CIRCULAR EXTERNA 21 DE 1999

 

CIRCULAR EXTERNA 21 DE 1999 

(Abril 7)

Ref.: Modificación al capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995.

Con el objeto de adecuar la circular básica contable y financiera este despacho se permite impartir las siguientes instrucciones, para lo cual se modifican los subnumerales 2.5 y 21.3.2.2, se adiciona el subnumeral 21.3.6 y se suprime el parágrafo del subnumeral 3.2.3 del capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995.

Para tal efecto, se anexan las páginas que sufren cambios.

La presente circular rige a partir de su fecha de publicación en el Diario Oficial.

CAPÍTULO II

Evaluación de cartera de créditos

1. Obligatoriedad de la evaluación

Las instituciones vigiladas por la Superintendencia Bancaria efectuarán una evaluación permanente de su cartera de créditos.

2. Clasificación de la cartera de créditos

Para los efectos de la evaluación, la cartera de créditos se clasificará en créditos comerciales, créditos de consumo y créditos hipotecarios para vivienda.

Se tendrán como créditos comerciales todas las operaciones activas de crédito registradas en el balance, incluida la venta de activos a plazo, otorgadas por las instituciones destinatarias del presente instructivo, que no deban clasificarse como créditos de consumo o hipotecarios para vivienda, según las pautas que adelante se señalan.

Igualmente, se clasificarán como comerciales:

— Los contratos de arrendamiento financiero que, por su cuantía, no se clasifiquen como de consumo.

— Los créditos redescontados, independientemente del monto aprobado.

Se entenderá por crédito de consumo:

2.1. El otorgado a través del sistema de tarjeta de crédito.

2.2. La financiación de primas por parte de las compañías de seguros.

2.3. Las comisiones y otras cuentas por cobrar sin perjuicio de la observancia de las normas especiales sobre constitución, de provisiones que les sean aplicables. Se excluyen los conceptos que se deriven de los créditos que deban clasificarse como comerciales o hipotecarios para vivienda, los cuales deberán tratarse como tales.

2.4. Los cánones y demás conceptos originados en los contratos de arrendamiento o leasing operativo.

2.5. Cualquier otra operación activa de crédito registrada en el balance, distinta de los créditos hipotecarios para vivienda, cuyo monto no exceda en el momento del otorgamiento de 300 salarios mínimos legales mensuales. La cuantía que resulte de la aplicación de este literal se aproximará al número entero siguiente expresado en centenas de miles de pesos.

Para efectos de la clasificación de los créditos comerciales o de consumo, se deberá considerar el monto aprobado por la entidad, independientemente de los desembolsos efectuados.

Se entenderán por créditos hipotecarios para vivienda los que se otorguen para la adquisición, construcción, reparación, remodelación, ampliación, mejoramiento y subdivisión de vivienda propia, así como para la adquisición de lotes con servicios, siempre que en uno y otro caso estén amparados con garantía hipotecaria, sea que tales créditos se otorguen por el sistema tradicional o a través del sistema de valor constante. Se consideran también créditos hipotecarios para vivienda los adquiridos a otras instituciones financieras que hubiesen sido otorgados para los fines antes señalados, así como los concedidos a empleados de la respectiva institución para los mismos efectos.

Los créditos amparados con garantía hipotecaria que no cumplan las condiciones señaladas en el inciso anterior para considerarse hipotecarios para vivienda, deberán clasificarse como créditos comerciales o de consumo según corresponda.

Tratándose de créditos otorgados a pequeñas y medianas empresas en cuantía inferior a la señalada en el presente subnumeral, las instituciones financieras podrán clasificarlos como créditos comerciales, siempre que en su otorgamiento se cumplan los requisitos establecidos para este tipo de créditos en los manuales de la respectiva entidad.

3. Alcance de la evaluación de la cartera comercial

Las evaluaciones de la cartera comercial tendrán el alcance que se consagra en las siguientes definiciones:

3.1. Evaluación parcial. Para los efectos del presente instructivo, se entenderá por evaluación parcial aquella que comprenda, como mínimo, lo siguiente:

3.1.1. Total de créditos, incluidos los rendimientos, la corrección monetaria y otros conceptos que, para el período de la evaluación, sean iguales o excedan del uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la institución al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior.

3.1.2. Total de créditos que hayan sido calificados en las categorías “C” (deficientes) y “D” (difícil cobro) por la Superintendencia Bancaria, mientras mantengan tales calificaciones, y por la entidad en la última evaluación efectuada por ésta.

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3.2. Evaluación completa. Para los efectos del presente instructivo, se entiende por evaluación completa aquélla que comprenda, como mínimo, el 75% del total de la cartera, incluido el monto adeudado por capital, rendimientos, corrección monetaria y otros conceptos, y en todo caso incluirá:

3.2.1. Total de créditos que deban incluirse en la evaluación parcial.

3.2.2. Total de créditos calificados en la categoría “B” (subnormales) por la Superintendencia Bancaria, mientras mantengan tal calificación, y por la entidad en la última evaluación efectuada por ésta.

3.2.3. Total de los créditos reestructurados en el último año. Se entenderá como crédito reestructurado aquél respecto del cual se ha celebrado un negocio jurídico de cualquier clase que tenga como objeto o efecto mejorar las condiciones de pago del deudor, tales como novación, prórroga, condonación total o parcial de intereses o capital, u otro de efecto semejante.

También se entenderá como crédito reestructurado aquél respecto del cual se ha celebrado un negocio jurídico de cualquier clase que tenga como objeto o efecto sustituir el crédito por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el deudor o las personas que, conforme a las reglas sobre cupo individual de endeudamiento, le sean acumulables.

3.2.4. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas que se encuentren tramitando procesos de concurso universal de acreedores, tales como concordato, quiebra o liquidación forzosa administrativa, o que se hayan originado en tales procesos.

3.2.5. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a asociados que sean titulares del cinco por ciento (5%) o más del capital pagado de la entidad, a los representantes legales, los miembros de la junta directiva y otros administradores de la misma, así como a las demás personas que les sean acumulables a las anteriores para efecto de los límites individuales de endeudamiento, según las normas pertinentes.

3.2.6. Los demás créditos de deudores que tengan obligaciones comprendidas en alguna de las categorías contempladas en los numerales 3.2.1 a 3.2.3.

3.2.7. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas cuyas obligaciones para con la institución y las de las personas que deban acumulárseles para efecto de los límites individuales de endeudamiento, en el período de la evaluación, sean o excedan del cinco por ciento (5%) del patrimonio técnico de la entidad financiera al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior. Con este fin, las entidades deberán identificar las relaciones del deudor con otras personas naturales o jurídicas deudoras de la institución que den lugar a la acumulación referida.

3.2.8. Total de créditos otorgados directa o indirectamente a personas cuyas obligaciones para con otra Institución vigilada, hayan sido calificadas por ésta última como “D” (difícil cobro) o “E” (irrecuperable), según la última evaluación de cartera.

Para los efectos del presente instructivo, las entidades respecto de las cuales no se han establecido normas de patrimonio técnico deberán tomar como referencia el monto de su patrimonio siempre que se haga alusión al concepto de patrimonio técnico.

4. Frecuencia de la evaluación de la cartera comercial

La cartera comercial se evaluará y sus resultados se registrarán atendiendo la siguiente frecuencia:

4.1. Todas las instituciones vigiladas deberán efectuar, por lo menos, evaluaciones completas durante el primer y el tercer trimestre de cada año calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 31 de marzo y el 30 de septiembre, respectivamente. Así mismo, deberán efectuar evaluaciones parciales durante el segundo y el cuarto trimestre de cada año calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 30 de junio y el 31 de diciembre, respectivamente.

4.2. Las entidades sometidas a vigilancia especial o a cualquiera otra medida cautelar, así como aquéllas que realicen cortes de cuentas trimestrales, deberán efectuar, por lo menos, una evaluación completa en cada trimestre calendario y sus resultados se registrarán a más tardar el 31 de marzo, el 30 de junio, el 30 de septiembre y el 31 de diciembre, respectivamente.

5. Frecuencia de la evaluación de la cartera de consumo y de la cartera hipotecaria para vivienda

La evaluación de la cartera de consumo y de la cartera hipotecaria para vivienda se realizará mensualmente y sus resultados se registrarán a más tardar al finalizar el mes objeto de evaluación.

6. Alcance de la evaluación de la cartera de consumo e hipotecaria para vivienda

Las evaluaciones de la cartera de consumo e hipotecaria para vivienda comprenderán el ciento por ciento (100%) de las mismas.

7. Factores de evaluación

En la evaluación de la cartera se deberán considerar los siguientes factores:

7.1. Capacidad de pago del deudor y sus codeudores, teniendo en cuenta las características del crédito, así como la liquidez esperada de acuerdo con los flujos de caja del deudor y la solvencia de sus avalistas y otros garantes, de conformidad con información financiera actualizada y documentada. Para determinar la capacidad de pago del deudor se requerirá del estudio de mercado y financiero que la soporte.

7.2. Liquidez, cobertura e idoneidad de las garantías, teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la celeridad con que puedan hacerse efectivas, su valor de mercado técnicamente establecido, los costos...

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Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos doce meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.3.1.4. Para calificar en categorías de menor riesgo créditos “E”. Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen calificados en categoría E deberán conservar la misma calificación, pero podrán ser calificados como créditos D, si después de nueve meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.3.2.

Podrá calificarse como crédito “C”, una vez evaluados los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, si transcurridos quince meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento atrás enunciadas.

Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “B” si transcurridos dieciocho meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

Finalmente y una vez evaluados en su oportunidad los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos veintiún meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.3.2. Condiciones generales. Todo crédito reestructurado sin importar la calificación en que se encuentre, para poder ser calificado en una categoría de menor riesgo deberá presentar las siguientes condiciones:

21.3.2.1. Durante el período requerido para pasar de una categoría a otra de menor riesgo, no podrá presentar una mora superior a un mes.

21.3.2.2. Si el crédito reestructurado vuelve a incurrir en mora, regresará de inmediato a la calificación que tenía al momento de realizarse la reestructuración o a una de mayor riesgo, dependiendo de las condiciones financieras del deudor y del resultado que arroje la evaluación del crédito de acuerdo con los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, y el registro de los ingresos de dicho crédito se hará por contabilidad de caja hasta cuando logre nuevamente la calificación “A” y cumpla las condiciones del numeral 21.3.

Para que este crédito sea nuevamente calificado en una categoría de riesgo inferior, deberán cumplirse los requisitos señalados en el numeral 21.3.

21.3.2.3. Cuando para reestructurar un crédito se presenten abonos que como mínimo correspondan al 10% del capital y al 100% de los intereses, y/o corrección monetaria, y/o otros conceptos contabilizados, la obligación se podrá calificar automáticamente en categoría de menor riesgo, siempre y cuando se cumplan los requisitos señalados en el numeral 7º del presente capítulo. De lo contrario, la recalificación se ajustará a las normas contenidas en el numeral 21.3.

21.3.3. Si la reestructuración consiste en la sustitución del crédito, por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el mismo deudor o las personas que conforme a las reglas sobre cupos individuales de crédito le sean acumulables, deberá realizarse un estudio que demuestre satisfactoriamente la solvencia de la contraparte.

21.3.4. Avalúo de la garantía —la cual deberá ser admisible de conformidad con las reglas de cupos individuales de endeudamiento— no mayor de un año, que establezca su valor de mercado y que considere explícitamente la factibilidad, costos y tiempo de su realización.

21.3.5. Si se pretenden otorgar nuevos créditos para la cancelación de las obligaciones vencidas a favor de la institución vigilada, el estudio del crédito respectivo a que se refiere el numeral 7º deberá demostrar satisfactoria capacidad de pago del deudor.

Cualquier modificación de las condiciones originales de créditos calificados en categoría “A”, que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad vigilada del trimestre calendario inmediatamente anterior, deberá ser informada a esta superintendencia junto con los estados financieros del período en que se produzcan.

En todo caso, la Superintendencia Bancaria podrá, en cualquier tiempo, ordenar que se constituyan nuevamente las provisiones que se hayan reversado con ocasión de reestructuraciones de créditos.

21.3.6. Los créditos hipotecarios para vivienda que se hubieren reestructurado en virtud de las medidas de alivio establecidas, tanto en el Decreto-Ley 2331 de 1998 como en los decretos 414 y 415 de 1999, deberán conservar la misma calificación que tenían al momento de la reestructuración. Transcurridos dos meses a partir del perfeccionamiento de la operación, si el deudor se encuentra al día y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.3.2, el crédito podrá calificarse en una categoría de menor riesgo y en consecuencia reversar las provisiones constituidas sobre el mismo.

N. del D.: Esta circular va dirigida a representantes legales y revisores fiscales, establecimientos de crédito.

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