CIRCULAR EXTERNA 30 DE 1995 

(Abril 28)

Este despacho ha tenido conocimiento de que, con ocasión de la expedición de la Circular Reglamentaria DTE-46 del 3 de junio de 1994 del Banco de la República, los establecimientos de crédito, especialmente aquellos que se encuentran autorizados para la intermediación de recursos a partir de la captación de depósitos a la vista o a término mediante cuentas corrientes o de ahorro, han venido restringiendo la recepción de moneda metálica, o trasladando a los usuarios el costo que la consignación de tales especies en el Banco de la República genera de acuerdo con el instructivo citado.

Sobre el particular, debe recordarse, por una parte, que la intermediación financiera adelantada por los establecimientos de crédito, particularmente aquella que se adelanta en desarrollo de contratos de cuenta corriente y de ahorros, es una función de interés público, y que por tanto implica la prevalencia del interés general sobre el particular, de donde se desprende que, independientemente de las previsiones y costos que involucra la manipulación de moneda metálica, tales situaciones son propias de la gestión que le corresponde adelantar a un establecimiento de crédito, correspondiendo a tales instituciones contar con los mecanismos idóneos para cumplir con la profesionalidad requerida la función que les ha sido autorizada por el Estado.

En este orden de ideas, contraviene el objeto social mismo de los establecimientos de crédito cualquier medida que conduzca de manera directa o indirecta a impedir o restringir en tales entidades la recepción de moneda metálica, como quiera que la consignación de sumas de dinero es una característica propia, por definición, de cualquier contrato de depósito —a la vista o a término— a más de constituir uno de los derechos conferidos por tales contratos a los depositantes, y teniendo en cuenta que la moneda metálica constituye una de las especies representativas del dinero en circulación conforme lo prevé la Constitución Nacional.

Por las anteriores razones, en desarrollo de la facultad conferida a la superintendencia por el numeral 5º, letra a) del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, declara este despacho como una práctica no autorizada cualquier medida que conduzca a la restricción de la consignación de moneda metálica en los establecimientos de crédito, incluyendo la práctica de trasladar al usuario el costo que la labor de intermediación pueda generarle frente al Banco de la República como consecuencia de la Circular Reglamentaria DTE-46 del 3 de junio de 1994.

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