CIRCULAR EXTERNA 26 DE 1998 

(Abril 22)

Ref.: Capítulo XIII, numeral 3º, de la Circular 100 de 1995.

Fondos interbancarios comprados y pactos de recompra.

Este despacho se permite informar que en adelante los establecimientos de crédito deberán dar aviso a la Superintendencia Bancaria cuando en cualquier día del mes los fondos interbancarios comprados ordinarios, registrados en el código 2205 del plan único de cuentas para el sistema financiero, PUC, excedan el 7.5% de la sumatoria de los códigos 21 —depósitos y exigibilidades—, 24 —créditos de bancos y otras obligaciones financieras— y 26 —títulos de inversión en circulación—.

Para el efecto, se adjunta la página 23-1 del capítulo XIII de la Circular 100 de 1995.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación.

3.5. Plazo. Teniendo en cuenta la naturaleza y finalidad de las operaciones descritas, se entiende que las mismas no deben comúnmente celebrarse por términos mayores a 30 días calendario, por lo cual, transcurrido este plazo sin que se hayan cancelado, deben legalizarse y contabilizarse en el grupo 24 —créditos de bancos y otras obligaciones financieras—.

En tal virtud, no resulta aceptable que, mediante el mecanismo de las prórrogas y/o negociaciones, dicho término se amplíe en la práctica, aún cuando la apariencia formal de la negociación responda al imperativo enunciado.

3.6. Información a la Superintendencia Bancaria. Cuando en cualquier día del mes los fondos interbancarios comprados ordinarios registrados en el código 2205 del plan único de cuentas para el sistema financiero excedan el 7.5% de la sumatoria de los códigos del PUC 21 —depósitos y exigibilidades—, 24 —créditos de bancos y otras obligaciones financieras— y 26 —títulos de inversión en circulación—, deberá darse aviso, dentro de los tres (3) días siguientes a la Superintendencia Bancaria —conjuntamente con el revisor fiscal— para efectos de evaluar la situación de liquidez de la respectiva entidad. Mientras exista tal situación, los establecimientos de crédito deberán ponderar adecuadamente la posibilidad de conceder nuevos créditos, sin perjuicio de las decisiones que al respecto adopte la propia Superintendencia con ocasión de los análisis que adelante individualmente.

3.7. Prácticas inseguras y no autorizadas. Se configura como práctica insegura el otorgamiento de créditos cuando el crecimiento de las fuentes que le sirven de base se obtenga a partir de la celebración de operaciones “Repo” o por medio de negociaciones de cartera que entrañen pacto de recompra, así como cuando dichos recursos, de manera general, provengan de fuentes no estables como los créditos interbancarios. Así mismo, se califica práctica no autorizada las conductas ejercidas en contravención a las instrucciones impartidas en los numerales precedentes.

También se califica como práctica no autorizada e insegura de conformidad con lo consagrado en el literal a), numeral 5 del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero las operaciones de “fondeo” y por consiguiente, ordena la suspensión inmediata de las mismas. Las operaciones de fondeo celebradas antes de la vigencia del presente instructivo deberán desmontarse antes del 31 de julio de 1996 y su efecto contabilizarse en la medida en que se vayan liquidando. Tales operaciones son realizadas con el propósito, entre otros, de obtener liquidez de otras entidades financieras o de otros agentes económicos. De acuerdo con la operatividad de estas negociaciones, la entidad que realiza el fondeo entrega activos, en particular inversiones, con el compromiso de recomprarlos al vencimiento del plazo convenido.

Al respecto, esta superintendencia ha observado que las operaciones antes descritas no se registran ni se contabilizan en el balance de las entidades financieras como “derechos de recompra” y en otros casos, ni siquiera se contabilizan. Como consecuencia, las inversiones utilizadas en estas operaciones tampoco son valoradas conforme a lo establecido en el capítulo I de la presente circular 100.

Dicha práctica no permite reconocer el impacto de la valoración en los estados de resultados de las entidades y por ello, se ha convertido en un mecanismo de diferimiento de pérdidas, con lo cual se contravienen los artículos 11 y 12 del Decreto 2649 de 1993. Adicionalmente, la realización de operaciones de fondeo en los términos descritos desconoce el deber de transparencia con que deben actuar las entidades vigiladas y los presupuestos y límites establecidos por la Superintendencia Bancaria para las operaciones de liquidez transitorias.

N. del D.: Esta circular va dirigida a representantes legales y revisores fiscales de los establecimientos de crédito.

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