CIRCULAR EXTERNA 7 DE 1994 

(Marzo 23)

Correspondiéndole a la Superintendencia de Sociedades entre las distintas funciones a ella asignadas en el Decreto 2155 de 1992, la de fomentar el conocimiento y difusión de la legislación comercial, así como la de dar apoyo en los asuntos de su competencia a los empresarios del país, este despacho se permite formular a continuación los siguientes comentarios acerca de la realización de las reuniones por derecho propio de las que trata el artículo 422 del Código de Comercio:

1. En virtud de lo dispuesto en el artículo 186 del citado código que remite de manera general a las reglas del artículo 429 ibídem aplicables también a las mencionadas reuniones, las mismas pueden tener ocurrencia en cualquier sociedad mercantil.

2. Su celebración sólo puede tener lugar cuando la asamblea o junta de socios debiéndose reunir en forma ordinaria dentro de los tres primeros meses del año por disposición legal o estatutaria, no se lleve a cabo por falta de convocatoria. Se entiende que no hay convocatoria, cuando ésta no se ha efectuado o cuando la citación se hace pretermitiendo alguno de los requisitos en cuanto a medio, antelación o persona facultada para realizarla.

3. Esta reunión sólo puede llevarse a cabo en el domicilio principal de la sociedad y en el lugar donde funcione la administración de la misma. Por ello, en las sociedades que no tengan oficinas de administración en la sede de su domicilio principal no puede tener ocurrencia este tipo de reunión por ausencia de una de las condiciones de ley.

4. Su realización únicamente puede tener lugar a las 10:00 a.m., del primer día hábil del mes de abril, requisito este último que amerita las siguientes precisiones:

4.1. En principio, los días sábados son hábiles, y tal carácter ostentarían para la realización de la reunión mencionada, en la medida en que en las oficinas de la administración ubicadas en el domicilio principal se labore habitualmente tales días, teniendo en cuenta que dicha circunstancia permite que los asociados puedan ejercer en esos días los derechos que su condición de tal les otorga, mientras que la habitualidad se sustenta en el conocimiento y seguridad que ese hecho les brinda a los asociados sobre la oportunidad de que disponen para proceder de esa manera.

4.2. Sin embargo, siendo los sábados habitualmente laborables, puede presentarse el hecho de que específicamente en algunos de ellos usualmente no se labore por circunstancias previamente conocidas, como sería el caso de los sábados santos, evento en el cual, por tener éstos un carácter excepcional, no se tendrían como hábiles pese a tener tal condición los restantes sábados.

4.3. De acuerdo con ello, el próximo 2 de abril que es sábado santo, será tenido como primer día hábil del mes de abril, únicamente en el caso de aquellas compañías que además de laborar usualmente los días sábados, lo hayan hecho también durante los sábados santos de los años anteriores. De no ser así, el primer día hábil indicado, será el lunes 4 de abril.

5. Por último, en las reuniones por derecho propio se puede deliberar con cualquier número plural de asociados sin importar el número de acciones o cuotas sociales representadas y las decisiones podrán tomarse con el voto favorable de por lo menos la mitad más una de tales acciones o cuotas sociales representadas, a no ser que se trate de decisiones para las cuales la ley o los estatutos exijan una ayoría especial, caso en el cual deberán tomarse con dicha mayoría.

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