CIRCULAR EXTERNA 14 DE 2003 

(Mayo 22)

Ref.: Modificaciones al capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995.

Esta superintendencia en uso de sus facultades legales en especial de las que le confieren los literales a) y b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del Sistema Financiero, considera necesario modificar los numerales 9.1, 9.2 y 9.3 del capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995 “Gestión de riesgo de crédito”, con el fin de aclarar el alcance de las reglas sobre SARC para las sociedades fiduciarias, los almacenes generales de depósito y las entidades aseguradoras.

Las siguientes son las modificaciones que se introducen:

1. En el numeral 9.1, se aclara que por regla general toda sociedad fiduciaria que reciba cartera de créditos a través de encargos fiduciarios o las administre a través de patrimonios autónomos, debe gestionar el riesgo crediticio de acuerdo con el alcance establecido en el capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995, es decir, mediante un SARC, salvo cuando en el acto de constitución el fideicomitente, de manera inequívoca, imparta expresa instrucción sobre los elementos de gestión y medición que deben aplicarse al fideicomiso o si por el contrario considera que no debe aplicarse ninguno.

Se señala además que en el evento en que el fideicomitente sea un establecimiento de crédito, se deberá gestionar y medir el riesgo crediticio de dicha cartera aplicando el SARC autorizado a este. Dicha gestión y medición podrá realizarla el mismo establecimiento de crédito o la sociedad fiduciaria, si esto último se pacta expresamente en el respectivo contrato.

2. Se modifica el numeral 9.2 en el sentido de aclarar que si bien los almacenes generales de depósito no están obligados a adoptar un SARC, las cuentas por cobrar originadas en comisiones de servicio así como los créditos directos que otorguen a sus clientes, se deben calificar de acuerdo con el criterio de altura de mora establecido para los créditos comerciales y deben ser provisionados de acuerdo con el régimen establecido en el numeral 6.2.2.2.2 del mismo capítulo II.

3. Se modifica el numeral 9.3 en el sentido de aclarar que las entidades aseguradoras, las sociedades de capitalización y los intermediarios de seguros y de reaseguros, deben mantener una adecuada administración del riesgo crediticio mediante la adopción de un SARC que contenga los elementos señalados en el presente capítulo, salvo lo concerniente a la adopción de la metodología para el cálculo de pérdidas esperadas.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación y modifica en lo pertinente el capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995, para lo cual se anexa la página objeto de cambios.

N. del D.: Esta circular externa va dirigida a representantes legales y revisores fiscales de las entidades vigiladas.

CAPÍTULO II

Gestión del riesgo de crédito

Página 12

8.2. Responsabilidad del revisor fiscal

En desarrollo de las funciones propias del revisor fiscal, corresponderá a éste verificar el estricto cumplimiento de lo dispuesto en el presente instructivo, debiendo incluir pronunciamiento expreso sobre el particular dentro del dictamen que rinda respecto de los estados financieros. Así mismo, en desarrollo de lo dispuesto en el artículo 207, ordinal 3º, del Código de Comercio, el revisor fiscal deberá informar de manera oportuna y permanente a la Superintendencia Bancaria las irregularidades que en la aplicación del presente instructivo advierta en el ejercicio de sus labores, cuando las mismas sean materiales.

9. Reglas especiales aplicables a ciertas entidades vigiladas

9.1. Sociedades fiduciarias

Las normas sobre clasificación, calificación y demás reglas contables previstas en este instructivo aplican a los fideicomisos y a los patrimonios autónomos que sean administrados por sociedades fiduciarias.

En tal sentido, cuando quiera que una sociedad fiduciaria reciba cartera de créditos a través de encargos fiduciarios o las administre a través de patrimonios autónomos, se entiende que debe gestionar el riesgo crediticio de acuerdo con el alcance establecido en el presente capítulo. Por lo tanto, las sociedades fiduciarias deben mantener una adecuada gestión y medición del riesgo crediticio implícito en dichos activos mediante un SARC. Esto supone que las sociedades fiduciarias deben desarrollar y aplicar a la cartera administrada los elementos de gestión del sistema (políticas, estructura organizacional, procedimientos, criterios bases de datos, auditoria y revisoría fiscal) y los elementos de medición (probabilidad de incumplimiento, porcentaje de recuperación y pérdida esperada.

La regla anterior aplica salvo en aquellos casos en los cuales en el acto de constitución el fideicomitente, de manera inequívoca, imparta expresa instrucción sobre los elementos de gestión y medición que deben aplicarse al fideicomiso o si por el contrario considera que no debe aplicarse ninguno.

Sin embargo, en el evento en que el fideicomitente sea un establecimiento de crédito, se deberá gestionar y medir el riesgo crediticio de dicha cartera aplicando el SARC autorizado a este. Dicha gestión y medición podrá realizarla el mismo establecimiento de crédito o la sociedad fiduciaria, si esto último se pacta expresamente en el respectivo contrato.

Las cuentas por cobrar originadas por comisiones de servicio de las sociedades fiduciarias se calificarán de acuerdo con el criterio de altura de mora establecido para los créditos comerciales (num. 4º de este instructivo) y las respectivas provisiones se regirán por el régimen establecido en el numeral 6.2.2.2.2.

9.2. Almacenes generales de depósito

Si bien los almacenes generales de depósito no están obligados a adoptar un SARC, las cuentas por cobrar originadas por comisiones de servicio así como los créditos directos que otorguen a sus clientes en virtud de lo dispuesto en el artículo 33 numeral 5º del EOSF, se deben calificar de acuerdo con el criterio de altura de mora establecido para los créditos comerciales y provisionarlos de acuerdo con el régimen establecido en el numeral 6.2.2.2.2. de este capítulo.

9.3. Entidades aseguradoras, sociedades de capitalización e intermediarios de seguros y reaseguros

Las entidades aseguradoras, las sociedades de capitalización y los intermediarios de seguros y de reaseguros, deben mantener una adecuada administración del riesgo crediticio mediante la adopción de un SARC que contenga los elementos señalados en el presente capítulo, salvo lo concerniente a la adopción de la metodología para el cálculo de pérdidas esperadas.

Los créditos otorgados deben ser calificados de acuerdo con lo previsto en el numeral 4º del presente capítulo y ser provisionados de acuerdo con lo previsto en el numeral 6.2.2.2.2. No obstante, la SBC podrá revisar las calificaciones efectuadas por las entidades de acuerdo con los criterios para la evaluación del riesgo crediticio y ordenar las reclasificaciones a categorías de mayor riesgo cuando a ello hubiere lugar.

Tratándose de primas pendientes de recaudo, el cálculo de las provisiones se efectuará con base en las normas especiales que se establecen en el PUC para el sector asegurador.

10. Calificación de práctica insegura y vigencia del instructivo

Se considera práctica insegura y en consecuencia no autorizada, reversar provisiones o mejorar la calificación de los créditos reestructurados sin observar las metodologías establecidas por la entidad o sin el cumplimiento y plena verificación de los criterios y requisitos mínimos establecidos en el presente instructivo.

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