CIRCULAR EXTERNA 47 DE 1997 

(Julio 25 )

Por mandato del artículo 97 del estatuto orgánico del sistema financiero, las entidades vigiladas deben suministrar a los usuarios de los servicios que prestan la información necesaria para lograr la mayor transparencia en las operaciones que realicen, de suerte que les permita, a través de elementos de juicio claros y objetivos, escoger las mejores opciones del mercado. En concordancia con la referida norma, el literal c) del numeral 3º del artículo 326 faculta al Superintendente Bancario para velar porque las instituciones vigiladas suministren a los usuarios del servicio la información necesaria para los fines del artículo 97 citado.

Por su parte el artículo 326, numeral 3º, literal a) faculta a la Superintendencia Bancaria para instruir a las instituciones vigiladas sobre la manera como deben cumplirse las disposiciones que regulan su actividad, fijar los criterios técnicos y jurídicos que faciliten el cumplimiento de tales normas y señalar los procedimientos para su cabal aplicación.

Con el propósito de que las normas reseñadas tengan una real aplicación y que las tasas de interés de las operaciones activas sean consignadas en los contratos con total transparencia, de modo que los intervinientes en la operación cuenten con la información suficiente y real sobre su costo, se imparten las siguientes instrucciones:

En los contratos que instrumenten operaciones activas, las tasas de interés, fijas o variables, deben expresarse en términos efectivos anuales, independientemente de que se mencione su equivalencia en tasas nominales de acuerdo con la periodicidad de pago convenida.

En los eventos en que se pacten tasas de interés variables, la de referencia debe ser expresada en términos efectivos anuales y el margen o spread, también calculado en términos efectivos anuales, debe adicionarse a la tasa de referencia.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación y modifica los literales f) y g) del numeral 1º del título II de la Circular Externa 007 de 1996, páginas 3, 3-1 y 4, las cuales se anexan.

De manera que, aplicando el artículo 884 del Código de Comercio y 2231 del Código Civil en lo no regulado por el anterior, podemos relacionar a continuación las diferentes hipótesis que pueden presentarse con la indicación de la solución aplicable a cada una de ellas.

1. En silencio del interés convencional remuneratorio, éste será el bancario corriente.

2. El límite máximo estipulable del interés convencional remuneratorio será el interés bancario corriente más la mitad de éste.

3. Si se pacta un interés para el plazo menor al bancario corriente y no se estipula el moratorio, éste será el doble del convencional remuneratorio.

4. Si se estipula un interés para el plazo superior al bancario corriente sin que exceda en una mitad a éste y no se dice nada sobre el moratorio, éste será el doble del bancario corriente.

5. Si no se convienen intereses para el plazo y se pactan moratorios, éstos no podrán exceder el doble del interés bancario corriente (en plazo será el bancario corriente).

6. Si no se acuerdan intereses de plazo ni moratorios, los primeros serán el bancario corriente y los segundos el doble de ellos.

7. Si se pacta interés remuneratorio menor al bancario corriente, el moratorio convencional no puede exceder el doble del estipulado para el plazo.

8. Si se pactan sistemas de capitalización de intereses o de interés compuesto, los intereses remuneratorios estipulados en cualquier de esas modalidades no podrán exceder el interés bancario corriente más la mitad de éste, de conformidad con lo previsto en el artículo 121 numeral 3º del estatuto orgánico del sistema financiero.

El moratorio no podrá exceder del doble del interés remuneratorio convencional ni del doble del interés bancario corriente; el remuneratorio no podrá exceder del interés bancario corriente más la mitad de este. En cuanto al límite máximo de intereses moratorios es preciso tener en cuenta que en el caso de que la tasa establecida para el interés de usura (C.P., art. 235) sea inferior, se tendrá esta última como nuevo límite en materia de intereses.

Una vez precisados los límites, es oportuno poner de presente que ellos corresponden a tasas reales efectivas ya que éstas son las indicadas para reflejar la verdadera rentabilidad obtenida. De otra manera, para evadir el control en el cobro de intereses bastaría con pactar tasas de interés que, si bien nominalmente resultarían inferiores a las permitidas, mediante el simple expediente de prever modalidades de pago anticipadas (cualquiera diferente a anualidades vencidas), se estarían obteniendo tasas reales por encima de los límites legales, dejando en el plano meramente teórico las disposiciones legales que los establecen.

En todo caso, debe tenerse presente que cuando no se pacte una periodicidad de pago determinada la tasa se entenderá expresada en términos de intereses efectivo anual, en virtud de lo previsto en el artículo 121, numeral 3º parágrafo del estatuto orgánico del sistema financiero.

De otra parte, debe tenerse en cuenta que los intereses son los réditos de un capital, debiéndose entender incluido en ellos tanto lo que se cobra por ceder el beneficio de hacer uso del dinero, como por asumir el riesgo que ello representa y, en general, todas las cargas de tipo accesorio que se derivan para el acreedor respectivo, con excepción de los impuestos directos que se causen, como podrían ser los estudios de crédito y los costos de control y cobranza normal u ordinaria, resultando así remunerada con tales réditos, y en su integridad, la operación financiera.

En estos términos, para efectos del control que corresponde efectuar a este despacho sobre lo dispuesto por el artículo 1168 del Código de Comercio, ineludiblemente tendrá que entenderse dentro del concepto de interés todas las sumas que se carguen o reciban directamente o por interpuesta persona, teniendo como causa la entrega de dinero, a título de depósito o de mutuo, “...aún cuando las mismas se justifiquen por concepto de honorarios comisiones u otras semejantes.

Así mismo, se incluirán dentro de los intereses las sumas que el deudor pague por concepto de servicios vinculados directamente con el crédito en exceso de las sumas que señale el reglamento”. Tales conceptos se integrarán al de los intereses, propiamente así denominados, para luego deducir su equivalencia en términos reales o efectivos, de conformidad con lo previsto en el artículo 68 de la Ley 45 de 1990.

Igualmente, resulta del caso recordar que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 121, numeral 3º del estatuto orgánico del sistema financiero, en las obligaciones estipuladas en unidades de poder adquisitivo constante, UPAC, o respecto de las cuales se estipule cualquier cláusula de reajuste, la corrección monetaria o el reajuste, según el caso, computará como interés.

Naturalmente, como el artículo 1168 del Código de Comercio lo que prohíbe son “los pactos que conlleven la simulación de los intereses legalmente admitidos”, la asimilación planteada solamente tendrá relevancia en casos en que, en su conjunto, pueda concluirse que están superándose los límites legalmente previstos.

Por último, de conformidad con las facultades consagradas en el artículo 326, numeral 5º, literal a) del estatuto orgánico del sistema financiero, por las razones de orden legal anotadas y por considerar imprudente que las entidades sometidas a inspección y vigilancia de la Superintendencia Bancaria se expongan, al sobrepasar los montos o límites legales, bien a la reducción de los intereses y aún a la pérdida de todos ellos en el caso de mora, cuando normalmente deben haber sido contabilizados según los pactos correspondientes, se califica como práctica no autorizada e insegura cualquier pacto que exceda un interés legal, incluyendo sistemas que produzcan el resultado prohibido previsto en el artículo 1168 del Código de Comercio.

g) Contratación de tasas de interés en operaciones activas.

Por mandato del artículo 97 del estatuto orgánico del sistema financiero, las entidades vigiladas deben suministrar a los usuarios de los servicios que prestan la información necesaria para lograr la mayor transparencia en las operaciones que realicen, de suerte que les permita, a través de elementos de juicio claros y objetivos, escoger las mejores opciones del mercado. En concordancia con la referida norma, el literal c) del numeral 3º del artículo 326 faculta al Superintendente Bancario para velar porque las instituciones vigiladas suministren a los usuarios del servicio la información necesaria para los fines del artículo 97 citado.

Por su parte el artículo 326, numeral 3º, literal a) faculta a la Superintendencia Bancaria para instruir a las instituciones vigiladas sobre la manera como deben cumplirse las disposiciones que regulan su actividad, fijar los criterios técnicos y jurídicos que faciliten el cumplimiento de tales normas y señalar los procedimientos para su cabal aplicación.

Con el propósito de que las normas reseñadas tengan una real aplicación y que las tasas de interés de las operaciones activas sean consignadas en los contratos con total transparencia, de modo que los intervinientes en la operación cuenten con la información suficiente y real sobre su costo, se imparten las siguientes instrucciones:

En los contratos que instrumenten operaciones activas las tasas de interés, fijas o variables, debe expresarse en términos efectivos anuales, independientemente de que se mencione su equivalencia en tasas nominales de acuerdo con la periodicidad de pago convenida.

En los eventos en que se pacten tasas de interés variables, la de referencia debe ser expresada en términos efectivos anuales y el margen o spread, también calculado en términos efectivos anuales, debe adicionarse a la tasa de referencia.

N. del D.: Esta circular va dirigida a los representante legales y revisores fiscales de los establecimientos de crédito.

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