CIRCULAR EXTERNA 24 DE 1997 

(Abril 29)

Una vez evaluados los criterios que deben aplicarse para la calificación de créditos hipotecarios para vivienda reestructurados en categorías de menor riesgo, este despacho ha considerado necesario impartir nuevas instrucciones sobre el particular, sin perder de vista la finalidad de estas reglas de regulación prudencial que propenden por la prevención del riesgo individual y global de la cartera de los establecimientos de crédito, de tal suerte que su correcta aplicación debe constituirse en herramienta eficaz para el cumplimiento de tal logro y de sus consecuencias dentro de las que se encuentra la razonabilidad de las cifras presentadas en los estados financieros.

De otra parte, es pertinente aclarar que con el presente instructivo no se modifican las reglas para la calificación en categorías de menor riesgo de créditos de consumo y comerciales reestructurados, las cuales se conservan en su totalidad.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación y modifica el subnumeral 7.1 y la totalidad del numeral 21 del capítulo II de la Circular 100 de 1995, denominado “evaluación de la cartera de créditos”. Han variado, en consecuencia, las páginas 2, 6 y 7 y se incluyen las páginas 6-1 y 6-2, las cuales se anexan.

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7.1. Capacidad de pago del deudor y sus codeudores, teniendo en cuenta las características del crédito, así como la liquidez esperada de acuerdo con los flujos de caja del deudor y la solvencia de sus avalistas y otros garantes, de conformidad con información financiera actualizada y documentada. Para determinar la capacidad de pago del deudor se requerirá del estudio de mercado y financiero que la soporte;

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21. Reglas aplicables a los créditos reestructurados

Cuando por virtud de la celebración de un acto jurídico de cualquier clase se mejoren las condiciones de pago del deudor, los créditos reestructurados conservarán la calificación que tenían o se les otorgará una de mayor riesgo dependiendo de las condiciones financieras del deudor, sin que sea posible reversar provisiones o reanudar la causación de intereses respecto de los mismos, dependiendo de la clase de crédito y de la calificación en que se encuentre.

21.1. Reglas aplicables a los créditos reestructurados de consumo y comerciales. Para poder trasladar a una categoría de menor riesgo créditos comerciales y de consumo reestructurados, reanudar la causación de intereses y otros conceptos y reversar provisiones constituidas sobre los mismos con arreglo a lo instruido en el presente capítulo, las entidades deberán observar lo siguiente:

Requisitos

21.1.1. Realización de un estudio sobre la situación financiera del respectivo cliente dentro del cual se consideren los aspectos de que trata el numeral 7º.

21.1.2. El estudio del crédito respectivo deberá demostrar satisfactoria capacidad de pago, si se pretende otorgar nuevos créditos para la cancelación de obligaciones vencidas a favor de la institución vigilada.

21.1.3. Si la reestructuración consiste en la sustitución del crédito, por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el mismo deudor o las personas que conforme a las reglas sobre cupos individuales de crédito Ie sean acumulables, deberá realizarse un estudio que demuestre satisfactoriamente la solvencia de la contraparte.

21.1.4. Avalúo de la garantía la cual deberá ser admisible de conformidad con las reglas de cupos individuales de endeudamiento no mayor de un año, que establezca su valor de mercado y que considere explícitamente la factibilidad, costos y tiempo de su realización.

21.1.5. Cuando la reestructuración tenga por objeto la simple extensión del plazo inicialmente pactado para el pago de la obligación, manteniéndose invariables en lo sustancial las demás condiciones de la operación, deberán abonarse, en efectivo o bienes altamente líquidos, la totalidad de los rendimientos financieros causados y cuando menos el diez por ciento (10%) del capital.

21.1.6. Cuando la reestructuración modifique alguno de los elementos originalmente pactados, distintos del señalado en el numeral anterior y tales modificaciones traigan consigo el cambio de objeto o de sujetos o la variación de las condiciones financieras, particularmente la tasa de interés, deberá cancelarse, en efectivo o bienes altamente líquidos, cuando menos el treinta por ciento (30%) de los intereses, corrección monetaria y otros conceptos causados.

En los eventos previstos en los numerales 21.1.5 y 21.1.6, los créditos reestructurados deberán calificarse respectivamente en las categorías “B” y “C” —o una de mayor riesgo—, y sujetarse a las normas generales sobre constitución de provisiones y suspensión de la causación de intereses, corrección monetaria y otros conceptos predicables a la correspondiente calificación.

Las reestructuraciones de créditos calificados en categoría “A”, que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) de patrimonio técnico de la entidad vigilada del trimestre calendario inmediatamente anterior, deberán ser informadas a esta superintendencia junto con los estados financieros del período en que se produzcan.

Si las reestructuraciones convenidas no se ajustan a lo previsto en el presente numeral, las reglas sobre calificación de cartera de consumo y comercial, suspensión de la causación de intereses y otros conceptos y constitución de provisiones contenidas en este instructivo, se aplicarán tomando en consideración el crédito en su estado original, como si la reestructuración no se hubiere pactado.

En todo caso, la Superintendencia Bancaria podrá, en cualquier tiempo, ordenar que se constituyan nuevamente las provisiones que se hayan reversado con ocasión de reestructuraciones de créditos de tal naturaleza.

21.2. Reglas aplicables a los créditos hipotecarios para vivienda reestructurados

Para poder trasladar a una categoría de menor riesgo créditos hipotecarios para vivienda reestructurados y, en consecuencia, de acuerdo con cada caso reanudar la causación de intereses y otros conceptos y reversar las provisiones constituidas sobre los mismos con arreglo a lo instruido en el presente capítulo, las entidades deberán observar lo siguiente:

21.2.1. Requisitos

21.2.1.1. Para calificar en categoría de menor riesgo créditos “B". Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen en categoría B deberán conservar la misma calificación o una de mayor riesgo dependiendo de la situación financiera del deudor, pero podrán ser calificados como créditos A, si después de tres meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.2.2.

21.2.1.2. Para calificar en categorías de menor riesgo créditos “C”. Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen en categoría C deberán conservar la misma calificación o una de mayor riesgo dependiendo de la situación financiera del deudor, pero podrán ser calificados como créditos B, si después de tres meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.2.2.

Podrá calificarse como crédito “A”, una vez evaluados los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, si transcurridos seis meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas.

21.2.1.3. Para calificar en categorías de menor riesgo créditos “D”. Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen en categoría D deberán conservar la misma calificación o una de mayor riesgo dependiendo de la situación financiera del deudor, pero podrán ser calificados como créditos C, si después de seis meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.2.2.

Podrá calificarse como crédito “B”, una vez evaluados los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, si transcurridos nueve meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento atrás enunciadas.

Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos doce meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.2.1.4. Para calificar en categorías de menor riesgo créditos “E”. Los créditos que al momento de la reestructuración estuviesen calificados en categoría E deberán conservar la misma calificación, pero podrán ser calificados como créditos D, si después de nueve meses contados a partir de la reestructuración, el deudor se encuentra al día en el pago de las cuotas y ha cumplido las condiciones generales señaladas en el numeral 21.2.2.

Podrá calificarse como crédito “C”, una vez evaluados los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, si transcurridos quince meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento atrás enunciadas.

Así mismo y una vez evaluados nuevamente los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “B”, si transcurridos dieciocho meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

Finalmente y una vez evaluados en su oportunidad los requisitos generales enunciados en el numeral 7º del presente capítulo, podrá calificarse como crédito “A” si transcurridos veintiún meses a partir de la reestructuración se mantienen las condiciones de cumplimiento enunciadas en el primer inciso de este numeral.

21.2.2. Condiciones generales. Todo crédito reestructurado sin importar la calificación en que se encuentre, para poder ser calificado en una categoría de menor riesgo deberá presentar las siguientes condiciones:

21.2.2.1. Durante el período requerido para pasar de una categoría a otra de menor riesgo, no podrá presentar una mora superior a un mes.

21.2.2.2. Si el crédito reestructurado presenta mora de más de un mes, se lo otorgará la calificación que tenía el crédito al momento de realizarse la reestructuración o una de mayor riesgo, dependiendo de las condiciones financieras del deudor y del resultado que arroje la evaluación del crédito de acuerdo con los requisitos generales anunciados en el numeral 7º del presente capítulo; y la contabilización de los ingresos de dicho crédito se harán por contabilidad de caja hasta cuando el crédito haya logrado la calificación “A” una vez cumplidas las condiciones del numeral 21.2.

Para que este crédito sea nuevamente calificado en una categoría de riesgo inferior, deberán cumplirse los requisitos señalados en el numeral 21.2.

21.2.2.3. Cuando un crédito reestructurado presente abonos a capital, y/o intereses, y/o corrección monetaria, y/o otros conceptos, sólo podrá ser calificado en una categoría de menor riesgo cuando cumpla los requisitos señalados en el numeral 7º.

21.2.3. Si la reestructuración consiste en la sustitución del crédito, por otro activo que mantenga el riesgo de contraparte en relación con el mismo deudor o las personas que conforme a las reglas sobre cupos individuales de crédito le sean acumulables, deberá realizarse un estudio que demuestre satisfactoriamente la solvencia de la contraparte.

21.2.4 Avalúo de la garantía —la cual deberá ser admisible de conformidad con las reglas de cupos individuales de endeudamiento— no mayor de un año, que establezca su valor de mercado y que considere explícitamente la factibilidad, costos y tiempo de su realización.

21.2.5. Si se pretenden otorgar nuevos créditos para la cancelación de las obligaciones vencidas a favor de la institución vigilada, el estudio del crédito respectivo a que se refiere el numeral 7º deberá demostrar satisfactoria capacidad de pago del deudor.

Las reestructuraciones de créditos calificados en categoría “A”, que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la entidad vigilada del trimestre calendario inmediatamente anterior, deberán ser informadas a esta superintendencia junto con los estados financieros del período en que se produzcan.

En todo caso, la Superintendencia Bancaria podrá, en cualquier tiempo, ordenar que se constituyan nuevamente las provisiones que se hayan reversado con ocasión de reestructuraciones de créditos.

(...).

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