CIRCULAR EXTERNA 16 DE 1999

 

CIRCULAR EXTERNA 16 DE 1999 

(Febrero 16)

Ref.: Modificación Circular 100 de 1995 - Mecanismos de recuperación de la zona afectada del eje cafetero.

Considerando la decisión del Gobierno de adoptar medidas tendientes a aliviar la situación por la que atraviesan los damnificados del terremoto del 25 de enero del presente año y con el ánimo de establecer mecanismos que permitan la recuperación de la zona afectada, este despacho a continuación se permite incorporar unas reglas especiales para el tratamiento de los créditos vigentes otorgados a los damnificados del mencionado sismo.

Para tal efecto, se adiciona el subnumeral 21.4 al Capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995 circular básica financiera y contable, así:

21.4. Reglas aplicables a los créditos vigentes otorgados a los damnificados del terremoto en el eje cafetero, ubicados en los municipios detallados en el Decreto 195 de 1999.

Los establecimientos de crédito podrán modificar, mediante la celebración de cualquier acto jurídico, las condiciones de los créditos comerciales, hipotecarios o de consumo vigentes que se hayan otorgado a las personas naturales y jurídicas damnificadas por el terremoto ocurrido en el eje cafetero el 25 de enero de 1999, ampliando el valor del crédito hasta en un 50% y/o extendiendo el plazo hasta por doce (12) meses, siempre y cuando no se incremente la tasa de interés convenida originalmente.

Los préstamos que se convengan en estas condiciones se considerarán nuevas operaciones de crédito, respecto de las cuales deberán aplicarse las disposiciones contenidas en el presente capítulo.

Así mismo, será responsabilidad del establecimiento de crédito la verificación de que el deudor se encuentra plenamente identificado como damnificado del movimiento sísmico, de conformidad con las reglas que para tal efecto se establezcan.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación en el Diario Oficial.

CAPÍTULO II

Evaluación de cartera de créditos

Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos doce meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.3.1.4. Para calificar en categorías de menor riesgo créditos “E”.

Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen calificados en categoría E deberán conservar la misma calificación, pero podrán ser calificados como créditos D, si después de nueve meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.3.2.

Podrá calificarse como crédito “C”, una vez evaluados los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, si transcurridos quince meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento atrás enunciadas.

Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “B” si transcurridos dieciocho meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

Finalmente y una vez evaluados en su oportunidad los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos veintiún meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.3.2. Condiciones generales. Todo crédito reestructurado sin importar la calificación en que se encuentre, para poder ser calificado en una categoría de menor riesgo deberá presentar las siguientes condiciones:

21.3.2.1. Durante el período requerido para pasar de una categoría a otra de menor riesgo, no podrá presentar una mora superior a un mes.

21.3.2.2. Si el crédito reestructurado presenta mora de más de un mes, se le otorgará la calificación que tenía el crédito al momento de realizarse la reestructuración o una de mayor riesgo, dependiendo de las condiciones financieras del deudor y del resultado que arroje la evaluación del crédito de acuerdo con los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo; y la contabilización de los ingresos de dicho crédito se harán por contabilidad de caja hasta cuando el crédito haya logrado la calificación “A” una vez cumplidas las condiciones del numeral 21.3.

Para que este crédito sea nuevamente calificado en una categoría de riesgo inferior, deberán cumplirse los requisitos señalados en el numeral 21.3.

21.3.2.3. Cuando para reestructurar un crédito se presenten abonos que como mínimo correspondan al 10% del capital y al 100% de los intereses, y/o corrección monetaria, y/o otros conceptos contabilizados, la obligación se podrá calificar automáticamente en categoría de menor riesgo, siempre y cuando se cumplan los requisitos señalados en el numeral 7º del presente capítulo. De lo contrario, la recalificación se ajustará a las normas contenidas en el numeral 21.3.

21.3.3. Si la reestructuración consiste en la sustitución del crédito, por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el mismo deudor o las personas que conforme a las reglas sobre cupos individuales de crédito le sean acumulables, deberá realizarse un estudio que demuestre satisfactoriamente la solvencia de la contraparte.

21.3.4. Avalúo de la garantía —la cual deberá ser admisible de conformidad con las reglas de cupos individuales de endeudamiento— no mayor de un año, que establezca su valor de mercado y que considere explícitamente la factibilidad, costos y tiempo de su realización.

21.3.5. Si se pretenden otorgar nuevos créditos para la cancelación de las obligaciones vencidas a favor de la institución vigilada, el estudio del crédito respectivo a que se refiere el numeral 7º deberá demostrar satisfactoria capacidad de pago del deudor.

Cualquier modificación de las condiciones originales de créditos calificados en categoría “A”, que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad vigilada del trimestre calendario inmediatamente anterior, deberá ser informada a esta superintendencia junto con los estados financieros del período en que se produzcan.

En todo caso, la Superintendencia Bancaria podrá, en cualquier tiempo, ordenar que se constituyan nuevamente las provisiones que se hayan reversado con ocasión de reestructuraciones de créditos.

21.4. Reglas aplicables a los créditos vigentes otorgados a los damnificados del terremoto en el eje cafetero, ubicados en los municipios detallados en el Decreto 195 de 1999.

Los establecimientos de crédito podrán modificar, mediante la celebración de cualquier acto jurídico, las condiciones de los créditos comerciales, hipotecarios o de consumo vigentes que se hayan otorgado a las personas naturales y jurídicas damnificadas por el terremoto ocurrido en el eje cafetero el 25 de enero de 1999, ampliando el valor del crédito hasta en un 50% y/o extendiendo el plazo hasta por doce (12) meses, siempre y cuando no se incremente la tasa de interés convenida originalmente.

Los préstamos que se convengan en estas condiciones se considerarán nuevas operaciones de crédito, respecto de las cuales deberán aplicarse las disposiciones contenidas en el presente capítulo.

Así mismo, será responsabilidad del establecimiento de crédito la verificación de que el deudor se encuentre plenamente identificado como damnificado del movimiento sísmico, de conformidad con las reglas que para tal efecto se establezcan.

22. Reversión de provisiones respecto de créditos a cargo de personas que alcancen acuerdos informales o extraconcordatarios.

Tratándose de créditos que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior, a cargo de deudores del sistema que, estando en difícil situación financiera, celebren acuerdos informales o extraconcordatarios con sus acreedores, o acuerdos preconcordatarios para reestructurar sus obligaciones, sólo podrán modificarse las provisiones constituidas cuando la Superintendencia Bancaria lo autorice previamente, siempre que los acuerdos reúnan las siguientes condiciones:

22.1. Respeto a los principios legales y contables. El arreglo no podrá desconocer tales principios, no podrá estipularse en él, por ejemplo, que se aceptará recibir bienes en pago por valores superiores a los reales sin que ello implique la necesidad de hacer provisiones por el exceso.

22.2. Generalidad. El arreglo deberá cobijar a todos los acreedores, bien sea porque todos estén de acuerdo en los términos convenidos, o porque a quienes no lo estén, o no hayan participado en tal arreglo, se les haya satisfecho adecuadamente sus acreencias, si se encuentran vencidas, o se acepte por los firmantes del acuerdo que el deudor atienda tales obligaciones al hacerse éstas exigibles. En resumen, no podría aceptarse un acuerdo tomado en perjuicio de alguno de los acreedores.

22.3. Tratamiento igualitario. En la celebración del acuerdo deberán tenerse presentes los principios de equidad y de igualdad de los acreedores. Por consiguiente, el tratamiento desfavorable que alguno o algunos acreedores reciban en relación con los demás, sólo podrá tener origen en la existencia anterior de créditos privilegiados o en la concesión de ventajas que tengan por objeto facilitar, en forma razonable, el cumplimiento de los fines propios del acuerdo, siempre y cuando no se causen perjuicios a terceros, ajenos al mismo.

22.4. Documentación. El acuerdo deberá constar por escrito y estar firmado por el deudor y los acreedores que participen en él.

22.5. Incondicionalidad. El acuerdo deberá ser incondicional. No obstante la condición resolutoria podrá pactarse cuando su aplicación sea el resultado del incumplimiento de las obligaciones que en el acuerdo se hayan estipulado a cargo del deudor o de alguno o algunos de los acreedores, o cuando como consecuencia de esa aplicación la situación de éstos se haga más favorable.

22.6. Irrevocabilidad. El acuerdo no podrá ser revocable sino en el caso de que, como consecuencia de la revocación, la situación de los acreedores se haga más favorable.

22.7. Obligatoriedad. El acuerdo deberá ser de forzoso cumplimiento para los firmantes, de forma que ningún acreedor, ni mucho menos el deudor, pueda retirarse libremente de él.

Tratándose de créditos de cuantía inferior al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico, que sean objeto de reestructuración observando las reglas de este artículo, la provisión podrá reversarse por decisión de...

N. del D.: Esta circular va dirigida a los representantes legales y revisores fiscales.

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