Contaduría pública bajo la modalidad virtual

Revista Nº 8 Oct.-Dic. 2001

Gabriel Vásquez Tristancho 

Contador Público UNAB, Colombia 

Máster en Economía, Pontificia Universidad Javeriana. 

Decano Facultad de Contaduría Pública UNAB. 

1. Introducción

De las profesiones que mayor influencia tecnológica ha tenido en su desarrollo es precisamente la Contaduría Pública. Los nuevos modelos de negocios basados en Internet han introducido cambios estructurales en los sistemas de información gerencial de las organizaciones públicas y privadas. Por su parte la guía internacional sobre educación emitida por IFAC (Federación Internacional de Contadores) tiene como una de las formaciones básicas la competencia en telecomunicaciones y tecnología de la informática, tal como se muestra en el mapa conceptual que revela el soporte interdisciplinario para el estudio en las ciencias contables.

 

Hoy en día la formación de contadores públicos debe estar inmersa en un ambiente de tecnología. Por una parte su aplicación en los campos propios de las ciencias contables y por otra su soporte al modelo educativo en la modalidad presencial o a distancia.

Frente a esta realidad tecnológica, una alternativa coherente con el desarrollo de las ciencias contables es la formación de contadores públicos mediante un modelo de educación virtual. De alguna manera la unión de tecnologías aplicadas a las ciencias contables y las utilizadas en el modelo de educación virtual, hacen del proceso de enseñanza - aprendizaje su ambiente natural aplicado en vivo y en directo, sin supuestos ni imaginarios.

2. ¿Qué es educación virtual?

Las universidades que han incursionado en la virtualidad de sus programas de pregrado y posgrado han desarrollado sus bases conceptuales a partir de las cuales construyen el currículo aplicado a esta modalidad. La UNAB constituyó un equipo interdisciplinario donde confluyen la tecnología, la comunicación y la pedagogía. El soporte pedagógico fue concebido magistralmente por el profesor Manuel Antonio Unigarro G, en su libro “Educación Virtual, encuentro formativo en el Ciberespacio” cuya primera edición es de julio de 2001 y del cual presentamos los contenidos aplicados al proyecto de contaduría virtual.

Al referirse al tema de la educación virtual algunos profanos tienen concepciones erróneas. Unos creen que utilizando internet ya tienen un modelo de educación virtual. Otros más sofisticados piensan que se trata de transcribir textos en formato electrónico como un CD ROM o convertirlo en archivos PDF y colocar esta información en página web.

Para la UNAB, se trata de “presentar a la mesa del debate pedagógico un modelo educativo estructurado pensando en favorecer la construcción de una educación virtual con sentido”. Si se concibe este proceso bajo un modelo educativo, es decir sustentado con una teoría educativa o varias articuladas coherentemente, la educación virtual “es una manera, solo una manera, de realizar la acción educativa” (Unigarro 2001).

Para traducir el contexto de “educación virtual”, presentamos en forma separada sus componentes.

Vista la educación como una acción, ésta debe estar mediada por la conciencia y la voluntad de maestros y estudiantes. En otras palabras, sus protagonistas saben lo que hacen y desean hacerlo. Coexisten la influencia que un sujeto recibe desde el exterior y la formación del mismo como horizonte de sentido del proceso educativo.

“Desde la física, la expresión virtual tiene que ver con algo simulado. En términos generales podríamos decir que hay realidad sensible y realidad virtual. La primera tiene que ver con todo aquello que puede ser aprehendido mediante el uso de los sentidos; la segunda hace referencia lo que no es objeto de aprehensión sensible pero que parece que lo fuera” (Unigarro 2001). Un buen ejemplo son los perfeccionamientos logrados a través de los simuladores de vuelo.

Otro concepto relacionado con lo virtual es el de ciberes-pacio. El primero en utilizarlo fue William Gibson en 1986 en su novela Neuromancer, haciendo referencia a una red de redes mundial de computadores. Hoy en día, la información está disponible en la gran red, sin fronteras, al alcance de todos gracias a las redes de comunicación.

En el modelo propuesto por la UNAB de educación virtual, se trata de un proceso educativo. “La nota distintiva de dicho proceso, y allí está lo definitorio de la educación virtual, estriba en que la relación comunicativa que se entabla entre maestros y discípulos es una relación mediada por tecnologías de la información y la comunicación, que hace posible el encuentro sin la necesidad de que cuerpos, tiempo y espacio confluyan. Educación virtual significa que se genera un proceso educativo, una acción comunicativa con intenciones de formación, en lugar distinto al salón de clases: en el ciberespacio; en una temporalidad que puede ser sincrónica o asincrónica y sin la necesidad de que los cuerpos de maestros y alumnos estén presentes”. (Unigarro 2001).

El avance de la tecnología permite la interacción directa entre el maestro del curso y sus discípulos. Es allí donde radica la diferencia de la tercera generación de educación a distancia y que tiene las siguientes notas que le dan su identidad:

l Está disponible en cualquier lugar en que estén ubicados los alumnos.

l Se acomoda a los tiempos del estudiante.

l Enfatiza mayor responsabilidad por parte del alumno en su propio aprendizaje.

l Brinda tanto al maestro como a los alumnos, oportunidad de invertir más tiempo en actividades educativas.

l Ofrece alternativas a los alumnos sobre ritmo, metodología, formatos, profundización de contenidos, etc.

l Incluye la tecnología apropiada y efectiva.

l Permite generar verdaderos procesos de autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación.

3. Estudiante de contaduría pública virtual

Primero se debe reconocer el estudiante de contaduría virtual como persona. Esta reflexión resulta trascendental como quiera que aparentemente en la educación virtual se rompe este reconocimiento por no existir en la mayor parte del proceso una relación directa. Antes que nada dicho proceso educativo se fundamenta en las personas, sin importar la modalidad utilizada. Algunas de las caracterizaciones que dimensionan su existencia son:

l Un ser espiritual. Es el paso de ser humano a ser persona, es decir el movimiento de personalización, donde el estudiante se reconoce como una actividad vivida de autocreación, de comunicación y de adhesión.

l Un ser natural encarnado. Su cuerpo forma parte de la naturaleza, no puede desligarse de ella, por ello la transforma, le impone su soberanía. Existe una relación dialéctica, donde hay una liberación y es a través de la educación mediante la cual se logra la emancipación y a diferencia de los animales, la persona humana transforma el mundo que lo rodea.

l Un ser comunitario. La persona es un ser comunicador que se liga con la sociedad, no es un solitario, encuentra su identidad en su relación con los demás.

l Un ser singular. Tiene vida interior, subjetiva, en el conocimiento se habla del in jectum, lanzar hacia adentro. La educación favorece el encuentro consigo mismo, la reflexión, la introspección.

l Un ser que posee. La vida tiene sentido cuando hay condiciones de bienestar y seguridad; cuando construye en función de alguna realización bien sea personal o colectiva, espiritual o material, siente las condiciones necesarias para continuar con el crecimiento de su proyecto de vida.

l Un ser que conoce. El saber, conocer, son las vías que logran la certeza en el ser humano. Sin embargo, hay que reconocer que dicha certeza se hace imposible por cuanto la persona a la vez que conoce, ignora.

Este reconocimiento del estudiante como persona, con algunas de sus dimensiones debido a que pretender exponer todo lo que ello significa no terminaríamos nunca, es tan solo una muestra de las formas antropológicas en que se puede abordar su estudio.

Como acompañamiento de la reflexión antropológica, se presenta ahora la relación maestro - alumno, la cual se considera asimétrica, es decir de desigualdad, debido a que supone que el maestro posee saberes, competencias y experiencias, mientras que el estudiante no las tiene. Bajo este enfoque, lo que caracteriza dicha relación maestro - alumno es precisamente la heteronomía y el objetivo principal es la búsqueda de la autonomía del estudiante.

Debido a la complejidad de las relaciones del estudiante en un proceso educativo mediado por tecnologías, se deben plantear condiciones superiores para los aspirantes bajo la modalidad virtual. Es decir, se debe buscar una mayor autonomía que le permita dominar el proceso. En términos de Kant, debe ser capaz de hacer uso público de la razón, es decir tener criterios propios y expresarlos.

Con este enfoque podemos concluir que la formación de contadores públicos mediante la educación virtual está orientada para estudiantes adultos. Unigarro (2001), cita a Collins (1998), sobre las características de autonomía encontradas en los adultos:

l No depende del contexto, no lo afectan las presiones sociales.

l Sus conocimientos y experiencias previas las incorpora y articula armónicamente en el proceso de aprendizaje.

l Tiene expectativas muy concretas para su formación, lo cual es una diferencia muy grande con el joven que acaba de terminar su bachillerato.

l Es pragmático, fundamenta la utilidad del conocimiento para su aplicación inmediata, en su actual quehacer laboral, no espera practicar lo estudiado para dentro de cinco años cuando termine carrera y sea profesional.

l El estudiante de contaduría pública adulto, espera que sus esfuerzos de aprendizaje le reporten beneficios económicos, de reconocimiento, de satisfacción; que le de flexibilidad y libertad personal, no es una persona a la cual se le pueden imponer las mismas reglas del adolescente en proceso de formación; que se realice dando prioridad a la colaboración grupal, su sentido social es más agudo y el trabajo en equipo lo percibe con mayor productividad y por último espera mejorar la relación social.

Resaltamos que el ser adulto no garantiza la autonomía, pero es más viable encontrarla que en los adolescentes. Lo crítico del proceso educativo mediado por tecnologías está en que no puede llevar al estudiante heterónomo de la mano, con lo cual, quien no sea lo suficientemente autónomo, rápidamente se frustrará y abandonará el proceso.

4. Competencias del estudiante de contaduría virtual

Ser competente implica conocer, tener capacidad, experticia, habilidad y aptitud, como un conjunto indisoluble y armónico. La competencia se puede explicar desde la perspectiva de la capacidad, aunque se trata de dos fenómenos diferentes. Esta última, tiene relación con las cualidades psíquicas de la personalidad para realizar con éxito determinadas actividades.

Las capacidades que se articulan para el aprendizaje del estudiante de contaduría virtual son:

l Abstracción. Las organizaciones manejan gran cantidad de información, financiera, no financiera, cualitativa, cuantitativa, obligatoria y voluntaria. En la modalidad de educación virtual existe a su vez la disponibilidad de todo un universo de información. El contador en la práctica requiere permanentemente conceptuar, analizar y sintetizar, lo cual le permitirá entre otras reinterpretar y reorganizar datos dispersos. Este proceso le facilitará distinguir entre texto y contexto, lo relevante y lo accesorio de toda la información disponible en una organización.

l Pensamiento sistémico. En la formación de contador público es relevante e imprescindible. La información que genera una organización no se puede desarticular, tiene que ser evaluada como un todo, holístico, buscando sus causas y consecuencias. A través del pensamiento sistémico, configura el conocimiento de las cosas como una red de articulaciones y no como hechos aislados y acumulativos.

l Experimentación. El contador no puede encontrar y proponer soluciones novedosas a las problemáticas empresariales sino a través de la experimentación, es decir, el hábito y el método para intentar nuevas técnicas. En la educación virtual, el estudiante perderá el miedo a cometer errores y a pagar el precio que ello implica debido a sus propias decisiones. Igual que en la práctica profesional, el contador debe definir y modelar escenarios con el fin de prever riesgos y no cometer errores con base en la experimentación.

l Trabajo en equipo. En la práctica empresarial se afianza cada vez el trabajo interdisciplinario que bajo la misión y visión de una organización cualquiera se requiere de la colaboración y cooperación. Gran parte del proceso de formación virtual se fundamenta en trabajos compartidos por varios estudiantes y el profesor a través de las salas de chat y los sitios de discusión de áreas temáticas.

5. El concepto de aprendizaje en la educación virtual

En un modelo de educación virtual el aprendizaje no descansa en lo sofisticado de las tecnologías de la información y de la comunicación sino en la concepción misma de la enseñanza y del aprendizaje. Las máquinas o el software no garantizan el éxito por sí solos, se requiere de un soporte pedagógico que lo sustente.

Para el modelo virtual se propone un aprendizaje abierto, el cual es opuesto al cerrado, como el mejor camino para lograr las competencias deseadas en el estudiante.

El aprendizaje cerrado, se caracteriza por establecer patrones uniformes, donde el maestro determina todo el proceso y los estudiantes tan solo siguen las reglas impuestas. Quienes no estén alineados con ellas fracasan, por cuanto no siempre coincide el estilo de aprendizaje de los estudiantes con la única propuesta imponible.

En la formación virtual de contadores públicos se persigue el aprendizaje como creación de significados y refinamiento de competencias para favorecer el desarrollo integral de las personas. Por ello se denomina este enfoque el modelo de desarrollo, como una de las formas del aprendizaje abierto o flexible.

Su concepción pedagógica obliga que el aprendizaje no es el resultado de la arbitrariedad del docente, aquí el actor principal es el estudiante por cuanto:

l Decide si se realizará o no el aprendizaje

l Qué aprendizaje se realizará

l Cómo se aprenderá

l Dónde se aprenderá

l Cuándo aprender

l A quién recurrir para aprender

l Los aprendizajes y utilizaciones posteriores

De esta forma en lo virtual el estudiante tiene libertad y control del proceso de aprendizaje. Sin embargo, hay que tener cuidado. No se trata que no existan reglas de juego claras, que no hayan controles externos o que el maestro sea una figura decorativa. El aprendizaje abierto no tiene nada que ver con tales afirmaciones. La autonomía del estudiante implica la existencia de compromisos, responsabilidades, fechas límite y plazos concretos. A su vez, el maestro virtual tiene un nuevo rol que detallaremos adelante.

Entonces el rol del estudiante en el aprendizaje abierto o flexible aplicado en la formación de contadores públicos bajo el modelo virtual se caracteriza por:

l Reconocer al estudiante como interlocutor válido.

l Se acomoda directamente a las formas en que la gente aprende naturalmente.

l Se abren múltiples opciones para el estudiante y se crean diversas alternativas de control.

l Se basa en materiales de aprendizaje centrados en el estudiante.

l Problematiza los contenidos y produce nuevos conocimientos reconociendo los presaberes, cuestionándolos y enriqueciéndolos con sus aportes y los de otros.

l Promueve la interacción entre los diferentes sujetos y la socialización del aprendizaje a través de alternativas de diálogo multidireccionales y participativas, tales como los chats, los grupos de discusión y el trabajo colaborativo.

l Ayuda a que los usuarios se atribuyan el mérito de su aprendizaje y a que desarrollen un sentimiento positivo sobre su consecución.

l Fortalece la autonomía del estudiante.

6. El método en la educación virtual

En términos sencillos el método es la mecánica que se sigue para lograr los objetivos de formación que pretende la educación. En el modelo virtual de formación de contadores públicos se propone como eje central el proceso de comunicación educativa, caracterizado por una constante relación de diálogo entre los participantes con apoyo en medios que favorecen el encuentro de los mismos.

Para que exista comunicación educativa en términos de Sarramona (1988), se deben dar las siguientes condiciones fundamentales: Debe ser motivadora, persuasiva, estructurante, adaptativa, consistente, generalizadora y facilitar la inteligibilidad. Esto significa que en el modelo de educación virtual para contaduría pública no tiene cabida el autoritarismo en la relación maestro - estudiante.

En el proceso educativo virtual, para que la comunicación educativa pueda darse desde la perspectiva del método, se debe garantizar lo siguiente:

l Interactividad. El estudiante no es un receptor pasivo de la información, por tanto hardware y software deben generar múltiples opciones según el comportamiento del estudiante.

l Interacción. Maestro y estudiante participan activamen-te realizando intercambios comunicativos con todas las personas que se relacionan en el proceso educativo.

l Movilidad. Capacidad para desarrollar educación en diferentes escenarios. La información se puede activar en diferentes sitios tales como la oficina, la casa, cualquier lugar de la universidad, donde exista conexión a Internet.

l Convertibilidad. Capacidad de transferir información entre medios diferentes a fin de conformar redes complejas y multivariadas al mismo tiempo que fuentes plurales de información.

l Conectabilidad. La posibilidad de presentar al estudiante múltiples focos o canales de información.

7. Medios y tecnología

En el modelo de educación virtual planteado, entendemos por medio como lo que está entre dos extremos y los une, es lo que permite que los elementos de una polaridad puedan encontrarse. El medio opera como un puente entre maestros, estudiantes y conocimiento. La tecnología tiene que ver con las herramientas que utiliza el medio. Así la televisión es un medio de comunicación que puede usar tecnologías distintas tales como la fibra óptica o las microondas.

En la educación virtual para contadores públicos se utilizan los siguientes medios:

l Medios expositivos. Son las construcciones propias del maestro.

l Medios activos. Favorecen que el estudiante elabore sus propias construcciones.

l Medios interactivos. Propician la comunicación entre los actores del proceso en forma sincrónica o asincrónica.

Por otro lado, las tecnologías utilizadas teniendo en cuenta los mensajes que se hacen circular son de dos tipos: Unidireccional, que utilizan los medios expositivos y son de una sola vía; Bidireccional, usan los medios de carácter activo e interactivo y favorecen la interlocución actuando en forma de doble vía.

8. La evaluación

“Dime cómo evalúas y te diré para qué enseñas”. Con esta reflexión podemos decir que el proceso de evaluación dentro del programa virtual de contaduría pública resulta crítico y trascendental. Puede abortar todo el proceso educativo si no se dimensiona en el contexto del modelo propuesto.

La evaluación propuesta en el modelo virtual responde a los siguientes sentidos:

l Como medición y comparación de objetivos. El diseñador del curso debe verificar el cumplimiento de sus metas y objetivos propuestos. Se trata de evaluar hasta dónde el estudiante ha alcanzado el horizonte de sentido propuesto.

l Como construcción de sentido. En todo proceso de evaluación existe algún grado de subjetividad, dicho en otras palabras la evaluación no es por completo objetiva. Sin embargo, no por ello es injusta. Bajo el aprendizaje abierto, pretender una evaluación objetiva que no tenga en cuenta los desarrollos del estudiante, es un contrasentido en la consolidación de su autonomía.

l Como crítica y discriminación. Crítica en el sentido de separar lo que sirve de lo que no sirve. La evaluación es siempre discriminatoria. La discriminación en el sentido de diferenciar, de establecer las características que identifican a las personas, aquello que no es común y que determina la distinción entre los estudiantes.

Se ha generalizado en los medios académicos que evaluar el aprendizaje es un proceso complejo que transcurre en los niveles del ser, del saber y el saber hacer. Cuando se promueve y se evalúa el aprendizaje, se pretende que los estudiantes profundicen su independencia de criterio, desarrollen la capacidad de pensamiento reflexivo, logren un equilibrio afectivo y social a partir de una imagen positiva de sí mismos, adquieran y perfeccionen instrumentos de indagación, representación y predicción, se inserten activa, responsable y críticamente en la vida social y asuman plenamente actitudes básicas para la convivencia democrática en el marco de los valores de solidaridad, participación, responsabilidad, tolerancia y sentido crítico.

La evaluación ofrece información relacionada con el proceso que lleva el estudiante. El maestro debe asumir aquí el papel de observador permanente y direccionador del proceso educativo. El reflejo de lo ocurrido con el estudiante se da en tres planos: conceptual, actitudinal y operativo. Cada uno de ellos debe ser críticamente medido a través de diversos instrumentos durante todo el proceso educativo.

Para el logro de los objetivos propuestos en el curso y que se haga un proceso continuo y no aislado o al final del curso, el maestro deberá:

l Configurar eventos en los que el estudiante deba conocer opiniones, analizar situaciones, discutir y argumentar perspectivas, buscar acuerdos.

l Diseñar actividades, trabajos y ejercicios en los cuales el estudiante manifieste sus habilidades y destrezas al mismo tiempo que los percibe como retos interesantes para su formación.

l Diseñar instrumentos en los que el estudiante, mediante la reflexión sobre sus propias prácticas, consigne sus métodos para estudiar, el manejo que hace del tiempo y los espacios, la búsqueda de material informativo, los distintos saberes en relación con el currículo. Es lo que algunos denominan la autobiografía académica.

9. El maestro virtual

En la concepción del modelo virtual para contaduría pública, es imprescindible cambiar las formas tradicionales debido a que se rompe con la relación corporal-espacio-temporal entre maestros y estudiantes. Se requiere entonces entender al maestro no como un enseñante (transmisor de datos), sino como alguien que tiene que ver con la sabiduría, no con la erudición y sobre todo pone énfasis en el sentido.

Algunas competencias que deben caracterizar el maestro virtual en la formación de contadores públicos son las siguientes:

l El maestro sugiere, no impone sino que insinúa.

l El maestro conversa, establece diálogo con los estudiantes, comparte sus reflexiones, no lo hace en solitario.

l El maestro propicia, abre espacios para que algo se logre, revela caminos diferentes para enriquecer el proceso de formación del estudiante.

l El maestro pregunta, como una propuesta didáctica de acercamiento al conocimiento, partiendo de lo cotidiano hasta llegar a lo científico.

La práctica de estas competencias por el maestro, disminuye la denominada distancia transaccional, que se presenta cuando los cursos son demasiado estructurados y rígidos que hacen perder el interés por la comunicación de parte de los estudiantes. Igual ocurre cuando los cursos son demasiado flexibles, en la medida que no exista ruta a seguir, no se motiva la comunicación. El maestro debe saberse mover entre la rigidez y la flexibilidad, con el propósito de promover los grupos de discusión y crítica.

Adicionalmente, el maestro virtual en la formación de contadores públicos debe dominar los siguientes tres ambientes:

l Conocer las características actuales de la disciplina. Pareciera obvio, pero muchos enseñantes dominan temas pero no el estatuto epistemológico de las ciencias contables en su carácter formalizado y científico (Tua Pereda 2000). Con grave error parten del registro como estructura básica en la enseñanza de la contabilidad, induciendo a los estudiantes de contaduría al craso error de creer que la profesión es únicamente instrumental y operativa.

l Dominar teórica y prácticamente los medios y la tecnología que usa para comunicarse con sus estudiantes. Es obvio que existen tecnologías de la información y la comunicación aplicadas al desarrollo de las ciencias contables y simultáneamente utilizadas en el proceso educativo. Unas y otras pueden confluir en un mismo espacio educativo. Para ello se deben conocer a fondo sus intenciones, sus lenguajes, su estética, sus límites, sus posibilidades y, por supuesto la manera de operarlas.

l Dominar los procesos de enseñanza para el aprendizaje abierto o flexible. El programa de contaduría pública virtual propuesto por el modelo educativo analizado, está dirigido a estudiantes adultos y con base en el aprendizaje abierto. Si el maestro establece solo patrones uniformes y trata al estudiante de contaduría adulto como un joven adolescente, irá directo al fra-caso en el proceso educativo, por cuanto no existe empatía entre la propuesta del maestro y la expectativa del estudiante.

10. Fundamento curricular para contaduría virtual

La propuesta parte del análisis del currículo integrado (como un componente del currículo alternativo), que hace énfasis en la conjugación, en el debilitamiento de los límites entre los diferentes contenidos de las asignaturas y demás eventos formativos, donde los proyectos, los problemas y temas son posibilidades para la integración (Unigarro 2001).

Con fundamento en el currículo integrado, se elaboró el plan de estudios para contaduría pública bajo la modalidad virtual, dando cabida a la integración de asignaturas basada en la estructuración de áreas temáticas y problemas relacionados con las ciencias contables.

La experiencia en la modalidad virtual observada en los modelos analizados de más de 30 universidades internacionales, tales como la Oberta de Cataluña de España, Quilmes de Argentina y Tecnológico de Monterrey de México, nos revelaron que no se pueden tomar demasiadas asignaturas ni mucho menos temas o problemas aislados unos de otros. Dos materias son mas que suficientes para ser cursadas en un período.

Un currículo asignaturista, cargado de muchas materias en cada período académico no es viable en la modalidad virtual si se pretende generar un sólido proceso de formación. Por ello, se propuso la integración de áreas temáticas y problemas que permitieron la eficacia y la eficiencia en el proceso de construcción del conocimiento de las ciencias contables, con la mayor economía de esfuerzos posible.

Con esta modalidad curricular se logrará la inclusión de toda una gama posible de combinaciones abiertas y flexibles, que promoverá la interdisciplinariedad (Tua Pereda 2000), la cual se logrará con la integración desde perspectivas de saberes, integración de maestros y estudiantes. Cobra fuerza entonces, en la propuesta de educación de contaduría virtual, un plan de estudios diseñado por núcleos integradores, que articulan los saberes de las ciencias contables; los equipos docentes, que articulan a los maestros en torno a los núcleos; y las competencias, que armonizaron a los dos anteriores en tanto son el punto de llegada de los procesos.

Una vez definida la estrategia curricular se procedió a analizar las tendencias en formación para contadores en el ámbito internacional, incluyendo la fundamentación epis-temológica de la disciplina, con base en autores reconocidos como Tua Pereda y Cañibano de España; Mattessich, Zeff y Hendricksen de Estados Unidos; Cardona Arteaga, Nicholls y Lara de Colombia, entre otros.

Adicionalmente se estudiaron la guía IFAC (Federación Internacional de Contadores Públicos) sobre educación número 9 y la propuesta de la UNCTAD (Conferencia de la Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo).

De su estudio se elaboraron mapas conceptuales, a partir de los cuales se diseñó la estructura estratégica de competencias en la formación de contadores públicos en el modelo virtual. En el siguiente gráfico, se muestra uno de los análisis elaborados donde se observan los énfasis en las áreas de tecnologías de la información, entorno, organizaciones, como fundamento interdisciplinario de los campos propios de las ciencias contables.

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11. Plan de estudios para contaduría virtual

El plan de estudios propuesto a partir del proyecto educativo institucional de la UNAB, comprende tres niveles en la formación: Institucional, disciplinario y profesional. Las competencias definidas curricularmente tienen dos espacios, la general para todo el proceso educativo que comprenden el ser, el saber y el hacer y los énfasis profesionales.

El plan de estudios comprende de acuerdo con lo observado curricularmente las siguientes estrategias:

l Integra áreas temáticas y problemas relacionados con las ciencias contables.

l Sigue las estrategias de formación a escala internacional emitidas por UNCTAD e IFAC y recoge el pensamiento actual de la fundamentación epistemológica de la disciplina.

l Aplica el modelo de educación virtual con fundamento en teorías pedagógicas.

l Define como eje estratégico curricular en lo profesional: La contabilidad regulada, la contabilidad gerencial, la auditoría, el control y la fiscalización y los impuestos.

l El itinerario lógico deductivo propuesto para la formación de contadores públicos, está sustentado en lo disciplinario a partir de la explicación de las ciencias contables bajo el paradigma de la utilidad de la información y las teorías que sustentan los sistemas de información contable, dentro de las tendencias de integración de la contabilidad y el desarrollo económico y reconociendo su avance científico y formalizado.

l Debido a la fuerte influencia en el medio económico, político, social y contable regulado de Colombia, se propone como énfasis profesional los impuestos (Tua Pereda 2000).

El plan de estudios definido para contaduría pública virtual, donde se traduce, articula y proyectan los niveles de formación y las competencias, se muestra en el siguiente gráfico:

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La secuencia de materias para ser cursadas por los estudiantes del programa virtual de contaduría pública propuesto, no admite en la mayor parte de los casos más de dos materias en forma simultánea. Con esta estrategia se logra una mayor concentración en los contenidos y se obvia algo observado en la formación presencial asignaturista y es la pérdida de esfuerzos en áreas que no son estratégicas en la formación de contadores públicos. En el gráfico siguiente se muestra la secuencia de contenidos y áreas temáticas a ser desarrollada por un estudiante de contaduría pública virtual.

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La sustentación epistemológica y conceptual del modelo propuesto se encuentra expuesta en las memorias de reforma curricular de la Facultad de Contaduría Publica de la UNAB (2001) junto con la exposición de temas y articulación de materias para el programa presencial. Con base en este trabajo preliminar, se integró en su totalidad los contenidos al pénsum diseñado para el programa virtual.Finalmente el objetivo es formar un contador público que mediante el uso de tecnologías aplicadas a la educación, tenga una formación integral que le permita interactuar de forma natural con los ambientes tecnológicos de su ejercicio profesional.

12. Conclusiones y recomendaciones

La investigación adelantada por la UNAB en los procesos de virtualización, nos comprometen con la socialización de las siguientes experiencias.

l La virtualización de cualquier programa debe estar sustentada con un modelo educativo, producto de una sólida reflexión pedagógica en el ámbito institucional. La educación virtual no consiste en cambiar el libro impreso por el texto electrónico, el tablero por Internet o la tiza por el teclado.

l Existen fuertes inversiones en equipos y tecnología para sustentar los proyectos de universidad virtual pero en forma paralela deben estar las inversiones en los docentes y administrativos que apoyarán el proceso educativo. Sin las personas estructuradas pedagógicamente en el modelo planteado, probablemente se tendrán en el futuro equipos sin nadie quien los alimente o los haga hablar virtualmente.

l El modelo de formación virtual de contadores públicos está dirigido a estudiantes adultos, autónomos, con experiencia, con proyectos de vida definidos. Pretender formar personas heterónomas a través de un modelo educativo no presencial, puede inducir a deserciones y a frustraciones.

l La educación virtual también está dirigida a personas. No reconocerlas ni tratarlas como tal en el proceso educativo puede herir susceptibilidades y hacer irreversible la desconfianza con la utilización de tecnologías en la educación.

l Las capacidades articuladas en el aprendizaje: Abstracción, pensamiento sistémico, trabajo en equipo y experimentación, deben estar implícitas en todos los contenidos propuestos y no como una propuesta marginal de algunas materias.

l La evaluación como proceso crítico, debe estar orientada hacia el logro de objetivos claramente definidos en cada curso y acorde con el proyecto educativo institucional en el logro de competencias explícitas en el currículo.

l Existe el maestro virtual. Es un actor importante. Pero aquí el trabajo es interdisciplinario, equipos de personas que armonizan al mismo tiempo la pedagogía, la tecnología y la comunicación.

l Existe mayor comunicación en la educación virtual que en la presencial. Cada estudiante es un actor frente al maestro en forma individual. En un curso presencial se puede, aunque irresponsablemente, formar grupos con más de 50 personas. Un maestro virtual puede atender con éxito no más de 25 estudiantes.

Bibliografía

Docentes vinculados con el programa de Contaduría Pública de la UNAB: C. P. Elizabeth Martínez, C. P. Fernando Chaparro, C. P. Sandra Pérez, C. P. Janeth E. Rueda, Máster Educación Ángel Nemesio Barba, C. P. Édgar Olano, Ingeniero Sistemas Rosalba Cadena.

IFAC. Guía 9 para la educación contable.

Rangel, Héctor. Director del proyecto de contaduría pública virtual, de la facultad de Contaduría Pública de la UNAB.

Tua Pereda, Jorge. En torno a la docencia de la contabilidad: una reflexión personal.En: Revista Facultad de Ciencias Contables, Económicas y Administrativas Universidad del Cauca, diciembre de 2000, p. 11.

UNAB. Documentos proyecto educativo institucional 1999-2000-2001. Documentos reforma curricular programa contaduría pública, 2001.

UNCTAD. Propuesta, Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo. Plan de estudios mundial para formación de contables profesionales. Ginebra: febrero de 1999.

Unigarro G., Manuel Antonio. Educación virtual, encuentro formativo en el ciberespacio. Colección HE DOC. Editorial UNAB. Bucaramanga (Colombia): Texto guía para la UNAB en los modelos aplicados de educación virtual, 2001.

Universidad de Antioquia. Facultad de Ciencias Económicas.En: Revista. Propuesta de transformación curricular del Departamento de Ciencias Contables, 2000.

Vásquez Tristancho, Gabriel y Mantilla Blanco, Samuel A. Conocimiento, metodología e investigación contable. Bogotá: Editorial Roesga, 1999.