CIRCULAR EXTERNA 32 DE 1993 

(Junio 1º)

De conformidad con el artículo 325, numeral 3º, subnumeral 10, concordante con el artículo 184, numeral 1º del estatuto orgánico del sistema financiero (1), corresponde a la Superintendencia Bancaria determinar, con carácter general, la forma y la antelación con la cual las entidades aseguradoras deben poner a disposición de este organismo los modelos de las pólizas y las tarifas que las mismas van a utilizar. Un análisis del esquema establecido, hace necesario revisar los procedimientos con base en los cuales la Superintendencia Bancaria vigilará el estricto cumplimiento de las citadas disposiciones para lo cual se imparten las siguientes instrucciones:

1. Ramos. En las solicitudes de autorización para la operación de ramos, deberá presentarse un estudio que sustente la apertura de los mismos, el cual deberá contener:

1.1. Justificación. La entidad aseguradora solicitante deberá presentar en forma clara y concisa la exposición de motivos que justifican la apertura del ramo.

Sobre el particular deberá tenerse en cuenta que para el ofrecimiento de productos que comprendan diversidad de amparos susceptibles de ser explotados bajo los diferentes ramos autorizados a la entidad, no es necesaria la aprobación de un nuevo ramo; pero en tal evento, los amparos, primas, siniestros y gastos que de los mismos se deriven deberá reclasificarse de acuerdo con la nomenclatura de ramos preexistentes.

1.2. Estudio de mercado. Corresponde a una breve descripción del resultado técnico del ramo a nivel nacional e internacional cuando sea elcaso, indicando, además, el segmento de mercado que pretende atender, cuantificando la participación esperada y la forma en que se comercializará dicho producto.

1.3. Incidencia financiera y administrativa. Deberá analizarse el impacto de la apertura del ramo en la estructura operacional y financiera de la compañía presentando los proyecciones de los resultados esperados para los tres primeros años de operación del producto y su incidencia en los indicadores de margen de solvencia, patrimonio requerido por ramos y patrimonio técnico.

1.4. Reaseguros. En la solicitud deberán identificarse los reaseguradores del producto, así como los tipos de contrato a establecer y las condiciones generales de los mismos.

1.5. Producto. La entidad deberá remitir la póliza, anexos y certificadosa del producto que pretenda explotar a través del ramo, así como la tarifa inicial y nota técnica que la sustente.

2. Pólizas. Las pólizas deben ajustarse a las siguientes exigencias:

2.1. Carátula de las pólizas. En la carátula de las pólizas deberán incluirse:

a) Las condiciones particulares previstas en el artículo 1047 del Código de Comercio;

b) En caracteres destacados, es decir, que resalten a simple vista en relación con el resto de la impresión, el contenido del inciso primero del artículo 1068 del Código de Comercio, modificado por el artículo 82 de la Ley 45 de 1990 (2), y

c) La mención de la dirección de la entidad que expide la póliza, en la cual recibirá notificaciones, para garantizar, en todos los casos, la efectividad de dicha diligencia.

2.2. Primera página de la póliza. En esta página deben figurar, en caracteres destacados, según los mismos lineamientos atrás señalados, y en términos claros y concisos que proporcionen al tomador la información precisa sobre el verdadero alcance de la cobertura contratada, los amparos básicos y todas y cada de las exclusiones que se estipulen. Por ningún motivo se podrá consignar en las páginas interiores o en cláusulas posteriores exclusiones adicionales que no se hallen previstas en la primera condición aquí estipulada.

2.3. Condiciones del contrato. Las demás condiciones del contrato deben ser claramente legibles y se redactarán en forma tal que tomadores y asegurados puedan comprender e identificar fácilmente las definiciones de los riesgos amparados y las obligaciones emanadas del negocio celebrado. Como lo establece el artículo 184, numeral 2º, letra a) del estatuto orgánico del sistema financiero, el contenido de las pólizas debe ceñirse a las normas que regulan el contrato de seguro, al citado estatuto y a las disposiciones imperativas que resulten aplicables, so pena de ineficacia de la estipulación respectiva.

Sobre el particular, resulta oportuno tener en cuenta las observaciones consignadas en la Carta Circular 026 de 1993.

2.4. Coberturas. En la estructuración de las pólizas y anexos deberá tenerse en cuenta que los amparos ofrecidos puedan explotarse bajo los ramos previamente autorizados a la respectiva entidad aseguradora.

De acuerdo con lo anterior, las entidades aseguradoras deberán abstenerse de incluir en los respectivos productos coberturas para las cuales no cuenten con la debida autorización impartida por esta superintendencia, considerándose como constitutiva de práctica no autorizada e insegura la realización de conductas contrarias.

3. Tarifas. En los estudios técnicos y estadísticos que sustenten las tarifas deberán observarse los principios a que se refiere el artículo 184, numeral 3º, del estatuto orgánico del sistema financiero, así:

3.1. Equidad. La entidad aseguradora deberá observar que prima y riesgo presenten una correlación positiva, de acuerdo con las condiciones objetivas del riesgo.

3.2. Suficiencia. Es necesario que la tarifa cumpla razonablemente la tasa de riesgo y los costos propios de la operación, tales como los de adquisición, los administrativos y las utilidades.

3.3. Homogeneidad. Los elementos de la muestra objeto de estudio deben tener características comunes en los órdenes cualitativo y cuantitativo. Además, su escogencia debe cumplir los supuestos de aleatoriedad e independencia determinantes de la calidad de los resultados obtenidos.

3.4. Representatividad. El tamaño de la muestra debe corresponder a un número objetivo de elementos de la población que garantice un nivel de significación razonable y cubra un período adecuado, de manera que el cálculo de los estimadores presente un bajo nivel de error.

3.5. Riesgos especiales o novedosos. En los términos de la letra c) numeral 3º del artículo 184 del estatuto orgánico del sistema financiero, solamente tratándose de riesgos especiales o de carácter novedoso respecto de los cuales no resulte viable obtener la información necesaria para efectuar el estudio estadístico pertinente, podrá prescindirse de sustentar la tarifa con las exigencias enunciadas. En tales eventos resultará necesario acreditar el respaldo de un reasegurador de reconocida solvencia técnica y financiera.

4. Evaluación de las pólizas y tarifas por parte de la Superintendencia Bancaria. En lo sucesivo, esta entidad evaluará el cumplimiento de los requisitos señalados en el artículo 184 numerales 2º y 3º del estatuto orgánico del sistema financiero a través de las visitas de inspección que realiza permanentemente a las entidades del sector, así como mediante la ponderación de los resultados técnicos de los diferentes ramos.

Por lo tanto, a partir de la vigencia de la presente circular las entidades aseguradoras no deberán enviar a esta superintendencia los modelos de las pólizas, anexos y certificados, los cuales se mantendrán a disposición de este organismo, debidamente impresos en la misma forma como serán ofrecidos al público, debiendo informar de dicha circunstancia a esta superintendencia previamente a su comercialización u ofrecimiento, con indicación precisa del ramo bajo el cual se va a explotar; y de las tarifas debidamente clasificadas por ramos, junto con los elementos documentales y soportes estadísticos correspondientes.

5. Autorización previa. La aprobación previa de la Superintendencia Bancaria para las pólizas y tarifas será necesaria cuando se trate de la autorización inicial a una entidad aseguradora o de la correspondiente para la explotación de un nuevo ramo, de conformidad con el inciso segundo del numeral 1º del artículo 184 del estatuto orgánico del sistema financiero.

6. Incumplimiento de exigencias legales. En los términos del artículo 184 del numeral 4º del estatuto orgánico del sistema financiero, la ausencia de cualquiera de los requisitos legales a que alude el presente instructivo será causal para que por parte de la Superintendencia Bancaria se prohiba la utilización de la póliza o tarifa correspondiente hasta tanto se acredite el cumplimiento del requisito respectivo o incluso, puede suspenderse el certificado de autorización de la entidad, cuando tales deficiencias resulten sistemáticas, aparte de las sanciones legales procedentes.

7. Vigencia y derogatorias. La presente circular rige a partir de su publicación, y deroga las Circulares Externas 015 y 044 de 1991 y la Carta Circular 064 de 1990, y todas las demás instrucciones que resulten contrarias.

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