Concepto 1891 de abril 17 de 2008 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE CONSULTA Y SERVICIO CIVIL

Rad. Nº 11001-03-06-000-2008-0024-00

Número Interno: 1.891

Consejero Ponente:

Dr. Luis Fernando Álvarez Jaramillo

Ref.: Congresistas. Suplencia de vacancia temporal.

Bogotá, D.C., diecisiete de abril de dos mil ocho.

EXTRACTOS: «Consideraciones

Frente a lo planteado la Sala formula las siguientes consideraciones.

A. Faltas absolutas y faltas temporales de los congresistas.

En materia de faltas absolutas o temporales de los miembros de las corporaciones públicas, el artículo 134 de la Constitución Nacional dispone que las mismas serán suplidas por los candidatos que según el orden de inscripción en forma sucesiva y descendente, correspondan a la misma lista electoral.

En igual sentido se refiere el inciso primero del artículo 261 superior, el cual además establece las situaciones que configuran faltas absolutas y faltas temporales así:

“ART. 261. (...).

Son faltas absolutas: además de las establecidas por la ley; las que se causan por: muerte; la renuncia motivada y aceptada por la plenaria de la respectiva corporación; la pérdida de la investidura; la incapacidad física permanente y la sentencia condenatoria en firme dictada por autoridad judicial competente.

Son faltas temporales las causadas por: la suspensión del ejercicio de la investidura popular, en virtud de decisión judicial en firme; la licencia sin remuneración; la licencia por incapacidad certificada por médico oficial; la calamidad doméstica debidamente probada y la fuerza mayor.

(...)”.

Advierte igualmente la norma que “Los casos de incapacidad, calamidad doméstica y licencias no remuneradas, deberán ser aprobadas por la mesa directiva de la respectiva corporación”.

A su vez, el artículo 274 de la Ley 5ª de 1992 —reglamento del Congreso—, asimila los términos vacancia y falta, y en tal virtud, señala los eventos constitutivos de faltas absolutas y temporales.

“ART. 274.—Vacancias. Se presenta la falta absoluta del congresista en los siguientes eventos: su muerte; la renuncia aceptada; la pérdida de la investidura en los casos del artículo 179 constitucional o cuando se pierde alguno de los requisitos generales de elegibilidad; la incapacidad física permanente declarada por la respectiva Cámara; la revocatoria del mandato, y la declaración de nulidad de la elección.

Son faltas temporales, además de las indicadas en el artículo 90, la suspensión en el ejercicio del cargo decretada por autoridad judicial competente y las dispuestas expresamente por las mesas directivas de las corporaciones legislativas, mediante resolución motivada que autorice el permiso no remunerado al congresista, cuando existieren causas justificadas para ausentarse”.

El artículo trascrito al referirse a las faltas temporales incluye como tales las causales de excusa contempladas en el artículo 90 ibídem, que dispone:

“ART. 90.—Excusas aceptables. Son excusas que permiten justificar las ausencias de los congresistas a las sesiones, además del caso fortuito, la fuerza mayor en los siguientes eventos:

1. La incapacidad física debidamente comprobada.

2. El cumplimiento de una comisión oficial fuera de la sede del Congreso.

3. La autorización expresada por la mesa directiva o el presidente de la respectiva corporación, en los casos indicados en el presente reglamento.

PAR.—Las excusas por inasistencia serán enviadas a la comisión de acreditación documental de la respectiva Cámara, en los términos dispuestos por el artículo 60 de este reglamento. Su dictamen será presentado a la mesa directiva la cual adoptará la decisión final, de conformidad con la Constitución y la ley”.

La norma en cita consagra como causal de excusa para justificar las ausencias de los congresistas a las sesiones, además del caso fortuito, la fuerza mayor, incluyendo dentro de esta “La incapacidad física debidamente comprobada”.

Sin embargo es necesario precisar que los artículos citados parten del supuesto de que el sujeto activo de la norma es el miembro de la corporación pública, es decir el congresista, o sea el servidor público debidamente posesionado y en ejercicio de su cargo, y no el “llamado” que es el candidato no elegido que por estar en lista con opción de ser convocado a ocupar una curul, se encuentra frente a una expectativa que se concreta cuando es emplazado para asumir una vacante, bien sea esta absoluta o temporal.

En consecuencia, las situaciones contempladas como causales de faltas absolutas o temporales de que tratan los artículos 261 de la Carta, 90 y 274 de la Ley 5ª de 1995, son predicables única y exclusivamente respecto de los miembros activos de corporaciones públicas, sin que su aplicación pueda hacerse extensiva a quienes solo se encuentran en posibilidad de ser “llamados” a ocupar una curul.

Sobre la imposibilidad de aplicar a los “llamados” las causales configurativas de excusa que puedan dar origen a las faltas temporales antes vistas, se refirió la Sala Plena de esta corporación en una decisión relativa a pérdida de investidura radicada bajo el Nº PI 133, en la cual se analizaron figuras como la licencia, la prórroga del término para tomar posesión, la excusa —incapacidad médica debidamente comprobada— y el permiso, situaciones todas ellas que deben ser aprobadas por la mesa directiva de la respectiva corporación.

Por ello, como más adelante se explicará, es menester ratificar lo dicho por la Sala en el Concepto 1872 del 13 de diciembre de 2007 y su ampliación del 27 de marzo de 2008, en el sentido de que las incapacidades médicas a que se refiere el artículo 90 de la Ley 5ª de 1992 no son de recibo para el caso de los candidatos no elegidos que son “llamados” a suplir una vacante temporal o definitiva y optan por presentarlas como argumento para no aceptar dicho llamamiento.

B. El caso concreto.

El asunto objeto de consulta se refiere a la forma como ha de suplirse la vacante temporal originada por la licencia no remunerada concedida al doctor Germán Vargas Lleras del partido político Cambio Radical, teniendo en cuenta que una vez reordenada la lista en forma sucesiva y descendente las personas que aparecen en los dos primeros lugares para ser “llamados” a asumir esa vacante, los doctores José Renán Trujillo García y César Laureano Negret Mosquera, ya fueron “llamados” en oportunidades anteriores para suplir vacancias temporales y definitivas, y no aceptaron; aduciendo, el primero de ellos que estaba inhabilitado por encontrarse desempeñando otro cargo público; y el segundo, inicialmente por excusa médica y posteriormente por hallarse laborando en calidad de notario, razón por la cual se hace necesario proceder a analizar las consecuencias de la no aceptación.

Estima la Sala que el “llamado”, una vez convocado para suplir una vacante, temporal o definitiva, solo tiene dos alternativas (i) aceptar la convocatoria y posesionarse o (ii) no aceptarla, sin que sea de recibo presentar excusas ni pretender pronunciamientos sobre las mismas por parte de las mesas directivas de las respectivas corporaciones. De manera que en caso de encontrarse desempeñando un cargo al momento de ser llamado, tiene el deber de aceptar, previa renuncia del empleo que ocupa. Igualmente, de hallarse incapacitado, debe aceptar, tomar posesión y después solicitar que el médico oficial le expida la correspondiente excusa médica para justificar su ausencia a las sesiones.

Si definitivamente no puede posesionarse, para efectos de evitar la sanción de pérdida de investidura por no tomar posesión en tiempo oportuno (C.P., art. 183), deberá en caso de que se le inicie dicho proceso, entrar a demostrar ante el Consejo de Estado las causas atribuibles a fuerza mayor que le impidieron tomar posesión del cargo. Dichas circunstancias, como lo señaló esta Sala en el concepto 1872, no pueden ser evaluadas ni por las mesas directivas de las respectivas corporaciones, ni por la Sala de Consulta, sino únicamente por la Sala Plena Contenciosa del Consejo de Estado en el correspondiente proceso de pérdida de investidura.

Finalmente es de anotar que de no aceptar la convocatoria que se le formula al candidato “llamado” para asumir una curul, este debe presentar un escrito de no aceptación del llamamiento, que equivale a una renuncia al derecho, que a la vez es un deber social, de asumir las funciones propias del cargo para el cual se presentó como candidato en la correspondiente lista.

En este orden de ideas la Sala estima que al no haber aceptado los doctores José Renán Trujillo García y César Laureano Negret Mosquera el llamado que en dos oportunidades les formuló la mesa directiva del Senado de la República, el incumplimiento del deber social que asumen al presentar su nombre al escrutinio democrático, los lleva a perder el derecho a ser convocados nuevamente, máxime si en una de dichas ocasiones fueron renuentes a ocupar una curul que estaba en vacancia definitiva, razón por la cual se debe llamar a quien sigue en la lista.

En virtud de lo anterior, la Sala de Consulta y Servicio Civil,

Responde:

“¿Cuál es la persona que al ordenar la lista del movimiento o partido político Cambio Radical hay que llamar para suceder al doctor Vargas Lleras en su licencia no remunerada autorizada. Teniendo en cuenta que el doctor Trujillo García y Negret Mosquera en varias ocasiones no aceptaron el llamamiento hecho por la mesa directiva del Senado para suceder primero al doctor Reginaldo Montes y luego al doctor Luis Carlos Torres por encontrarse (ellos) ejerciendo el cargo de superintendente nacional de salud y notario 30 de Bogotá respectivamente?”.

De conformidad con la lista enviada en el escrito de consulta, entre las personas que en el partido político de Cambio Radical siguen en orden descendente y sucesivo para ser “llamados” a desempeñar la vacante transitoria dejada por el doctor Germán Vargas Lleras, la mesa directiva del Senado de la República debe llamar al señor Tony Jozame Amar, toda vez que los señores Ramón Elías López Sabogal, Humberto Builes Correa y Elsa Gladys Cifuentes, asumieron las curules dejadas por los senadores Mario Londoño Arcila, Luis Carlos Torres Rueda y Reginaldo Montes Álvarez, respectivamente. No pueden ser llamados los señores José Renán Trujillo García y César Laureano Negret Mosquera por cuanto no aceptaron oportunamente el llamado que se les hizo anteriormente para suplir vacantes temporales y definitivas. Si el señor Tony Jozame Amar no acepta debe llamarse a la persona que en orden descendente continúa en la misma lista.

Transcríbase al señor Ministro del Interior y de Justicia. Igualmente envíese copia a la secretaría jurídica de la Presidencia de República».

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