CARTA CIRCULAR 50 DE 1991 

(Agosto 20)

Por considerarlo de su interés este despacho se permite anexar a la presente el Concepto 21864 de julio 19 del año en curso, emitido por la subdirección jurídica de la Dirección General de Impuestos Nacionales, relacionado con la aplicación de la retención en la fuente por ingresos obtenidos en el exterior en concordancia con el Decreto Reglamentario 1402 de 1991.

Dicho concepto permitirá en la práctica resolver algunas inquietudes que ha suscitado el precitado decreto, en especial para entidades que por su naturaleza y objeto social reciben ingresos obtenidos en el exterior o de aquellas que participan en el mercado de operaciones de cambio en desarrollo de actividades autorizadas por las disposiciones legales pertinentes.

ANEXO

“Dirección General de Impuestos Nacionales

Subdirección Jurídica

CONCEPTO MARCO NÚMERO 21864 DE 1991

(Julio 19)

“Retención por ingresos obtenidos en el exterior (D.R. 1402/91)”.

Teniendo en cuenta las inquietudes surgidas con ocasión de la expedición del Decreto Reglamentario 1402 de 1991, este despacho da a conocer su criterio en torno a la aplicabilidad de la retención establecida en el mismo, fijando las pautas para su debida interpretación.

De conformidad con el artículo 1º del decreto en mención, a esta retención se encuentran sometidos los pagos o abonos en cuenta obtenidos en el exterior, en moneda extranjera, por concepto de ingresos laborales, servicios, comisiones, honorarios, arrendamientos, regalías, donaciones y transferencias, siempre que quien lo efectúe no sea agente retenedor en Colombia.

Así mismo, la norma exceptúa aquellos pagos provenientes de exportaciones; transferencias de la casa matriz u oficina principal por conceptos diferentes a los enunciados; ingresos laborales que obedecen a pensiones de jubilación, invalidez o muerte y los provenientes de donaciones efectuadas a entidades públicas no contribuyentes o entidades sin ánimo de lucro.

Teniendo en cuenta que la retención en la fuente por ingresos obtenidos en el exterior ha sido establecida a título de impuesto de renta y complementarios, debemos remitirnos, para determinar su aplicabilidad, a los ingresos que sean susceptibles de producir un incremento neto en el patrimonio del contribuyente al momento de su percepción, es decir, aquellos que constituyan ingreso gravable para quien los recibe.

Por lo tanto, si un pago o abono en cuenta obtenido en el exterior en divisas, se identifica con alguno de los supuestos dados en el parágrafo del artículo 1º del Decreto 1402 de 1991, tiene como beneficiaria a una persona que no es contribuyente del impuesto de renta, o simplemente no constituye ingreso gravable para el mismo, no estará sometido a la retención aludida, correspondiendo al interesado acreditar tal situación para efectos de que no se le exija, al momento de la conversión a moneda nacional, la prueba de haber practicado la autoretención.

En consecuencia, interpretando en su contexto las normas pertinentes, encontramos algunos casos en los cuales no es procedente la retención en la fuente por ingresos obtenidos en el exterior:

a) Las divisas que ingresan al país en calidad de inversión de capital extranjero, cumpliendo los términos de la Ley 9 de 1991, siempre y cuando se presente certificado del revisor fiscal sobre la naturaleza y cuantía de la importación de capital;

b) Las divisas que reciben las agencias navieras de líneas marítimas extranjeras, con el propósito de sufragar gastos que frente a terceros, implique el arribo de un buque a puerto colombiano; las que se giren a los agentes de aduana que se encuentren sometidas a lo dispuesto en el artículo 8º del Decreto 2775 de 1983, y las que reciban las agencias de viajes para cubrir gastos en el país a nombre y por cuenta de terceros extranjeros;

c) Las divisas traídas al país por el turista extranjero o por el extranjero que ingrese al país bajo el amparo de la visa de servicios y reciba una remuneración en moneda extranjera, casos en los cuales deberá presentarse el pasaporte al momento de realizar la conversión a moneda nacional y dejar fotocopia simple del mismo o de la visa de servicio según corresponda, ante los establecimientos autorizados para el cambio de divisas a moneda nacional (Banco de la República, bancos comerciales, casas de cambio);

d) En el caso de la conversión de divisas a moneda nacional recibidas por pagos efectuados en el país, por turistas extranjeros por compra de bienes y servicios no habrá lugar a retención en la fuente siempre y cuando se demuestre tal hecho ante las entidades autorizadas para el cambio, mediante entrega de la fotocopia autenticada de la factura donde conste que el pago se efectuó en moneda extranjera y fotocopia simple del pasaporte respectivo;

e) El monto de los salarios que reciben en divisas los trabajadores por parte de un empleador que tiene la calidad de agente retenedor en Colombia, caso en el cual se podrá acreditar su origen mediante certificación expedida por el agente retenedor sobre tal monto;

f) En cuanto a las tarjetas de crédito extranjeras utilizadas en Colombia por extranjeros, no se efectuará retención en la fuente sobre las divisas giradas como reembolso al establecimiento de crédito nacional representante de dicha tarjeta, salvo por el concepto de comisión o pago por administración de la tarjeta;

g) Como se precisó en la Circular 0007 emanada de la Dirección General de Impuestos Nacionales el 7 de junio de 1991 (literal b) punto 1.1), no se exigirá prueba del pago de la autoretención cuando las divisas a convertir correspondan a ingresos obtenidos por los agentes diplomáticos o consulares acreditados en Colombia; por lo tanto, aquellas personas empleadas en las embajadas y consulados que sin poseer tal calidad deseen convertir divisas a moneda nacional, sí deberán cumplir con dicho requisito, salvo que en tratado o convenio internacional vigente se haya previsto un tratamiento tributario especial, sin perjuicio de lo señalado en el literal c) en lo que se refiere al extranjero con visa de servicios;

h) El cambio de moneda extranjera adquirida en el país no estará sometido a retención en la fuente, siempre y cuando se acredite por quien va a efectuar el cambio, su compra mediante comprobante expedido por las entidades autorizadas para venta de moneda extranjera;

i) No estarán sometidas a retención en la fuente, las transferencias provenientes de la casa matriz u oficina principal, que se encuentren en el exterior, por conceptos diferentes a los enunciados en el artículo 1º del Decreto 1402 de 1991. En el evento de que la filial se encuentre en el exterior y la casa matriz en el país, se entenderán sometidos a retención en la fuente, las transferencias que efectúe la filial, a su casa matriz siempre que constituya un ingreso gravable para ésta y no sea objeto de retención por otro concepto;

j) Los pagos o abonos en cuenta en moneda extranjera, efectuados a los no contribuyentes del impuesto de renta y complementarios, tales como sindicatos, juntas de acción comunal, hospitales, asociaciones religiosas, etc., no estarán sometidos a retención en la fuente, en consecuencia para la conversión de divisas a moneda nacional deberán presentar fotocopia autenticada de la certificación de la entidad encargada de su vigilancia o de la que le haya concedido su personería jurídica, y

k) Tampoco están sujetos a retención en la fuente los pagos o abonos en cuenta efectuados en moneda extranjera en el exterior que correspondan a reembolsos, gastos de exportación, gastos portuarios y de aeropuerto, gastos y comisiones bancarias. Lo mismo que el reembolso de siniestros pagados por los reaseguradores extranjeros, en desarrollo de contratos de reaseguro, respecto de riesgos ubicados en el país y asumidos por compañías establecidas en Colombia.

Precisiones adicionales

Atendiendo las inquietudes planteadas a este despacho se considera conveniente hacer las siguientes precisiones adicionales:

1. Teniendo en cuenta que la retención en la fuente tiene su origen en la obtención de ingresos gravables en moneda extranjera cuyo pago o abono se efectuó en el exterior, deberá acreditarse la auto-retención previamente a la conversión de divisas a certificados de cambio.

2. El sujeto pasivo de la retención es el beneficiario del pago o abono en cuenta. Cuando una persona solicita la conversión de divisas a moneda nacional a nombre de quien es el beneficiario del pago o abono en cuenta en el exterior, deberá acreditar la autoretención o la no obligación de efectuarla.

3. Tratándose de la conversión de divisas objeto del saneamiento fiscal previsto en el artículo 1º de la Ley 49 de 1990, el monto de las divisas no sometidas a retención en la fuente será el resultado de dividir el valor del saneamiento fiscal en moneda nacional que figura en la declaración de renta de 1990 por la tasa de cambio vigente a 31 de diciembre del mismo año.

4. Las divisas obtenidas por entidades financieras estarán sometidas a retención en la fuente por ingresos correspondientes a pagos o abonos en cuenta obtenidos en el exterior, igual tratamiento debe darse a las comisiones que perciban las entidades bancarias en desarrollo de su labor de intermediación en los trámites de exportación.

5. Cuando al momento de la conversión de divisas a moneda nacional no se acredite autoretención, y la misma deba efectuarse por las entidades autorizadas para el cambio, la base de la retención no podrá disminuirse en la comisión que se cobra por esta operación, y será el resultado de multiplicar el valor de las divisas por la tasa oficial de cambio vigente a dicha fecha.

6. Respecto de la obligación señalada en el parágrafo 2º del artículo 3º del Decreto 1402 de 1991 según el cual la certificación que debe presentarse al Banco de la República, debe estar firmada por el representante legal, es procedente señalar que tal obligación podrá delegarse en un apoderado especial, que no requerirá la calidad de abogado, por cuanto no se trata de una actuación administrativa. Sin perjuicio de lo dispuesto en el numeral 1.2 de la Circular 0007 de junio 7 de 1991.

7. En lo que se relaciona con los ingresos provenientes de exportaciones, los cuales como ya se indicó se encuentran exceptuados de la retención establecida en el Decreto 1402 de 1991, es necesario aclarar que este beneficio recae específicamente sobre las exportaciones de bienes corporales muebles. Por lo tanto, no es posible entender que puedan ubicarse bajo esta figura los ingresos provenientes del exterior por conceptos tales como venta de servicios turísticos en el exterior; o venta de pólizas de seguros y reaseguros para amparar riesgos ubicados fuera de Colombia, para considerarlos excluidos de la retención señalada en el decreto en mención.

La anterior afirmación encuentra fundamento cuando observamos que en la legislación tributaria vigente no se prevé la figura de la exportación de servicios”.

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