CIRCULAR EXTERNA 32 DE 2003

 

CIRCULAR EXTERNA 32 DE 2003 

(Junio 27)

Ref.: Protección al consumidor en algunas operaciones con divisas.

Este despacho ha tenido conocimiento de ciertas prácticas de algunos intermediarios del mercado cambiario vigilados por la Superintendencia Bancaria, las cuales, además de no enmarcarse en ninguna disposición del régimen cambiario, desconocen normas sobre protección al consumidor previstas en el estatuto orgánico del sistema financiero y resultan en algunos eventos lesivas de los intereses de los usuarios, conductas que se describen a continuación:

1. Exigencia de la adquisición de divisas al mismo intermediario del mercado cambiario como condición para realizar algunas operaciones

Se ha advertido que algunos intermediarios del mercado cambiario exigen para realizar algunas operaciones con divisas, cuando el régimen cambiario no ha previsto para tales transacciones dicho requisito, el que éstas se adquieran en la misma institución.

En efecto, algunos intermediarios se abstienen de recibir divisas de sus clientes por ejemplo, para efectuar giros al exterior por operaciones distintas a aquellas que deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario o para pagar gastos personales efectuados a través de tarjetas de crédito internacionales, estableciendo como condición para realizar la transacción el que la moneda extranjera sea adquirida en la misma entidad.

Sobre el particular resulta imperativo recordar que el artículo 76 de la Resolución Externa 8 de 2000 de la Junta Directiva del Banco de la República señala que las divisas que reciban los residentes en el país por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario “sólo podrán utilizarse para su venta a otros residentes y, según se convenga, para pagar en el país fletes y tiquetes de transporte internacionales, gastos personales efectuados a través de tarjetas de crédito internacionales, primas por concepto de seguros denominados en divisas de que trata el Decreto 2821 de 1991 y normas concordantes y para el pago de obligaciones provenientes de reaseguros con el exterior o para efectuar pagos en el exterior o en el país del valor de los siniestros que las empresas de seguros establecidas en Colombia deban cubrir en moneda extranjera, de conformidad con lo que determine el Gobierno Nacional en desarrollo de lo previsto por el artículo 14 de la Ley 9ª de 1991. Así mismo, podrán utilizarse para realizar en el exterior inversiones financieras y en activos, y cualquiera otra operación distinta de aquellas que deban canalizarse a través del mercado cambiario, o canalizarlas voluntariamente a través de dicho mercado”.

La citada disposición establece puntualmente que cuando los residentes en el país poseen divisas recibidas por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, pueden realizar directamente con ellas las transacciones señaladas. El mismo precepto advierte que tales divisas pueden ser empleadas en la realización de cualquier otra operación distinta de aquellas que deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario.

En tal sentido, la práctica de los intermediarios de abstenerse de recibir de sus clientes las divisas que éstos poseen cuando desean realizar alguna de las aludidas transacciones con moneda extranjera recibida por operaciones que no deben canalizarse a través del mercado cambiario, no obedece a ninguna disposición del régimen cambiario y por el contrario, desconoce las posibilidades contempladas en el precepto transcrito.

También carece de justificación normativa, resultando además abiertamente lesivo al interés del consumidor, exigirle vender las divisas para después someterlo a adquirir otras al mismo intermediario, generalmente a tasas de cambio superiores.

2. Pago de giros de divisas que no deben canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario

Se ha conocido que algunos intermediarios al pagar en Colombia giros de divisas que no deben canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario, se abstienen de entregar al beneficiario, así éste lo solicite, las divisas correspondientes.

Sobre dicha conducta es pertinente recordar que la operación de giro no necesariamente involucra una compra de divisas al destinatario del mismo, es decir, la canalización del giro no implica necesariamente la realización de una monetización, toda vez que son operaciones de cambio diferentes.

Por lo anterior, los beneficiarios de tales giros pueden exigir el pago de su importe en las correspondientes divisas; caso en el cual el intermediario deberá entregar el valor correspondiente en moneda extranjera. El beneficiario del giro también puede, si así se acuerda, vender las divisas al intermediario, evento en el cual el monto debe ser pagado en moneda legal.

En relación con las dos conductas descritas es preciso señalar que si bien las relaciones entre los intermediarios del mercado cambiario y las personas que utilizan sus servicios se rigen, entre otros, por principios como el de la autonomía de la voluntad, el cual soporta la potestad de las instituciones de decidir si efectúan o no determinada operación, es evidente que cuando las entidades estiman procedente celebrar una transacción, deben observar preferentemente el régimen que rige su actividad. En tal sentido, las instituciones vigiladas deben cumplir estrictamente tanto las disposiciones cambiarias como el régimen de protección al consumidor previsto en distintas normas del estatuto orgánico del sistema financiero.

Sobre éste último, se recuerda que el citado estatuto alude reiteradamente al deber de las instituciones vigiladas de suministrar información razonable y adecuada a los clientes y usuarios para que éstos puedan tomar decisiones debidamente informadas y puedan conocer cabalmente el alcance de sus derechos y obligaciones.

Entre otras, normas como el numeral 1º del artículo 97 y el numeral 5º del artículo 98 del citado estatuto precisan que es deber de las instituciones proporcionar la información suficiente y oportuna a todos los usuarios de sus servicios, de forma que permita lograr mayor transparencia en las operaciones y la adecuada comparación de las condiciones financieras ofrecidas en el mercado, favoreciendo así la toma de decisiones informadas.

Por su parte, el numeral 4.1 del artículo 98 del estatuto orgánico advierte que las entidades vigiladas por la Superintendencia Bancaria, en cuanto desarrollan actividades de interés público, deben emplear la adecuada diligencia en la prestación de los servicios a sus clientes, a fin de que éstos reciban la atención debida en desarrollo de las relaciones contractuales y en la celebración de las operaciones propias de su objeto deben abstenerse de convenir cláusulas que puedan afectar el equilibrio del contrato o dar lugar a un abuso de posición dominante.

En este contexto, este despacho advierte que las prácticas antes descritas impiden, en un caso, que los residentes en el país que poseen divisas recibidas por operaciones que no deben canalizarse a través del mercado cambiario, puedan emplearlas en las transacciones expresamente señaladas en el estatuto cambiario, y en el otro, que el beneficiario del giro, destinatario de las divisas, escoja libremente entre recaudar su importe en moneda extranjera o en moneda legal, éste último evento, por la venta de las respectivas divisas.

Cuando se somete la realización de las operaciones a otras transacciones (compra o venta de divisas), es evidente que en ambos casos se está subordinando la prestación de un servicio al cumplimiento de requisitos no previstos en el régimen cambiario, proceder que atenta contra los intereses de los clientes y usuarios.

Por lo expuesto, este despacho, en ejercicio de sus facultades legales, especialmente de las contempladas en los literales a) y c) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, estima pertinente instruir a los intermediarios del mercado cambiario sometidos a su control y vigilancia, sobre el deber que tienen de diseñar y aplicar mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles en carteleras, que permitan a sus clientes y usuarios conocer, de acuerdo con las políticas generales de cada entidad, el derecho que tienen de efectuar, con las divisas recibidas por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, las transacciones a que se refiere el artículo 76 del estatuto cambiario vigente.

Se advierte además que cuando la respectiva institución decida voluntariamente realizar alguna de las operaciones enunciadas en el artículo 76 de la Resolución Externa 8 de 2000, deberá recibir del usuario, en caso de que éste las posea y las presente, las divisas originadas en operaciones que no deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario, sin que resulte admisible efectuar exigencias como requerir para hacer la transacción el que se adquiera la moneda extranjera al mismo intermediario.

Adicionalmente, en relación con los giros de divisas que no deben canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario, se instruye a los intermediarios a efectos de que diseñen y apliquen mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles dispuestos en las carteleras previstas para ilustrar al público, mediante los cuales se informe a los beneficiarios sobre la posibilidad de recaudar su importe en moneda extranjera o en moneda legal. En tal sentido se precisa, que si así lo solicita el destinatario del giro, el establecimiento deberá cancelarlo entregando la respectiva cantidad de divisas.

Los mecanismos de divulgación a que hace referencia esta circular deberán ser diseñados e implementados por los intermediarios del mercado cambiario vigilados por esta superintendencia a más tardar el 16 de julio de 2003.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación y adiciona los capítulos tercero del título II y quinto del título III de la circular básica jurídica de la Superintendencia Bancaria, adjuntando para el efecto, las hojas que se modifican.

N. del D.: Esta circular externa va dirigida a representantes legales y revisores fiscales de los intermediarios del mercado cambiario vigilados por la Superintendencia Bancaria.

TÍTULO II

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— Otorgar financiaciones de importaciones de bienes de capital sin controlar que éstas se registren ante el Banco de la República como endeudamiento externo, dentro de los plazos consagrados en las actuales normas cambiarias.

— Modificar las cartas de crédito de importación para que los pagos en el exterior se hagan con la simple presentación de la factura comercial.

— Vender divisas por importaciones de bienes que constituyen endeudamiento externo, con la presentación de la declaración de cambio 1 “Importaciones de bienes”.

— Recibir pesos de los importadores para el pago de importaciones en moneda legal sin la declaración de cambio por importaciones.

— Recibir declaraciones de cambio diligenciadas parcialmente o con la codificación de la balanza cambiaria en forma errada.

— Recibir en forma extemporánea las declaraciones de cambio.

— Recibir de los bancos corresponsales cobranzas de cheques en moneda legal para su cobro y giro al exterior del equivalente en moneda extranjera sin la presentación de la declaración de cambio por importaciones.

2.5. Régimen sancionatorio

El incumplimiento de lo establecido en la presente circular dará lugar a las sanciones de que tratan los artículos 209 y 211 del estatuto orgánico del sistema financiero, según el caso.

3. Información sobre operaciones con divisas recibidas por los residentes en el país por concepto de operaciones que no deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario

El artículo 76 de la Resolución Externa 8 de 2000 de la Junta Directiva del Banco de la República señala la utilización que se puede dar a las divisas que reciban los residentes en el país por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario.

Por lo anterior, para efectos de lo dispuesto en el numeral 1º, artículo 97 del EOSF, en concordancia con lo previsto en los artículos 72 literal f) y 98 numerales 4.1 y 5º, los establecimientos de crédito deberán diseñar y aplicar mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles en carteleras, que permitan a sus clientes y usuarios conocer, de acuerdo con las políticas de cada entidad, el derecho que tienen de efectuar, con las divisas recibidas por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, las transacciones a que se refiere el artículo 76 del estatuto cambiario vigente.

En tal sentido, cuando los establecimientos de crédito decidan realizar alguna de las operaciones enunciadas en la citada disposición de la Resolución Externa 8, deberán recibir del cliente o usuario, en caso que éste las posea y las presente, las divisas originadas en operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, sin que resulte admisible efectuar exigencias distintas de las contempladas en el estatuto cambiario, la ley o disposiciones reglamentarias, como por ejemplo, la de requerir para hacer la transacción que se adquieran las divisas al mismo intermediario, cuando para la correspondiente operación el régimen de la materia no contempla tal condición.

4. Pago de giros de divisas que no deben canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario.

Los establecimientos de crédito deberán diseñar y aplicar mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles dispuestos en las carteleras previstas para ilustrar al público, mediante los cuales se informe que los giros de divisas que no deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario pueden ser cobrados por los beneficiarios en moneda extranjera o en moneda legal.

De tal forma, los establecimientos de crédito deberán cancelar el importe de dichos giros mediante la entrega de su importe en divisas, si así lo solicita el beneficiario. El pago en moneda legal podrá efectuarse si se acuerda con el beneficiario la venta de las respectivas divisas.

TÍTULO III

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de operaciones con casas de cambio que no cuenten con autorización de funcionamiento de esta superintendencia.

En consecuencia, las entidades vigiladas deberán adoptar las medidas internas que estimen pertinentes a efectos de dar cabal cumplimiento a este instructivo.

11. Información sobre operaciones con divisas recibidas por los residentes en el país por concepto de operaciones que no deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario

El artículo 76 de la Resolución Externa 8 de 2000 de la Junta Directiva del Banco de la República señala la utilización que se puede dar a las divisas que reciban los residentes en el país por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario.

Por lo anterior, para efectos de lo dispuesto en el numeral 1º, artículo 97 del EOSF, en concordancia con lo previsto en los artículos 72 literal f) y 98 numerales 4.1 y 5º, las casas de cambio deberán diseñar y aplicar mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles en carteleras, que permitan a sus clientes y usuarios conocer, de acuerdo con las políticas de cada entidad, el derecho que tienen de efectuar, con las divisas recibidas por concepto de operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, las transacciones a que se refiere el artículo 76 del estatuto cambiario vigente.

En tal sentido, cuando la respectiva institución, de acuerdo con las operaciones permitidas a las casas de cambio, decida realizar alguna de las transacciones enunciadas en la citada disposición de la Resolución Externa 8, deberá recibir del cliente o usuario, en caso que éste las posea y las presente, las divisas originadas en operaciones que no deban canalizarse a través del mercado cambiario, sin que resulte admisible efectuar exigencias distintas de las contempladas en el estatuto cambiario, la ley o disposiciones reglamentarias, como por ejemplo, la de requerir para hacer la transacción que se adquieran las divisas al mismo intermediario, cuando para la correspondiente operación el régimen de la materia no contempla tal condición.

12. Pago de giros de divisas que no deben canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario

Las casas de cambio deberán diseñar y aplicar mecanismos adecuados y permanentes de divulgación, tales como avisos visibles dispuestos en las carteleras previstas para ilustrar al público, mediante los cuales se informe que los giros de divisas que no deban canalizarse obligatoriamente a través del mercado cambiario pueden ser cobrados por los beneficiarios en moneda extranjera o en moneda legal.

De tal forma, las casas de cambio deberán cancelar el importe de dichos giros mediante la entrega de su importe en divisas, si así lo solicita el beneficiario. El pago en moneda legal podrá efectuarse si se acuerda con el beneficiario la venta de las respectivas divisas.

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