CIRCULAR EXTERNA 30 DE 1996 

(Abril 2)

Este despacho, con ocasión de las nuevas disposiciones contenidas en la Ley 223 de 1995, mejor conocida como ley de racionalización tributaria, se permite dar a conocer las cuentas PUC que se afectan con los asientos contables que se deben efectuar de conformidad con las modificaciones introducidas por la norma en cita, cuyos apartes principales se transcriben a continuación:

1. Impuesto sobre las ventas. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 11 de la referida ley, el artículo 443-1 del estatuto tributario quedará así:

“ART. 443-1.—Responsabilidad en los servicios financieros. En el caso de los servicios financieros son responsables, en cuanto a los servicios gravados, los establecimientos bancarios ... y las demás entidades financieras o de servicios financieros sometidos a la vigilancia de la Superintendencia Bancaria de naturaleza comercial o cooperativa, con excepción de las sociedades administradoras de fondos de pensiones y cesantías y los institutos financieros de las entidades departamentales y territoriales...”.

Por su parte, el artículo 13 ibídem, modificatorio del numeral 3º del artículo 476 del estatuto tributario, establece un gravamen para las comisiones de las sociedades fiduciarias, excepción hecha de las que se causen por concepto de la administración de los fondos comunes.

Así las cosas, para efectos de la contabilización de los ingresos obtenidos por las sociedades fiduciarias por concepto de comisiones recibidas por la administración de fideicomisos, salvo los fondos comunes de inversión, el valor correspondiente al impuesto a las ventas por pagar se utilizará la siguiente cuenta:

2535 = Impuesto a las ventas por pagar

De otra parte conviene advertir que en aquellos eventos en que haya lugar a la retención en la fuente sobre el impuesto a las ventas, las cuentas y subcuentas PUC que se afectan serán las siguientes:

2535 = Impuesto a las ventas por pagar

2555 = Retenciones y aportes laborales

255505 = Retenciones en la fuente

2. Impuesto de renta y complementarios. A este respecto, conviene precisar que de conformidad con lo preceptuado en el artículo 61 de la Ley 223 de 1995, los consorcios y uniones temporales no son contribuyentes del impuesto de renta.

Así mismo cabe advertir, que de acuerdo con las voces del artículo 62 de la citada ley, el primer inciso del artículo 18-1 del estatuto tributario quedará así:

“Los fondos de inversión de capital extranjero no son contribuyentes del impuesto de renta y complementarios por las utilidades obtenidas en el desarrollo de las actividades que les son propias. Cuando sus ingresos correspondan a dividendos, que de haberse distribuido a un residente en el país hubieren estado gravados, se generará el impuesto a la tarifa del (35%), el cual será retenido por la sociedad pagadora del dividendo, al momento del pago o abono en cuenta.

Cuando los ingresos correspondan a rendimientos financieros, el impuesto será retenido en la fuente al momento del pago o abono en cuenta a favor del fondo, utilizando las mismas tarifas y los mismos procedimientos vigentes para las retenciones en la fuente a favor de los residentes o domiciliados en Colombia...”.

En el evento transcrito, la retención en la fuente deberá contabilizarse de acuerdo con las instrucciones establecidas para el efecto, por la Resolución 3600 de 1988 emanada de esta superintendencia y las normas que la modifican y/o adicionan.

De otra parte merece anotarse que acorde con lo previsto en el artículo 81 de la ley de racionalización tributaria que nos ocupa, el texto del artículo 102 del estatuto tributario será del siguiente tenor:

“ART. 102.—Contratos de fiducia mercantil. Para la determinación del impuesto sobre la renta en los contratos de fiducia mercantil se observarán las siguientes reglas:

(...).

3. Cuando el fideicomiso se encuentre sometido a condiciones suspensivas, resolutorias, o a sustituciones, revocatorias u otras circunstancias que no permitan identificar a los beneficiarios de las rentas en el respectivo ejercicio, éstas serán gravadas en cabeza del patrimonio autónomo a la tarifa de las sociedades colombianas. En este caso, el patrimonio autónomo se asimila a una sociedad anónima para los fines del impuesto sobre la renta y complementarios. En los fideicomisos de garantía se entenderá que el beneficiario es siempre el constituyente...”.

Finalmente cabe reseñarse que el artículo 82 de la Ley 223 en comento, adicionó el estatuto tributario con el siguiente artículo:

“ART. 102-1.—Titularización. (...). Los tenedores de los títulos están sujetos al impuesto de renta y complementarios sobre las rentas generadas por los mismos y sobre las ganancias obtenidas en su enajenación. Las rentas derivadas de los títulos de contenido crediticio reciben el tratamiento de rendimientos financieros; las derivadas de títulos de participación tendrán el tratamiento que corresponda a su naturaleza. En los títulos mixtos, el tratamiento tributario será el que corresponda a las rentas obtenidas por cada uno de los respectivos conceptos”.

La anterior dinámica sin perjuicio de la aplicación del artículo 23-1 del estatuto tributario.

En consecuencia, entratándose de los eventos descritos en los artículos 62 y 81 del estatuto de racionalización tributaria, el registro del impuesto de renta afectará las siguientes cuentas:

754Impuesto de renta y complementarios
72515Impuestos
 Impuesto de renta

En concepto de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales cuando se presenten las situaciones descritas a renglón seguido, deberá atenderse lo siguiente:

“...En relación con la forma como deben declararse la rentas gravadas en cabeza de los patrimonios autónomos cuando no se logre identificar a los beneficiarios de éstos, es necesario hacer las precisiones que se exponen a continuación:

De conformidad con lo dispuesto en el numeral 3º del artículo 102 del estatuto tributario (en adelante E.T.), cuando el fideicomiso se encuentre sometido a condiciones suspensivas, resolutorias, o a sustituciones, revocatorias u otras circunstancias que no permitan identificar los beneficiarios de las rentas en el respectivo ejercicio, el patrimonio autónomo debe asimilarse a una sociedad anónima para todos los fines del impuesto sobre la renta y complementarios.

Por lo tanto, cada patrimonio autónomo que reúna las condiciones señaladas en el numeral 3º del artículo 102 del estatuto tributario, al igual que una sociedad anónima, deberá contar con su propio número de identificación tributaria, el cual será solicitado por la sociedad fiduciaria respectiva.

De esta forma, la sociedad fiduciaria deberá cumplir bajo el NIT de cada patrimonio autónomo (que se asimile a sociedad anónima), los deberes formales a cargo de cada uno de éstos por concepto de impuesto de renta y complementarios. La sociedad fiduciaria será solidariamente responsable con los patrimonios autónomos por las sanciones derivadas por el incumplimiento de tales deberes.

No obstante, cuando los patrimonios autónomos (asimilados a sociedades anónimas) realicen actividades sometidas al impuesto sobre las ventas o actúen como agentes retenedores, la presentación de las declaraciones respectivas se regirá por lo dispuesto en el numeral 5º del artículo 102 del estatuto tributario por cuanto el alcance del numeral 3º no se extiende para efectos del impuesto sobre las ventas y retención; sólo comprende el impuesto sobre la renta y complementarios.

En relación (...) al tipo de identificación que debe utilizarse para cada uno de los patrimonios autónomos que sean responsables del impuesto sobre las ventas, timbre y retención en la fuente por concepto de renta e IVA, es de anotar que el numeral 5º artículo 102 del estatuto tributario asigna a las sociedades fiduciarias la obligación de cumplir bajo su propio NIT y razón social, las obligaciones formales según el caso, con cargo a los recursos del respectivo patrimonio.

En consecuencia, la sociedad fiduciaria deberá presentar por cada período y concepto una sola declaración, debiendo consolidar los saldos de las cuentas fiscales por concepto de impuesto sobre las ventas, timbre y retenciones, de todos los patrimonios autónomos, sean o no asimilados a sociedades anónimas.

Igualmente, la sociedad fiduciaria tendrá la obligación de llevar internamente cuentas fiscales separadas para cada uno de los patrimonios autónomos de manera que los soportes contables permitan determinar los pagos asociados a cada patrimonio.

En resumen, en materia de impuesto sobre la renta, la sociedad fiduciaria está obligada a cumplir con el deber formal de presentar bajo su propio NIT su declaración de renta sin incluir en ella conceptos distintos a los de la propia sociedad. Igualmente, tiene la obligación de presentar las declaraciones de renta correspondientes a cada uno de los patrimonios autónomos que de conformidad con el numeral 3º del artículo 102 del estatuto tributario deben asimilarse a sociedades anónimas. En este último evento, las declaraciones de renta se presentarán utilizando el NIT de cada patrimonio.

Por otra parte, en materia de impuesto sobre las ventas y de retenciones, la sociedad fiduciaria deberá presentar bajo su propio NIT y razón social, una declaración por cada concepto y período, consolidando los saldos que presenten las cuentas internas de cada patrimonio autónomo, así como los saldos propios.

Teniendo en cuenta lo anterior, es de concluir que tratándose del impuesto sobre la renta, la sociedad fiduciaria no debe consolidar saldos en las cuentas fiscales de los patrimonios autónomos por cuanto cada uno de ellos tiene NIT independiente.

Tratándose de impuesto sobre las ventas y declaraciones de retención en la fuente por concepto de renta y ventas, la fiduciaria debe consolidar los saldos que presenten las cuentas de los patrimonios autónomos para presentar bajo su propio NIT una sola declaración por cada concepto y período”.

3. Vigencia. La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación.

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