese en los estados financieros.

— Desde la perspectiva de la dirección de la empresa y del accionista, la atención principal se debe centrar, en los factores de capital intelectual, pues ahí se encuentran las capacidades ocultas para potenciar los futuros beneficios.

— Es importante destacar que las memorias de las empresas, analizadas (figura Nº 10), contienen información de capital intelectual, como se muestra en la figura Nº 11 que obedecería a una estrategia de la empresa de proporcionar mejor calidad de información para los actuales y futuros accionistas.

— La publicación de información que forma parte del capital intelectual por parte de las empresas, deja de manifiesto en forma explícita la preocupación estratégica por estos factores y constituye un paso importante para que en el futuro se pueda confeccionar un mapa de indicadores para medir el capital intelectual.

— En lo referente a los factores de capital intelectual mostrados en la figura Nº 11, se destaca lo siguiente:

— En capital humano, (figura Nº 12), tanto las empresas que pertenecen a grupos económicos de España y las empresas que pertenecen a otros grupos económicos, muestran un marcado interés en publicar lo concerniente a la capacitación, desarrollo RR.HH., y relaciones laborales. Por el contrario la evaluación del personal es el factor que menos se menciona en ambos grupos de empresas.

— En capital estructural, (figura Nº 13), las empresas que pertenecen a grupos económicos de España y las empresas que pertenecen a otros grupos económicos, destacan la información de la estructura organizativa, y tecnología de la información. La innovación tecnológica y estrategias corporativas sobresalen en las empresas de grupos económicos de España, por sobre las empresa de otros grupos económicos.

— En capital relacional, (figura Nº 14), la calidad de servicio, es el factor que más destacan las empresas de ambos grupos. Sin embargo, los factores base de clientes, base de proveedores y notoriedad de marca, no son tan difundidos.

— No existen diferencias significativas en la publicación de factores de capital intelectual, entre las empresas de grupos económicos de España, y empresas pertenecientes a otros grupos económicos. En todo caso, se visualiza un mejor desarrollo de cada factor de capital intelectual en las empresas de grupos económicos de España, que debería influir en el futuro para que otras empresas también generen información de capital intelectual y realicen una mejor gestión de dichos factores.

— Finalmente, cabe señalar que la información publicada por las empresas, en la actualidad, no es suficiente para medir el capital intelectual, dado que faltan más datos, que podría tener la empresa y no han sido publicados, en todo caso la información difundida constituye una señal que el capital intelectual es importante en la empresa, y que requiere de una gestión estratégica.

Bibliografía

Albert, Steven y Bradley, Keith. The management of intellectual capital. Informe del Business Performance Group, Ltd. (London School of Economics), febrero, 1995, p. 102. Citados en Edvinsson, Leif y Malone, Michael (1999). Op. Cit., 1999, p. 242.

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(1) Citado En: Hope, Jeremy y Hope, Tony. Competir en la tercera ola. Barcelona: Ediciones Gestión 2000, S.A., 1998. p. 243.

(2) Sierra Fernández, Montserrat. Hacia una nueva contabilidad. Contabilidad del capital intelectual. Madrid: Boletín AECA, Nº 49, 1999. p. 43.

(3) Citado en Kaplan, Robert y Norton, David. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000, S.A., 1997. p. 15.

(4) Sveiby, Karl Erik. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000, S.A., 2000. p. 37.

(5) Citado en Edvinsson L. y Malone, M. El capital intelectual. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 18.

(6) Citado en Edvinsson L. y Malone , M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 18.

(7) Citado en Edvinsson L. y Malone , M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 63.

(8) Figura extraída de Edvinsson L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999. p. 64.

(9) Mantilla B. Samuel. Capital intelectual y contabilidad del conocimiento. Bogotá: ECOE Ediciones, 1999, p. 131.

(10) Mantilla B. Samuel. Op. Cit. Bogotá: ECOE Ediciones, 1999, p. 135.

(11) Citado en Rodríguez Jericó, Pilar. El capital intelectual y el modelo intelect. Madrid: Boletín AECA Nº 48, 1999. p. 66.

(12) Edvinsson, Leif. Perspectivas de desarrollo del capital intelectual. Bilbao: Cluster Conocimiento, 1997, p. 15.

(13) Comentario emitido por Bill Gates, presidente de Microsoft en Business Strategy Review, publicado en El Diario, 16 de junio 1999, p. 8.

(14) Roos Johan. Capital intelectual: lo que se puede medir se puede gestionar. Bilbao: Harvard Deusto Business Review, 1997, p. 22.

(15) Investigación realizada por Randall, Morrck, de la Universidad de Alberta y Bernard, Yeung, de la Universidad de Michigan, publicado en El Diario, 16 de junio 1999, p. 8.

(16) Extraída de Edvinsson, Leif. Op. Cit. Bilbao: Clúster Conocimiento, 1997, p. 16.

(17) Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999. p. 27.

(18) Citado en Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 56.

(19) Citados en Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 81.

(20) Rebolledo, Oscar. Consultores aterrizan la gestión del conocimiento. Santiago: El Diario. 23 de noviembre 1999, p. 5.

(21) Citado en Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, pp. 174-175.

(22) Figura extraída de Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 175.

(23) Basado en resultados del período 1995-1997 y en proyecciones de desempeño de analistas.

El mercado de valor corresponde al 13 de mayo de 1998. Publicado en El Diario, Ediciones Financieras, 16 de junio 1999, p. 8.

(24) (Valor del capital intangible * en algunas compañías, en US$ Miles de millones).

(25) Extraído de Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, pp. 219 a 222.

(26) Citado en Sierra Fernández, Montserrat. ¿Hacia una nueva contabilidad? Contabilidad del capital intelectual. Madrid: Boletín AECA, Nº 49, 1999, p. 45.

(27) Sierra Fernández, Monteserrat. Op. Cit. Madrid: Boletín AECA, Nº 49, 1999, p. 45.

(28) Extraída de Rodríguez Jericó, Pilar. El capital intelectual y el modelo intelect. Madrid: Boletín AECA, Nº 48, 1999, p. 67.

(29) Extraída de Rodríguez Jericó, Pilar. Op. Cit. Madrid: Boletín AECA, Nº 48, 1999, p. 67.

(30) Citada en Rodríguez Jericó, Pilar. Op. Cit. Madrid: Boletín AECA Nº 48, 1999, p. 67.

(31) Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, pp. 180 a 186.

(32) Mantilla B. Samuel. Op. Cit. Bogotá: ECOE Ediciones, 1999, p. 151.

(33) Extraído del informe anual de Celemi del año 1995, y citado en Sveiby, Karl Erik . Capital intelectual. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 2000, pp. 301 a 305.

(34) Citados en Edvinsson, L. y Malone, M. Op. Cit. Barcelona: Ediciones Gestión 2000 S.A., 1999, p. 242.

(35) Brooking, Annies. El capital intelectual. Barcelona: Editorial Paidós. 1997, pp. 168 a 169.