CIRCULAR EXTERNA 20 DE 1995 

(Marzo 15)

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria).

Como es de su conocimiento, mediante la Resolución 200 de 1995, esta superintendencia estableció los criterios y procedimientos que se deben observar para la evaluación y la valoración de la exposición de las inversiones a los riesgos de mercado, jurídicos y de solvencia.

En consecuencia se ha considerado pertinente expedir la presente circular con el propósito de brindar claridad sobre los principales aspectos y procedimientos financieros y contables de que trata la citada resolución.

1. Objeto de la evaluación. Las instituciones vigiladas por la Superintendencia Bancaria deben efectuar una evaluación permanente de sus inversiones financieras propias, así como de las efectuadas para terceros a través de los fondos de inversión y demás fideicomisos que administren, conforme a los términos del artículo 1º de la Resolución 200 de 1995.

El objeto fundamental de la evaluación es revelar el verdadero valor económico de las inversiones, con su consecuente efecto en los estados financieros, para lo cual es necesario clasificarlas, valorarlas, calificarlas y registrar las pérdidas o ganancias que surgen de la exposición a los riesgos de mercado, de solvencia y jurídicos.

2. Alcance de la evaluación. La evaluación debe comprender todas las inversiones financieras, exceptuando los aportes efectuados en clubes sociales, en cooperativas o en entidades sin ánimo de lucro, nacionales o internacionales. Los citados aportes se deben valorar y registrar conforme a las instrucciones contenidas en el plan único de cuentas.

Adicionalmente, la evaluación debe comprender las inversiones realizadas con fines de cobertura en títulos o en instrumentos derivados, de conformidad con las instrucciones de carácter general que posteriormente expida la Superintendencia Bancaria.

En consecuencia, las inversiones que realicen las entidades con propósitos de cobertura estarán sujetas al tratamiento establecido en la resolución para las demás clases de inversiones, de acuerdo con las características inherentes a la inversión. En la medida en que se regulen los tipos específicos de cobertura y su tratamiento contable podrán aplicarse las disposiciones especiales contenidas en los artículos 5º y 20 de la Resolución 200 de 1995.

3. Frecuencia de la evaluación. La evaluación de las inversiones, así como el registro contable de sus resultados, debe efectuarse con la frecuencia que se describe a continuación, de acuerdo con las características del inversionista y la naturaleza de los riesgos, así:

No se evaluarán por riesgo de solvencia las siguientes inversiones:

a) En acciones clasificadas como de alta y media bursatilidad por la Superintendencia de Valores, mientras mantengan tal calificación. Se presume que el valor de mercado identifica e incorpora dicho riesgo, y

b) Las de renta fija en moneda legal emitidas o garantizadas por la Nación o por el Banco de la República, las inversiones forzosas y del encaje.

4. Clasificación de las inversiones

4.1. Renta fija y renta variable. Las inversiones financieras se deben clasificar en inversiones de renta variable y de renta fija, conforme se indica a continuación:

4.2. Negociables y no negociables. Para efectos de su contabilización y revelación en los estados financieros, las inversiones deben clasificarse como negociables o no negociables.

La resolución tiene como propósito fundamental que todas las inversiones se registren contablemente al valor más cercano a su valor económico o de realización, independientemente de que la intención de su tenencia sea a largo plazo. Este objetivo se alcanza en la resolución con la definición de inversiones negociables, las cuales se valoran de la forma más ajustada a la realidad económica que permite la información del mercado de capitales nacional, en su actual estado de desarrollo. No obstante, es necesario reconocer que en algunos casos la información disponible es deficiente o existen otras consideraciones que determinan la tenencia de un título. Dichas consideraciones llevaron a la creación de la categoría de no negociables para tres tipos de inversiones que se describen a continuación. El objetivo mediato es que estas inversiones, en la medida que la información de valoración mejore, hagan su transición a la primera categoría.

Para el caso de los títulos de renta fija, se incluyeron dentro de la clasificación de no negociables las inversiones forzosas y del encaje, no obstante, a partir del 1º de enero de 1996, tales inversiones deben reclasificarse como negociables. En el caso de los títulos de renta variable, se incluyeron dentro de la clasificación de no negociables los de baja y mínima bursatilidad o sin ninguna cotización en bolsa, porque los precios de bolsa no ofrecen un reflejo fidedigno de su valor económico. No obstante, en la medida en que el mercado bursátil mejore su valoración de estas inversiones, se modificará su clasificación. Igual tratamiento se le otorga a las acciones con las cuales se controla una empresa, ya que el valor de la prima de control no se refleja en el precio de bolsa.

Esta clasificación produce los siguientes efectos:

a) En el caso de las inversiones negociables, las variaciones del valor de mercado se consideran ganancias o pérdidas devengadas y por ello se registran en el estado de resultados y modifican directamente el valor de las inversiones, y

b) En el caso de las inversiones no negociables, cuando el valor de mercado sea superior al último valor registrado, las variaciones del valor de mercado se consideran como ganancias no devengadas y por ende se registran como valorizaciones. Por su parte, cuando el valor de mercado sea inferior al último valor contabilizado, tales variaciones se consideran, por razones de prudencia, como pérdidas probables que deben afectar el estado de resultados a título de provisiones, previa la reducción de las valorizaciones acumuladas sobre el mismo título, si éstas existen.

Inversiones efectuadas por los fondos de inversión. Todas las inversiones efectuadas por los fondos de pensiones o de cesantía administrados por las sociedades administradoras, los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales y fondos mutuos de inversión administrados por las sociedades fiduciarias, los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y las entidades aseguradoras, y los fondos comunes especiales de naturaleza pública administrados por entidades del régimen de prima media con prestación definida, deberán tratarse como inversiones negociables.

Al respecto, es pertinente aclarar que los fondos no manejan cuentas valuativas de valorizaciones, ya que las ganancias y pérdidas generadas por sus inversiones deben afectar el valor de la unidad del fondo. Dada la permanente rotación de los inversionistas de estos fondos, la contabilización de superávit por valorizaciones (ganancias no devengadas) generaría subsidios entre diferentes inversionistas.

5. Valoración de las inversiones. Los valores de mercado de las inversiones se establecen así:

Bonos convertibles en acciones. Estos bonos se valoran, con sujeción a los términos de conversión, de la misma manera que las acciones correspondientes.

Los fondos comunes especiales o fiducias de administración cuyos constituyentes sean exclusivamente inversionistas calificados de segundo mercado podrán adoptar metodologías de valoración y contabilización especiales, las cuales deben ser autorizadas en forma previa e individual por la Superintendencia Bancaria. No obstante, deben cumplir los requisitos de revelación de información de que trata el numeral 11 de la presente circular.

6. Procedimiento para obtener el valor descontado de las inversiones de renta fija. Para obtener el valor de mercado de estas inversiones se debe atender el procedimiento que se desarrolla a continuación. La explicación aquí presentada se complementa en el anexo con ejemplos de valoración de diferentes títulos.

6.1. Clasificar los títulos. La entidad debe clasificar las inversiones a tasa fija y a tasa variable, de acuerdo con el emisor y las características de los títulos. Con base en esta clasificación se identifican las tasas básicas y los márgenes para la valoración, tal como se explica a continuación:

6.2. Establecer los flujos de fondos futuros. Estos se establecen por concepto de rendimientos y capital de los títulos de acuerdo con los términos pactados contractualmente:

 

 

6.3. Determinar las tasas básicas. Identificación de las tasas básicas. La entidad debe identificar el tipo de tasa básica (tb) correspondiente a cada inversión, de acuerdo con la clasificación por tipo de emisor presentada en el numeral 6.1.

 

 

Determinación del valor de las tasas básicas. Las tasas básicas deben medir la exposición de la inversión al riesgo de mercado. Una vez se identifica el tipo de tasa básica con referencia al cuadro anterior, su valor para cada período de causación de rendimientos, se determina así:

• La tasa básica (tb1) del primer flujo es igual a la tasa básica efectiva anual de un plazo igual al período comprendido entre la fecha de valoración y el primer pago.

• La tasa básica (tb2) del segundo flujo es igual a la tasa futura implícita en la curva de rendimientos de las tasas básicas de un plazo igual al período comprendido entre el primer y el segundo pagos (12b).

• La tasa básica (tb3) del tercer flujo es igual a la tasa futura implícita en la curva de rendimientos de las tasas básicas de un plazo igual al período comprendido entre el segundo y el tercer pagos.

• Así sucesivamente hasta completar todos los períodos del flujo.

Para efectos de establecer las tasas de descuento (i) para cada pago del flujo de fondos, las tasas básicas y el margen se combinarán geométricamente conforme se explica en el numeral 6.5.1 siguiente.

No obstante lo anterior, es importante anotar que cuando se utilicen tasas básicas derivadas de inversiones cuyo flujo no incluya rendimientos intermedios, es decir, cuando se utilicen tasas cero cupón, tales como DTF, TCC o TBS, se podrá utilizar el procedimiento expedito que se describe en el numeral 6.5.2 siguiente.

Para el caso de inversiones a tasa variable, la tasa básica utilizada para valoración debe ser del mismo tipo que la utilizada en la proyección de los flujos futuros. No obstante, el plazo utilizado para efectos de proyección debe ser el estipulado contractualmente, mientras que el plazo de la tasa básica para valoración debe ser el correspondiente al período de causación de rendimientos.

6.4. Determinación del margen. El margen (m) de cada título se determina considerando los factores de evaluación y las características del título, tal como se presentó en el cuadro anterior. El margen debe cumplir las siguientes condiciones:

• Medir la exposición de la inversión a los riesgos de solvencia y jurídicos, así como la liquidez del título y otros aspectos específicos al emisor y al título.

• No podrá ser inferior al margen inicial del título, calculado en el momento de la emisión o de adquisición en el mercado secundario, de acuerdo con el método general escogido por la entidad evaluadora.

• Deberá incrementarse cuando se advierta deterioro en las condiciones de solvencia del emisor o la presencia de riesgos jurídicos o de liquidez que afecten el valor del título.

• Podrá incrementarse cuando los márgenes observados en otras emisiones de títulos del mismo emisor reflejen un aumento en el nivel de riesgo de solvencia.

• Ser igual para todos los períodos de causación de rendimientos en cada valoración.

El margen calculado debe reflejar los riesgos específicos al emisor y al título. La responsabilidad por su determinación recae sobre la entidad evaluadora con sujeción a los criterios generales aquí establecidos y a un control mínimo consistente en el margen inicial.

6.5. Combinación de las tasas de valoración.

6.5.1. Procedimiento general. Una vez determinadas las tasas básicas de cada período de causación de rendimientos y el margen, se suman los dos para establecer la tasa de riesgo específica de cada período de causación de rendimientos (tre).

Las tasas de descuento para cada uno de los pagos se determinarán así:

a) La tasa de descuento (i1) para descontar el primer flujo futuro se obtiene de la tasa de riesgo específica del primer período de causa-ción de rendimientos elevada a la fracción o múltiplo de año del mismo período.

(1 + i1)d1/365 = (1 + tre1)d1/365

d1 = número de días en el primer período de causación.

de donde se concluye que: i1 = tre1;

b) La tasa de descuento (i2) para descontar el segundo flujo futuro se obtiene de promediar geométricamente las tasas de riesgo específicas del primero y segundo períodos de causación de rendimientos, ponderadas ex-ponencialmente por la fracción o múltiplo de año en cada período.

(1 + i2)(d1+d2)/365 = (1 + tre1)d1/365 * (1 + tre2)d2/365

d2 = número de días en el segundo período de causación;

c) La tasa de descuento (i 3 ) para descontar el tercer flujo futuro se obtiene de promediar geométricamente las tasas de riesgo específicas del primero, segundo y tercer períodos de causación de rendimientos, ponderadas ex-ponencialmente por la fracción o múltiplo de año en cada período.

(1 + i3)(d1+d2+d3)/365 = (1 + tre1)d1/365 *

(1 + tre2)d2/365 * (1 + tre3)d3/365

d3 = número de días en el tercer período de causación, y

d) Así sucesivamente hasta completar todos los períodos del flujo proyectado.

6.5.2. Procedimiento expedito con base en tasas básicas de cero cupón. Cuando se utilicen tasas básicas de cero cupón es posible obviar la ponderación geométrica de rendimientos de que trata este numeral, por cuanto estas tasas son ya de por sí el resultado de ponderar las tasas futuras implícitas de los períodos que comprenden.

En consecuencia, para determinar las tasas de descuento para cada pago basta con tomar la tasa cero cupón del plazo correspondiente al período entre la fecha de valoración y la fecha de pago (interpolada o extrapolada, de ser necesario) y sumarle el margen para obtener la tasa de descuento buscada (i = tasa cero cupón + m). Para efectos de descuento el exponente utilizado debe ser la fracción o múltiplo de año correspondiente al período entre la valoración y el pago correspondiente.

6.6. Cálculo del valor de mercado (VP). El valor de mercado (VP) de cada inversión se establece mediante el descuento de cada pago del flujo futuro de fondos a las tasas de descuento calculadas para cada uno de los flujos, como se expuso en el numeral 6.5 anterior.

La suma de los valores descontados de cada flujo arroja como resultado el valor de mercado de la inversión.

6.7. Determinar la tasa resumen de valoración de cada título. Con base en los flujos de fondos futuros y el valor de mercado (VP) del título, la entidad podrá calcular el valor de una tasa resumen de valoración para cada título.

Dicha tasa es la tasa interna de retorno de un flujo que, por un lado, tiene el valor de mercado del título y, por el otro, los flujos de fondos del mismo. En otras palabras, es aquella tasa única que utilizada como tasa de descuento para todos los flujos, arroja como resultado un valor de mercado igual al establecido con base en el procedimiento detallado en los numerales anteriores.

Estas tasas resumen toda la información de los flujos del título y de las tasas de valoración en un solo parámetro, y son de utilidad para efectos de controlar y administrar los riesgos de mercado de la cartera de inversiones.

6.8. Control de consistencia de la valoración con el riesgo de solvencia. Cuando las inversiones hayan sido calificadas en categorías “C”, “D”, o “E”, la entidad debe comparar el valor de mercado establecido de conformidad con el procedimiento descrito con los valores resultantes de la calificación por nivel de riesgo de solvencia. El valor de mercado calculado no debe ser superior a los siguientes montos:

Se entiende por valor nominal de la inversión su costo (incluidos el descuento o la prima por amortizar), más los rendimientos causados no recaudados o excluidos los rendimientos recibidos por anticipado, según corresponda a inversiones con rendimientos vencidos o anticipados.

7. Procedimiento para encontrar el valor de mercado de las inversiones de renta variable.

7.1. Establecer el valor de mercado de las inversiones.

a) Establecer si el título cotiza en bolsas de valores. En caso afirmativo, establecer el grado de bursatilidad de conformidad con las publicaciones mensuales de la Superintendencia de Valores;

b) Determinar si se tiene o se mantiene el control directo o indirecto, siguiendo para el efecto las definiciones consagradas en la Circular Externa 055 de 1994 de esta superintendencia, y

c) Establecer el valor de mercado de las inversiones, con base en los criterios de valoración señalados en la Resolución 200 de 1995, los cuales se explican en el numeral 5º de esta circular.

En el anexo se incluye un ejemplo de valoración de estas inversiones.

7.2. Evaluación del riesgo de solvencia. Para evaluar el riesgo de solvencia de los emisores de este tipo de inversiones, la entidad debe considerar los factores de evaluación, el alcance y la periodicidad establecidos en la resolución(1) , (2).

Como resultado de la evaluación la entidad deberá:

a) Calificar por categorías de riesgo de solvencia cada una de las inversiones clasificadas como de baja o mínima bursatilidad, sin ninguna cotización o que no cotizan en bolsas de valores.

b) Comparar el valor de mercado de estas inversiones con los valores resultantes de la calificación asignada por riesgo de solvencia, con el propósito de verificar que el valor de mercado de las inversiones calificadas en categorías “C”, “D” o “E”, no sea superior a los siguientes:

 

7.3. Control de consistencia de la valoración con los precios de bolsa. Cada trimestre calendario se deberán adelantar los procedimientos de control que se describen a continuación con el propósito de revisar la consistencia de la valoración de las inversiones con las variaciones de los precios de bolsa. Estos controles sólo son aplicables a aquellas inversiones mantenidas durante todo el trimestre de referencia:

a) Calcular la variación porcentual del valor de mercado contabilizado de cada una de las inversiones que cotizan en bolsas de valores en el último trimestre calendario;

b) Calcular la variación porcentual del valor de mercado contabilizado de la totalidad de la cartera de inversiones en el último trimestre calendario. En las inversiones no negociables deben incluirse las correspondientes valorizaciones;

c) Establecer el porcentaje de variación efectiva registrada durante el mismo trimestre del índice promedio de las acciones de las bolsas de valores —VIPA—. En el evento en que este índice sea negativo, se debe tomar el mayor porcentaje entre cero y la VIPA promedio de los dos últimos trimestres, y

d) Comparar el porcentaje de variación del valor de mercado de cada una de las inversiones que cotizan en bolsas de valores con la VIPA, con el propósito de establecer el cumplimiento de las siguientes relaciones:

 

En caso que se excedan los controles señalados, se deberán ajustar individualmente cada una de las inversiones correspondientes, y

e) Comparar el porcentaje de variación del valor de mercado de la totalidad de las inversiones con la VIPA, con el propósito de establecer el cumplimiento de la siguiente relación:

 

En caso que se exceda el control señalado, se deben agotar, en primera instancia, las valorizaciones de las inversiones no negociables y a partir de ahí registrar una provisión de carácter global por riesgo de mercado que le permita ajustarse a la relación. El saldo de la provisión por este concepto debe considerarse para establecer el control de la cartera de inversiones en los trimestres subsiguientes.

En los siguientes trimestres pueden revertirse las provisiones constituidas, en la medida en que el cumplimiento de las relaciones descritas en este numeral así lo permita.

8. Contabilización de las inversiones. La entidad debe contabilizar los resultados de la valoración de las inversiones, de acuerdo con su clasificación en negociables o no negociables, siguiendo las reglas contables que señala la Resolución 200 de 1995 y el plan único de cuentas, conforme a los criterios que se exponen a continuación:

8.1. Negociables. Se registran inicialmente por su costo de adquisición y las variaciones posteriores en el valor de mercado se imputan como utilidad o pérdida en el estado de resultados, afectando directamente el valor por el cual se tienen registradas las inversiones. Por lo anterior, estas inversiones no registran provisiones por pérdida de valor, ni superávit por valorizaciones con ocasión del aumento en el valor de mercado.

a) De renta variable. En la primera valoración de las inversiones de renta variable, el valor base contra el cual se debe determinar la utilidad o pérdida correspondiente es el valor neto del costo ajustado menos las provisiones contabilizadas. En caso que registren valorizaciones, se deben revertir contra la cuenta de superávit por valorizaciones.

i. Estas inversiones no son objeto de ajustes por inflación, por encontrarse registradas por su valor de mercado, el cual incluye, entre otros, los efectos inflacionarios. Si se admitiera el registro de tal ajuste para este tipo de inversiones se generarían los siguientes efectos:

El ajuste por inflación incrementaría el valor de la inversión y los resultados por dicho concepto, lo que daría lugar a un valor superior al de mercado,

En consecuencia se debería proceder a reducir inmediatamente el valor de la inversión afectando los resultados en la cuantía del monto registrado en exceso, esto es, el ajuste por inflación.

Por consiguiente estas contabilizaciones son innecesarias, por cuanto se generarían registros que terminan compensándose en el estado de resultados y en el valor de la inversión.

ii. Del mismo modo, las inversiones en moneda extranjera no deben incluir un ajuste por cambios, toda vez que la resolución establece que el valor de las mismas debe determinarse en la moneda en que se encuentra emitida la inversión, el cual se reexpresa, en la fecha de la valoración, por la tasa vigente en esa fecha. Una modificación en el valor de las inversiones por razón de ajuste de cambios conduce a las mismas situaciones expuestas en el caso de los ajustes por inflación.

iii. El reparto en especie de las utilidades líquidas no debe generar un ingreso para su poseedor por cuanto en el valor de mercado se reconocen antes de su distribución.

Si se admitiera el registro de ingresos adicionales por tales conceptos, se presentaría el mismo efecto citado para los ajustes por inflación de las inversiones.

Para el efecto, el inversionista sólo procederá a variar el número de derechos sociales en los libros de contabilidad respectivos.

Puede darse el caso que una vez decretado el dividendo, la reducción en el valor de mercado del título sea inferior al dividendo, en cuyo caso el inversionista registraría el nuevo valor de mercado con su correspondiente efecto positivo en el estado de resultados.

iv. Con relación a la capitalización de la revalorización del patrimonio, se establece la misma regla, es decir, que los derechos que se reciban o se decreten no se registran como ingreso por las razones descritas en el ordinal anterior. Basta para el efecto aumentar el número de derechos poseídos en los libros auxiliares correspondientes.

v. El reparto de utilidades o dividendos en efectivo no se contabiliza como ingreso, toda vez que el valor de mercado los reconoce en la medida en que se acumulan. Es decir, este ingreso ya se ha contabilizado.

Para el efecto se reduce el valor de la inversión, toda vez que, de acuerdo con la presunción anterior, una vez se reconocen tales dividendos, el valor de mercado de los derechos correspondientes debe reducirse. En caso que no sea así, o lo sea parcialmente, la nueva valoración ocasiona un nuevo ajuste en el valor de la inversión con el correspondiente efecto en el estado de resultados.

b) De renta fija: En la primera valoración de las inversiones de renta fija, el valor base contra el cual se debe determinar la utilidad o pérdida correspondiente es el resultante de adicionar al costo los rendimientos causados no recaudados o deducir los rendimientos recibidos por anticipado y las provisiones contabilizadas, según corresponda.

El mecanismo de valor descontado registra la causación de rendimientos en la medida en que se aproxima a la fecha de pago. Por esta razón la resolución establece que estas inversiones no causan rendimientos adicionales por ningún concepto, incluyendo los derivados de la reexpresión por ajuste en cambio de los títulos en moneda extranjera.

Cuando se recauden los rendimientos pactados en los títulos se debe proceder a disminuir (acreditar) el valor de la inversión, toda vez que al retirarse de los flujos tales rendimientos se presenta una inmediata reducción en su valor de mercado.

En caso que no se recauden, los rendimientos vencidos se deben mantener dentro del flujo por el valor exigible, compuestos por los intereses moratorios que se hayan pactado.

8.2. No negociables. Cuando el valor de mercado de estas inversiones sea superior al último valor registrado, la diferencia se contabiliza en la cuenta del patrimonio denominada superávit por valorizaciones. Cuando ocurra lo contrario, la reducción afecta, en primera instancia, el superávit de tal inversión hasta agotarlo y sólo a partir de ese momento afecta el estado de resultados a título de provisiones:

a) De renta variable. En el momento de adquisición se imputan por su costo, el cual se reajusta periódicamente por concepto de ajustes por inflación. En ningún caso el costo ajustado de estas inversiones puede ser superior a su valor de mercado.

Los dividendos o utilidades que se repartan en especie por reparto de utilidades líquidas se abonan al estado de resultados e incrementan, en consecuencia, el costo ajustado de las inversiones.

Los dividendos o utilidades que se reconozcan en especie por reparto de la revalorización del patrimonio sólo afectan el estado de resultados en la cuantía que exceda del ajuste por inflación registrado en la inversión, toda vez que dicho ajuste por inflación tiene sustento en la actualización del patrimonio de la emisora de la inversión, la cual se contabiliza en la cuenta de revalorización del patrimonio. Es por esto que en algunos casos el ajuste por inflación de las inversiones en la contabilidad del inversionista, es igual a la revalorización del patrimonio en la contabilidad de la emisora de los títulos, y

b) De renta fija. Se registran inicialmente por su costo de adquisición y su valoración periódica se efectúa mediante la causación periódica de los rendimientos que se paguen en forma vencida, y la amortización de los rendimientos recibidos por anticipado, la prima o el descuento.

9. Inversiones de cobertura. La Resolución 200 de 1995 busca fomentar el desarrollo de estas operaciones para motivar una mayor atención a los riesgos de mercado y a los mecanismos para su control. Es por ello que para facilitar su control por parte de los administradores, el elemento cubierto y la cobertura se revelan por separado en el balance. Por otra parte, para medir su eficiencia como mecanismo de cobertura, los resultados financieros del elemento cubierto y de la operación de cobertura afectan en conjunto (netos) el estado de resultados.

Las inversiones de cobertura para ser reconocidas como tales, además de cumplir los requisitos de cobertura de riesgos y de identificación, deben ser autorizadas previamente por la Superintendencia Bancaria mediante actos de carácter general.

9.1. Clasificación. las inversiones de cobertura se clasifican según las características del elemento cubierto, a saber:

a) Inversión de cobertura negociable. Cuando la inversión de cobertura haya sido constituida mediante una inversión financiera con el fin de cubrir los riesgos de otras inversiones clasificadas como negociables, independientemente de las características intrínsecas del título que se utilice como cobertura;

b) Inversión de cobertura no negociable. Cuando la inversión de cobertura haya sido constituida mediante una inversión financiera con el fin de cubrir los riesgos de otras inversiones clasificadas como no negociables, independientemente de las características intrínsecas del título que se utilice como cobertura, y

c) Otras inversiones de cobertura. Cuando la inversión de cobertura haya sido constituida mediante una inversión financiera o con instrumentos derivados con el fin de cubrir los riesgos de otros elementos de los estados financieros, tales como otros activos, diferentes de las inversiones, del pasivo, del patrimonio o contingencias.

9.2. Contabilización. Las inversiones de cobertura, para efectos financieros y contables, se deben tratar así:

a) En el balance general. Se contabilizan en forma independiente el elemento cubierto y la operación de cobertura, y

b) En el estado de resultados. Las utilidades o pérdidas que genere la inversión u operación de cobertura se registrarán en las mismas cuentas del estado de resultados donde se contabilicen las del elemento cubierto.

En caso que el elemento cubierto no afecte el estado de resultados durante el tiempo de tenencia de la inversión de cobertura, las utilidades o pérdidas de la inversión de cobertura se registrarán en las cuentas de pasivo o activo diferido, según corresponda, en los términos que para el efecto se establezcan en el plan único de cuentas.

10. Reclasificación de las inversiones. La Resolución 200 de 1995 establece los siguientes casos en los cuales se autoriza la reclasificación de las inversiones:

10.1. Renta fija: de no negociables a negociables. Todas las inversiones de renta fija no negociables pueden reclasificarse a negociables en cualquier momento. La reclasificación tiene los siguientes efectos:

a) Contabilización de la inversión a valor de mercado en el balance en la fecha de la reclasificación cancelando los saldos de los rendimientos anticipados o vencidos y de las cuentas valuativas (provisiones, descuento o prima por amortizar). La diferencia que resulte se imputará al estado de resultados;

b) Reclasificación de todas las inversiones de renta fija emitidas por el mismo emisor que se encuentren clasificadas como inversiones no negociables de renta fija;

c) Clasificación como inversiones negociables de todas las inversiones de renta fija del mismo emisor que se adquieran posteriormente, con excepción de las efectuadas a título de inversiones forzosas y del encaje adquiridas directamente al emisor en cumplimiento de un mandato legal, y

d) Las inversiones reclasificadas y adquiridas posteriormente deben mantenerse como inversiones negociables hasta su reembolso o negociación definitiva.

10.2. Renta variable: de no negociables a negociables. Las entidades pueden reclasificar las inversiones de renta variable no negociables a negociables siempre que se cumplan dos condiciones:

a) Cuando se pierda el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión, y

b) La inversión se haya mantenido dentro de alta y media bursatilidad durante los últimos seis (6) meses.

Esta reclasificación tiene los siguientes efectos:

a) Contabilización de la inversión a valor de mercado en el balance en la fecha de la re-clasificación, cancelando los saldos de los rendimientos por cobrar y de las cuentas valuativas (provisiones, valorizaciones y superávit por valorizaciones). La diferencia que resulte se imputa al estado de resultados. Las valorizaciones se cancelan contra el correspondiente superávit;

b) Reclasificación de todas las inversiones de renta variable emitidas por el mismo emisor que se encuentren clasificadas como inversiones no negociables de renta variable, y

c) Clasificación como inversiones negociables de todas las inversiones de renta variable del mismo emisor que se adquieran posteriormente.

10.3. Renta variable: de negociables a no negociables. Las entidades pueden reclasificar las inversiones de renta variable clasificadas como negociables a no negociables, siempre que se presente alguna de las siguientes circunstancias:

a) Cuando se adquiera el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión, independientemente de su bursatilidad;

b) La inversión se haya mantenido dentro de la clasificación de baja o mínima bursatilidad, o sin ninguna cotización durante los últimos seis (6) meses, o

c) Cuando se retire la inscripción del título en bolsas de valores. En este caso la reclasificación se hará a partir de la fecha en que se produzca dicho retiro.

La reclasificación tiene los siguientes efectos:

a) Registro de la inversión a un costo ajustado igual al último valor de mercado contabilizado en la fecha de la reclasificación;

b) Reclasificación de todas las inversiones de renta variable emitidas por el mismo emisor que se encuentren clasificadas como inversiones negociables de renta variable, y

c) Clasificación como inversiones no negociables todas las inversiones de renta variable del mismo emisor que se adquieran posteriormente, siempre que se mantengan las condiciones para su clasificación como no negociables.

10.4. Inversiones de cobertura. La resolución establece que a partir del momento en que se cancele o extinga el elemento cubierto, las inversiones de cobertura dejarán de serlo, debiendo ser reclasificadas a inversiones nego-ciables o no negociables, de acuerdo con las características propias de la inversión.

11. Información. Las entidades deberán informar a esta superintendencia previamente a su utilización la escogencia de:

• Las tasas básicas para descontar las inversiones de renta fija para las cuales la resolución no establece tasas básicas específicas.

• El mecanismo de determinación del margen.

• El método de proyección de los flujos variables.

• El número de días utilizado para calcular el precio promedio de las cotizaciones en las bolsas de las acciones de alta y media bursatilidad.

Estos procedimientos deberán mantenerse durante el transcurso de un año fiscal. No obstante, la resolución establece que para la primera evaluación no se requerirá el informe previo y autoriza su modificación por una sola vez durante el año fiscal de 1995. Para el efecto bastará informarlos con posterioridad a su aplicación.

Adicionalmente, las entidades vigiladas deberán revelar en las notas si, como resultado de la aplicación de los controles de consistencia de la valoración de las inversiones de renta fija con el riesgo de solvencia y de la valoración de las inversiones de renta variable con los precios de bolsa de que tratan los numerales 6.8 y 7.3 de la presente circular, respectivamente, se ajustaron los valores de mercado establecidos de acuerdo con los criterios generales de valoración. Deberán informar así mismo el valor del ajuste efectuado en cada trimestre.

De otra parte, las sociedades fiduciarias que administren fondos comunes especiales o fi-ducias de administración cuyos constituyentes sean inversionistas calificados del segundo mercado que hayan sido autorizados, deben informar completa, clara y oportunamente a los constituyentes sobre la metodología de valoración adoptada y la incidencia económica en el valor de la unidad de los fondos, frente a los criterios generales de valoración establecidos en la Resolución 200 de 1995.

NOTAS EXPLICATIVAS

Evaluación del riesgo de solvencia

(1) Evaluación trimestral. Se deben evaluar las inversiones: i) calificadas en categoría “B” y en categorías de mayor riesgo en la última evaluación, ii) las que sean iguales al 1% del patrimonio técnico del trimestre calendario inmediatamente anterior, acumuladas por emisor, iii) las que sean iguales o superiores al 5% de la cartera de inversiones del mes inmediatamente anterior, acumuladas por emisor, y iv) las inversiones en entidades vinculadas y subordinadas.

(2) Evaluación semestral. Se evaluará por lo menos el 95% del valor total de las inversiones que deban ser evaluadas por este riesgo.

(3) Evaluación del riesgo de solvencia y jurídico de las inversiones de las inversiones de renta fija. El valor del margen de estas inversiones se debe determinar con base en las condiciones de solvencia del emisor, los riesgos jurídicos, de liquidez y otros aspectos del emisor o del título que puedan incidir negativamente en el valor de mercado de los títulos.

En materia del riesgo de solvencia las entidades deben revisar por lo menos en forma trimestral, los factores de que trata el artículo 22 de la Resolución 200 para calificar las inversiones por categorías de riesgo y determinar el margen por este riesgo, acorde con los criterios establecidos en el artículo 21 ibídem. No obstante, si lo considera necesario la entidad podrá revisar el riesgo de solvencia para efectos del cálculo del margen en los períodos intermedios. Para el efecto utilizará los criterios que estime apropiados.

En materia del riesgo jurídico, las entidades podrán revisar por lo menos en forma trimestral el margen, de manera que se reconozcan las contingencias de pérdidas por situaciones de orden legal que puedan erosionar el valor de las inversiones.

Clasificación de las acciones según su bursatilidad

(4) Clasificación de las acciones según su bursatilidad accionaria. Para la primera clasificación y valoración de estas inversiones, la categoría de bursatilidad accionaria asignada a cada una de las acciones deberá corresponder a la última clasificación publicada por la Superintendencia de Valores.

Inversiones forzosas y del encaje de las instituciones financieras, inversiones forzosas en títulos forestales y en títulos ICT o Inurbe de las entidades aseguradoras y de las sociedades de capitalización

(5) Condiciones para su clasificación como no negociables. Estas inversiones pueden clasificarse como no negociables sólo cuando hayan sido adquiridas directamente al emisor con el único fin de cumplir requerimientos legales, así en la fecha de entrada en vigencia de la Resolución 200 no tengan tal calidad. Por el contrario, las inversiones de este tipo que se adquieran en el mercado secundario, así sea en cumplimiento de tal finalidad, deberán clasificarse como negociables, toda vez que se presume su adquisición a valores de mercado.

(6) Período de clasificación de estas inversiones como no negociables. Estas inversiones podrán clasificarse como no negociables hasta el 31 de diciembre de 1996, período durante el cual las pérdidas o ganancias que se obtengan de su liquidación anticipada podrán diferirse en lo que reste del plazo original de los títulos para su redención o vencimiento.

A partir del 1º de enero de 1997 estas inversiones deberán clasificarse como negociables y su valoración afectará el estado de resultados. En consecuencia, a partir de esta fecha, la pérdida o ganancia obtenida de su redención anticipada no podrá diferirse en los términos establecidos en el párrafo anterior.

Determinación de los valores de mercado

(7) Determinación de los precios de bolsa de las acciones de alta y media bursatilidad.

a) Si no se cancelaron dividendos en los últimos noventa días, el precio de bolsa se determinará así:

• Cuando se registren negociaciones en por lo menos diez (10) días durante los últimos noventa (90) días, corresponderá al precio promedio de por lo menos los últimos diez (10) días o de máximo los últimos noventa días. El criterio sobre número de días para el cálculo del precio promedio debe utilizarse en la valoración de todas las inversiones que se encuentren en esta categoría, debe ser informado previamente a esta superintendencia y no puede ser modificado en el transcurso de un año fiscal.

• Cuando no se registren negociaciones en por lo menos diez (10) días durante los últimos noventa (90) días, corresponderá al último precio contabilizado.

b) Si se cancelaron dividendos en los últimos noventa (90) días, el precio de bolsa se determinará así:

• Si se registran negociaciones en bolsa posteriores al pago de dividendos, corresponderá al promedio de las negociaciones efectuadas desde la fecha del último pago de dividendos hasta la fecha de valoración.

• Si no se registran negociaciones en bolsa posteriores al pago de dividendos, corresponderá al último valor contabilizado.

(8) Determinación del valor intrínseco. Este valor no puede tener una antigüedad superior a doce meses en relación con la fecha de la valoración. En caso de conocerse uno más reciente, debidamente certificado, deberá utilizarse este último para la correspondiente valoración.

Únicamente durante el primer trimestre de cada año se aceptará considerar un valor intrínseco con una antigüedad superior a doce meses, teniendo en cuenta que las asambleas o juntas de socios durante dicho período pueden no haber aprobado los estados financieros del período inmediatamente anterior.

Tratándose de entidades con cortes de ejercicio inferiores a un año, el valor intrínseco corresponderá al que se determine con base en los estados financieros del último período debidamente aprobados por las asambleas o juntas de socios.

En caso de presentarse alguna circunstancia especial, debidamente justificada, por la cual la entidad no cuente con el valor intrínseco que corresponda a las fechas requeridas, podrá considerar como valor de mercado el último valor intrínseco contabilizado. En este caso, deberá informar previamente a la Super-intendencia Bancaria las razones que lo fundamentan y hacer la revelación correspondiente en las notas a los estados financieros.

(9) Métodos generales para la valoración de inversiones de baja o mínima bursatilidad, sin ninguna cotización o que no se cotizan en bolsas de valores del país. Estos métodos deberán ser aceptados previamente por vía general por la Superintendencia Bancaria y deberán reflejar el valor de mercado de la inversión en forma razonable, además de reconocer, entre otros aspectos, la liquidez de las inversiones y sus riesgos jurídicos y de solvencia.

(10) Valoración de las inversiones que se cotizan exclusivamente en bolsas de valores del exterior aceptadas por la Superintendencia de Valores. El precio promedio de las cotizaciones registradas en el último mes o el último precio de cotización de bolsa, el más razonable. Si no se han presentado cotizaciones en el último mes se debe proceder como en el caso de bolsas de valores no aceptadas por la Superintendencia de Valores, esto es, conforme a las inversiones de baja o mínima bursatilidad, sin ninguna cotización o que no cotizan en bolsas de valores del país.

(11) Valoración de las inversiones que se cotizan simultáneamente en bolsas del país y del exterior. Si el mayor volumen de negociaciones se presenta en Colombia se procederá según el grado de bursatilidad establecido por la Superintendencia de Valores.

Si el mayor volumen de negociaciones se presenta en bolsas de otros países aceptadas por la Superintendencia de Valores, se tomará el precio promedio del último mes o el último precio de cotización, el que se considere más razonable, convertido a moneda legal. Si la bolsa no está aceptada se procederá según el grado de bursatilidad establecido por la Superintendencia de Valores en Colombia.

Métodos de proyección de los flujos de fondos futuros

(12) Métodos para la determinación de los flujos de fondos futuros de las inversiones de renta fija a tasa variable.

a) Método de proyección simple. Consiste en utilizar para la determinación de todos los flujos de fondos futuros el valor conocido de la tasa de referencia para un plazo igual al período de causación de rendimientos de cada pago que se proyecte, o interpolado a dicho plazo;

b) Método de tasas futuras implícitas. Consiste en estimar el valor futuro de las tasas de referencia con base en una curva de rendimientos de tasas a plazo conocidas, v. gr. las tasas DTF a 90, 180 y 360 días o las tasas básicas de la Superintendencia Bancaria. Este método se fundamenta en la teoría de las expectativas no sesgadas de tasas de interés.

Si se tiene la siguiente curva de rendimientos, conformada por tasas de contado en la fecha de la valoración.

DTF90 : 25% Tasa para un plazo de 0 a 90 días.

DTF180: 30% Tasa para un plazo de 0 a 180 días.

La tasa futura implícita para una inversión entre 90 y 180 días se puede obtener de las tasas conocidas hoy para inversiones de 90 y 180 días, respectivamente. Se supone que una inversión de 180 días debe ser equivalente a invertir hoy durante 90 días a la tasa respectiva y reinvertir el producido a la tasa futura implícita para inversiones de un plazo de 90 días dentro de 90 días.

(1 + 0DTF90) * (1 + 90DTF180) = (1 + 0DTF180)2

Entonces, el valor de la tasa futura entre 90 y 180 días es:

90DTF180 = [ (1 + 0DTF180)2 / ( 1 + 0DTF90)] - 1

90DTF180 = [ (1.30)2 / (1.25) ] - 1

90DTF180 = 35.2%

En el anexo se explica en más detalle este método mediante varios ejemplos, y

c) Otros métodos aceptados por la Super-intendencia Bancaria. La entidad podrá utilizar otros métodos distintos a los anteriores para establecer los flujos futuros, siempre que el mismo se autorice previamente por esta super-intendencia. Esta evaluará, para conceder tal autorización, su consistencia e idoneidad y la capacidad técnica de la entidad solicitante, entre otros aspectos.

Tasas de valoración

(13) Tasas básicas de valoración de los títulos emitidos por el Banco de la República y la Nación.

a) Cuando se hayan registrado negociaciones en bolsa durante más de cinco (5) días dentro de los últimos 30 días hábiles, se debe tomar como tasa básica la tasa promedio de las tasas efectivas de negociación de los últimos diez (10) días de los títulos de participación y TES, respectivamente, para los plazos correspondientes, o en su defecto, la tasa promedio de las tasas efectivas de negociación de, por lo menos, los últimos cinco (5) días de tales títulos, y

b) Cuando se hayan registrado negociaciones en bolsa durante menos de cinco (5) días dentro de los últimos treinta (30) días hábiles, se deben utilizar como tasas básicas las tasas básicas para valoración escogidas por la entidad evaluadora y aceptadas por la Superintendencia Bancaria.

(14) Tasas básicas de valoración de las inversiones en moneda extranjera a tasa fija. El valor de esta tasa corresponderá al promedio de los últimos diez (10) días de los rendimientos de tesorería de los gobiernos extranjeros en la divisa establecida, de acuerdo con el período remanente para el pago de los rendimientos.

(15) Tasas básicas de valoración de las aceptaciones bancarias: El valor de esta tasa se determinará con base en el promedio de los últimos cinco (5) días del índice DAB que se calcula con base en las aceptaciones que se negocian en la Bolsa de Bogotá para plazos entre 60 y 90 días.

(16) Tasas básicas de valoración aceptadas por la Superintendencia Bancaria. La Superintendencia Bancaria aceptará que la entidad escoja uno de los siguientes métodos de determinación de tasas básicas:

• El promedio de los últimos diez (10) días de la TBS que informe esta superintendencia.

• Las tasas DTF efectivas para los plazos de 90, 180 y 360 días.

• Otras tasas que para el efecto se autoricen previamente. La entidad podrá utilizar como tasas básicas otras tasas distintas de las indicadas en la Resolución 200 de 1995, siempre que esta superintendencia las autorice previamente. Tales tasas deberán ser consistentes con el esquema de valoración adoptado por cada entidad y deben reflejar la realidad del mercado. Del mismo modo, se evaluará la capacidad técnica de la entidad solicitante, entre otros aspectos.

(17) Determinación del margen de las inversiones de renta fija a tasa fija y a tasa variable emitidas o garantizadas por la Nación o el Banco de la República, las inversiones forzosas y del encaje. Las inversiones en moneda legal no tendrán margen por riesgo de solvencia, pero las entidades deberán evaluar sus riesgos jurídicos, de liquidez y otros aspectos que puedan incidir negativamente sobre el valor del título. Para las inversiones en moneda extranjera emitidas por la Nación o el Banco de la República, el margen corresponderá al establecido en las inversiones respectivas en relación con la tasa básica correspondiente.

(18) Determinación del margen inicial de las inversiones de renta fija. La resolución de valoración establece dos alternativas para la determinación del margen inicial de estas inversiones. Estas son, el margen existente a la fecha de colocación del título en el mercado primario o el margen existente a la fecha de adquisición en el mercado secundario. La alternativa escogida debe aplicarse a la totalidad de las inversiones de renta fija, debe mantenerse por el término de un año fiscal e informarse previamente a la Superintendencia Bancaria.

El valor del margen inicial debe ser igual a la diferencia entre la tasa interna de retorno y la tasa básica de valoración de la inversión aceptada por la Superintendencia Bancaria correspondiente al plazo más cercano al período restante de maduración del título, determinadas en la fecha de emisión o de adquisición del título, de acuerdo con la alternativa escogida previamente por la entidad.

Para calcular la tasa interna de retorno del título se deberá seguir el procedimiento establecido para la proyección de los flujos de fondos futuros de las inversiones de renta fija.

(19) Tasas básicas de valoración de las inversiones de renta fija a tasa variable. Cuando se conozcan los valores de las tasas efectivas de referencia para los pagos de rendimientos, las tasas básicas serán las tasas efectivas de referencia interpoladas al período remanente para cada pago.

Cuando no se conozcan los valores de las tasas de referencia, las tasas básicas deberán ser del mismo tipo de las tasas de referencia utilizadas en la estimación y determinación de los flujos por rendimientos variables, de acuerdo con los métodos indicados en la nota (12) anterior.

Cuando los títulos sean emitidos a tasas que no midan la exposición de las inversiones al riesgo de mercado, las tasas básicas que se utilicen deberán ser las que hayan sido aceptadas por la Superintendencia Bancaria.

(Nota: Incorporada en la Circular Externa 100 de 1995 de la Superintendencia Bancaria)

* Dirigida a representantes legales y revisores fiscales de las entidades vigiladas.

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