Concepto 625 de julio 25 de 1994 

SALA DE CONSULTA Y SERVICIO CIVIL

CONCEJOS MUNICIPALES

DESINTEGRACIÓN EN EL ÚLTIMO AÑO DEL PERIODO

EXTRACTOS: «El señor Ministro de Gobierno ha formulado a la Sala la siguiente consulta previas las textuales consideraciones:

“El Ministerio de Gobierno, a fin de atender una inquietud formulada por el alcalde del municipio de Orocué, departamento del Casanare, solicita concepto de esa honorable Sala sobre el procedimiento a seguir por parte del alcalde, en caso de que el concejo quede desintegrado.

Según relata el señor alcalde de Orocué, el concejo de esa localidad se encuentra integrado por nueve (9) miembros, de los cuales cinco (5) renunciaron y otro no aparece. Agotadas las listas inscritas para el período 92-93, ninguno de los suplentes quiso aceptar, siendo por ello imposibles las sesiones del mes de mayo (D. 1333/86, art. 79).

Concluye su petición el señor alcalde, expresando que la desintegración del concejo acarrea serios problemas por razón de la contratación que dicha corporación debe autorizar, en asuntos tales como el acueducto municipal, recolección de basuras, electrificación, etc.

Se consulta:

¿Qué procedimiento debe seguirse cuando el concejo, por las razones que fueren, se desintegra, comenzadas las sesiones del último año, quedando reducido el número de concejales por debajo de las disposiciones que regulan el quórum deliberatorio y decisorio, y qué procedimiento debe seguir el alcalde para sacar avante programas de importancia municipal que requieran de la autorización del concejo para contratar?”.

La Sala considera:

1. El artículo 148 de la Constitución Nacional prescribe que “las normas sobre quórum y mayorías decisorias regirán también para las demás corporaciones públicas de elección popular”.

2. Los artículos 145 y 146 de la Constitución Nacional regulan lo relativo al quórum para deliberar y a la mayoría que se requiere para tomar decisiones por el Congreso de la República en pleno, las cámaras y las comisiones permanentes.

De este modo, determinan que para que estos órganos abran sesiones y deliberen requieren de una cuarta parte de sus miembros. Pero para decidir es necesario que asista la mayoría de los integrantes de la respectiva corporación; así, las decisiones se tomarán con la mayoría de los votos de los asistentes, salvo que la Constitución exija una mayoría diferente.

Estas disposiciones fueron reiteradas por los artículos 29 y 30 de la Ley 136 de 1994, sobre organización y funcionamiento de los municipios, en relación con los concejos municipales.

3. A su vez el artículo 63 de la misma ley, establece la forma de llenar las vacancias absolutas de los concejales y dispone que serán ocupadas por los candidatos no elegidos en la misma lista, en orden de inscripción, sucesiva y descendente, que deberán ser llamados por el presidente del concejo, dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a la declaratoria de la vacancia para que tomen posesión del cargo vacante.

4. El Decreto-Ley 2241 de 1986 (Código Electoral) en relación con la convocatoria a nuevas elecciones, prevé en los artículos 131 y 132, respectivamente, que:

“Si ya se hubieren iniciado las sesiones del último año del período de los senadores, representantes, diputados, consejeros intendenciales (suprimidos por la nueva Constitución) o concejales municipales, cuyas plazas quedan vacantes, no se convocará a nuevas elecciones.

Cuando por cualquier circunstancia dejen de realizarse elecciones de concejales en algunos municipios, el gobierno departamental, intendencial o comisarial (suprimidos por la Constitución de 1991) respectivo convocará a una nueva elección señalando el día en que ésta deba verificarse.

De la misma manera se procederá cuando se anulen las elecciones de concejales, o llegue a faltar, absolutamente, antes del último año del período, un número tal de principales y de suplentes que no pueda formar el quórum o mayoría suficiente para que funcione la corporación” (resalta la Sala).

5. De lo anterior se infiere que cuando, como en el asunto consultado, algunos de los miembros de un concejo municipal renuncian y las personas inscritas en la misma lista que no fueron elegidos no aceptan ocupar las vacantes definitivas, quedando así un número de integrantes que no puede formar quórum o mayoría suficiente para tomar decisiones, no es posible convocar a nuevas elecciones, porque la situación se presenta en el último año del período. En este evento, el concejo no puede funcionar porque no tiene mayoría para proferir decisiones válidas.

6. Tanto la Constitución, artículo 313 numeral 3º, como las leyes 80 de 1993 y 136 de 1994 exigen que para celebrar contratos el alcalde requiere autorización del concejo.

Con fundamento en las anteriores consideraciones la Sala responde:

1. Cuando en el último año del período, el número de miembros de un concejo municipal queda reducido de tal forma que hace imposible integrar el quórum o la mayoría suficiente para tomar decisiones, conforme a la Constitución y la ley, no es posible convocar a una nueva elección y, por lo mismo, la corporación no puede funcionar.

2. El alcalde de un municipio donde el concejo no pueda reunirse por estar desintegrado, carece de competencia para celebrar contratos que no han sido autorizados mediante acuerdo municipal.

Transcríbase en sendas copias auténticas los señores Ministro de Gobierno y Secretario Jurídico de la Presidencia de la República».

(Concepto de julio 25 de 1994. Radicación 625. Consejero Ponente: Dr. Jaime Betancur Cuartas).

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