Combinaciones de negocios

Revista Nº 27 Jul.-Sep. 2006

Consejo Técnico de la Contaduría Pública (Colombia) 

1. Consolidación de estados financieros

1.1. Normativa de referencia

IASB:

• NIC 28 “Inversiones en empresas asociadas”

• NIC 27 “Estados financieros consolidados y separados”

• NIC 31 “Participaciones en negocios conjuntos”

• NIC 24 “Revelaciones de partes relacionadas”

• NIIF 3 “Combinaciones de negocios”

Colombia:

• Decreto Reglamentario 2649 de 1993

1.2. Alcance

En el presente capítulo se realiza un análisis de las normas internacionales de información financiera NIIF, relacionadas con el tema de combinación de estados financieros, tanto desde la perspectiva de una relación controladora- subsidiaria con la adquisición de los activos netos de una entidad.

Este documento no trata el tema de conversión de estados financieros, para efectos de la consolidación de subsidiarias extranjeras.

1.3. Divergencias fundamentales en la contabilidad

1.3.1. Análisis general

Adoptar las normas internacionales de información financiera NIIF relacionadas con el tema de combinaciones de negocios implica grandes cambios para la contabilidad en Colombia.

El primero de ellos es cultural, porque la revelación de información más allá de la exigida por la diversa, dispersa y, en algunos temas, escasa legislación actual, ha desarrollado una cultura de “información legal”, en la que se revela lo estrictamente necesario para satisfacer los requerimientos de carácter legal por parte de las entidades e inversionistas.

El segundo, es la aplicación de normas foráneas adaptadas hace ya cerca de diez años, que en su momento fueron muy pertinentes, pero que se quedaron estáticas y fueron inmunes al paso de los años y a los cambios acelerados de la economía, permitiendo que en el campo legislativo intervenga un sin número de protagonistas incluyendo las superintendencias, las alcaldías, la administración de impuestos, entre otros, desarrollando una cultura de “interpretación favorable”, frente a los vacíos que no están regulados.

Por último, la incorporación de la volatilidad de los ciclos económicos en la contabilidad y el reconocimiento de activos y pasivos que no calificaban para reconocimiento en los principios de contabilidad nacionales puede tener un impacto muy importante en la contabilidad de las entidades. Dadas las características prudenciales del modelo contable colombiano, en donde prima el reconocimiento de gastos por encima del reconocimiento de ingresos, pasar a un modelo de mercado en donde lo importante es la necesidad de generar información confiable y pertinente para la toma de decisiones económicas puede implicar grandes cambios en el marco nacional, con impactos para las entidades de interés público, que cotizan sus títulos en mercados de valores o que obtienen recursos de la banca internacional.

1.3.2. Consolidación de estados financieros

La NIC 27 se ocupa de la preparación y presentación de los estados financieros consolidados de los grupos de empresas organizados bajo el control de una entidad dominante. En esta norma se define el “grupo de empresas” como el formado por una entidad dominante y todas sus dependientes, estableciéndose la relación de dominio-dependencia con base al control que una entidad (controladora) ejerce sobre otras (subsidiarias).

Existen diferencias significativas en los conceptos relacionados con la no-obligatoriedad de presentar estados financieros consolidados. Por ejemplo, en la norma internacional toda empresa controlante que sea a su vez subsidiaria participada en su totalidad, o prácticamente en su totalidad por otra controlante, no necesita presentar estados financieros consolidados, siempre y cuando obtenga aprobación de los propietarios del interés minoritario.

Tampoco es obligatorio en la norma internacional presentar información consolidada de empresas no cotizadas en mercados públicos. Las normas colombianas excluyen del proceso de consolidación las compañías en etapa preoperativa, mientras que dicha exclusión no esta contenida en el estándar internacional. De la misma forma, la norma internacional no considera que la realización de actividades económicas distintas sea una condición de exclusión para el proceso de consolidación, por el contrario, en las normas colombianas este asunto no está suficientemente claro, dada la aplicación parcial a determinados sectores de las normas emitidas.

Aun cuando en la legislación colombiana se definen las presunciones de subordinación de forma muy similar a la establecida en las NIC 27 y 28, los conceptos de asociada, subsidiaria y control conjunto presentan diferencias.

El concepto de control es definido en la NIC 27 como el poder de controlar las políticas financiera y operativa de una entidad para obtener beneficios de sus actividades. Existe control cuando la matriz posee directamente o indirectamente, por filiales, más de la mitad del poder de los votos de una entidad, a no ser que, en excepcionales circunstancias, pueda ser demostrado claramente que tal propiedad no concede control.

El control también existe cuando la matriz posee la mitad o menos del poder de votos de una entidad, cuando hay:

a) Poder sobre más de la mitad de los derechos de votos en virtud de un acuerdo con los demás inversionistas;

b) Poder de gobernar la política financiera y de operación de la entidad de acuerdo a un estatuto o un acuerdo;

c) Poder de designar o quitar la mayoría de los miembros del consejo, los directores o el cuerpo equivalente de control y, a su vez , siendo el control de la entidad ejercido por estos órganos;

d) Poder para obtener la mayoría de votos en las reuniones de la junta directiva.

El procedimiento de consolidación que expone la NIC 27 establece que en la preparación de los informes financieros se adicionan, línea por línea, los activos, pasivos, patrimonio, ingresos y egresos de los informes de la matriz y de la filial. Además, para que los informes financieros del grupo sean presentados como los de una sola entidad se deben considerar los siguientes aspectos: (a) el valor en libros de la inversión de la matriz en cada subsidiaria, esta misma es eliminada de acuerdo con el procedimiento establecido en la NIIF 3; (b) debe ser identificado el interés minoritario en lo correspondiente a los beneficios o pérdidas de periodo y las de filiales consolidadas; (c) Los intereses minoritarios en los activos netos de las filiales deben ser identificados separadamente del patrimonio de la matriz. Los intereses minoritarios en los activos netos consisten en:

• La cantidad del interés minoritario en la fecha inicial de la combinación conforme a la NIIF 3;

• La parte del interés minoritario de los cambios en el patrimonio desde la fecha de la combinación.

Para el reconocimiento de inversiones en filiales en los estados financieros consolidados o separados, la NIC 27 y 28 establecen que se deben tener en cuenta si estas inversiones son o no clasificadas como activos no corrientes mantenidos para la venta de acuerdo con la NIIF 5, lo que conducirá a que sean reconocidas al costo o conforme a lo establecido en la NIC 39 (v. capítulo de Instrumentos financieros).

Ahora bien, en el proceso de consolidación deben efectuarse conciliaciones para uniformar las prácticas contables del grupo económico. En el evento en que no sea posible efectuar dicha conciliación, las NIIF no permiten consolidar los estados financieros sobre bases contables diferentes. En Colombia dicha conciliación de prácticas contables puede resultar muy compleja dadas las grandes diferencias presentadas en los criterios de valoración aplicados por los diferentes reguladores. Es posible que en la práctica contable de las empresas en Colombia, no sean considerados tales procesos de conciliación, situación que afecta la confiabilidad y pertinencia de la información.

En Colombia, existen disposiciones especiales para la consolidación de estados financieros (como es el caso de las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera) que incorporan obligaciones de presentar información consolidada de determinados sectores; por otra parte, existe obligación de registrar en las cámaras de comercio, y remitir información consolidada de los grupos económicos a la DIAN y a la Superintendencia de Sociedades (v. L. 222/95 y L. 488/98). Para el estándar internacional, los estados financieros consolidados representan información de propósito general con destino a los participantes del mercado público de valores. En este caso, es necesario distinguir entre información de propósito general y la información de propósito especial requerida por las entidades de control.

Las disposiciones contables colombianas establecen la obligación de valorar por el método de participación patrimonial, en los estados financieros de la matriz, las inversiones en subordinadas. Adicionalmente, establecen la obligación de presentar estados financieros consolidados de los grupos económicos (v. L. 222/95, art. 35). En las NIC 27, 28 y 31 se establece que cuando una entidad tiene obligación de presentar estados financieros consolidados y, adicionalmente, presenta estados financieros separados, las inversiones en tales entidades pueden estar registradas por el método del costo o al valor razonable. En la práctica contable colombiana, cuando se preparan estados financieros consolidados los efectos de la aplicación del método de participación son reversados, situación que permite concluir que existe una clara diferencia entre el concepto de estados financieros del estándar internacional (estados consolidados) y el concepto de estados financieros de las normas colombianas (estados individuales); es decir; para IASB son muy relevantes los estados financieros consolidados, mientras que en Colombia dichos estados representan una información complementaria de los estados financieros de la matriz.

Aun cuando en Colombia existen algunas disposiciones sobre revelaciones en el Decreto Reglamentario 2649 de 1993 y en disposiciones de las entidades de control, el diverso origen de las normas provocado por la multiplicidad de reguladores dificulta su consolidación; la inexistencia de un pronunciamiento conjunto no permite tener claridad sobre las obligaciones de revelación. En este sentido, el estándar internacional presenta una información más coherente y organizada.

1.3.3. Inversiones en asociadas

En Colombia, las inversiones en subordinadas (controladas y controladas conjuntamente) deben ser registradas por el método de participación patrimonial en los estados financieros de la matriz, y las inversiones en otras entidades deben ser registradas por el método del costo. Para el estándar internacional, las inversiones en asociadas, en las cuales se ejerce influencia significativa (v. num. 5.º de NIC 28), deben ser registradas por el método de participación patrimonial; otras inversiones no consideradas como inversiones en controladas asociadas o en negocios conjuntos deben ser registradas al valor razonable. Por otra parte, el método del costo aplicado en Colombia (valor histórico ajustado por inflación ajustado posteriormente al valor intrínseco sin depuración de las operaciones entre compañías) difiere del concepto del método del costo mencionado en los estándares internacionales de contabilidad (valor originalmente pagado).

Además, según la NIC 28 las inversiones en asociadas pueden ser presentadas en los estados financieros consolidados por el método de participación patrimonial (consolidación a una línea), y no existe obligación de efectuar consolidación de todos los activos, pasivos, costos e ingresos de la entidad (consolidación a varias líneas). Para el IASB existe la presunción de que una participación entre el 20% y el 50% permite ejercer influencia significativa en las decisiones financieras y operativas de la subordinada, pero no el control, razón por la cual no es viable que este tipo de entidades sean consolidadas aplicando los métodos de consolidación global o proporcional. La distinción porcentual es inexistente en las normas colombianas. Por otro lado, tampoco es claro el procedimiento o métodos de consolidación que debe ser aplicado en estas entidades.

Específicamente, la NIC 28 define influencia significativa, como el poder para participar en las decisiones de políticas financieras y de funcionamiento, pero no con ejercicio del control sobre el conjunto de esas políticas. Si una compañía posee directa o indirectamente, a través de filiales, más del 20% de los votos, posee influencia significativa, la cual no será afectada si existe otro inversionista con una participación sustancial sobre la compañía subsidiaria. Este estándar también señala situaciones que pueden generar influencia significativa:

a) Representación en la junta directiva o en órgano equivalente;

b) Participación en procesos de definición de políticas, incluyendo participación en decisiones sobre dividendos u otras distribuciones;

c) Transacciones materiales entre el inversionista y la subsidiaria;

d) Intercambio de personal directivo y

e) Provisión de información técnica esencial para la subsidiaria.

La adopción de la NIC 28 ayudaría a dar mayor claridad a la aplicación del método de participación en Colombia. La aplicación del método se distorsiona por la incorporación de los ajustes por inflación y el ajuste final al valor intrínseco). Las inversiones se reexpresan y revalúan (ajuste por inflación y valor intrínseco), y se reconoce el mayor o menor valor de la inversión en las entidades controladas como valorización o provisión.

Las NIC 27 y 28 establecen que solo se reconocen pérdidas en la controlante en la medida en que el inversionista haya incurrido en deudas o hecho pagos por cuenta de la asociada, para satisfacer las obligaciones de esta que el propio inversionista haya garantizado o avalado. Aun cuando en Colombia este tipo de operaciones deben ser reconocidos como pasivos contingentes en cuentas de balance o cuentas de orden, la adopción del estándar internacional permitiría mayor claridad sobre este tema.

Existen diferencias entre los procedimientos aplicados para la amortización de diferencias entre el valor de compra y el valor contable de las inversiones en asociadas. Mientras que en Colombia dichas diferencias son reconocidas únicamente cuando se adquiere el control de la entidad mediante representación en los activos intangibles o pasivos diferidos y son amortizados en un período de 5 o 10 años, para el estándar internacional el crédito mercantil “good will” es la diferencia entre el valor de compra y el valor razonable de las partidas que califican individualmente para ser reconocidas en la fecha de compra, y solo la diferencia positiva en la compra es una partida amortizable. La NIIF 3 establece que el “crédito mercantil” es una partida que se amortiza únicamente cuando se comprueba que esta ha perdido valor, lo que implica el reconocimiento implícito del crédito mercantil comprado o formado, como un todo, y la medición del deterioro de este activo por metodologías diferentes a las tradicionalmente aplicadas. De igual manera, existen diferencias en la forma como se amortiza el menor valor pagado en la adquisición de una inversión en una entidad independiente o en la compra de un grupo de activos o pasivos.

En la norma colombiana no hay claridad para el ajuste de inversiones en subordinadas extranjeras, utilidades no realizadas en operaciones ascendentes, y coincidencia de resultados entre el método de participación patrimonial y los métodos de consolidación.

El método de participación expuesto por la NIC 28 establece que la inversión en una entidad subordinada se reconoce inicialmente al costo, y posteriormente se aumenta o se disminuye de acuerdo a las utilidades o pérdidas presentadas por la subordinada, después de la fecha de adquisición. Las distribuciones recibidas de la subordinada reducen el valor registrado como inversión en la controlante. También, puede ajustarse la inversión por cambios en el porcentaje de participación provenientes de cambios en el patrimonio de la subordinada que no son reflejados en las utilidades o en las pérdidas, tal como la revalorización de activos como propiedad planta y el equipo y las diferencias de conversión de divisas. La parte correspondiente a estos ajustes serán reconocidos directamente en el de la controlante. El uso del método de participación será utilizado excepto cuando la inversión es clasificada como un activo no corriente mantenido para la venta conforme a la NIIF 5.

La multiplicidad de entes reguladores que imponen a las empresas obligaciones de información consolidada o ajustada por el método de participación presenta diferencias, dado que está elaborada desde la perspectiva de las características de cada actividad. No existe un pronunciamiento integrado sobre el tema, ni por parte de la profesión, ni de los entes reguladores, lo que hace que el análisis de las disposiciones resulte muy complejo, ya que en muchos casos son difícilmente conciliables sus propósitos.

El sistema de ajustes por inflación aplicado en Colombia no es integral y sus resultados no reflejan la utilidad o pérdida generada por la exposición a la inflación de las compañías. El objetivo de separar las utilidades o pérdidas por tenencia de las utilidades operativas y las utilidades por exposición a la inflación no se logra al aplicar las normas de ajustes vigentes en Colombia. Para el caso de las inversiones de renta variable, la aplicación del ajuste por inflación distorsiona la aplicación del método de participación, lo que dificulta su conciliación con los procedimientos establecidos en el estándar internacional.

1.3.4. Participaciones en negocios conjuntos: consorcios y uniones temporales

Lo expresado en la NIC 31 establece que los negocios conjuntos toman diferentes formas y estructuras. Las características comunes a todos los negocios conjuntos son: (a) dos o más empresas son vinculadas según un arreglo contractual y (b) el arreglo contractual establece el control conjunto. Este puede ser modificado cuando un miembro (empresa) del negocio conjunto está en reorganización legal o en quiebra, o funciona con restricciones severas a largo plazo, que pueden repercutir en la transferencia de fondos al negocio conjunto. Sin embargo, si el control conjunto sigue aún presentándose en las circunstancias anteriores, esto debe ser revelado conforme al estándar.

En Colombia no existe actualmente disposición alguna que obligue a los consorcios y uniones temporales a llevar libros de contabilidad. En el caso de los consorciados o miembros de la unión temporal se debe tener en cuenta la reglamentación aplicable a cada uno de los participantes en el negocio conjunto.

El Consejo Técnico de la Contaduría Publica considera conveniente que los consorcios y uniones temporales lleven contabilidad en forma independiente de sus miembros, donde se discriminen los movimientos de cada miembro del consorcio o unión temporal, lo cual les permite a los administradores y a los consorciados o miembros de la unión temporal conocer los resultados de la gestión, los resultados del contrato, la participación de los miembros en los ingresos, costos y gastos y en los derechos, obligaciones, activos, pasivos y/o contingencias. Las normas expedidas por las entidades de control (DIAN, superintendencias) mantienen la misma posición adoptada por el estándar internacional, en el sentido de que los activos y operaciones controladas conjuntamente deben ser incorporadas en los estados financieros de los participantes, aun cuando para propósitos administrativos y de control se recomiende revelar información de los activos, pasivos, ingresos y gastos del negocio conjunto.

Las normas contables colombianas no refieren de manera explícita el tema de entidades controladas conjuntamente (negocios conjuntos que conforman una entidad independiente de los dueños, caracterizada por la existencia de un contrato) y sobre las cuales se recomienda la aplicación del método de consolidación proporcional. Dado que es común comprender en el entorno colombiano el tema de negocios conjuntos únicamente en el sentido de activos y operaciones controladas conjuntamente, resulta conveniente la adopción del estándar internacional para diferenciar en la regulación contable las entidades asociadas (en las cuales se ejerce influencia significativa) y las entidades controladas conjuntamente.

1.3.5. Fusiones y adquisiciones

En Colombia la normatividad sobre el tema está muy dispersa (C. de Co., D.R. 2649/93, Circular 7/2001 de Supersociedades, Circular 11/98 de Supervalores, Circular 100 de Superbancaria y D.R. 663/93). No hay pronunciamientos claros y unificados que permitan registrar en forma coherente, amplia y concisa los resultados de las integraciones empresariales.

Uno de los cambios importantes para la aplicación de la norma internacional radica en el reconocimiento de todos los activos y pasivos identificables en los estados financieros del comprador. Este hecho no está regulado en Colombia, y exige que se cuente con herramientas financieras confiables y de reconocido valor técnico que permitan contar con la evidencia válida y necesaria para identificar y estimar en forma confiable el valor razonable de los activos y pasivos adquiridos, y criterios igualmente reconocidos para el reconocimiento de los activos y pasivos identificables.

La NIIF 3 considera ajustes al crédito mercantil comprado, en la medida en que el comprador identifique activos o pasivos no reconocidos en la compra. El ajuste no puede incrementar el importe en los libros del crédito mercantil siempre que se haga al término del primer ejercicio económico después de la adquisición. Es decir, que los ajustes sobre el importe en libros de los activos y pasivos identificables adquiridos deberá ser calculado como si los valores razonables ajustados hubieran sido aplicados desde la fecha de adquisición. En los demás casos los ajustes a los activos y pasivos identificables deberían ser reconocidos como ingresos o gastos. En este sentido, observemos cómo el estándar internacional es muy puntual y claro sobre el registro de los valores razonables y sobre el reconocimiento de gastos cuando no son identificados activos y pasivos en forma oportuna.

El concepto de crédito mercantil (plusvalía) también es otro cambio importante. Mientras que el estándar internacional establece que si la compra se efectúa mediante la entrega de bienes (diferentes de dinero), estos deben ser valorados con base en el denominado “fair value” (valor razonable) en Colombia se reconoce al “valor en libros”. Por otro lado, en Colombia, el crédito mercantil se determina como la diferencia entre el valor en libros y el valor pagado; en el estándar internacional es la diferencia entre el valor pagado y el valor razonable de los activos y pasivos identificables.

En la NIIF 3 queda claro que es posible identificar a una empresa adquiriente en prácticamente todos los casos y, por tanto, es de esperar que las unificaciones de intereses se presenten solo en circunstancias excepcionales. Por lo tanto, toda combinación de negocios debe ser contabilizada como una adquisición, a menos que no pueda identificarse a una empresa como adquiriente, es decir, que se parte del hecho de que en prácticamente todos los casos de combinación de negocios, los accionistas de uno de los negocios combinados obtienen el control sobre el negocio combinado.

1.4. Análisis de la aplicación por primera vez

1.4.1. Análisis general

La adopción de los estándares internacionales de contabilidad representará para las empresas colombianas un cambio en las políticas contables aplicadas. En sentido general estos cambios deberán tener en cuenta los lineamientos establecidos en la NIC 8 sobre políticas contables, cambios en estimaciones contables y errores. Además, se exige que una entidad use las mismas políticas contables en su balance de apertura con arreglo a los estándares internacionales de contabilidad “NIC/NIIF”, y a lo largo de todos los ejercicios que se presenten en sus primeros estados financieros. Estas políticas contables deben cumplir con cada uno de los estándares vigentes, salvo por las excepciones incorporadas en los numerales 13 a 34 de la NIIF 1.

En general, la NIIF 1 exige que una entidad cumpla con todos los estándares vigentes en la fecha de presentación de sus primeros estados financieros ajustados a estándares internacionales de contabilidad. Además exige:

• Reconocer todos los activos y pasivos cuyo reconocimiento es requerido por los estándares vigentes.

• No reconocer activos y pasivos si los estándares vigentes no permiten tal reconocimiento.

• Reclasificar los activos y pasivos y componentes del patrimonio neto reconocidos según PCGA anteriores, con arreglo a lo establecido en los estándares.

• Aplicar los estándares para valorar todos los activos y pasivos.

Dado los efectos que esto podría tener en los países que adoptan por primera vez los estándares, la NIIF 1 también contempla exenciones limitadas en la aplicación de estas exigencias, en áreas específicas en donde el costo excede los beneficios de los usuarios de los estados financieros. Además, en algunos casos se prohíbe la adopción retroactiva en áreas en la que los juicios de la gerencia, sobre condiciones pasadas, puedan estar afectados por el conocimiento del desenlace de la transacción.

Específicamente, la NIIF 1 ha considerado excepciones para los temas de activos y pasivos de dependientes, asociadas y negocios conjuntos y combinaciones de negocios.

Para facilitar una mayor comprensión de los posibles efectos de la adopción y mayor claridad sobre los ajustes requeridos por las empresas colombianas, incorporamos a continuación un resumen de las principales excepciones.

1.4.2. Excepciones en la aplicación por primera vez para activos y pasivos de dependientes, asociadas y negocios conjuntos

Si una dependiente adopta las “NIC/NIIF” con posterioridad a su dominante valorará los activos y pasivos en sus estados financieros separados, eligiendo entre los siguientes tratamientos:

1. Los importes en libros que se hubieran incluido en los estados financieros consolidados de la dominante, establecidos en la fecha de transición de la dominante a las “NIC/NIIF” prescindiendo de los ajustes derivados del procedimiento de consolidación y de los efectos de la combinación del negocio por la que la dominante adquirió a la dependiente.

2. Los importes en libros requeridos por NIIF 1 establecidos en la fecha de transición a las “NIC/NIIF” de la dependiente. Estos importes pueden diferir de los descritos en el punto 1 anterior:

• Cuando las exenciones previstas en NIIF 1 den lugar a valoraciones que dependan de la fecha de transición a las “NIC/NIIF”.

• Cuando las políticas contables aplicadas en los estados financieros de la dependiente difieran de las que se utilizan en los estados financieros consolidados. Por ejemplo, la dependiente puede emplear el tratamiento preferente de la NIC 16, propiedades, planta y equipo, mientras que el grupo puede usar el tratamiento alternativo permitido.

La asociada o negocio conjunto que adopte por primera vez las “NIC/NIF” dispondrá de una opción similar, así sea en un momento posterior al que lo haya hecho la entidad que sobre ella tiene influencia significativa o control en conjunto con otros.

Si una entidad adopta por primera vez las “NIC/NIIF” después que su dependiente (o asociada o negocio conjunto), esta, valorará, en sus estados financieros consolidados, los activos y pasivos de la dependiente (o asociada o negocio conjunto) por los mismos importes en libros que figuran en los estados financieros individuales de la dependiente (o asociada o negocio conjunto), después de realizar los ajustes que correspondan al consolidar o aplicar el método de participación, así como los que se refieran a los efectos de la combinación de negocios en la que tal entidad adquirió a la dependiente. De forma similar, si una dominante adopta por primera vez las “NIC/NIIF” en sus estados financieros separados, antes o después que en sus estados financieros consolidados, valorará sus activos y pasivos por los mismos importes en ambos estados financieros, excepto por los ajustes de consolidación.

1.4.3. Excepciones en la aplicación por primera vez en las combinaciones de negocios

Una entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” podrá optar por no aplicar de forma retroactiva la NIIF 3 a las combinaciones realizadas en el pasado (esto es, las combinaciones de negocios que ocurrieron antes de la fecha de transición a las “NIC/NIIF”). No obstante, si el adoptante por primera vez reexpresa cualquier combinación de negocios para cumplir con la NIIF 3, reexpresará también todas las combinaciones posteriores a la misma. Por ejemplo, si la entidad que adopte por primera vez escoge la reexpresión de una combinación de negocios que ocurrió el 30 de junio del 2002, reexpresará todas las combinaciones que hayan tenido lugar entre el 30 de junio del 2002 y la fecha de transición.

Si el adoptante por primera vez no aplica la NIIF 3 retroactivamente a una combinación de negocios, este hecho tendrá las siguientes consecuencias:

1. La entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” conservará la misma clasificación (como una adquisición por parte de la empresa adquirente legal, como una adquisición inversa por parte de la empresa legalmente adquirida o como una unificación de intereses) que tenía en sus estados financieros elaborados con arreglo a los PCGA anteriores.

2. El adoptante por primera vez reconocerá todos sus activos y pasivos en la fecha de transición a las “NIC/NIIF” que hubieran sido adquiridos o asumidos en una combinación de negocios pasada, que sean diferentes de:

• Algunos activos financieros y pasivos financieros que se dieron de baja según los PCGA anteriores (v. párr. 27 de la NIIF 1).

• Los activos, incluyendo el crédito mercantil, y los pasivos que no fueron reconocidos en el balance consolidado del adquirente con arreglo a los PCGA anteriores, y que tampoco cumplen las condiciones para su reconocimiento según las “NIC/NIIF”, en el balance individual de la adquirida (v. literal “f” e “i” del párr. B2 del apéndice B de la NIIF 1).

La entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” reconocerá cualquier cambio resultante ajustando las reservas por ganancias acumuladas (o, si fuera apropiado otra categoría del patrimonio neto), a menos que tal cambio proceda del reconocimiento de un activo inmaterial que estaba previamente incluido en el fondo de comercio (v. el punto i) de la letra g) del párr. B2 del apéndice B de la NIIF 1).

3. El adoptante por primera vez excluirá de su balance de apertura con arreglo a las “NIC/NIIF” todas las partidas, reconocidas según los PCGA anteriores, que no cumplan las condiciones para su reconocimiento como activos y pasivos. El adoptante por primera vez contabilizará los cambios resultantes como sigue:

• La entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” pudo, en el pasado, haber clasificado una combinación de negocios como una adquisición, y pudo haber reconocido como activo inmaterial alguna partida que no cumpliera las condiciones para su reconocimiento como activo según la NIC 38 Activos intangibles. Deberá reclasificar esta partida (y, si fuera el caso, los intereses minoritarios y los impuestos diferidos correspondientes) como parte del crédito mercantil (salvo que hubiera deducido el crédito mercantil, con arreglo a los PCGA anteriores, directamente del patrimonio neto; v. el punto “i” de la letra “g” y la letra “i” del párr. B2 del apéndice B de la NIIF 1).

• La entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” reconocerá en las reservas por ganancias acumuladas todos los demás cambios resultantes. Estos cambios incluyen las reclasificaciones hacia o desde los activos intangibles, si el crédito mercantil no se reconoció como activo según los PCGA anteriores. Esto sucede si, de acuerdo con los PCGA anteriores, la entidad (a) dedujo el crédito mercantil directamente del patrimonio neto o (b) no trató la combinación de negocios como una adquisición.

4. Las “NIC/NIIF” exigen una valoración posterior de algunos activos y pasivos utilizando una base diferente al coste original, tal como el valor razonable. El adoptante por primera vez valorará tales activos y pasivos, en el balance de apertura con arreglo a las “NIC/NIIF”, utilizando esa base, incluso si las partidas fueron adquiridas o asumidas en una combinación de negocios anterior. Reconocerá cualquier cambio resultante en el importe en libros, ajustando las reservas por ganancias acumuladas (o, si fuera apropiado, otra categoría del patrimonio neto) en lugar del crédito mercantil.

5. Inmediatamente después de la combinación de negocios el importe en libros, con arreglo a los PCGA anteriores, de los activos adquiridos y de los pasivos asumidos en esa combinación de negocios, será su costo estimado según las “NIC/NIIF” en esa fecha. Si las “NIC/NIIF” exigen, en una fecha posterior, una valoración basada en el costo de estos activos y pasivos, este coste atribuido será la base para la depreciación o amortización basadas en el costo, a partir de la fecha de la combinación de negocios.

6. Si un activo adquirido, o un pasivo asumido, en una combinación de negocios anterior no fue objeto de reconocimiento según los PCGA anteriores, no tendrá un costo estimado nulo en el balance de apertura con arreglo a las “NIC/NIIF”. En lugar de eso, la empresa adquirente lo reconocerá y valorará, en su balance consolidado, utilizando la base que hubiera sido requerida de acuerdo con las “NIC/NIIF” en el balance individual de la empresa adquirida. Por ejemplo: si la adquirente no tiene, según sus PCGA anteriores, capitalizados los arrendamientos financieros adquiridos en una combinación de negocios anterior, procederá a capitalizarlos, en sus estados financieros consolidados, en la forma que la NIC 17 Arrendamientos hubiera obligado a hacerlo a la empresa adquirida en sus estados financieros separados con arreglo a las “NIC/NIIF”. Por el contrario, si un activo o pasivo quedó incluido, según los PCGA anteriores en el crédito mercantil, pero si se hubiese aplicado la NIIF 3 se hubiera reconocido por separado, tal activo o pasivo permanecerá como componente del citado crédito mercantil, salvo que las “NIC/NIIF” obligasen a reconocerlo en los estados financieros separados de la adquirida.

7. En el balance de apertura con arreglo a las “NIC/NIIF”, el importe en libros del crédito mercantil será el importe en libros en la fecha de transición según los PCGA anteriores, tras realizar los siguientes ajustes:

• Si fuera requerido por el punto i de la letra c) del párr. B2 del apéndice B de la NIIF 1, el adoptante por primera vez incrementará el importe en libros del crédito mercantil cuando proceda a reclasificar una partida que reconoció como activo intangible según los PCGA anteriores. De forma similar, si la letra f) del mismo párrafo B2 exige al adoptante por primera vez el reconocimiento de un activo intangible que quedó incluido en el crédito mercantil reconocido según los PCGA anteriores procederá a reducir su importe en libros (y, si fuera el caso, a ajustar los intereses minoritarios y los impuestos diferidos correspondientes).

• Una contingencia que afectase al importe de la contrapartida de la compra en una combinación de negocios anterior, puede haber quedado resuelta antes de la fecha de transición a las “NIC/NIIF”. Si se puede hacer una estimación fiable del ajuste contingente, y si el pago es probable, la entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” ajustará el fondo de comercio por ese importe. De forma similar, el adoptante por primera vez ajustará el importe en libros del crédito mercantil cuando un ajuste contingente previamente reconocido no pueda ser valorado de forma fiable, o si su pago no resulta ya probable.

• Con independencia de si existe alguna indicación de deterioro del valor del crédito mercantil, la entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” aplicará la NIC 36 Deterioro del valor de los activos para comprobar, en la fecha de transición, si este ha sufrido algún deterioro de su valor, y para reconocer, en su caso, la pérdida por deterioro resultante, mediante un ajuste a las reservas por ganancias acumuladas (o, si así lo exigiera la NIC 36, en las reservas por revalorización). La comprobación del deterioro se basará en las condiciones existentes en la fecha de transición a las “NIC/NIIF”.

8. No se practicará, en la fecha de transición a las “NIC/NIIF”, ningún otro ajuste en el importe en libros del crédito mercantil . A título de ejemplo, el adoptante por primera vez no reexpresará el importe en libros del crédito mercantil:

• Para excluir una partida de investigación y desarrollo en curso adquirida en esa combinación de negocios (salvo que el activo intangible correspondiente cumpliera las condiciones para su reconocimiento, según la NIC 38, en el balance individual de la empresa adquirida).

• Para ajustar la amortización del crédito mercantil realizada con anterioridad.

• Para revertir ajustes del crédito mercantil no permitidos en la NIIF 3, pero practicados según los PCGA anteriores, que procedan de ajustes a los activos y pasivos entre la fecha de la combinación de negocios y la fecha de transición a las NIIF.

9. Si, de acuerdo con PCGA anteriores, la entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” reconoció el crédito mercantil como una reducción del patrimonio neto:

• No reconocerá el crédito mercantil en su balance de apertura con arreglo a las “NIC/NIIF”. Además, no transferirá este crédito mercantil a la cuenta de resultados si enajena la inversión en la dependiente o si esta sufriera un deterioro del valor.

• Los ajustes derivados de la resolución posterior de una contingencia, que afectase a la contrapartida de la compra, se reconocerán en las reservas por ganancias acumuladas.

10. El adoptante por primera vez, siguiendo sus PCGA anteriores, pudo no haber consolidado una dependiente adquirida en una combinación de negocios anterior (por ejemplo, porque la dominante no la considerase, según esos PCGA, como dependiente o, porque no preparaba estados financieros consolidados). La entidad que adopte por primera vez las “NIC/NIIF” ajustará el importe en libros de los activos y pasivos de la dependiente, para obtener los importes que las “NIC/NIIF” habrían exigido en el balance individual de la dependiente. El costo estimado del crédito mercantil será igual a la diferencia, a la fecha de transición a las “NIC/NIIF”, entre:

• La participación de la dominante en tales importes en libros, una vez ajustados y

• El costo, en los estados financieros separados de la dominante, de su inversión en la dependiente.

11. La valoración del interés minoritario y de los impuestos diferidos se deriva de la valoración de otros activos y pasivos. Por tanto, los ajustes descritos anteriormente para los activos y pasivos reconocidos afectan a los intereses minoritarios y a los impuestos diferidos.

La exención referida a las combinaciones de negocios anteriores también será aplicable a las adquisiciones anteriores de inversiones en asociadas y participaciones en negocios conjuntos.

1.4.4. Aplicación en Colombia

Los estándares objeto de estudio podrían ser aplicados. La exigencia de una nueva base valorativa en el registro de las combinaciones de negocios implica la aplicación de la mayoría de los demás estándares.

Esta aplicación debería ser obligatoria solo para las empresas cotizadas en mercados públicos, de tal forma que unido al proyecto de regulación del mercado que viene adelantando la Superintendencia Financiera de Colombia, la aplicación de los códigos de buen gobierno y la inminente expansión de las compañías, logren la armonía necesaria para que la transparencia, la eficiencia y la probidad en las empresas generen el presupuesto para la competitividad y globalización que exige el mundo de hoy.

Estados financieros consolidados. Como se mencionó en el primer punto del análisis de este acápite, en Colombia los estados financieros consolidados representan principalmente información de propósito especial que se remite a entidades para propósitos de control. Sin embargo, la idea de propósito general contenida en el marco del D.R. 2649 de 1993 no es claramente visible por los diferentes usuarios. Adoptar los estándares sobre consolidación de estados financieros implica un cambio de pensamiento, dado que en Colombia los estados financieros consolidados son vistos como información complementaria de los estados financieros individuales de la matriz. Para que tales estados financieros sirvan de base para la toma de decisiones, y para un análisis más completo de las compañías que participan en el mercado público de valores, es necesaria la unificación de los diferentes pronunciamientos de las entidades de control y dar mayor peso a la información financiera consolidada.

El impacto de la implementación de las normas internaciones de información financiera NIIF, en los rubros de activos y pasivos, será recogido en el consolidado. Insistimos frente al impacto que puede tener para las compañías que cotizan en el mercado público de valores, ya que el uso del valor razonable en el reconocimiento de combinaciones de negocios implica cambios en la valoración tradicional del costo histórico con su correspondiente efecto en las conciliaciones con los valores fiscales.

Inversiones en asociadas. En Colombia es viable la implementación de este estándar a partir de la consideración de los siguientes aspectos:

La aplicación del método de participación para valorar las inversiones en asociadas permitiría reconocer el período en el que se presentan los ingresos y gastos relacionados, y reflejaría de mejor manera la realidad económica de las transacciones. No obstante, esto podría originar mayores costos operativos para el registro de operaciones y efectos fiscales negativos en el evento que se modifiquen los criterios de realización del ingreso, consagrados en las normas fiscales. Aclarar que el método de participación es un procedimiento de consolidación para entidades en las cuales se ejerce influencia significativa y que este procedimiento es conciliable con los resultados de la aplicación de los procedimientos de consolidación (método global y proporcional) resulta muy pertinente para los diferentes reguladores, preparadores y usuarios de la información financiera en Colombia. Si el método de participación se aplicará únicamente a entidades en las cuales se ejerce influencia significativa se disminuiría una gran carga operativa para las empresas en Colombia y se tendría una mejor comprensión de sus diferencias y similitudes con los métodos de consolidación.

Participaciones en negocios conjuntos. Es viable la implementación de este estándar. Los principios contables en Colombia no hacen referencia a este tema, la DIAN establece un tratamiento sobre las uniones temporales y consorcios y determina la responsabilidad fiscal de cada uno de los participantes en este tipo de negocios. Por su parte, los entes de regulación, tal como la Superintendencia Financiera, reglamentan la forma de registro de la participación de las entidades vigiladas en negocios conjuntos.

La práctica contable utilizada por las compañías, que tienen participación en uniones temporales o consorcios, consiste en reconocer en sus estados financieros el resultado obtenido de acuerdo con su porcentaje de participación, si estos negocios conjuntos, correspondientes a entidades controladas conjuntamente, no son manejados por una entidad fiduciaria, en cuyo caso el monto aportado se registra como un intangible, reconociendo en forma separada sus rendimientos.

Tanto los estándares internacionales, como la reglamentación local, no obligan a presentar estados financieros de negocios conjuntos; sin embargo, esta información es indispensable para realizar las contabilizaciones en los tres tipos de negocios conjuntos definidos en el estándar internacional. Por lo indicado anteriormente, no existe una barrera entre la práctica contable utilizada en Colombia y lo indicado por la NIC 31, salvo que la contabilidad de los negocios conjuntos cuando se crea una entidad controlada conjuntamente (definidos como uniones temporales y consorcios, según normas colombianas) manejada por las entidades fiduciarias (como patrimonios autónomos) sea elaborada bajo la reglamentación emitida por la Superintendencia Financiera, razón por la cual estas entidades para la aplicación de las NIIF deben convertir estos estados financieros , y homologar sus cuentas a las utilizadas por los dueños de la inversión.

Igualmente, cuando exista una entidad controlada conjuntamente deberían ser aplicados los lineamientos de la NIC 31. El método de participación patrimonial se considera como un método alternativo para contabilizar la participación del inversionista en entidades controlados conjuntamente, aun cuando se prefiere el método de consolidación proporcional.

Combinaciones de negocios. En Colombia es viable la implementación de este estándar, siempre y cuando se consideren los siguientes aspectos:

• Las excepciones consagradas en la NIIF 1 para la aplicación por primera vez.

• Los efectos derivados de la no-amortización del crédito mercantil (fondo de comercio) y la medición por deterioro y el efecto de aplicar un tratamiento similar para el registro de combinaciones de negocios derivadas de la adquisición de los activos netos de la entidad o de un paquete de acciones.

• El tratamiento de las diferencias negativas en la compra contra el estado de resultados.

• La eliminación del método de unión de intereses para el registro de combinaciones de negocios y el uso de una nueva base valorativa en el registro de las combinaciones de negocios, cuando se utiliza el método de compra.

• Los efectos operativos por la utilización de una nueva base valorativa y en el reconocimiento de impuestos diferidos por la aparición de diferencias temporales y permanentes.

1.5. Efectos

Efecto sobre la sostenibilidad empresarial

Análisis general. Los analistas consideran que, si uno cree en la oferta y la demanda, debería creer también que el mercado de capitales en Colombia. Hoy existe una oferta de recursos para alimentar el mercado de capitales, dado que el ahorro acumulado en los fondos de pensiones llega aproximadamente al 10% del PIB; hay una búsqueda de alternativas de inversión ante las condiciones de reevaluación de la moneda frente al dólar y hay también una demanda de capitales por parte de las empresas colombianas, pues muchas de ellas están llegando al punto decisivo en el cual su alternativa es lanzarse a invertir y crecer, o aceptar que su destino es ser derrotadas por la competencia y, eventualmente, compradas por una fracción de su valor potencial.

La posibilidad que tienen los fondos de pensiones de invertir en títulos de gobierno está prácticamente en el tope, lo que ha hecho moverse a los fondos a las inversiones en títulos de renta variable, situación que le da mayor relevancia a la necesidad de suministrar información financiera consolidada, de alta calidad, transparente y comparable al mercado.

Por otro lado, la demanda de recursos por parte de las empresas puede adquirir pronto un carácter de urgencia. Ante la perspectiva de la integración hemisférica o de un tratado de libre comercio con Estados Unidos, las empresas que pretendan existir dentro de cinco años están obligadas a proyectarse mediante inversión.

Por su lado, la bolsa ha mejorado y su regulación también. Tal vez los inversionistas astutos deberían estar preparándose para un incremento en las operaciones del mercado de capitales. No obstante la lista de factores objetivos a favor, todavía hay piezas claves que no cuadran en la macroeconomía, en la transparencia de la información y en la regulación. Si los actores no aceleran el proceso y no tenemos pronto unos buenos casos exitosos de emisión de acciones de empresas privadas, la oportunidad podría pasar y nuestro mercado seguiría en el subdesarrollo de siempre (tomado de Revista Dinero emisión de octubre del 2003).

La reforma a la ley del mercado de valores, entre otras cosas, endurece los estándares en materia de transparencia para los emisores, en particular en cuanto a revelación de información e independencia de las juntas directivas. Se pretende dar más tranquilidad a los inversionistas, al establecer mecanismos de autorregulación y de administración de carteras colectivas. El proyecto contempla también eliminar el arbitraje de regulación generado en el manejo de portafolios por la existencia de normas distintas en las fusionadas Superintendencia Bancaria y de Valores. El nuevo estilo de supervisión impuesto por la Superintendencia Financiera pondrá su acento en verificar y validar los estándares de presentación de información financiera.

Este proceso no se ha dado con mayor celeridad, por varias razones: en primer lugar, por el tema del entorno económico; en la medida en que la economía colombiana esté sujeta a grandes oscilaciones, la volatilidad de los resultados de las empresas será más alta y los inversionistas demandarán grandes retornos para invertir en acciones; en segundo lugar, están los factores relacionados con la transparencia en la información financiera por parte de las empresas. Las normas contables vigentes dificultan una revelación de información financiera más amplia que permite al mercado tener disponible información financiera de alta calidad.

Tampoco existen aún estudios y análisis que permitan cuantificar el verdadero impacto patrimonial de la adopción de los estándares internacionales de contabilidad. Por lo tanto, es necesario considerar la adopción de una manera integral para poder reflejar su impacto, de acuerdo con las excepciones permitidas. La utilización del valor razonable para el registro de combinaciones de negocios podría generar efectos positivos o negativos en el patrimonio consolidado como consecuencia de la valoración tradicional a precios históricos. Debe tenerse en cuenta que para algunas compañías, los estados financieros consolidados se preparan para cumplir obligaciones legales o para obtener mejores y más fáciles opciones de financiamiento, no obstante, su utilización es limitada para decisiones de administración de riesgos y optimización de recursos.

Efecto sobre la transparencia y responsabilidad de las empresas

Análisis general. Uno de los factores analizados en el punto de sostenibilidad empresarial, como causa de la inactividad de nuestro mercado de valores es la falta de transparencia de la información financiera. Con la adopción de los estándares de contabilidad, todas las empresas reflejarán sus transacciones de manera uniforme, y sus cifras podrán ser comparables entre diferentes períodos y entre empresas del mismo sector.

No obstante lo anterior, subsiste el riesgo de la manipulación de la información financiera al determinar los valores razonables de los activos y pasivos identificables, incorporados en las integraciones empresariales, lo que conlleva no solo a la necesidad de adoptar los estándares internacionales, sino también a homologar y estandarizar sistemas de valoración que sean aceptados por el mercado (flujos de caja descontados, modelos de opciones, etc.).

Esta situación implica un nuevo reto para los profesionales de la contabilidad. Así el trabajo tradicional de teneduría de libros deberá ser modificado por uno en el que los profesionales de la contabilidad se conviertan en “tasadores de la información financiera”; es decir, profesionales con habilidades para determinar y validar estimaciones razonables y objetivas del valor contable de los bienes. Esto implica una mayor aplicación en áreas de matemáticas y estadísticas tradicionalmente reservadas para otras profesiones.

Inversiones en asociadas. El primer gran impacto de la adopción es la mayor claridad para la aplicación del método de participación patrimonial. Hoy existe mucha confusión sobre el tema, originada principalmente por la aplicación parcial de los ajustes por homogeneización y operaciones entre compañías, su aplicación en los estados financieros de entidades controladas, los ajustes por inflación y el ajuste final al valor intrínseco.

El impacto de los ajustes por inflación tiene que ser revaluado a la luz de la realidad económica de las empresas, y de persistir deberá indicarse claramente su efecto en el reconocimiento de las inversiones en asociadas. El sistema de ajustes utilizado en Colombia distorsiona la aplicación del método de participación patrimonial y su resultado no refleja las utilidades o pérdidas reales obtenidas por la empresa como consecuencia de estar expuesta a los cambios en el poder adquisitivo de la moneda. Eliminar los efectos fiscales de los ajustes por inflación y considerar las valoraciones contables como base para la determinación del valor fiscal de los bienes podría ser una opción para disminuir las diferencias entre las bases contables y fiscales.

Participaciones en negocios conjuntos. Con la implementación de la NIC 31 el principio de transparencia de la información contable se cumple, debido a que la información presentada por el negocio conjunto se encontrará adecuadamente clasificada y bajo los mismos principios contables; de esta manera permite su consolidación por el método de integración proporcional o bajo el método de participación patrimonial.

Combinaciones de negocios. Desde el punto de vista práctico, el estándar otorga un alto grado de transparencia informativa y permite reflejar la realidad económica de las integraciones empresariales; sin embargo, se requieren mayores precisiones con el fin de determinar los reales efectos de aplicar una nueva base valorativa para el activo neto (patrimonio) en las empresas combinadas.

Se deben efectuar cambios sustanciales en la normatividad de los diferentes entes de control y vigilancia. Las diferencias sustanciales y su incidencia en la presentación de la información financiera entre el método de unión de intereses (la NIIF 3 estableció como único método para el registro de las combinaciones de negocios el método de compra; esto implica un cambio fundamental en los procedimientos contables para el registro de las combinaciones tanto desde la perspectiva de la adquisición de los activos netos de una entidad —fusiones— como de la adquisición de un paquete de acciones) y el método de compra requiere de un detallado análisis:

1. El método de unión de intereses refleja la unión entre dos o más grupos de accionistas que deciden, a partir de una fecha determinada, asumir los riesgos y oportunidades de la entidad resultante de la fusión. Por ello, el control de los elementos patrimoniales de las empresas involucradas no se modifica. El método no fija una nueva base de valoración para los activos y pasivos de ninguna de las entidades fusionadas, lo que supone, asimismo, el no reconocimiento de elementos patrimoniales adicionales. Los importes mostrados en el activo son los valores en libros de las empresas involucradas previos a la fusión, no registrándose el “good will” que puede surgir de las negociaciones de la compra o adquisición. En relación con el pasivo, tampoco se verán modificadas en la contabilidad de la resultante las obligaciones contraídas por las empresas fusionadas previas a la fusión. Los recursos propios de la resultante no se habrán revalorizado, salvo por los ajustes técnicos, ya que los valores de los elementos patrimoniales de las entidades participantes en la fusión no han sufrido modificación alguna.

2. El método de compra, a diferencia del método de unión de intereses, considera la fusión como la adquisición de una o varias entidades, las adquiridas, por otra entidad, la adquirente. Por ello, supone solo un cambio en el control de los elementos patrimoniales de las adquiridas, que pasa a ejercer, la entidad adquirente, a partir de la fusión, y que da lugar a fijar una nueva base de valoración para los activos y pasivos de las adquiridas, pero no para aquellos de la entidad adquirente previos a la fusión. Desde esta óptica, la incidencia en el balance de la entidad resultante del uso del método de compra se concreta en los siguientes aspectos: los importes de los activos y pasivos serán mayores, normalmente, a los contabilizados por el método de unión de intereses, ya que dicho método registra los activos identificables adquiridos, incluido el crédito mercantil que pudiera originarse en la operación, y los pasivos asumidos, incluidos los no registrados previamente por las adquiridas en la fecha de la fusión. De este modo, los recursos propios de la entidad resultante serán mayores, en general, respecto a los que se obtendrían por el método de unión de intereses, dado que los mismos habrán tenido que adecuarse a los nuevos valores de los activos adquiridos y pasivos asumidos de las entidades adquiridas. La elección de uno u otro método se verá reflejada en los resultados futuros de la entidad combinada.

3. La utilización del método de compra en el registro de combinaciones de negocios permite que la contabilidad refleje de manera más adecuada la realidad económica de las integraciones empresariales. El uso de bases históricas no muestra la realidad económica del nuevo negocio como consecuencia de que muchos de los beneficios podrían estar originados por la venta de activos o la liquidación de pasivos, cuyo reconocimiento no fue considerado individualmente en la fecha de compra.

Efecto sobre la fiscalidad

Análisis general. Este es uno de los puntos que podría llegar a causar más impactos frente a la adopción de los estándares internacionales. La imbricación o intromisión de las normas fiscales en la contabilidad hacen necesario pensar que, para lograr adoptar los estándares internacionales, se debe hacer explícito que su adopción no origina efectos fiscales para las empresas; el reconocimiento de activos y pasivos que en el modelo de costo histórico no son reconocidos (como es el caso de los intangibles) podría ser considerado como una forma de incrementar las bases de la liquidación de impuestos. El uso de una nueva base valorativa en el registro de las combinaciones de negocios hará que las diferencias entre los valores fiscales y los valores contables sean mayores y esto exigirá mayores controles para conciliarlas y elaborar las declaraciones tributarias.

El reconocimiento de activos y pasivos no registrados en la contabilidad tradicional podría implicar una mayor base patrimonial si las bases contables y fiscales son las mismas. La legislación fiscal en Colombia, que en los últimos años ha decidido gravar los patrimonios de las empresas y no sus rentas, encontraría una forma fácil de incrementar el recaudo, afectando negativamente los flujos de caja y la rentabilidad futura de las empresas.

Por otro lado, no hay que olvidar los intentos de gravar los grupos económicos a través de su información consolidada. Muchas empresas han utilizado mecanismos de optimización fiscal en sus empresas, mediante operaciones entre sus vinculados. Con los precios de transferencia, como se han propuesto en la Ley 788 del 2002 y la Ley 863 del 2003, para controlar las operaciones entre vinculados nacionales, ya se ha empezado a trabajar este tema.

Sobre este aspecto es importante mencionar la limitación de deducciones por costos originados en pagos realizados a vinculados no contribuyentes del impuesto de renta, establecida en el artículo 85 del estatuto tributario y la claridad sobre este mismo punto incorporada con la Ley 223 de 1995 cuando establece que, cuando exista vinculación económica o dependencia administrativa, será necesario demostrar que los respectivos servicios han sido efectivamente prestados, y que se han facturado a precios de mercado para que sea procedente la deducción.

El uso de la información consolidada como base para determinar las cargas impositivas es un tema que requiere mayor estudio y que debería ser explorado como un mecanismo que evite excesos de obligaciones por impuestos, y permita aplicar los principios constitucionales al determinar las cargas contributivas a las empresas.

Sin duda alguna la presentación de información consolidada de los grupos económicos tendrá efectos positivos para los diferentes usuarios de la información y, especialmente, para aquellos que desean conocer información agregada de los grupos económicos que cotizan sus títulos en mercados públicos de valores; por otra parte, estos estados podrían convertirse en un mecanismo de evaluación de la responsabilidad social de las empresas frente a su entorno y comunidades.

Otro tema que podría dar mayor transparencia a la información contable es el de la aplicación de la NIC 12, la cual trata el tema de impuestos diferidos; las diferencias temporales originadas por el uso de diferentes bases para el reconocimiento fiscal y contable de hechos económicos no son totalmente incorporadas en la contabilidad de las empresas colombianas. La separación entre las normas contables y fiscales y el uso de una nueva base valorativa hará que las diferencias temporales y permanentes sean mayores y esto podría implicar un cambio en la forma en que ellas se controlan y amortizan en el futuro.

Combinaciones de negocios. El crédito mercantil considerado bajo las normas del IASB difiere del calculado bajo normas colombianas. Este cambio, tendría efecto en las liquidaciones de impuestos, si se considerase el crédito mercantil y los intangibles como base de la tributación sobre el patrimonio. La utilización de una nueva base valorativa hace que parte de la diferencia entre el valor de compra y el valor intrínseco del patrimonio neto corresponda a elementos activos o pasivos que no son reconocidos en los estados financieros, no obstante, cumplir los criterios para su reconocimiento.

Presentación de estados consolidados. No se presenta ningún efecto fiscal significativo, salvo por aquellos derivados del uso de una nueva base valorativa. El uso de una base consolidada para la determinación de las cargas impositivas podría convertirse en un procedimiento muy complejo, si las diferencias entre las bases contables y fiscales fueren significativas. No es posible establecer el incremento o disminución de los recaudos de impuestos, dado que son inexistentes estudios que hayan medido su impacto.

Inversiones asociadas. Estas representan un claro ejemplo de los efectos que podría tener en los recaudos fiscales la adopción de los estándares internacionales de contabilidad. Mientras que los ingresos, desde el punto de vista fiscal, son reconocidos en el momento del pago, la contabilidad ha desarrollado el método de participación patrimonial para el reconocimiento de ingresos, lo cual afectará a los activos y pasivos, si se establecen prácticas valorativas diferentes en las normas contables y fiscales.

Si las normas fiscales no son modificadas y si se incorpora el principio de independencia entre normas contables y fiscales, no se observarán incrementos adicionales en la base impositiva.

Participaciones en negocios conjuntos. Consideramos que con la implementación de la NIC 31 no se esperarían cambios de fondo en los aspectos de regulación fiscal, toda vez que la DIAN, en su normatividad, ya había involucrado los rendimientos presentados por los negocios conjuntos como base de la renta, y toda vez que sea claro el marco regulatorio para los demás tributos; sin embargo, los entes de control, deberán adoptar como premisa la aplicación integral de las NIC/NIIF; en caso contrario, deberán efectuarse procedimientos de conversión y homologación de principios antes de incorporar los resultados presentados por los negocios conjuntos.

No obstante lo anterior, el uso de criterios valorativos de mercado para los activos y pasivos que forman parte de los negocios conjuntos puede incrementar su valor, y como consecuencia generarse un incremento de la base patrimonial para la liquidación de los impuestos. Es por esta razón que es fundamental diferenciar los criterios de reconocimiento contable de los criterios fiscales, los cuales persiguen diferentes objetivos, para evitar que la convergencia de normas nacionales, con estándares internacionales de contabilidad, genere efectos fiscales negativos que sin duda alguna podrían afectar la rentabilidad y los flujos de caja de las empresas.

Tratamientos contables adoptados y transición alternativa. Insistimos en que la aplicación de los estándares internacionales solo deberían ser obligatorios para empresas cotizadas. Los estados financieros consolidados representan información de propósito general y deben ser elaborados por este tipo de empresas; las exigencias de presentación de información consolidada para otro tipo de empresas (contemplada en la legislación mercantil colombiana) no caen dentro del alcance del estándar internacional.

La eliminación de tratamientos alternativos para la valoración de determinadas operaciones tendrá un impacto importante en la contabilidad de las empresas. La incorporación de varias alternativas, que tenía su origen en la recopilación de prácticas de diferentes países, hoy ha sido revaluada con el fin de poder cumplir los propósitos de alta calidad, transparencia y comparabilidad. A su vez, mantener el uso de diferentes criterios valorativos facilita la manipulación de beneficios y la presentación de resultados que favorecen a sectores específicos.

La adopción de los estándares sobre combinaciones de negocios, no solo implica un cambio de la normatividad vigente, sino también un cambio cultural que cubre a los diversos interesados (preparadores, entidades reguladoras, empresas, otros). Las normas sobre combinación y consolidación de estados financieros en Colombia, que algunos reguladores consideran literalmente similares a las incorporadas en los estándares, requieren ser reelaboradas desde sus bases conceptuales, si se desea armonizar dichas normas con estándares internacionales de contabilidad.

Las regulaciones técnicas con rango de ley (como es el caso del artículo 35 de la Ley 222 de 1995, que exige la contabilización de inversiones en subordinadas por el método de participación) deben ser retiradas de la legislación mercantil —la ley debería incorporar únicamente principios generales de presentación de información financiera, si se desea que nuestro marco normativo sea similar al contenido en las normas de IASB.—.

1.6. Conclusión

Uno de los temas de mayor relevancia en la adopción de los estándares internacionales es la independencia entre normas contables y fiscales. Se parte de la premisa de que las empresas deberán poseer un único sistema de información contable que permita generar información complementaria para preparar declaraciones fiscales. No obstante, en la medida en que se genere una mayor distancia entre las normas contables y las normas fiscales podría agregarse mayor complejidad a los sistemas contables, y esto podría implicar mayores costos para las empresas y las entidades reguladoras. Por razones económicas y por cultura contable, las prácticas valorativas y de información aplicadas en Colombia han estado ligadas en un porcentaje muy alto a las prácticas derivadas de disposiciones fiscales. La adopción implica el paso de un modelo cuyo propósito es preparar declaraciones de impuestos e información para entidades de control, a uno, cuyo fin es generar información con alto valor predictivo para tomar decisiones económicas.

Con el fin de evitar la existencia futura de un sistema contable mucho más complejo, debería explorarse la posibilidad de que los valores fiscales sean similares a los determinados por el modelo contable aplicado (de forma diferente al modelo actual, en el que las normas fiscales generan efectos contables), dejando reservada la posibilidad de modificar las bases, solo en aquellos casos en que la administración de impuestos lo considere pertinente. Para lograr este propósito, es necesario valorar sus efectos y definir con claridad los procedimientos contables aplicados para conciliar las diferencias temporales y permanentes generadas, y permitir a las empresas que tales diferencias puedan ser revertidas en períodos futuros. De no ser así, se corre el riesgo de gravar ingresos causados, que en el futuro posiblemente sean reversados y no recuperados.

Presentación de estados consolidados. Se requieren cambios en las normas sobre consolidación de estados financieros, si se desea que la información financiera cumpla los propósitos de la NIC 27, particularmente, en las normas del Código de Comercio.

Así mismo, se debe reconocer que los estados financieros consolidados son información de propósito general al servicio de diversos usuarios y no información de propósito especial al servicio de entidades reguladoras. La adopción de los estándares internacionales daría mayor claridad a las normas y permitiría tener un sistema integrado y coherente, lo que ayudaría a desarrollar los procesos de consolidación de una forma más ágil y sencilla y a que la información consolidada pueda cumplir sus propósitos de utilidad para los diversos interesados.

También es necesario que se tenga mayor claridad sobre los conceptos de estados financieros separados y estados financieros consolidados del estándar internacional, ya que existen diferencias significativas. Una de ellas es que los estados financieros separados son estados financieros preparados por un grupo de empresas que presentan estados financieros consolidados.

Inversiones en asociadas. El método de participación es un procedimiento que solo aplica para inversiones en asociadas. En consecuencia, para la NIC 28 no tiene sentido que las inversiones en controladas y controladas conjuntamente sean valoradas en los estados financieros separados por el método de participación patrimonial y que, adicionalmente, se exija la presentación de información financiera consolidada. El estándar internacional ha definido varios métodos cuya aplicación depende del nivel de control o influencia que se ejerce en una entidad, y entiende que cada uno de ellos suministra un mayor nivel de detalle, pero los resultados derivados de su aplicación deben ser conciliables entre sí.

Combinaciones de negocios. En materia de combinaciones de negocios se requiere cambios significativos en los procedimientos de fusión y consolidación tradicionalmente aplicados, por lo tanto, el uso de una nueva base valorativa para el reconocimiento de los elementos patrimoniales de las empresas adquiridas implica cambios en las regulaciones actuales.

Un tema de mucha importancia es el relacionado con las adquisiciones de los activos netos de una entidad, ya que en Colombia el crédito mercantil solo ha sido reconocido en el caso de las combinaciones derivadas de la adquisición de un paquete de acciones.

Participaciones en negocios conjuntos. Existen grandes diferencias en los criterios de valoración de los activos y pasivos que forman parte de los negocios conjuntos, situación que puede generar cambios en el patrimonio de los estados financieros de los participantes en el negocio y modificar el monto de activos y pasivos controlados.

Por otro lado, los estándares internacionales de contabilidad dan gran relevancia a la utilización del valor razonable para la medición del patrimonio en combinaciones de negocios y al valor recuperable (menor valor entre el valor neto de realización y el valor de uso) de los activos de explotación; esto puede generar cambios en el patrimonio del negocio conjunto (si se trata de una entidad totalmente independiente de los dueños) o en los estados financieros de los participantes por la diferencia en los criterios de valoración aplicados.

Es fundamental tener en cuenta que el uso de una base valorativa de mercado modifica los resultados consolidados de las empresas, lo que puede implicar un cambio importante desde el punto de vista regulatorio y desde la perspectiva de la preparación de la información.

La adopción de los estándares internacionales implica costos importantes, derivados principalmente de inversiones en capacitación y desarrollo tecnológico. El Gobierno Nacional debería facilitar recursos de largo plazo y costos bajos, para que las empresas adelanten este tipo de transición.

Por otra parte, si se pretende que los estándares sobre estados financieros consolidados sean aplicados a empresas no cotizadas, debe tenerse en cuenta que la información presentada por estas tendría propósitos diferentes de los establecidos en el estándar internacional, ya que solo cubrirían necesidades internas o de entidades reguladoras.

2. Operaciones y transacciones en moneda extranjera

2.1. Normativa de referencia

IASB:

• NIC 21 “Efectos de las variaciones en los tipos de cambio”

Colombia:

• Decreto Reglamentario 2649 de 1993

2.2. Alcance

En la NIC 21 se contempla el tratamiento de las operaciones comerciales y financieras que una empresa individualmente realiza en moneda extranjera. Esta norma no se ocupa de las coberturas de las partidas en moneda extranjera, salvo el caso del tratamiento de las diferencias de cambio surgidas de los pasivos en moneda extranjera que se tratan contablemente como cobertura de las inversiones netas en entidades extranjeras. La NIC 39 regula su tratamiento.

2.3. Divergencias fundamentales

Registro de las transacciones en moneda extranjera. La normativa internacional permite la utilización de tipos de cambio promedios que se aproximen a los tipos de cambio reales para registrar las transacciones en moneda extranjera, salvo que estos hayan fluctuado considerablemente.

Valoración de las partidas en el balance. La NIC 21 establece que las partidas no monetarias registradas originalmente en moneda extranjera, que se contabilicen por su valor razonable, deben ser valoradas utilizando las tasas de cambio existentes en el momento en que se determinó tal valor razonable.

Tratamiento general de las diferencias de cambio. Para la NIC 21, salvo casos muy concretos que seguidamente señalaremos, la totalidad de las diferencias de cambio, pérdidas y ganancias, debe incorporarse a los resultados del período.

Excepcionalmente, las diferencias de cambio derivadas de una partida monetaria que, en sustancia, forman parte de la inversión neta realizada por la empresa en una entidad extranjera, deben ser incorporadas al patrimonio neto de la empresa inversora hasta que se produzca la desapropiación de la inversión, en cuyo momento deben incorporarse a los resultados del período.

A su vez, las diferencias de cambio derivadas de un pasivo a largo plazo, que se trata contablemente como una cobertura para la inversión neta de la empresa en una entidad extranjera, deben ser incorporadas al patrimonio neto de la empresa inversora hasta que se produzca la desapropiación de la inversión, en cuyo momento deben incorporarse a los resultados del período.

Tratamientos alternativos permitidos. La NIC 21 permitía aplicar un tratamiento alternativo para las diferencias de cambio en distintas circunstancias: pasivos originados por la adquisición o construcción de activos y empresas reguladas.

Las diferencias de cambio que surgían en pasivos originados directamente por la adquisición o construcción de activos (inmovilizados y existencias de ciclo largo de fabricación) en moneda extranjera, cuando la diferencia de cambio aparecía tras una fuerte caída en la cotización de la divisa extranjera, contra la que no existía posibilidad práctica de emprender acciones de cobertura, siempre que el valor ya ajustado del activo no fuera superior a su importe recuperable, por uso o venta, o al costo de reposición, según cuál de los dos fuera menor. Este tratamiento fue eliminado en la versión revisada de la NIC 21.

 

2.4. Conclusión

La normativa internacional establece que las partidas no monetarias registradas originalmente en moneda extranjera, que se contabilicen por su valor razonable, deben ser valoradas utilizando las tasas de cambio existentes en el momento en que se determinó tal valor razonable. De igual forma, la NIC 21 eliminó la opción que, con carácter limitado, existía en la versión previa de la NIC 21, de capitalizar diferencias de cambio procedentes de una importante devaluación o de una depreciación de la moneda, frente a las cuales no ha existido posibilidad práctica de emprender acciones de cobertura. Según este estándar, estas diferencias deben ser reconocidas en el estado de resultados.