CIRCULAR EXTERNA 79 DE 1996 

(Noviembre 6)

Esta superintendencia ha considerado pertinente modificar las reglas previstas en el capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995 -circular básica contable y financiera, relacionadas con la evaluación de la cartera de créditos, en el sentido de clasificar como cartera comercial, los créditos redescontados, independientemente del modo aprobado.

La presente circular rige a partir de la fecha de su publicación.

Se anexa la página 1 del capítulo II de la Circular Externa 100 de 1995.

“CAPÍTULO II

Evaluación de cartera de créditos

1. Obligatoriedad de la evaluación. Las instituciones vigiladas por la Superintendencia Bancaria efectuarán una evaluación permanente de su cartera de créditos.

2. Clasificación de la cartera de créditos. Para los efectos de la evaluación, la cartera de créditos se clasificará en créditos comerciales, créditos de consumo y créditos hipotecarios para vivienda.

Se tendrán como créditos comerciales todas las operaciones activas de crédito registradas en el balance, incluida la venta de activos a plazo, otorgadas por las instituciones destinatarias del presente instructivo, que no deban clasificarse como créditos de consumo o hipotecarios para vivienda, según las pautas que adelante se señalan.

Igualmente, se clasificarán como comerciales.

-- Los contratos de arrendamiento financiero que, por su cuantía, no se clasifiquen como de consumo.

-- Los créditos redescontados, independientemente del monto aprobado.

Se entenderá por crédito de consumo:

2.1. El otorgado a través del sistema de tarjeta de crédito.

2.2. La financiación de primas por parte de las compañías de seguros.

2.3. Las comisiones y otras cuentas por cobrar sin perjuicio de la observancia de las normas especiales sobre constitución, de provisiones que les sean aplicables. Se excluyen los conceptos que se deriven de los créditos que deban clasificarse como comerciales o hipotecarios para vivienda, los cuales deberán tratarse como tales.

2.4. Los cánones y demás conceptos originados en los contratos de arrendamiento o leasing operativo.

2.5. Cualquier otra operación activa de crédito registrada en el balance, distinta de los créditos hipotecarios para vivienda, cuyo monto no exceda en el momento del otorgamiento de 300 salarios mínimos legales mensuales. La cuantía que resulte de la aplicación de este literal se aproximará al número entero siguiente expresado en centenas de miles de pesos.

Para efectos de la clasificación de los créditos comerciales o de consumo, se deberá considerar el monto aprobado por la entidad, independientemente de los desembolsos efectuados.

Se entenderán por créditos hipotecarios para vivienda los que se otorguen para la adquisición, construcción, reparación, remodelación, ampliación, mejoramiento y subdivisión de vivienda propia, así como para la adquisición de lotes con servicios, siempre que en uno y otro caso estén amparados con garantía hipotecaria, sea que tales créditos se otorguen por el sistema tradicional o a través del sistema de valor constante. Se consideran también créditos hipotecarios para vivienda los adquiridos a otras instituciones financieras que hubiesen sido otorgados para los fines antes señalados, así como los concedidos a empleados de la respectiva institución para los mismos efectos.

Los créditos amparados con garantía hipotecaria que no cumplan las condiciones señaladas en el inciso anterior para considerarse hipotecarios para vivienda, deberán clasificarse como créditos comerciales o de consumo según corresponda.

3. Alcance de la evaluación de la cartera comercial. Las evaluaciones de la cartera comercial tendrán el alcance que se consagra en las siguientes definiciones:

3.1. Evaluación parcial. Para los efectos del presente instructivo, se entenderá por evaluación parcial aquella que comprenda, como mínimo, lo siguiente:

3.1.1. Total de créditos, incluidos los rendimientos, la corrección monetaria y otros conceptos que, para el período de la evaluación, sean iguales o excedan del uno por ciento (1%) del patrimonio técnico de la institución al finalizar el trimestre calendario inmediatamente anterior, y

3.1.2. Total de créditos que hayan sido calificados en las categorías “c” (deficientes) y “d” (difícil cobro) por la Superintendencia Bancaria, mientras mantengan tales calificaciones, y por la entidad en la última evaluación efectuada por ésta.

3.2. Evaluación completa. Para los efectos del presente instructivo, se entiende por evaluación completa aquella que comprenda, como mínimo, el 75% del total de la cartera, incluido el monto adeudado por capital, rendimientos, corrección monetaria, y otros conceptos, y en todo caso incluirá:

3.2.1. Total de créditos que deban incluirse en la evaluación parcial”.

N. del D.: Esta circular va dirigida a representantes legales y revisores fiscales de las entidades vigiladas.

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