Comentarios sobre la idoneidad de la NIIF para las PYMES enfocada a las microentidades(1)

Revista Nº 54 Abr.-Jun. 2013

Hernán Pablo Casinelli (Argentina) 

Miembro del SME Implementation Group (SMEIG), grupo asesor del IASB Consultor en adopción y aplicación de NIIF Profesor de Contabilidad e investigador 

Introducción

En julio del 2009, el International Accounting Standards Board (IASB) emitió una norma internacional de información financiera (NIIF) diferenciada para pequeñas y medianas entidades (PYMES). A más de tres años de la emisión de la NIIF para las PYMES, aún existen ciertas incomprensiones acerca del alcance pretendido de esta norma. En el presente trabajo nos proponemos repasar algunos de estos “malos entendidos” y reflexionar acerca del alcance pretendido de la NIIF para las PYMES. Asimismo, expondremos al lector por qué esta es una norma que resulta idónea para ser aplicada por parte de las denominadas microentidades.

1. Algo primordial: entender el objetivo de los “estados financieros de propósito general”

En nuestra opinión, en América Latina y el Caribe aún no se ha hecho una suficiente tarea educativa que permita entender lo siguiente, de una forma clara y contundente: las NIIF son normas para la preparación de información financiera con propósito general (la cual incluye a los estados financieros de propósito general) y no para preparar información basada en el sistema contable de las entidades por exigencia de algún regulador(2).

Muchos suponen que la diferencia entre el concepto “latinoamericano” de estados financieros y el concepto de estados financieros de propósito general que postula el IASB es solamente una cuestión retórica. “La contabilidad ha sido y seguirá siendo una necesidad para las empresas”, piensan muchos. Pero mientras en nuestra región la contabilidad es percibida como una necesidad de las empresas impuesta por algún regulador, el IASB postula que la información financiera es una necesidad de los usuarios.

Digresión: debe destacarse que las raíces históricas de los esquemas de información pública en América Latina le otorgaron a los estados financieros —tal y cual son concebidos por la mayoría de los profesionales y empresarios de la región— un marcado sesgo fiscal y legal, que imposibilita, en muchos casos, el entendimiento de estas nuevas categorías que las NIIF proponen.

En el Marco conceptual para la información financiera revisado en el año 2010 (MC 2010), el IASB puntualizó que el objetivo de la información financiera de propósito general es el fundamento del MC, y que los demás aspectos que atañen a la preparación de tal información (concepto de entidad que informa, las características cualitativas y restricciones de la información financiera útil, elementos de los estados financieros, reconocimiento, medición, presentación e información a revelar) son derivaciones lógicas de dicho objetivo(3).

¿Y cuál es el objetivo de la información financiera con propósito general? De acuerdo con el MC 2010:

“Su propósito general es proporcionar información financiera sobre la entidad que informa que sea útil a los inversores, prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales para tomar decisiones sobre el suministro de recursos a la entidad. Esas decisiones conllevan, comprar, vender o mantener patrimonio e instrumentos de deuda y proporcionar o liquidar préstamos y otras formas de crédito”(4).

Nótese lo siguiente:

• La información financiera con propósito general se centra en las necesidades de sus usuarios;

• Se deja de lado la idea de “usuarios múltiples” y se adopta la perspectiva de usuarios principales (inversores, prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales)(5);

• Se abandona la concepción de que la información financiera de propósito general debe ser útil para la toma de decisiones económicas (más amplia) para centrarse en las decisiones sobre el suministro de recursos a la entidad que informa.

Sin embargo, si bien es misión del IASB desarrollar normas adecuadas, partiendo del objetivo planteado, no le es propio determinar qué entidades deben ser requeridas de presentar a los reguladores nacionales esta información. Esta última es una decisión que compete a las autoridades de cada país, ya que ellas son las que realizan sus propias evaluaciones del beneficio público que representa contar con buena información financiera sobre las entidades. Sin embargo, en nuestra opinión resulta fundamental un proceso de concientización de las autoridades nacionales —y en particular, de los reguladores— para que el entendimiento del objetivo de los estados financieros de propósito general que el IASB postula sea el punto de partida para tales evaluaciones(6).

2. ¿Podría haber diferentes objetivos de los estados financieros, dependiendo de las entidades?

Durante la revisión del MC llevada a cabo en el año 2010, el IASB también consideró si el objetivo de los estados financieros de propósito general podría diferir, dependiendo del tipo de entidad que los elaborase. En el párrafo FC1.30 de los fundamentos de las conclusiones del MC 2010, el IASB concluyó que:

“Los usuarios externos de la información financiera tienen objetivos similares, independientemente del tipo de entidades en que inviertan. Por ello, el Consejo concluyó que el objetivo de informes financieros con propósito general es el mismo para todas entidades. Sin embargo, restricciones de costos y diversidad en actividades entre entidades pueden algunas veces llevar al Consejo a permitir o requerir diferencias en la información para tipos distintos de entidades”.

Esto es coherente con lo expresado por el IASB en los Fundamentos de las conclusiones de la NIIF para las PYMES (párr. B97):

“El Consejo rechazó la alternativa “del nuevo comienzo” porque dicho enfoque podría haber dado lugar a diferentes objetivos de los informes financieros, diferentes características cualitativas de la información financiera, diferentes definiciones de los elementos de los estados financieros, y diferentes conceptos de reconocimiento y medición. (…)”.

3. Entonces, ¿por qué se formuló una NIIF diferenciada para las PYMES?

En el comienzo del largo camino que terminó con la emisión de la NIIF para las PYMES, el IASB se enfrentó a un dilema: decidir si el desarrollo de esta norma era pertinente o no. Eso se debió a que:

• Por un lado, existía la postura de que los mismos conceptos de información financiera son apropiados para todas las entidades con independencia de su tamaño, o de si poseían —o no— obligación pública de rendir cuentas; lo cual sugería que un único conjunto de normas contables debería ser adecuado para todas las entidades; pero

• Por otro lado, existía la evidencia de diferencias en la tipología y necesidades de los usuarios de los estados financieros de las PYMES, así como los costos y las limitaciones de experiencia contable disponible de las PYMES, y todo ello sugería que una norma separada para las PYMES era apropiada.

Sopesando lo anterior, el IASB concluyó finalmente que emitir una norma separada para las PYMES era apropiado, y al justificar su decisión, el IASB lo fundamentó del siguiente modo:

“FC44: (…) Al establecer normas sobre la forma y el contenido de los estados financieros con propósito de información general, las necesidades de los usuarios de los estados financieros son primordiales.

FC45: los usuarios de los estados financieros de las PYMES pueden tener menor interés en cierta información de los estados financieros con propósito general preparados de acuerdo con las NIIF completas que los usuarios de los estados financieros de entidades cuyos títulos están registrados para cotizar en bolsa o que tienen otro tipo de obligación pública de rendir cuentas. (…)”(7).

En el mismo documento, el IASB propone como ejemplos de necesidades diferenciadas de los usuarios de los estados financieros de las PYMES, a las siguientes:

• Mayor interés en los flujos de efectivo a corto plazo;

• Mayor interés en la liquidez de la entidad que informa;

• Mayor interés en la fortaleza del balance, y

• Mayor interés en la cobertura de los intereses y en la tendencia histórica de resultados.

En cambio, los usuarios de la información financiera con propósito general de las entidades que no son consideradas PYMES (es decir, las que tienen obligación pública de rendir cuentas) suelen estar interesados en información que pueda“ayudar a la realización de previsiones sobre los flujos de efectivo a largo plazo, los resultados y el valor de una entidad (8).

Es decir que la NIIF para las PYMES se emitió porque se pudo identificar que existen necesidades diferentes de los usuarios de los estados financieros de propósito general de las entidades sin obligación pública de rendir cuentas, y el “factor entidad” fue tenido en cuenta al enfrentarse con requerimientos alternativos que satisfacían de igual manera las necesidades de los usuarios, para decidirse por aquel que fuese menos gravoso para estas entidades.

Por ejemplo:

En las NIIF completas se requiere que una entidad que posee inversiones en asociadas mida tales inversiones de acuerdo con el método de la participación descrito en la NIC 28, inversiones en asociadas y negocios conjuntos —salvo algunas excepciones limitadas o circunstancias en las cuales tal método no resulta de aplicación, como en los estados financieros separados de la inversora o cuando tal inversión se mide como un activo dentro del alcance de la NIIF 5—. Sin embargo, en la Sección 14 inversiones en asociadas de la NIIF para las PYMES se admite que una entidad que posea inversiones en asociadas seleccione como política contable alguno de los siguientes modelos de medición:

• Modelo del costo;

• Modelo del valor razonable, o

• Modelo de la participación.

En los fundamentos de las conclusiones de la NIIF para las PYMES, el IASB indicó que (el resaltado es nuestro):

“(…) Muchos preparadores de estados financieros de las PYMES cuestionaron la utilidad de esos métodos contables y comentaron al Consejo que las PYMES tienen una dificultad particular en la aplicación de esos métodos debido a la incapacidad de obtener la información requerida, así como a la necesidad de cumplir con las políticas contables y fechas en las que se informa (…) Los prestamistas generalmente indicaron que la información que se publica usando el método de la participación y la consolidación proporcional es de uso limitado para ellos, ya que no resulta útil para evaluar ni los flujos de efectivo futuros ni las garantías de los préstamos. Los valores razonables son más relevantes para esos propósitos. Reconociendo los problemas especiales de las PYMES para aplicar los métodos de la participación y de la consolidación proporcional, y también la relevancia de los valores razonables para los prestamistas, el Consejo concluyó que se debe permitir a las PYMES utilizar tanto el método del costo como el del valor razonable con cambios en resultados”.

Como se puede observar en el ejemplo brindado, el proceso que se siguió fue aproximadamente el siguiente:

1. Se identificó un área que resultaba problemática para los preparadores de los estados financieros de las PYMES;

2. Se consultó con los usuarios de tales estados financieros (en este caso, prestamistas de las PYMES) qué valor poseía para ellos la información que se obtenía a partir de la aplicación del método contable en cuestión;

3. Al obtener evidencia de que tal información era limitadamente relevante para los usuarios y que producía problemas de aplicación para las PYMES, en la NIIF para las PYMES se incluyeron políticas contables alternativas que sean más sencillas de aplicar para estas entidades y resulten en información útil para los usuarios de sus estados financieros.

Sin embargo, el propósito de la NIIF para las PYMES aún sigue siendo mal interpretado por algunos(9) que suponen que esta norma:

• Se emitió para aliviar la carga que representa la preparación de estados financieros para miles de empresas radicadas en países donde se exige la presentación de estados financieros(10)de forma masiva, pero que han migrado a las NIIF para “actualizarse con los tiempos globalizados que corren”;

• Pretende aliviar la carga de entidades que son subsidiarias de grupos que preparan estados financieros de propósito general consolidados de acuerdo con las NIIF completas, y que a su vez tienen obligación de producir sus propios estados financieros(11);

• Está pensada para entidades de mediano porte con obligación de preparar estados financieros.

En este último grupo de voces se ha consolidado la idea de que “así como las PYMES tienen su NIIF diferenciada, las microentidades también deberían tenerla”.

Aclaración: a lo largo de este trabajo usaremos el término “microentidades”, ya que este es el que el IASB ha venido usando en las traducciones oficiales de sus documentos para el término “micro-sized entities”. Sin embargo, debemos llamar la atención al lector de que en algunos países —tal es el caso de Colombia— se suele hacer referencia a ellas como “microempresas”, o en otros también se las denomina “mipymes” o mypes”.

En general, se suele denominar “microentidades” a ciertas entidades muy pequeñas que acostumbran a presentar algunas (o varias) de las siguientes características (el listado no es exhaustivo y solo pretende cumplir una función ilustrativa):

• En una alta proporción son administradas por sus propietarios;

• Presentan cierto nivel de “confusión” entre el patrimonio de la entidad y el de sus propietarios-gerentes;

• Cuentan con muy pocos empleados;

• Alcanzan bajos niveles de ventas, cuentan con pocos recursos o carecen, en muchos casos, de líneas de financiación formalizadas (se financian, principalmente, con los recursos de sus propietarios-gestores);

• Sus transacciones son simples, pocas y/o rutinarias.

Entonces, queda pendiente de respuesta la pregunta: ¿es necesaria una NIIF diferenciada para microentidades? En el apartado siguiente nos proponemos analizar esta cuestión.

4. ¿Es necesaria una NIIF diferenciada para microentidades?

Como hemos indicado, algunos sostienen que es necesario desarrollar una NIIF diferenciada para microentidades(12). Su principal fundamento es que la NIIF para las PYMES ha representado un notable avance en pos de la simplificación para ciertas entidades de mediano porte, pero que aún sigue siendo muy gravoso su cumplimiento para otro grupo de entidades muy pequeñas: las microentidades(13).

Sin embargo, esta posición desconoce que la diferenciación del IASB se basa en las diferencias de tipología y necesidades de los usuarios de los estados financieros de las entidades sin obligación pública de rendir cuenta. Es decir, omite el fundamental detalle de que las NIIF son normas basadas en las necesidades de los usuarios y no en las características de las entidades.

El IASB así lo expresó(14):

“FC71: (…) La NIIF para las PYMES está diseñada para entidades, independientemente del tamaño, a las que se les requiere o eligen publicar estados financieros con propósito de información general para usuarios externos. Los usuarios externos tales como prestamistas, vendedores, clientes, agencias de calificación crediticia y empleados necesitan tipos específicos de información pero no están en posición de exigir informes a medida para satisfacer sus necesidades específicas de información. Ellos deben contar con los estados financieros con propósito de información general. Esto es tan cierto para las “micros” como para las PYMES más grandes. Los estados financieros preparados utilizando la NIIF para las PYMES pretenden satisfacer esas necesidades”.

Por otro lado, algunos de los defensores de una NIIF diferenciada para microentidades destacan que muchas de estas entidades preparan sus estados financieros exclusivamente con fines legales. Por ejemplo:

• En algunos países, el único usuario externo de la información contable de la mayoría de las microentidades es la autoridad de aplicación tributaria, que los emplea con el fin de determinar el resultado fiscal de estas entidades en calidad de contribuyentes;

• En algunas jurisdicciones las autoridades de contralor societario exigen la presentación de estados financieros a un amplio rango de entidades, incluso a aquellas que no encuentran un beneficio en contar con auténtica información financiera de propósito general.

Sin embargo, estos argumentos no refutan la postura del IASB. Como se explica en los propios Fundamentos de las conclusiones de la NIIF para las PYMES y en el prólogo a esta norma:

• La determinación del resultado fiscal (o el resultado legalmente distribuible) no es el objetivo de los estados financieros de propósito general, y para ello se requieren estados financieros con propósito especial (diseñados para cumplir con las leyes y regulaciones fiscales de una determinada jurisdicción)(15);

• Si bien a menudo algunas PYMES producen estados financieros para el uso exclusivo de los propietarios-gerentes, o para las autoridades fiscales u otros organismos gubernamentales, los estados financieros producidos únicamente con tales propósitos no son necesariamente estados financieros con propósito de información general(16).

En conclusión, la postura del IASB ha sido que no es necesario desarrollar una NIIF diferenciada para micro-entidades, dado que no se han identificado tipologías o necesidades diferentes de los usuarios de los estados financieros de propósito general de este tipo de entidades.

5. La guía de aplicación para las microentidades que usen la NIIF para las PYMES

Consecuente con su posición, el IASB no ha incluido en su agenda el desarrollo de una NIIF diferenciada para microentidades. Sin embargo, en el 2012 el IASB aceptó la propuesta de su staff técnico de desarrollar una guía de aplicación de la NIIF para las PYMES que colabore con aquellas microentidades que deban emplearla para preparar sus estadosfinancieros de propósito general.

Debe quedar bien en claro que no se trata de una norma diferente, sino que es una guía de aplicación, que llevará a que:

• En los estados financieros, las microentidades afirmen cumplir con la NIIF para las PYMES (y no con otra norma diferente);

• Los auditores de tales estados financieros revisen el cumplimiento de la NIIF para las PYMES en dicha información (y no el de otra norma diferente).

La preparación de esta guía fue encomendada al staff técnico del IASB y al SME Implementation Group (SMEIG o Grupo de Implementación de las PYMES)(17). Al momento de preparación de este trabajo, las tareas del personal técnico del IASB y del SMEIG aún no habían concluido.

Muy posiblemente, esta guía sirva de base para que cada jurisdicción pueda elaborar la propia. Esto no significa que cada jurisdicción vaya a crear una NIIF para las PYMES “a su medida”, sino que se identifiquen las actividades y transacciones más comunes de estas entidades para que puedan enfocarse con mayor énfasis a los problemas más característicos de su propio entorno, pero en el marco de lo requerido por la norma del IASB.

Por ejemplo, el South Africa Institute of Chartered Accountants (SAICA, Instituto Sudafricano de Contadores Certificados) emitió una guía para las microentidades que deban aplicar la NIIF para las PYMES denominada SAICA’s Guide on Applying IFRS for SMEs for micro entities.

Dentro del subsitio dedicado a la NIIF para las PYMES en la página web del IASB, se puede encontrar mayor información respecto de la guía para microentidades(18).

Conclusiones

En el presente trabajo, a partir del objetivo de los estadosfinancieros depropósito general planteado por el IASB, nos propusimos:

• Repasar algunas de las interpretaciones erróneas acerca del porqué de la NIIF para las PYMES; y

• Exponer los fundamentos de la idoneidad de la NIIF para las PYMES en el caso de las microentidades.

Consideramos que resulta fundamental efectuar una tarea profunda de difusión de estas cuestiones entre los reguladores y otras autoridades nacionales que tienen la responsabilidad de evaluar a quién se le exigirá qué tipo de información.

En otra oportunidad, propusimos que un adecuado debate acerca de qué normas contables deberían usar las PYMES de un determinado país, tendría que seguir la siguiente secuencia(19):

1. Identificar qué entidades deberían presentar estados financieros de propósito general(con el objetivo que el IASB reconoce para este concepto), y diferenciarlas claramente de aquellas que deberían preparar otro tipo de informes basados en datos surgidos del sistema contable;

2. Para las entidades a las que se les asigne la necesidad de presentar estados financieros de propósito general, abrir el debate acerca de si resulta conveniente adoptar la NIIF para las PYMES, priorizando las opiniones de los usuarios de la información; y

3. Para las restantes entidades, analizar la naturaleza de los otros informes basados en datos contables que las autoridades consideren pertinentes exigirles.

Un año después de expuesta nuestra propuesta, nos permitiremos agregarle una importante aclaración: que, en nuestra opinión, a ninguno de los informes distintos de los estados financieros de propósito general se los debería denominar en las legislaciones locales apelando al par de voces “estados financieros”. Otros nombres que se nos ocurren son los siguientes:

1. Informes para la determinación de la ganancia fiscal;

2. Informes para la valuación fiscal de recursos y obligaciones;

3. Informes de cumplimiento de obligaciones societarias.

De este modo, la legislación cumpliría con un propósito adicional: el educativo. Por medio del uso de terminologías que no lleven a confusiones, las autoridades podrían contribuir a aportar claridad para quienes deben enfrentarse con un reto aún más desafiante que aprender algo nuevo: el que significa primero desaprender conceptos arraigados durante años en nuestra cultura contable, y que se erige como una barrera para incorporar lo que hoy se plantea como una novedad.

Bibliografía

CASINELLI, H. (2011) “Reflexiones acerca del alcance de la NIIF para las PYMES”, Revista de la Asociación Española de Contabilidad y Administración (AECA), n.º 93, España.

— (2012) “Reflexiones acerca del debate que no llega”, Revista Contable, n.º 1, Wolters Kluwer, España.

IASB (2009) Fundamentos de las conclusiones de la NIIF para las PYMES.

IASB (2009) NIIF para las PYMES.

IASB (2010) Marco conceptual para la información financiera.

IASB:

http://www.ifrs.org/IFRS-for-SMEs/Pages/Guidancemicrosizedentities.aspx 

Sue Ludolph:

http://www.accountancysa.org.za/resources/PrintItemArticle.asp?ArticleId=2536&Issue=1121&LoadFrames=N 


 

(1) Las opiniones incluidas en este trabajo son las del autor y no representan necesariamente los puntos de vista de las organizaciones con las cuales el autor se vincula.

(2) El IASB así lo expresó (Fundamentos de las conclusiones del MC 2010, párrafo FC1.23):

El Consejo reconoció que los intereses de los inversores, prestamistas y otros acreedores habitualmente se solapan con los de los reguladores. Sin embargo, ampliar el objetivo de la información financiera para incluir el mantenimiento de estabilidad financiera podría, en ocasiones, crear conflictos entre los objetivos que el Consejo no se encuentra bien preparado para resolver.

(3) IASB (2010). Marco conceptual para la información financiera. Párrafo OB1.

(4) Ibíd., párrafo OB2.

(5) Las razones por las que el IASB concluyó que el grupo de usuarios principal debe ser los inversores, prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales de la entidad las expuso en el párrafo FC1.16 de los fundamentos de las conclusiones del MC 2010. Allí, indicó que:

a) Los inversores, prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales tienen la mayor necesidad crítica e inmediata de informarse en los informes financieros y muchos no pueden requerir que la entidad les proporcione directamente la información;

b) Las responsabilidades del IASB requieren que se centre en las necesidades de los participantes en los mercados de capitales, lo que incluye no solo a los inversores existentes sino también a los potenciales y a los prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales; y

c) La información que satisface las necesidades de los usuarios principales especificados es probablemente la que atiende las de los usuarios, tanto en jurisdicciones con un modelo de gobierno corporativo definido en el contexto de los accionistas, como en aquellas con un modelo de gobierno corporativo definido en el contexto de todo tipo de grupos de interés.

(6) En el párrafo OB10 del MC 2010 el IASB contempla el hecho de que otras partes distintas de los inversores, prestamistas y otros acreedores pueden encontrar también útiles los estados financieros de propósito general, y “sin embargo, esos informes no están principalmente dirigidos a estos otros grupos.” En nuestra opinión, sería deseable que las autoridades tengan esta importante aclaración en cuenta, porque en ocasiones se les suele exigir a entidades que no llevan a cabo sus operaciones principalmente con recursos de terceros, información preparada sobre bases diseñadas para evaluar cómo podrían verse afectados los intereses de terceros suministradores de recursos. Ello genera cargas gravosas para estas entidades, que no perciben ningún beneficio de contar con esta información. Así, la masificación de exigencias por parte de los reguladores que no consideran estas cuestiones podrían ir en detrimento del objetivo de contar con buena información, y en vez de ello, estar masificando la aplicación inconsistente de las NIIF en lugar de estar robusteciendo el esquema de información pública de las entidades.

(7) IASB (2009). Fundamentos de las conclusiones, NIIF para las PYMES.

(8) Ibíd., párrafo FC45.

(9) En nuestra opinión, en el título de la norma está el origen de la confusión. Esto es así porque la norma:

• No se diseñó en función a los diferentes tipos de entidades, sino en que los usuarios de la información financiera de ciertas entidades se centran en ciertos aspectos diferentes a los que atienden otros usuarios;

• No establece un criterio de diferenciación basado en el tamaño de la entidad (aunque el acrónimo “PYME” hace referencia a “pequeño y mediano”) sino a la forma en que las entidades afectan el interés público.

(10) No es inocente que hayamos empleado la forma “estados financieros” en este párrafo, cuando a lo largo de todo este trabajo nos hemos referido a “estados financieros de propósito general”. Lo utilizamos porque en estos países los esquemas de información pública establecidos por los reguladores se basan en la naturaleza jurídica de las entidades y no en la evaluación de las necesidades de los usuarios. Por lo tanto, no puede decirse que esas entidades producen, necesariamente, estados financieros de propósito general.

(11) Quienes opinan en este sentido son férreos defensores de que la NIIF para las PYMES solo debería consistir en un esquema simplificado de revelaciones, pero que no tendría que alejarse de los criterios de reconocimiento y medición, en particular establecidos por las NIIF completas.

(12) En el caso de Colombia, se expidió el Decreto 2706 del 2012 que adopta un nuevo marco técnico normativo de información financiera para las “microempresas”.

(13) Los defensores de esta postura sostienen que en el grupo de entidades alcanzadas por la NIIF para las PYMES quedan englobadas todas las entidades sin obligación pública de rendir cuentas, y que el intervalo de tamaños dentro de este grupo es demasiado amplio: incluye desde entidades no cotizadas de gran porte con cientos de empleados hasta entidades muy pequeñas, con menos de diez empleados.

(14) Fundamentos de las conclusiones, NIIF para las PYMES, ob. cit.

(15) Ibíd., párrafo FC73.

(16) Ibíd., prólogo, párrafo P11.

(17) El SMEIG es un cuerpo asesor del IASB, constituido en septiembre del 2010 por la Fundación IFRS, siguiendo un llamado público para sus nominaciones e integrado por 22 miembros. La misión del SMEIG es apoyar la adopción internacional de la NIIF para las PYMES y monitorear su implementación. En el cumplimiento de su misión, el SMEIG tiene dos responsabilidades principales:

• Considerar preguntas de implementación enviadas por los usuarios de la NIIF para las PYMES, decidir cuál de ellas amerita una guía y desarrollar para su publicación guías en forma de preguntas y respuestas (Q&A) no obligatorias para la implementación de la NIIF para las PYMES; y

• Recomendar al IASB posibles enmiendas a la NIIF para las PYMES como parte de una revisión integral post-implementación de la norma.

(18) Ver al respecto: http://www.ifrs.org/IFRS-for-SMEs/Pages/Guidance microsized entities.aspx

(19) Casinelli, H. (2012) “Reflexiones acerca del debate que no llega”, Revista Contable, n.º 1, Wolters Kluwer, España.