CIRCULAR EXTERNA 70 DE 1998

 

CIRCULAR EXTERNA 70 DE 1998 

(Septiembre 28)

Ref.: Capítulo I de la Circular Externa 100 de 1995, referente a la evaluación de inversiones.

Este despacho en uso sus facultades legales y en especial de las que le confieren los literales a) y b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, ha considerado oportuno introducir algunos cambios en el capítulo I de la circular básica contable y financiera.

El literal a) numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, faculta a la Superintendencia Bancaria para instruir a las instituciones vigiladas sobre la manera como deben cumplirse las disposiciones que regulan su actividad, fijar los criterios técnicos y jurídicos que faciliten el cumplimiento de tales normas y señalar los procedimientos para su cabal aplicación.

A su vez, el literal b) del numeral 3º del artículo 326 del estatuto orgánico del sistema financiero, precisa que la Superintendencia Bancaria tiene la función de fijar las reglas generales que deben seguir las instituciones vigiladas en su contabilidad.

El seguimiento que este despacho ha efectuado al comportamiento de las inversiones adquiridas por las entidades vigiladas lo ha llevado a establecer la necesidad de fijar una nueva clasificación dentro de las inversiones denominadas “inversiones hasta el vencimiento”, cuando se trate de renta fija o “inversiones permanentes”, cuando se trate de renta variable, las cuales deben reunir ciertas características y condiciones cuya permanencia en el portafolio estará dada básicamente por la intención de mantenerlas.

Para el efecto, se sustituye el capítulo I de la Circular Externa 100 de 1995 —básica contable y financiera—.

La presente circular rige desde la fecha de su publicación, deroga todas las instrucciones que le sean contrarias y se aplicará a la valoración de inversiones que deba efectuarse en los estados financieros correspondientes al mes de septiembre de 1998, los cuales se deberán transmitir a más tardar el día 20 de octubre de 1998 cuando la entidad se acoja al procedimiento aquí descrito.

CAPÍTULO I

Evaluación de inversiones

1. Objeto y alcance de la valoración

1.1. Obligatoriedad de la evaluación. Las instituciones vigiladas por la Superintendencia Bancaria efectuarán una evaluación permanente de la totalidad de sus inversiones de renta fija y de renta variable, incluidas aquellas realizadas con propósitos de cobertura.

Así mismo, esta evaluación deberá comprender las inversiones de renta fija y de renta variable, incluidas aquellas realizadas con propósitos de cobertura, de:

1.1.1. Los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales y los fondos mutuos de inversión administrados por las sociedades fiduciarias.

1.1.2. Los fideicomisos de garantía y demás fideicomisos administrados por las sociedades fiduciarias.

1.1.3. Los fondos administrados por las sociedades administradoras de fondos de pensiones y/o de cesantía y los fondos de reservas pensionales administrados por entidades del régimen de prima media con prestación definida.

1.1.4. Los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y por las entidades aseguradoras.

Las disposiciones contenidas en el presente instructivo no serán aplicables a los aportes efectuados en clubes sociales, en cooperativas o en entidades sin ánimo de lucro, nacionales o internacionales, las cuales se registrarán por su costo ajustado que no podrá exceder en ningún caso de su valor máximo recuperable, conforme a lo establecido en el plan único de cuentas.

Tratándose de fondos comunes especiales o fiducias de administración cuyos constituyentes o adherentes sean exclusivamente inversionistas calificados del segundo mercado, conforme a lo dispuesto en la Resolución 707 de 1994 de la Sala General de la Superintendencia de Valores y demás normas que la modifiquen o sustituyan, podrán adoptar metodologías de valoración y contabilización especiales siempre que consulten los criterios generales establecidos en el presente instructivo, para lo cual deberán ser autorizados individualmente y en forma previa por la Superintendencia Bancaria.

En el evento en que se obtenga la autorización correspondiente, la sociedad deberá adoptar los mecanismos necesarios en orden a suministrar a los inversionistas una información completa y oportuna sobre la metodología de valoración adoptada y la incidencia del nuevo tratamiento en el valor de sus aportes. Para tales efectos, será necesario, además, que en el reglamento del fondo respectivo se establezca como obligación de la sociedad el suministro de la información en los términos antes señalados.

1.2. Clasificación de las inversiones. Para efectos de la evaluación, las inversiones deberán clasificarse en inversiones negociables, inversiones no negociables, inversiones hasta el vencimiento o inversiones permanentes. Las dos (2) primeras a su vez, se clasifican en inversiones de renta fija y de renta variable.

1.3. Inversiones negociables, no negociables, hasta el vencimiento o permanentes.

1.3.1. Inversiones no negociables. Se clasificarán como inversiones no negociables las que se encuentren en una cualquiera de las siguientes situaciones:

a) Las inversiones de renta variable que se clasifiquen como de baja o mínima bursatilidad, sin ninguna cotización o que no se coticen en bolsas de valores, y

b) Las inversiones de renta variable mediante las cuales se adquiera o se mantenga el control directo o indirecto de cualquier entidad, independientemente de su grado de bursatilidad.

1.3.2 “Inversiones hasta el vencimiento”, tratándose de renta fija e “inversiones permanentes”, tratándose de renta variable. Se clasificarán como inversiones “hasta el vencimiento” o “permanentes”, las que cumplan con las siguientes condiciones:

a) Tratándose de inversiones de renta fija, que tengan vencimientos iguales o superiores a un (1) año a partir de la fecha de compra deberán mantenerse hasta el vencimiento; en caso de tener plazos superiores a 3 años, que permanezcan en el portafolio de la entidad por lo menos durante ese lapso, y

b) Tratándose de inversiones de renta variable, que permanezcan en el portafolio de la entidad por lo menos durante tres (3) años.

En cualquiera de los dos (2) casos anteriores, la entidad deberá tener la capacidad y la intención de mantenerlas en su portafolio.

Para estos efectos, se entiende que una entidad tiene capacidad, cuando la permanencia de la inversión no afecta la liquidez para el desarrollo normal de sus operaciones, y que tiene la intención de permanencia, cuando el representante legal y el director del comité de activos y pasivos se comprometen por escrito ante la Superintendencia Bancaria a mantener hasta el vencimiento o por lo menos durante tres (3) años las inversiones de renta fija y durante el mismo período de tres años las de renta variable. El documento donde conste el compromiso antes mencionado se deberá mantener en la entidad a disposición de la Superintendencia Bancaria.

Dentro de los plazos establecidos para la transmisión de los estados financieros deberá remitirse el formato que para tal efecto establezca esta entidad. Tratándose de los fondos de pensiones y cesantía el envío deberá realizarse dentro de los cinco (5) días siguientes a la transmisión de los estados financieros de fin de mes.

La decisión de clasificar una inversión en esta categoría deberá ser adoptada por la entidad en el momento de su compra. Para las inversiones que conforman el portafolio a la fecha de entrada en vigencia de la Circular 070 de 1998, las entidades deberán informar su “intención de permanencia” y remitir con los estados financieros de septiembre de 1998 el formato correspondiente.

1.3.3. Inversiones negociables. Las inversiones que no reúnan una cualquiera de las características señaladas en los numerales anteriores, así como las efectuadas por las entidades vigiladas en fondos de inversión y fondos de pensiones y de cesantía, se considerarán como negociables.

Se considerarán como negociables la totalidad de las inversiones efectuadas por los fondos de pensiones voluntarias, los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales, los fondos mutuos de inversión administrados por sociedades fiduciarias y los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y las entidades aseguradoras.

Las inversiones realizadas por los fondos de pensiones obligatorias y cesantía y los fondos de reservas pensionales administrados por entidades del régimen de prima media con prestación definida tendrán el carácter de negociables salvo que cumplan con las condiciones anteriormente señaladas para clasificarse como permanentes o hasta el vencimiento.

Las inversiones efectuadas en el mercado primario con el propósito de cumplir los requerimientos legales, es decir las inversiones forzosas, podrán clasificarse como inversiones no negociables o hasta el vencimiento. En caso de que tales inversiones se adquieran de acuerdo con las condiciones del mercado deberán clasificarse como inversiones negociables y valorarse de acuerdo con lo establecido en el presente capítulo. Las efectuadas en el mercado secundario, se clasificarán como negociables, salvo que cumplan las características señaladas para las “inversiones hasta el vencimiento”.

Las inversiones efectuadas en bonos educativos de valor constante se clasificarán como no negociables.

1.4. Inversiones de renta fija y de renta variable. Se entenderán como inversiones de renta fija los títulos de deuda. Igualmente se considerarán como inversiones de renta fija los títulos que incorporen simultáneamente derechos de crédito y de participación, tales como los títulos mixtos emitidos en procesos de titularización, siempre y cuando exista un compromiso de reintegrar la totalidad del capital en un término no superior a quince (15) años.

Los bonos convertibles en acciones, así como las demás inversiones que no se clasifiquen como de renta fija se considerarán como inversiones de renta variable.

1.5. Inversiones de cobertura. Podrán recibir el tratamiento de inversiones de cobertura los títulos adquiridos que cumplan las siguientes condiciones:

1.5.1. Que tengan por objeto exclusivo eliminar o reducir significativamente el riesgo de mercado al que están expuestos los activos, pasivos u otros elementos de los estados financieros de las entidades.

1.5.2. Que el tipo de cobertura haya sido autorizado por la Superintendencia Bancaria.

1.5.3. Que las operaciones cubiertas y de cobertura sean identificadas explícitamente desde el nacimiento de la cobertura, las cuales se integrarán para efectos financieros como una única operación.

Las inversiones de cobertura adquiridas con el fin de cubrir los riesgos de otras inversiones de renta fija o renta variable se clasificarán como inversiones negociables, no negociables, hasta el vencimiento o permanentes teniendo en cuenta la naturaleza contable y financiera del elemento cubierto, sin considerar las características intrínsecas del elemento que se utilice como cobertura.

Las inversiones de cobertura adquiridas con el fin de cubrir otros elementos de los estados financieros distintos de los señalados en el inciso anterior se clasificarán conforme lo indique por vía general la Superintendencia Bancaria.

1.6. Reclasificación de las inversiones.

1.6.1. De renta fija no negociables a negociables. Las entidades vigiladas podrán, en cualquier momento, reclasificar las inversiones de renta fija no negociables a negociables. Para tal efecto, se deberán reclasificar necesariamente todas las inversiones de renta fija emitidas por un mismo emisor. Las inversiones de renta fija que se reclasifiquen a negociables, así como las que se adquieran posteriormente del mismo emisor, se mantendrán en dicha clasificación hasta su redención o negociación, y su tratamiento contable será el establecido para esta clase de inversiones.

1.6.2. De renta variable negociables a no negociables. Las inversiones de renta variable podrán reclasificarse de negociables a no negociables siempre que se presente alguna de las siguientes condiciones:

a) Que se haya adquirido el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión, independientemente de su grado de bursatilidad;

b) Que durante los últimos seis (6) meses las inversiones se hayan mantenido dentro de la clasificación de baja, mínima o sin ninguna cotización, y

c) Que se retire la inscripción de la inversión en bolsas de valores.

1.6.3. De renta variable no negociables a negociables. Las inversiones de renta variable podrán reclasificarse de no negociables a negociables siempre que no se tenga el control directo o indirecto de la sociedad receptora de la inversión y durante los últimos seis (6) meses las inversiones se hayan mantenido dentro de la clasificación de alta o media bursatilidad.

1.6.4. De hasta el vencimiento a negociables. Por instrucción de la Superintendencia Bancaria o por iniciativa de la propia entidad se podrán reclasificar o vender “inversiones hasta el vencimiento”, únicamente cuando se presenten las siguientes circunstancias excepcionales:

a) Deterioro o dificultades significativas del emisor, su matriz, filiales, subordinadas o vinculadas;

b) Situaciones o decisiones empresariales que afecten al emisor, y

c) Cambios en la regulación que impidan el mantenimiento de la inversión.

La reclasificación o venta efectuada por la entidad deberá ser informada a la Superintendencia Bancaria, a más tardar dentro de los diez (10) días siguientes, indicando la razón de dicha decisión y sus efectos en el estado de ganancias o pérdidas.

Una vez hayan sido reclasificadas como inversiones negociables, no podrán volver a clasificarse como “inversiones hasta el vencimiento”, a menos que mejore significativamente la situación del emisor, previa autorización de la Superintendencia Bancaria.

1.6.5. De permanentes a negociables. Por instrucción de la Superintendencia Bancaria o por iniciativa de la propia entidad se podrán reclasificar o vender “inversiones permanentes”, únicamente cuando se presenten las siguientes circunstancias excepcionales:

a) Deterioro o dificultades significativas del emisor, su matriz, filiales, subordinadas o vinculadas;

b) Situaciones o decisiones empresariales que afecten al emisor, y

c) Cambios en la regulación que impidan el mantenimiento de la inversión.

La reclasificación o venta efectuada por la entidad deberá ser informada a la Superintendencia Bancaria dentro de los diez (10) días siguientes, indicando la razón de dicha decisión y sus efectos en el estado de ganancias o pérdidas.

En este caso las “inversiones permanentes” se clasificarán como inversiones negociables, observando las normas sobre valoración y contabilización para dichas inversiones. Las pérdidas o ganancias no realizadas deberán reconocerse como ingresos o egresos el día de la reclasificación, previa reversión de las cuentas de superávit por valorización o desvalorización.

Una vez hayan sido reclasificadas como inversiones negociables, no podrán volver a clasificarse como “inversiones permanentes”, a menos que mejore significativamente la situación del emisor, previa autorización de la Superintendencia Bancaria.

1.6.6. Inversiones de cobertura. A partir del momento en que se cancele o extinga el elemento cubierto, dejarán de ser inversiones de cobertura y se deberán reclasificar a inversiones negociables, no negociables, hasta el vencimiento o permanentes, de acuerdo con las características propias de la inversión, siguiendo los criterios establecidos en el numeral 1.3 de este instructivo.

La Superintendencia Bancaria podrá autorizar por vía general otros casos en los cuales las entidades vigiladas se encuentran facultadas para reclasificar las inversiones.

A efectos de establecer el control directo o indirecto en una sociedad debe darse aplicación a lo dispuesto en el capítulo X “estados financieros consolidados” de este instructivo.

Las entidades que efectúen reclasificaciones de sus inversiones de renta variable, de acuerdo con lo previsto en los numerales 1.6.2, 1.6.3 y 1.6.5, deberán llevar a la nueva clasificación las demás inversiones de renta variable que posean o que adquieran posteriormente del mismo emisor.

1.7. Valor de mercado. Para efectos de la evaluación, se entenderá como valor de mercado el valor neto de realización, el cual resulta de deducir del precio de mercado los gastos directamente imputables a la conversión del activo, tales como comisiones, impuestos y otros conceptos de similar naturaleza.

El precio de mercado representa el importe en efectivo o su equivalente en que es factible convertir la inversión en la fecha de la valoración, el cual debe ser razonable, verificable y confiable.

1.8. Definición de riesgos. Para efectos de la evaluación de las inversiones se tendrán en cuenta los riesgos que a continuación se definen:

1.8.1. Riesgo de mercado. Se entenderá como riesgo de mercado la contingencia de pérdida o ganancia por la variación del valor de mercado frente al valor registrado de la inversión, producto de cambios en las condiciones del mercado, incluidas las variaciones en las tasas de interés o en las tasas de cambio.

1.8.2. Riesgo de solvencia. Se entenderá como riesgo de solvencia la contingencia de pérdida por el deterioro en la estructura financiera del emisor o garante de un título, que pueda generar disminución en el valor de la inversión o en la capacidad de pago, total o parcial, de los rendimientos o del capital de la inversión.

1.8.3. Riesgo jurídico. Se entenderá como riesgo jurídico la contingencia de pérdida derivada de situaciones de orden legal que puedan afectar la titularidad de las inversiones o la efectiva recuperación de su valor.

1.9. Frecuencia y alcance de la valoración por riesgo de mercado. La valoración de las inversiones señaladas en el numeral 1.1 deberá efectuarse de la siguiente forma:

1.9.1. Las inversiones correspondientes a las instituciones vigiladas y los fondos administrados por entidades administradoras de pensiones y/o de cesantía, los fondos comunes de inversión ordinarios y especiales, los fondos mutuos de inversión administrados por sociedades fiduciarias, así como los fondos de pensiones de jubilación e invalidez administrados por las sociedades fiduciarias y por las entidades aseguradoras, deberán valorarse en forma diaria y sus resultados registrarse con la misma frecuencia.

1.9.2. Las inversiones de los otros fideicomisos de inversión, inmobiliarios, de administración y otros fideicomisos administrados por sociedades fiduciarias, deberán valorarse en forma mensual y sus resultados registrarse con la misma frecuencia. No obstante, si los plazos de rendición de cuentas son menores, deberán acogerse a estos.

2. Valoración de las inversiones negociables de renta fija. Las inversiones negociables de renta fija se valorarán por su valor de mercado. Para este propósito se deberá adelantar el siguiente procedimiento:

a) Se debe establecer el flujo de fondos futuros por concepto de rendimientos y capital de los títulos de acuerdo con los términos pactados;

b) Para cada pago del flujo de fondos se debe establecer una tasa de descuento efectiva anual, sobre la base de un año de 365 días, que permita convertir dicho pago futuro a su valor presente;

c) La tasa de descuento resulta de sumar la tasa básica y el margen del título. Para el caso de títulos a tasa variable, cuando la tasa de referencia esté expresada en términos nominales, la tasa básica y el margen se suman en términos nominales y luego se convierten a efectivo anual para determinar la tasa de descuento.

En el método de valoración con tasas futuras implícitas, la tasa de descuento para cada flujo se obtiene de promediar geométricamente las tasas de riesgo (tasa básica más margen) de los períodos de causación de rendimientos comprendidos entre la fecha de valoración y la del pago, y

d) Se entenderán como tasas básicas aquellas que miden la exposición de la inversión al riesgo de mercado por posibles cambios en el nivel general de tasas de títulos de la misma especie.

Se entenderá como margen el porcentaje que se adiciona o deduce a las tasas básicas y que recoge la exposición a los riesgos de solvencia y jurídicos, así como el plazo al vencimiento, la liquidez del título y otros aspectos específicos al emisor y al título. El margen refleja las diferencias de valor entre el título a valorar y el conjunto de títulos de la misma especie y corresponde a la prima que paga un título con referencia a la rentabilidad de otros títulos, cuyas características promedio se resumen en la tasa básica. El margen que se establezca en cada valoración deberá ser constante para todos los períodos de causación de rendimientos.

2.1. Determinación de los flujos de fondos futuros. Los flujos futuros de las inversiones negociables de renta fija deben corresponder a los montos que se espera recibir por los conceptos de capital y rendimientos pactados en cada título.

La determinación de los rendimientos se efectuará conforme a las siguientes reglas:

2.1.1. Inversiones de renta fija a tasa fija. Los rendimientos constantes para cada período de causación se obtendrán de aplicar al principal la correspondiente tasa fija pactada en el título o los pagos específicos contractualmente establecidos, según el caso.

2.1.2. Inversiones de renta fija a tasa variable. Los rendimientos variables para cada período de causación se obtendrán de aplicar al principal la tasa de referencia, incrementada o disminuida en los puntos porcentuales pactados en el título, si los hubiere.

Se entenderá como tasa de referencia la tasa de mercado utilizada contractualmente para la determinación del pago de los rendimientos variables. En consecuencia, para las inversiones en moneda legal son las tasas DTF, TCC y corrección monetaria, entre otras; para las inversiones en moneda extranjera son las tasas bancarias (Prime, LIBOR y otras) y las tasas establecidas para las letras de tesorería gubernamentales.

El monto de los rendimientos variables se deberá establecer de acuerdo con las siguientes reglas:

a) Cuando a la fecha de la valoración se conozca el valor de la tasa de referencia, el monto de los rendimientos resultará de aplicar al valor del capital la tasa de referencia más o menos los puntos porcentuales pactados, convertidos a la modalidad de pago establecida en el título;

b) Cuando a la fecha de valoración no se conozcan los valores futuros de las tasas de referencia, éstos se deberán estimar para cada pago de rendimientos. Para tal efecto, las entidades pueden utilizar el método de proyección simple o el método de tasas futuras implícitas, los cuales se señalan a continuación:

i) Método de proyección simple. A la tasa de referencia del día de la valoración se le adicionan o deducen los puntos porcentuales pactados en el título y este resultado se convierte a la modalidad de pago establecida en el título. Esta tasa así calculada se aplica al capital para determinar el valor de los flujos.

ii) Método de las tasas futuras implícitas. Partiendo de la curva de rendimientos a plazo de la fecha de valoración y con base en el plazo de la tasa de referencia contractual, se calcula la tasa futura implícita(1) de cada pago de rendimientos, interpolando si es necesario.

(1) La tasa futura implícita para un período comprendido entre 90 y 180 días se puede obtener de las tasas conocidas hoy para inversiones de 90 y 180 días respectivamente. Se supone que la inversión de 180 días debe ser equivalente a invertir hoy a 90 días a la tasa respectiva y reinvertir el producto de la tasa futura implícita por el período entre 90 y 180 días.

A estas tasas futuras implícitas se les adicionan o deducen los puntos porcentuales pactados y este resultado se convierte a la modalidad de pago establecida en el título. Las tasas así calculadas se aplican al capital para determinar el valor de los flujos.

Para efectos de estimar tasas futuras en períodos posteriores al mayor plazo existente de la curva de rendimientos, se extrapola la tasa aplicando el valor correspondiente al mayor plazo de la tasa futura implícita disponible.

Para los métodos descritos, cuando la tasa de referencia sea la DTF o TCC, se podrá utilizar para la proyección de flujos la última DTF o TCC publicada o el promedio aritmético de las últimas dos (2) tasas publicadas.

iii) Otros métodos que hayan sido aceptados previamente por la Superintendencia Bancaria, y

c) Para los títulos TES Clase B a tasa variable, se debe utilizar el método de proyección simple, aplicando la variación anual del IPC conocida en el momento de la valoración para la determinación de todos los flujos futuros de fondos.

Esta corresponde a la variación anual del IPC (publicada por el DANE) del mes inmediatamente anterior a la fecha de valoración.

Para hallar el valor de los rendimientos anuales se debe aplicar la siguiente fórmula:

$ rendimiento anual = Capital * [((1 + variación anual IPC) * (1 + PCA)) - 1]

Capital: valor nominal del título

Variación anual IPC: inflación anual del mes anterior a la fecha de valoración, certificada por el DANE.

PCA: porcentaje contractual aprobado, es el componente de rendimiento real anual que se reconoce por contrato.

De la misma manera se calculan todos los rendimientos anuales que tenga pendiente el título.

2.2. Determinación de las tasas básicas. Para efectos de establecer las tasas básicas de cada flujo se seguirán los siguientes criterios:

2.2.1. Títulos emitidos por el Banco de la República. Los títulos de participación y los demás que emita el Banco de la República tendrán como tasas básicas el promedio de las tasas efectivas de negociación de los títulos de participación de un plazo igual al período remanente al pago de rendimientos, o interpoladas a dicho plazo.

Para el efecto se tomarán las tasas efectivas promedio de las bolsas de los últimos cinco (5) días en los cuales se haya registrado negociación dentro de los últimos treinta (30) días corridos. Si no es posible, se tomará el promedio simple de las tasas efectivas de colocación de los últimos cinco (5) días de estos títulos en el mercado primario durante el último mes corrido o, en su defecto, la última tasa efectiva de colocación.

2.2.2. Títulos emitidos o garantizados por la Nación. Los títulos TES a tasa fija, tasa variable y otros emitidos por la Nación en moneda legal tendrán como tasas básicas sus tasas efectivas promedio de negociación en las bolsas de valores, correspondientes según el caso a títulos a tasa fija o variable. Para tal efecto, se tomarán las tasas efectivas promedio de las bolsas de los últimos cinco (5) días en los cuales se haya registrado negociación dentro de los últimos treinta (30) días corridos, para el plazo remanente correspondiente. Si no se han registrado negociaciones en el lapso antes mencionado, se tomará el promedio simple de las tasas efectivas de colocación de los últimos (5) días en el mercado primario durante el último mes corrido o, en su defecto, la tasa efectiva de colocación de la última subasta realizada.

Como la tasa promedio de negociación obtenida involucra el rendimiento del título como un todo, es decir incluye rendimientos anuales y capital, ésta será la tasa de descuento a utilizar para todos los flujos futuros de los TES a tasa fija.

Las tasas efectivas promedio de negociación para TES B a tasa variable divulgadas por las bolsas deberán expresarse como la variación anual del IPC para el mes anterior más una tasa real de negociación (trn).

La tasa básica para el título estará dada por la siguiente fórmula:

tb = ((1 + variación del IPC anual) * (1 + trn)) - 1

IPC: Inflación anual del mes anterior a la fecha de valoración, certificada por el DANE.

trn: Porcentaje real de rentabilidad promedio de las 5 últimas cotizaciones en bolsa, para títulos con plazos remanentes similares al del título valorado.

Por lo tanto, la tasa utilizada para descontar todos los flujos pendientes es:

i = tb + m

tb: La tasa básica.

m: Margen, que en principio es igual a cero.

La tasa básica para otros títulos emitidos o garantizados por la Nación que tengan como referencia el IPC, será la correspondiente a los TES B tasa variable del plazo de redención que más se aproxime al del respectivo título.

La tasa básica de los bonos pensionales será la tasa efectiva promedio de las bolsas de los últimos cinco (5) días en los cuales se haya registrado negociación dentro de los treinta días corridos, para el plazo remanente correspondiente. Esta tasa se calculará utilizando el mismo procedimiento señalado para los TES B a tasa variable. Si no se han registrado negociaciones en el lapso antes señalado, la tasa básica será la indicada en el párrafo anterior.

En el caso de que la tasa de referencia sea otra, ésta se tomará como tasa básica.

2.2.3. Otras inversiones de renta fija a tasa fija. Se utilizarán las tasas básicas autorizadas del período comprendido entre la fecha de valoración y la del pago de cada flujo, interpolada si es necesario. Las tasas básicas autorizadas son las siguientes:

a) Para las inversiones en moneda legal:

i) La TBS publicada por la Superintendencia Bancaria, en este caso se utilizará el promedio móvil de los últimos diez días hábiles anteriores. Para tales efectos, la Superintendencia Bancaria informa la TBS diaria y su promedio móvil de diez días. Cuando la valoración se realice en un día no hábil, la entidad utilizará la TBS promedio móvil 10 calculada en el día hábil inmediatamente anterior.

ii) La tasa DTF efectiva para el plazo de 90 días certificada por el Banco de la República y las tasas efectivas de captación con certificados de depósito a término para los plazos de 180 y 360 días calculadas por la misma entidad.

Cuando la entidad escoja como tasa básica la DTF para descontar los títulos de renta fija a tasa fija, podrá utilizar la última DTF publicada o el promedio aritmético de las últimas 2 DTF publicadas.

iii) El índice DAB que se calcula con base en las aceptaciones bancarias que se negocian en la bolsa de valores para los diferentes plazos. En este caso se utilizará el promedio de los últimos cinco (5) días del índice.

iv) Otras tasas aceptadas previamente mediante actos de carácter general por la Superintendencia Bancaria, y

b) Para las inversiones en moneda extranjera. Se deberá utilizar la tasa promedio de los últimos diez (10) días de los rendimientos de tesorería de los gobiernos extranjeros en la respectiva divisa, para el plazo correspondiente.

Cuando no se encuentre una tasa básica para un período igual al plazo remanente de pago de rendimientos o igual al período remanente del título, según la aplicación que se le esté dando, se podrá estimar la tasa básica utilizando una interpolación o extrapolación.

2.2.4. Otras inversiones de renta fija a tasa variable. Las tasas básicas para las inversiones en moneda legal y extranjera se determinarán con base en las tasas de referencia, de acuerdo con el siguiente procedimiento:

a) Cuando a la fecha de la valoración se conozca el valor de la tasa de referencia para el pago de rendimientos, se deberá considerar como tasa básica la tasa de referencia contractual, en los mismos términos en que está expresada, vigente a la fecha de valoración, interpolada al período remanente para dicho pago;

b) Cuando a la fecha de valoración no se conozcan los valores futuros de las tasas de referencia, se utilizarán como tasas básicas las siguientes:

i) Si se utiliza el método de proyección simple, la tasa básica será la tasa de referencia vigente en la fecha de valoración que corresponda al período de causación de rendimientos, en la modalidad de la tasa de referencia.

ii) Si se utiliza el método de tasas futuras implícitas, las tasas básicas serán las tasas futuras implícitas correspondiente a cada período de causación de rendimientos, en los términos de la tasa de referencia.

La entidad deberá utilizar la última DTF o TCC publicadas o el promedio de las dos últimas semanas que aplicó en la proyección de los flujos.

2.3. Determinación del margen.

2.3.1. Determinación del margen inicial. El margen inicial se calculará en la fecha de adquisición del título.

2.3.1.1. Para el método de tasas futuras implícitas. Si la tasa de referencia del título está expresada en la modalidad efectivo anual más un spread efectivo anual, el margen inicial deberá calcularse efectivo anual, con la siguiente ecuación:

VC: Valor de compra del título

Fn: Flujo futuro para el período n.

tb1: Tasas básicas en la modalidad efectiva anual (futuras implícitas) establecidas en los literales a) y b) ii) del numeral 2.2.4 del presente capítulo.

MI: Margen inicial, que es la variable a resolver.

dk: Número de días del período k, k=1...n.

Si la tasa de referencia del título está expresada en la modalidad nominal anticipada más un spread nominal anticipado, el margen inicial deberá calcularse nominal anticipado, aplicando la siguiente fórmula:

VC: Valor de compra del título

Fn: Flujo futuro para el período n.

tb1: Tasas básicas en la modalidad nominal anticipada (futuras implícitas), establecidas en los literales a) y b) ii) del numeral 2.2.4 del presente capítulo.

MI: Margen inicial, que es la variable a resolver.

dk: Número de días del período k, k=1...n.

n: Número de veces que se capitaliza en un año la tasa contractual.

Si la tasa de referencia del título está expresada en la modalidad nominal vencido más un spread nominal vencido, el margen inicial deberá calcularse nominal vencido, aplicando la siguiente fórmula:

VC: Valor de compra del título

Fn: Flujo futuro para el período n.

tb1: Tasas básicas en la modalidad nominal vencidas (futuras implícitas), establecidas en los literales a) y b) ii) del numeral 2.2.4 del presente capítulo.

MI: Margen inicial, que es la variable a resolver.

dk: Número de días del período k, k=1...n.

n: Número de veces que se capitaliza en un año la tasa contractual.

2.3.1.2 Para el método de proyección simple. El margen inicial será la diferencia entre la tasa interna de retorno de la inversión y la tasa básica.

Ml = TIR - TB

MI: Margen inicial.

TIR: Tasa interna de retorno del título expresada en los mismos términos de la tasa de referencia contractual.

TB: tasa básica correspondiente al período de causación de rendimientos expresada en los términos de la tasa de referencia contractual, establecida en los literales a y b i) del numeral 2.2.4. del presente capítulo.

2.3.1.3. Para títulos de renta fija a tasa fija. El margen inicial (MI) será el resultado de resolver la siguiente ecuación:

VC: valor de compra del título

Fn: flujo futuro para el período n

tbn : tasa básica efectiva anual de cada flujo, correspondiente a la del período comprendido entre la fecha de valoración y la del pago del flujo interpolada si es necesario, establecida en el numeral 2.2.3. del presente capítulo.

MI: margen inicial, que es la variable a resolver.

dk: número de días que hay entre la fecha de valoración y la fecha de pago del flujo k, k=1...n.

2.3.1.4. Caso de excepción. Cuando la entidad, de conformidad con lo dispuesto en este capítulo o en normas que lo adicionen o modifiquen, cambie los parámetros de valoración, deberá recalcular el margen inicial de todos los títulos tomando como valor de compra (VC) de cada título su valor de mercado a la fecha en que ocurra dicho cambio, calculado con los parámetros anteriores.

2.3.2. Margen utilizado en la tasa de descuento. En cada valoración del título la entidad puede aumentar o disminuir el margen para descuento si considera que existen factores que modifiquen el nivel de los riesgos de solvencia del emisor, jurídicos, de liquidez o plazo al vencimiento del título. El margen sólo podrá ser inferior al margen inicial cuando a juicio de la Superintendencia Bancaria exista un mercado transaccional electrónico que suministre una información representativa de mercado para el título específico a valorar.

Para el subconjunto de títulos que tengan iguales características, esto es: emisor, tipo o clase de instrumento y plazo al vencimiento, el margen utilizado para descuento deberá ser igual o superior al promedio ponderado del subconjunto de márgenes iniciales en cuestión. Se entiende que en algunos casos el margen inicial así calculado puede ser menor al margen inicial de algunos de los títulos que conforman este subconjunto.

Se exceptúan de la anterior condición aquellos títulos que tengan riesgos que incidan en forma exclusiva sobre su precio particular, sin que afecte los otros títulos de iguales características. La entidad que efectúe este tipo de excepciones deberá justificarlo en la misma remisión periódica de información de los portafolios de inversión.

A las inversiones de renta fija a tasa fija en moneda legal emitidas o garantizadas por la Nación o por el Banco de la República y las inversiones forzosas no se les calculará margen inicial, ni se evaluarán por riesgo de solvencia. Sin embargo, en la determinación del margen deberán considerarse otros factores que afecten negativamente el valor del título, tales como riesgos jurídicos, de liquidez, plazo al vencimiento u otros que no se encuentren incluidos en la tasa básica del emisor.

Cuando se trate de inversiones en moneda extranjera el margen para descuento deberá determinarse con base en las reglas antes señaladas.

De encontrarse diferencia entre los márgenes determinados por la entidad y los estimados por la Superintendencia Bancaria y en los casos en que en forma manifiesta se manipulen los márgenes para descuento y presenten valoraciones de inversiones que estén significativamente lejos de los valores de mercado de los títulos, se le notificará al representante legal de la entidad, para que con lectura a la junta directiva y sus miembros, se realicen las aclaraciones correspondientes y se tomen las medidas correctivas del caso.

2.3.3. Políticas de margen y riesgos. Cada semestre la junta directiva debe revisar y aprobar la política de riesgos y límites de portafolio que estén dispuestos a asumir y, consecuente con la misma, determinar los parámetros para establecer los márgenes y sus modificaciones, teniendo en cuenta la solvencia de los emisores, el plazo al vencimiento de los títulos y todos los factores que constituyen riesgo de conformidad con la presente circular. La primera aprobación de dichas políticas se debe realizar antes del 31 de mayo de 1998.

2.4. Otras disposiciones. En los casos, en que las entidades prevean que los métodos de valoración existentes no se puedan aplicar, o no sean los más aconsejables técnicamente, para nuevos tipos de títulos o aún para los que ya estén en circulación, pueden hacer llegar a la Superintendencia Bancaria su inquietud al respecto, acompañada de un estudio de viabilidad de los métodos, índices, tasas, etc., que consideren los más convenientes. La Superintendencia Bancaria evaluará entre otros aspectos, su consistencia técnica, conforme a lo dispuesto en el presente instructivo. De ser autorizados será mediante actos de carácter general.

Los métodos de valoración y las tasas básicas de referencia para el descuento de los títulos que hayan sido escogidos por las entidades no podrán ser modificados en el transcurso de un año fiscal. En el evento en que se vayan a efectuar modificaciones al inicio de un año fiscal, deberá informarse a la Superintendencia Bancaria de este hecho, con una antelación no inferior a 5 días.

2.5. Comparación de los valores de mercado de las inversiones de renta fija frente a los exigidos de acuerdo con la calificación por riesgo de solvencia. El valor de mercado de las inversiones calificadas en categoría “C” o en una de mayor riesgo, de acuerdo con los criterios establecidos en el numeral 5.3, no podrá ser superior a los valores máximos que se establecen en el numeral 5.4.

3. Valoración de las inversiones de renta variable

3.1 Valoración de las inversiones de renta variable. Las inversiones de renta variable se valorarán conforme a las reglas que se señalan a continuación:

3.1.1. Inversiones que se cotizan en bolsas de valores del país. Las inversiones se valorarán con base en el índice de bursatilidad que informa mensualmente la Superintendencia de Valores, de la siguiente manera:

a) Alta y media bursatilidad. Se valorarán de la siguiente manera:

i) Las entidades podrán escoger el número de días comunes con base en los cuales se calculará el precio promedio ponderado de las transacciones en las bolsas. Este número debe ser como mínimo de diez (10) días y como máximo noventa (90) días. El anterior promedio será válido como valor de mercado de la acción cuando su cálculo se haga con al menos diez (10) datos, o sea que debe haber por lo menos diez (10) días con transacciones en las bolsas de dicha acción.

El parámetro escogido por la entidad deberá utilizarse en la valoración de todas las inversiones de renta variable que se encuentren en esta categoría y no podrá modificarse en el transcurso de un año fiscal. Las entidades deberán informar previamente a la Superintendencia Bancaria el parámetro escogido.

ii) Cuando no se registren las negociaciones indicadas en el ordinal anterior, las inversiones se mantendrán a su último valor registrado.

b) Baja o mínima bursatilidad o sin ninguna cotización. Se valorarán de acuerdo con alguna de las siguientes reglas:

i) Por su valor intrínseco, el cual no podrá ser anterior a doce (12) meses contados desde la fecha de la valoración. En todo caso, cuando se conozca un valor intrínseco más reciente, deberá utilizarse este último para la correspondiente valoración.

ii) Por un método general que refleje en forma adecuada el valor económico de la inversión, el cual deberá ser previamente autorizado mediante actos de carácter general por la Superintendencia Bancaria.

La Superintendencia evaluará con un criterio de prudencia que el método reconozca, entre otros aspectos, la liquidez de los títulos, sus riesgos jurídicos y de solvencia.

c) Cambio de bursatilidad. Los cambios temporales en la bursatilidad de las inversiones no implicarán una modificación en las reglas de valoración. En consecuencia, la valoración correspondiente se efectuará con sujeción a los criterios que se venían utilizando hasta el cumplimiento del término de seis (6) meses de que tratan los numerales 1.6.2 y 1.6.3.

3.1.2. Entidades que han sido objeto de procesos de privatización. Para valorar las acciones de entidades que han sido objeto de procesos de privatización de baja o mínima bursatilidad o sin ninguna cotización, cuando el valor intrínseco sea inferior al costo de adquisición se podrá tomar como valor intrínseco éste último.

A partir de la vigencia de la Circular 070 de 1998, los fondos de pensiones y de cesantía que en virtud de las normas vigentes adquieran acciones en la primera vuelta deberán amortizar la diferencia de precio entre la segunda vuelta y la primera, con cargo a la inversión y abono al estado de ganancias o pérdidas, en alícuotas diarias durante el plazo de dos (2) años en los cuales debe mantener la inversión.

Para valorar las inversiones se tomará como valor intrínseco aquel valor por el cual fueron enajenadas las acciones en el proceso de privatización.

Cuando el valor intrínseco de que trata el numeral 3.1.1, literal b), subnumeral i), para las fechas de la valoración, sea menor al intrínseco que tenían las acciones en la fecha de adquisición, el valor calculado se reducirá en la misma proporción.

Este método de valoración se aplicará hasta por el término de dos años contados a partir de la fecha de su adquisición dentro del proceso de privatización.

Transcurrido el término antes señalado, las entidades podrán diferir gradualmente durante los seis meses siguientes las provisiones que resulten de aplicar el método de valoración contenido en el numeral 3.1.1, literal b) de este instructivo, esto es, al valor intrínseco de la inversión, establecido al término de los dos años antes indicados.

3.1.3. Sociedades de reciente creación. Cuando se realicen inversiones para crear una nueva sociedad, los aportes se podrán valorar por su valor de suscripción durante el año siguiente a su constitución, al cabo del cual deberán valorarse conforme a las reglas generales establecidas en el presente instructivo.

3.1.4. Sociedades que realicen por primera vez oferta pública de acciones. La regla de valoración contenida en el numeral anterior, será igualmente aplicable en aquellos casos en que se efectúen inversiones en sociedades que realizan por primera vez oferta pública en el mercado de valores y el año se contará a partir de la fecha de suscripción.

En todas las hipótesis establecidas en los numerales 3.1.2, 3.1.3 y 3.1.4, las entidades deberán solicitar mensualmente a las sociedades receptoras de la inversión la información sobre el valor intrínseco de las acciones.

3.1.5 Inversiones que no se cotizan en las bolsas de valores del país ni del exterior. Se valorarán conforme a las reglas previstas para las inversiones de mínima bursatilidad.

3.1.6. Inversiones que se cotizan en bolsas de valores del exterior:

a) Inversiones que se cotizan exclusivamente en el exterior. Tales inversiones se valorarán por el precio promedio de las cotizaciones registradas en el último mes o por el último precio de cotización de bolsa reportado durante el mismo período, el que se considere más razonable, convertidos a moneda legal, siempre que se trate de bolsas de valores aceptadas por la Superintendencia de Valores. En todo caso, el método utilizado para cada título deberá ser el mismo para todo el año fiscal.

En el evento en que no se hayan presentado cotizaciones en el último mes o dichas cotizaciones se realicen en bolsas no aceptadas por la Superintendencia de Valores, se procederá conforme a las reglas previstas para las inversiones de baja o mínima bursatilidad;

b) Inversiones que se cotizan simultáneamente en bolsas del país y del exterior. Se valorarán conforme a las cotizaciones de las bolsas del país donde se registre el volumen más representativo de transacciones, de acuerdo con las reglas del presente numeral, según corresponda.

En caso que no se registren negociaciones en la fecha del pago, la valoración se efectuará atendiendo los parámetros establecidos en el presente numeral, según corresponda, hasta el momento en que se presenten negociaciones, evento en el cual la valoración se efectuará con sujeción a lo dispuesto en el inciso anterior.

La valoración de las inversiones efectuadas en fondos comunes de inversión ordinarios o especiales y en fondos de pensiones y de cesantía se establecerá con base en el valor de la unidad que calcule la entidad fiduciaria o la sociedad administradora, según el caso, correspondiente al día inmediatamente anterior.

3.1.7 Títulos de participación generados en procesos de titularización de activos inmobiliarios de baja, mínima o ninguna bursatilidad

3.1.7.1. Requisitos generales. Sólo se podrá invertir en títulos de participación generados en procesos de titularización de activos inmobiliarios autorizados por la Superintendencia de Valores de acuerdo con lo dispuesto en la Resolución 400 de 1995, que hayan sido calificados por una sociedad calificadora autorizada para desarrollar su objeto social en el país.

Así mismo, será viable la inversión en esta clase de títulos cuando en el contrato del patrimonio autónomo se acuerde que al bien objeto de titularización se le debe realizar como mínimo un avalúo cada seis meses, contados a partir de la fecha de constitución del mismo. Tratándose de patrimonios autónomos constituidos con anterioridad a la entrada en vigencia de la presente circular, el plazo mencionado se contará a partir del 30 de junio de 1997.

3.1.7.2. Valoración de los títulos. El valor de mercado resultará de aplicar la siguiente fórmula:

VM= Valor intrínseco * (1- factor de riesgo)

Donde:

VM: Valor de mercado

Valor intrínseco: Código 73 del plan único de cuentas del patrimonio autónomo dividido entre el número de títulos emitidos.

Factor de riesgo: Factor asociado con la calificación del título establecida en el numeral 3.1.7.4.

El valor intrínseco no podrá tener una antigüedad superior a un mes y será calculado por la sociedad fiduciaria administradora del patrimonio autónomo.

3.1.7.3. Régimen de transición. Con el fin de que los títulos emitidos en procesos de titularización de activos inmobiliarios antes de la entrada en vigencia de la presente norma puedan ajustarse a los parámetros descritos en los numerales anteriores, la diferencia entre el valor del derecho fiduciario calculado de acuerdo con los parámetros establecidos en el contrato del patrimonio autónomo, y el valor resultante de aplicar la fórmula prevista en el numeral 3.1.7.2, se amortizará en alícuotas periódicas durante un lapso no superior al que corresponda a la mitad del período comprendido entre el 30 de junio de 1997 y la fecha inicialmente propuesta para la liquidación del patrimonio de acuerdo con el contrato.

El inversionista podrá amortizar la alícuota en forma semestral, mensual o diaria, pero una vez seleccionada la periodicidad de la amortización, ésta no podrá ser modificada.

En el evento en que se seleccione la amortización semestral, ésta deberá coincidir con la fecha de los avalúos que se realicen al bien objeto de titularización.

En todo caso, el avalúo que forme parte del valor intrínseco no podrá tener una antigüedad superior a seis (6) meses.

3.1.7.4. Calificaciones para títulos de participación inmobiliaria y su factor de riesgo

3.1.8. Inversiones de control directo o indirecto. Las inversiones de renta variable mediante las cuales se adquiera o mantenga el control directo o indirecto de cualquier entidad, independientemente de su grado de bursatilidad se valorarán por su valor intrínseco el cual no podrá ser anterior a doce (12) meses contados desde la fecha de valoración.

4. Tratamiento contable de las inversiones

4.1. Contabilización de las inversiones negociables. Con el propósito de dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 1º del Decreto 2336 de 1995, “por el cual se reglamentan parcialmente los artículos 271 y 272 del estatuto tributario, modificados respectivamente por los artículos 106 y 108 de la Ley 223 del 20 de diciembre de 1995”, para el registro de las inversiones negociables deben emplearse las instrucciones contenidas en la Circular Externa 017 del 15 de marzo de 1995 o en las normas que la modifiquen o adicionen.

4.1.1. El tratamiento contable de la reserva a que hace referencia el Decreto 2336 de 1995 se regirá por las siguientes instrucciones. Con las utilidades obtenidas en la valoración de las inversiones negociables al cierre del ejercicio contable, que correspondan a ingresos no realizados fiscalmente en los términos del artículo 27 y demás normas concordantes del estatuto tributario, se constituirá una reserva, que se denominará reserva por valoración de inversiones negociables, la cual se afectará cuando se capitalicen tales utilidades o se realice fiscalmente el ingreso.

En el evento que una entidad en un ejercicio contable decida capitalizar las utilidades derivadas de la valoración de las inversiones negociables, no será necesario la constitución de la reserva.

Si el resultado del ejercicio contable arroja pérdidas no se constituirá la reserva a que hace referencia esta circular. En caso de que las utilidades por la valoración de las inversiones sean superiores a las utilidades del ejercicio, la reserva se formará a prorrata con las utilidades de cada título.

Las pérdidas resultantes en la valoración de las inversiones negociables no se podrán compensar con las utilidades generadas por igual concepto en un mismo ejercicio, salvo que exista reserva para un determinado título.

Las utilidades por la valoración de inversiones que se obtengan en períodos posteriores se adicionarán a la reserva. En caso de que se presenten pérdidas en la valoración, éstas se podrán compensar hasta el monto acumulado de la reserva del correspondiente título.

Para efectos de mantener un control pormenorizado del valor de la reserva por valorización de inversiones, se deberá llevar un registro individual por cada título, razón por la cual no se aceptará el sistema de grupos homogéneos o compensaciones de utilidades o pérdidas entre títulos. En todos los casos, el tratamiento de las utilidades, pérdidas, distribución o capitalización de la reserva se hará en forma individual para cada título o inversión.

El valor de la reserva por valoración de inversiones formará parte del patrimonio ajustable por inflación de acuerdo con las instrucciones contenidas en los planes únicos de cuentas.

En todo caso, se deberá constituir la reserva legal en los porcentajes señalados en el artículo 85 del estatuto orgánico del sistema financiero sobre las utilidades obtenidas en el período contable correspondiente.

La constitución, distribución, capitalización o afectación de la reserva por valoración de inversiones negociables, solamente se podrá registrar una vez lo decida la asamblea general de accionistas o junta de socios.

Teniendo en cuenta que el artículo 1º del Decreto 2336 de 1995 establece que la reserva por valoración de inversiones puede afectarse cuando se realice fiscalmente el ingreso, para tal efecto, el artículo 27 del estatuto tributario señala cuando se entienden realizados los ingresos “Se entienden realizados los ingresos cuando se reciben efectivamente en dinero o en especie, en forma que equivalga legalmente a un pago, o cuando el derecho a exigirlos se extingue por cualquier otro modo legal distinto al pago, como en caso de las compensaciones o confusiones. Por consiguiente, los ingresos recibidos por anticipado, que correspondan a rentas no causadas, sólo se gravan en el año o período gravable en que se causen.

“Se exceptúan de la norma anterior:

“a) Los ingresos obtenidos por los contribuyentes que llevan contabilidad por el sistema de causación. Estos contribuyentes deben denunciar los ingresos causados en el año o período gravable, salvo lo establecido en este estatuto para el caso de negocios con sistemas regulares de ventas a plazos o por instalamentos;

“b) Los ingresos por concepto de dividendos, y participaciones de utilidades en sociedades de responsabilidad limitada o asimiladas, se entienden realizados por los respectivos accionistas, socios, comuneros, asociados, suscriptores o similares, cuando les hayan sido abonados en cuenta en calidad de exigibilidades, y

“c) Los ingresos provenientes de la enajenación de bienes inmuebles, se entienden realizados en la fecha de la escritura pública correspondiente, salvo que el contribuyente opte por acogerse al sistema de ventas a plazos”.

En consecuencia, a fin de mantener un control de los ingresos realizados fiscalmente de las inversiones negociables de renta fija, se deberá registrar en forma mensual en cuentas de orden la causación de los rendimientos que se han pactado contractualmente, como son los intereses y la corrección monetaria. En el caso de las inversiones negociables de renta variable se contabilizarán los dividendos de las acciones abonados en cuenta.

4.1.2. Para efectos del tratamiento contable de las inversiones negociables de renta variable en acciones poseídas a marzo 31 de 1995, las entidades podrán optar por el siguiente procedimiento. La utilidad o pérdida derivada de la primera valoración, se determinará como la diferencia entre el valor de mercado y el valor registrado a la misma fecha incluyendo los saldos de valorizaciones y provisiones existentes. La utilidad o pérdida se deberá determinar para cada tipo de inversión y tratar en forma individual como se describe a continuación:

Si el resultado de la valoración genera una utilidad, ésta se registrará como superávit por valorizaciones de inversiones negociables de renta variable. Este valor se deberá amortizar en alícuotas mensuales así: 20% en el año 1995, 40% en 1996 y el 40% restante en 1997.

Si el resultado de la primera valoración genera pérdida, ésta se imputará, en primera instancia al superávit por valorización registrado de la correspondiente inversión hasta agotarlo, y a partir de ahí, afectará el estado de resultados a título de pérdida por valoración de inversiones negociables de renta variable.

En las siguientes valoraciones, los efectos se registrarán en el estado de resultados y sólo se podrán imputar contra el superávit por valorizaciones cuando el valor de mercado sea inferior al determinado en la primera valoración.

Las instituciones que se acojan a lo dispuesto en los párrafos anteriores, reflejarán los ajustes correspondientes en los estados financieros del mes de diciembre de 1995 y hasta tanto no se haya amortizado en su totalidad el superávit por valorizaciones, sus efectos deberán revelarse en las notas a los estados financieros.

Para las siguientes valoraciones, respecto de estas inversiones, se continuará utilizando el procedimiento escogido, el cual no podrá ser modificado mientras las inversiones permanezcan en la entidad y deberá aplicarse para todas las inversiones poseídas a marzo 31 de 1995. Las inversiones negociables de renta variable en acciones adquiridas a partir del 1º de abril de 1995, se valorarán y contabilizarán conforme a los parámetros del presente numeral.

Las instituciones que al 14 de septiembre de 1995 hayan celebrado asamblea general de accionistas, en donde se hubiese considerado la distribución de utilidades cuyo resultado incluya el ingreso por valoración de inversiones negociables en acciones, y aquellas que a la misma fecha estén próximas a realizar su asamblea general de accionistas, podrán acordar con la Superintendencia Bancaria el procedimiento a seguir para efectos de aplicar lo acá reglamentado.

Para efectos del tratamiento contable de las inversiones negociables de renta variable en acciones, las entidades que se acojan al procedimiento de valoración descrito en el numeral 3.1.3. tratándose de la creación de entidades financieras vigiladas por la Superintendencia Bancaria, una vez culminado el primer año de constitución y únicamente durante los dos años siguientes, la diferencia entre el valor de suscripción o de adquisición y el valor mercado, siempre y cuando este último sea inferior, podrá registrarse como una desvalorización de inversiones negociables de renta variable dentro del patrimonio de la entidad. A partir del inicio del cuarto año de su constitución, los efectos de la valoración deberán contabilizarse conforme a las reglas generales establecidas en el presente instructivo.

4.2. Contabilización de inversiones no negociables. Los resultados de las valoraciones por el riesgo de mercado de las inversiones no negociables se tratarán contablemente atendiendo las siguientes reglas:

4.2.1. Inversiones de renta variable:

a) Su registro se efectuará por el costo ajustado y su ajuste a valor de mercado se efectuará así:

i) En el evento en que el valor de mercado sea superior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia se registrará como superávit por valorización.

ii) Cuando el valor de mercado sea inferior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia afectará, en primera instancia, el superávit por valorización de la correspondiente inversión hasta agotarlo y a partir de ahí afectará el estado de ganancias o pérdidas a título de provisiones por riesgo de mercado.

No obstante lo anterior, las instituciones que se acojan al procedimiento de valoración descrito en el numeral 3.1.3 tratándose de la creación de entidades financieras vigiladas por la Superintendencia Bancaria, una vez culminado el primer año de constitución y únicamente durante los dos años siguientes podrán no constituir provisión por la diferencia entre el valor de suscripción o de adquisición y el valor de mercado, siempre y cuando este último sea inferior; en tal caso, dicha diferencia deberá registrarse como una desvalorización de inversiones no negociables de renta variable dentro del patrimonio de la entidad. A partir del inicio del cuarto año de su constitución los efectos de la valoración deberán contabilizarse conforme a las reglas generales establecidas en el presente instructivo.

Las entidades que posean aportes en sociedades administradoras de fondos de pensiones y de cesantía, podrán acogerse a lo estipulado en el párrafo anterior, con la salvedad de que el plazo de dos años se amplía a cuatro años. Para tal efecto, los términos se contarán desde la fecha en que fueron autorizadas para administrar fondos de pensiones obligatorias de que trata la Ley 100 de 1993.

Como consecuencia de lo anterior, el valor de los ajustes por inflación en todo momento deberá mantenerse provisionado;

b) Los dividendos o utilidades que se repartan en especie sobre estas inversiones se tratarán así:

i) Por reparto de las utilidades: Se abonan al estado de ganancias o pérdidas.

ii) Por reparto de la revalorización del patrimonio: Afectarán el estado de ganancias o pérdidas en la cuantía que exceda del valor del ajuste por inflación registrado en la inversión;

c) Los dividendos o utilidades que se repartan en efectivo se registrarán con abono al estado de ganancias o pérdidas, y

d) En el caso de inversiones de renta variable en moneda extranjera, el valor de mercado se deberá establecer en la moneda en que se emitió el título, para posteriormente reexpresarse en pesos colombianos. La provisión por la disminución en el valor de mercado y el ajuste por reexpresión deberán registrarse de manera independiente. Las reglas para la constitución de provisiones y la contabilización de valorizaciones serán las establecidas en los ordinales anteriores.

4.2.2. Inversiones de renta fija. Las inversiones forzosas se registrarán por su costo de adquisición y su valoración periódica se efectuará en forma exponencial a partir de la tasa interna de retorno calculada en el momento de la compra. Tratándose de títulos a tasa variable la tasa interna de retorno deberá recalcularse cada vez que, la tasa de referencia sufra modificaciones (DTF, TCC, corrección monetaria, entre otras), en cuyo caso el valor registrado en dicho momento en la contabilidad corresponderá al valor de compra. Para las inversiones existentes al 30 de septiembre de 1998, el valor por el cual se encuentre registrada la inversión se asimilará al valor de compra.

La pérdida o ganancia que se genere en la redención anticipada o definitiva se podrá diferir y amortizar en lo que reste del plazo original de los títulos.

4.2.3. Contabilización de las inversiones de cobertura. El valor de las inversiones de cobertura deberá contabilizarse y revelarse en forma independiente al elemento cubierto en el balance general.

Las ganancias o pérdidas se deberán registrar en forma compensada con el elemento cubierto de conformidad con las normas contables establecidas para éste.

4.3. Contabilización de las inversiones hasta el vencimiento o permanentes.

4.3.1. Inversiones hasta el vencimiento. Las inversiones de renta fija hasta el vencimiento se registrarán por su costo de adquisición y su valoración periódica se efectuará en forma exponencial a partir de la tasa interna de retorno calculada en el momento de la compra. Tratándose de títulos a tasa variable la tasa interna de retorno deberá recalcularse cada vez que, la tasa de referencia sufra modificaciones (DTF, TCC, corrección monetaria, entre otras), en cuyo caso el valor registrado en dicho momento en la contabilidad corresponderá al valor de compra.

La pérdida o ganancia que se genere en la redención anticipada o definitiva se llevará al estado de ganancias o pérdidas.

4.3.2. Inversiones permanentes:

a) Su registro se efectuará por el costo y su ajuste a valor de mercado se efectuará así:

i) En el evento en que el valor de mercado sea superior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia se registrará como superávit por valorización.

ii) Cuando el valor de mercado sea inferior al costo por el cual se encuentra registrada la inversión, la diferencia afectará, en primera instancia, el superávit por valorización de la correspondiente inversión hasta agotarlo y a partir de ahí la diferencia se registrará como una desvalorización de la respectiva inversión dentro del patrimonio de la entidad. Dichas inversiones no se ajustarán por inflación.

Tratándose de las inversiones efectuadas por los fondos de pensiones obligatorias y de cesantía, éstas se registrarán inicialmente por su costo de adquisición, no se ajustarán por inflación y su ajuste a valor de mercado se realizará de conformidad con el procedimiento señalado en los subnumerales anteriores. En este caso el valor del superávit por valorización o desvalorización afectará la valoración del fondo en pesos y no en unidades;

b) Los dividendos o utilidades que se repartan en especie sobre estas inversiones se tratarán así:

i) Por reparto de las utilidades: Se abonan al estado de ganancias o pérdidas.

ii) Por reparto de la revalorización del patrimonio: Afectarán el estado de ganancias o pérdidas, y

c) Los dividendos o utilidades que se repartan en efectivo se registrarán con abono al estado de ganancias o pérdidas.

5. Evaluación de los riesgos de solvencia y jurídicos

5.1. Alcance y frecuencia de la evaluación del riesgo de solvencia. La evaluación se realizará sobre la totalidad de las inversiones de renta variable, con excepción de las inversiones efectuadas en títulos clasificados como de alta y media bursatilidad por la Superintendencia de Valores, mientras mantengan tal calificación, las inversiones negociables de renta fija y las inversiones hasta el vencimiento.

Las frecuencias de evaluación serán las siguientes:

5.1.1. Durante cada trimestre calendario se evaluarán por lo menos las siguientes inversiones:

a) Las calificadas en la categoría “B” y en categorías de mayor riesgo en la última evaluación;

b) Las que sean iguales o superiores al uno por ciento (1%) del patrimonio técnico del trimestre calendario inmediatamente anterior, acumuladas por emisor;

c) Las que sean iguales o superiores al cinco por ciento (5%) del total de la cartera de inversiones del mes inmediatamente anterior, acumuladas por emisor, y

d) Las inversiones de renta variable en entidades vinculadas y subordinadas.

5.1.2. Durante cada semestre calendario se evaluará, por lo menos, el 95% del valor total de las inversiones que deban ser evaluadas por este riesgo. Los resultados se registrarán a más tardar al finalizar el período de evaluación de acuerdo con la frecuencia antes señalada.

Las entidades respecto de las cuales no se hayan establecido normas de patrimonio técnico, deberán tomar como referencia el monto de su patrimonio contable, siempre que para efectos de este instructivo se haga alusión al concepto de patrimonio técnico.

5.2. Factores de evaluación del riesgo de solvencia.

5.2.1. Determinación del margen de las inversiones de renta fija. Para los efectos del numeral 2.3 del presente instructivo las entidades deberán considerar, entre otros, los siguientes factores para establecer el margen:

a) Calificación de agencias evaluadoras de riesgo, si ésta se hubiere efectuado;

b) Capacidad de pago del emisor y del garante de acuerdo con información financiera actualizada y documentada;

c) Servicio de la deuda y cumplimiento de los términos pactados;

d) Información proveniente de estudios sectoriales realizados por entidades de reconocida idoneidad, y

e) Liquidez, cobertura e idoneidad de las garantías, teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la celeridad con que puedan hacerse efectivas, su valor de mercado técnicamente establecido, los costos razonablemente estimados de su realización, y el cumplimiento de los requisitos de orden jurídico para hacerlas exigibles.

5.2.2. Inversiones de renta variable. Para efectos de evaluar el riesgo de solvencia se deberán considerar, por lo menos, los siguientes factores:

a) Calificación de agencias evaluadoras de riesgo, si ésta se hubiere efectuado;

b) Situación financiera del emisor de acuerdo con información financiera actualizada y documentada, y

c) Información proveniente de estudios sectoriales realizados por entidades de reconocida idoneidad.

Tratándose de inversiones de renta fija emitidas por entidades descentralizadas del orden nacional, así como por entidades territoriales y sus descentralizadas, bastará considerar los factores contemplados en los literales b), c) y e) o a) del numeral 5.2.1.

En caso que las inversiones hubiesen sido calificadas por una agencia evaluadora de riesgos, las calificaciones asignadas serán suficientes para ubicarlas en las categorías por riesgo de solvencia, según lo establezca por vía general la Superintendencia Bancaria.

5.3. Calificación de las inversiones por riesgo de solvencia. Las inversiones que deban evaluarse por el riesgo de solvencia se calificarán en las siguientes categorías:

5.3.1. Categoría “A”- inversión normal. Las inversiones calificadas en esta categoría muestran una condición satisfactoria de los factores de evaluación del riesgo. En particular, el emisor presenta una adecuada situación financiera, cumple los términos pactados en el título y las garantías representan un factor secundario como fuente de pago de la inversión.

5.3.2. Categoría “B”- inversión subnormal. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan tendencias o desequilibrios adversos en su condición financiera, o debilidades potenciales provenientes de situaciones externas que pueden afectar su situación financiera, o la suficiencia de las garantías constituidas, de tal forma que, de no ser corregidas, pueden llegar a comprometer parcialmente la recuperación de la inversión o el recaudo de sus rendimientos. Adicionalmente, aquellas respecto de las cuales no se posea la información suficiente y actualizada para evaluar la condición financiera del emisor.

5.3.3. Categoría “C”- inversión deficiente. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan deficiencias en la situación financiera, que comprometen la recuperación de la inversión o de sus rendimientos, aunque no en forma significativa. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a un (1) mes.

5.3.4. Categoría “D”- inversión de difícil recuperación. En esta categoría se incluirán las inversiones cuyos emisores presentan deficiencias acentuadas en su situación o condición financiera, o las garantías son inadecuadas, de suerte que la probabilidad de recuperación de la inversión es altamente dudosa. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a dos (2) meses.

5.3.5. Categoría “E”- inversión irrecuperable. Es aquella inversión que se estima irrecuperable, en virtud, entre otros factores, de la condición de insolvencia del emisor. Cuando menos, se calificarán en esta categoría las inversiones de renta fija que presenten mora en el pago de los rendimientos o del capital igual o superior a tres (3) meses.

5.4. Provisiones o pérdidas por riesgo de solvencia. Las entidades que posean inversiones de renta variable o de renta fija que deban ser evaluadas bajo este riesgo, constituirán provisiones o pérdidas, según corresponda, con cargo al estado de resultados, a saber:

5.4.1. Inversiones categoría “C” (deficientes). Las inversiones de renta variable no podrán estar registradas por un valor superior al ochenta por ciento (80%) de su valor intrínseco. Por su parte, las inversiones negociables de renta fija no podrán estar registradas por un valor superior al ochenta por ciento (80%) de su valor nominal, incluidos los rendimientos causados no recaudados o excluidos los rendimientos recibidos por anticipado, según corresponda.

5.4.2. Inversiones categoría “D” (difícil recuperación). Las inversiones de renta variable no podrán estar registradas por un valor superior al cincuenta por ciento (50%) de su valor intrínseco. Por su parte las inversiones negociables de renta fija no podrán estar registradas por un valor superior al cincuenta por ciento (50%) de su valor nominal, incluidos los rendimientos causados no recaudados o excluidos los rendimientos recibidos por anticipado, según corresponda.

5.4.3. Inversiones categoría “E” (irrecuperables). El valor de las inversiones de renta variable y las inversiones negociables de renta fija será igual a cero.

5.5. Evaluación del riesgo jurídico. La evaluación de los riesgos jurídicos se efectuará, por lo menos, en forma trimestral sobre la totalidad de las inversiones y sus resultados se registrarán con la misma frecuencia.

Las contingencias de pérdida probables de la inversión por la exposición al riesgo jurídico deberán reconocerse mediante la constitución de provisiones razonables, cuantificables y verificables o la reducción del valor de la inversión, según corresponda a inversiones no negociables, negociables hasta el vencimiento o permanentes.

5.6. Disponibilidad de las evaluaciones. Las evaluaciones realizadas por las instituciones deberán permanecer a disposición de la Superintendencia Bancaria y de la revisoría fiscal.

No obstante, las corporaciones financieras deberán remitir a esta Superintendencia, a más tardar el 25 de enero y 25 de julio de cada año, la totalidad de la información financiera que sirvió de base para la evaluación de las inversiones de renta variable bajo el riesgo de solvencia realizadas en diciembre y junio, acorde con lo previsto en el número 5.1.2 del presente capítulo.

6. Disposiciones sobre el control de las inversiones

6.1. Clasificación, calificación y valoración por parte de la Superintendencia Bancaria. Sin perjuicio de las sanciones personales e institucionales que correspondan, la Superintendencia Bancaria podrá revisar las clasificaciones, las calificaciones y las valoraciones que, de acuerdo con las normas previstas en este capítulo, efectúe cada institución vigilada, pudiendo ordenar las modificaciones pertinentes cuando constate la inobservancia de los criterios establecidos en el presente instructivo.

Por otra parte, la Superintendencia podrá elevar las exigencias de provisiones previstas o el registro de pérdidas, cuando existan razones para estimar que la calificación de las inversiones o los criterios de valoración son deficientes.

Las entidades podrán trasladar a categorías de menor riesgo las inversiones calificadas por la Superintendencia Bancaria, siempre que existan razones valederas y que el monto de las reversiones individuales de provisiones por emisor no supere el uno por ciento (1%) del patrimonio técnico del trimestre calendario inmediatamente anterior. Cuando se pretenda efectuar reversión de provisiones por riesgo de solvencia, producto de recalificaciones que superen el porcentaje señalado, se requerirá autorización previa de la Superintendencia Bancaria.

En todo caso, el total de las reversiones de provisiones por recalificaciones del último año no deberá superar el tres por ciento (3%) del patrimonio técnico del último ejercicio contable. Si llegara a superarlo, toda reversión adicional, independientemente de su cuantía, requerirá autorización previa por parte de la Superintendencia Bancaria.

6.2. Efectos de la calificación por la Superintendencia Bancaria. Cuando la Superintendencia Bancaria califique en categoría “D” o en categoría “E” cualquiera de las inversiones, las instituciones vigiladas deberán llevar a la misma calificación todas sus inversiones del mismo emisor, salvo que se demuestre a la Superintendencia Bancaria la existencia de razones financieras valederas para su calificación en una categoría distinta.

6.3. Efectos de la calificación del emisor por la entidad. Cuando una entidad vigilada califique en categoría “D” o en categoría “E” cualquiera de las inversiones, deberá llevar a la misma categoría, o a una de mayor riesgo, todas sus inversiones del mismo emisor, salvo que demuestre a la Superintendencia Bancaria la existencia de razones valederas para su calificación en una categoría distinta.

6.4. Control interno. Los reglamentos internos de cada institución determinarán el área operativa responsable de llevar a cabo las evaluaciones de las inversiones y es deber de la junta directiva, del representante legal y demás administradores responsables de las inversiones, velar por el estricto cumplimiento de las evaluaciones, asumiendo responsabilidad por las mismas.

6.5. Responsabilidad del revisor fiscal. En desarrollo de las funciones propias del revisor fiscal, corresponderá a éste verificar el estricto cumplimiento de lo dispuesto en este instructivo e informar a la Superintendencia Bancaria las irregularidades que en su aplicación advierta en el ejercicio de sus labores, cuando las mismas sean materiales.

6.6. Revelación de la evaluación de las inversiones en notas a los estados financieros. En las notas a los estados financieros de cada ejercicio contable deberá revelarse, en forma comparada con el ejercicio inmediatamente anterior, por lo menos, lo siguiente:

6.6.1. El valor de las inversiones, con sus respectivas provisiones, que correspondan a cada una de las clasificaciones y calificaciones previstas en este instructivo.

6.6.2. El valor de las garantías para cada una de las calificaciones previstas en este instructivo.

6.6.3. Tratándose de inversiones de renta variable que representen más del veinte por ciento (20%) de participación, se revelará el nombre o denominación social del emisor, su capital social, el porcentaje de participación, el costo ajustado, el valor de mercado, las valorizaciones o provisiones constituidas.

Del mismo modo se procederá cuando el valor de la inversión, por emisor, sea igual o superior al veinte por ciento (20%) del total de la cartera de inversiones.

6.6.4. El valor de las inversiones de cobertura y de los elementos cubiertos.

6.6.5. Las restricciones jurídicas o económicas que pesen sobre las inversiones, con indicación de las mismas, ya sea por pignoraciones, embargos, litigios o cualesquiera otras limitaciones al ejercicio de los derechos sobre las inversiones o que afecten la titularidad de las mismas.

7. Sanciones por violación a la reglamentación sobre “inversiones hasta el vencimiento” o “inversiones permanentes”. La reclasificación o venta por parte de una entidad antes de los plazos establecidos en el subnumeral 1.3.2, dará lugar a que la Superintendencia Bancaria imponga las siguientes sanciones:

— En caso de reclasificación una multa equivalente al treinta por ciento (30%) de la utilidad o pérdida registrada en el estado de ganancias o pérdidas, en adición a la respectiva reclasificación.

— En caso de venta, una multa equivalente al cincuenta por ciento (50%) de la utilidad o pérdida registrada en el estado de ganancias o pérdidas.

Cuando durante un mismo ejercicio, se reclasifiquen o vendan por tres veces o más inversiones hasta el vencimiento o permanentes, la multa será equivalente a la sumatoria del cien por ciento (100%) de las utilidades o pérdidas generadas en cada incumplimiento, sin perjuicio de las sanciones contenidas en el artículo 209 del estatuto orgánico del sistema financiero.

Las anteriores sanciones se aplicarán salvo que haya transcurrido el noventa por ciento (90%) del plazo establecido que determina la inversión como “hasta el vencimiento” o “permanente”.

8. Régimen transitorio. Las entidades que a la entrada en vigencia de la Circular xxxx de 1998 tengan inversiones que conforme los criterios señalados puedan clasificarse en la categoría de “inversiones hasta el vencimiento” o “permanentes”, lo podrán hacer, siguiendo las reglas que se señalan a continuación, con fecha 30 de septiembre de 1998, así:

8.1. Reclasificación de inversiones de renta fija negociables a inversiones hasta el vencimiento. Cuando se reclasifique de inversiones negociables a “inversiones hasta el vencimiento”, la reclasificación se efectuará por el valor registrado al 30 de septiembre de 1998, teniendo en cuenta que las utilidades o pérdidas ya fueron reconocidas en el estado de ganancias o pérdidas. El valor por el cual se reclasifica se asimilará para efectos de la valoración al valor de compra y su valoración se efectuará en forma exponencial a partir de la tasa interna de retorno calculada en el momento de la reclasificación.

8.2. Reclasificación de inversiones de renta variable negociables a inversiones permanentes. Cuando se reclasifiquen de inversiones negociables a “inversiones permanentes”, la reclasificación se efectuará por el valor registrado en el momento de la transferencia, teniendo en cuenta que las utilidades o pérdidas ya fueron reconocidas en el estado de ganancias o pérdidas.

Sin embargo, las utilidades o pérdidas generadas en la valoración durante el presente ejercicio contable, es decir entre el 1º de enero y el 31 de agosto de 1998, se podrán revertir al patrimonio, bien sea en la cuenta de superávit por valorizaciones o desvalorizaciones durante los meses de septiembre a diciembre de 1998. En aquellas entidades que durante 1998 hayan tenido corte de ejercicio, este tratamiento sólo se aplicará a partir del día siguiente al cierre del último ejercicio.

El anterior procedimiento no aplica a los fondos de pensiones y cesantías, dado que éstos realizan cierre diario.

8.3. Reclasificación de inversiones de renta variable no negociables a inversiones permanentes. La reclasificación de inversiones de renta variable no negociables a “inversiones permanentes”, se efectuará por el valor registrado en dicha fecha.

N. del D.: Esta circular va dirigida a representantes legales y revisores fiscales de las entidades vigiladas.

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